100 veces acompañados: edición aniversario

Un breve recorrido por el primer centenar de ediciones de este newsletter. O cómo explicar que las explicaciones no existen.

Holis, ¿cómo andás? Yo acá, estupefactada con que esta sea la carta #100 que te mando, que nos mandamos. 100 episodios, 3 temporadas. Es un montón. Nos agradezco mucho. Es realmente muy emocionante pensar que podemos mantener un espacio de intercambio de información no urgente, que conservamos el interés por lo que todavía no sabemos y la voluntad para hacerle un lugar a lo incierto en nuestra forma de ver el mundo, que es mucho más nuestro corazón que nuestros ojos o cabeza. Gracias por la intimidad que implica compartir nuestras dudas, habitar la inevitabilidad de la incertidumbre y hacerle sentido a lo incoherente de la existencia con lo único que podemos: ganas de entender, no ya el mundo, sino cómo estar con otros.

A lo largo de estas ediciones hubo temazos, hidden y bonus tracks, así que hoy nos toca un greatest hits. Como en todo festejo, hay un brindis. Y como en todo brindis que se precie de tal hay gente contando anécdotas del pasado. Así que hoy vamos a hacer un recorrido por estos 100 #QueLaCienciaTeAcompañe, por nuestra compañía.

2020: El llamado a la aventura

Nos conocimos sin poder bailar en un bar. Nos desafiamos a no desesperar y evaluar mientras el mundo que conocíamos se desarmaba y no se hacía otro. Cuando todo se perdía y nada se transformaba. Y sobrevivimos.

Edición #1: Es un newsletter de emergencia baby (#FunFact: uno de los nombres que propuse para este news fue Llamado de Emerciencia. Lo tengo registrado así que no te hagas el pillo)

Arrancamos en plena cuarentena con una palabra hit: infodemia.

¿Sabés cómo se financia Cenital? El principal sostén de nuestro medio son sus lectoras y lectores. Eso nos pone orgullosos y nos da la tranquilidad necesaria para hacer el periodismo en que creemos. Si te gusta lo que hacemos, sumate vos también a nuestra comunidad.

“Describe este fenómeno de sobredosis de data y poca confianza que estamos viviendo y que muchas veces genera ansiedad. Leemos, escuchamos y vemos informes contradictorios mientras estamos encerrados en nuestras casas y no entendemos bien por qué nos estamos privando de ver a nuestros seres queridos o de salir a caminar. Por eso, lo primero que hay que entender es que la cuarentena es una decisión de política sanitaria y no de acumulación de evidencia. ¿Qué quiere decir esto? Que al ser un virus nuevo hay mucho que desconocemos sobre él y que, así como toda nuestra vida se está dando en condiciones extraordinarias, la ciencia también”.

En ese entonces no sabíamos cuánto futuro quedaba, pero yo sabía que en el rato que tardara el fin del mundo en llegar entenderíamos que las ciencias son una condición extraordinaria en sí misma.

Edición #3: Éramos pocos y llegó Majul (estaban raros los títulos antes de empezar con las canciones).

Acá hubo un momento cuarentena total y con Martín Waisman, alma máter de Cenital y primer editor de estas cartas, hicimos un vivo con el experto en mosquitos Nicolás Schweigmann del que me quedó un dato grabado por siempre: “El mosquito que transmite el dengue (Aedes aegypti) es de hábitos diurnos, al contrario del mosquito común que empieza a aparecer al atardecer. Si te pica, te pica de día”.

Edición #10: Nadie sabe lo que tiene hasta que se lo detectan

En esta ya empecé a mostrar mi faceta qué dice señora y de a poquito, sin romper nada, metí por la ventana a mi amor imposible: la filosofía de la ciencia. “Paul Thagard usa el SARS-CoV (la epidemia actual es por el SARS-CoV2) como ejemplo y dice cosas maravillosas: “En primer lugar, ¿cuál es la forma mental del concepto de SARS? Una eminente teoría alternativa de los conceptos es que consisten en prototipos que describen características típicas más que universales de los objetos que caen bajo un concepto. En consecuencia, deberíamos pensar en un concepto de enfermedad que implique la especificación de un conjunto de características específicas que involucre tanto los síntomas como el curso habitual de la enfermedad”.

Edición #17: Nosotros mismos realicemos el esfuerzo redentor

Finalmente llegó el anuncio más esperado: Rusia iba a iniciar una vacunación masiva y gratuita. Yo por supuesto la troskié fuerte y las refes del news fueron de La Internacional. Además de la felicidad que producía la ilusión de una libertad inminente, nos divertimos mucho jugando a la KGB: “Por otro lado, bien al estilo Guerra Fría, las reservas sobre la vacuna rusa no se agotan en la ausencia de datos y el secretismo de los ensayos. También se supo que los propios investigadores se autoinyectaron el medicamento, hay rumores sobre inoculación en miembros de la élite rusa y se murmuró que hubo hackeo de los sistemas de datos de organizaciones extranjeras para robar información sobre otras investigaciones”.

Edición #24: No me convertiré en el eco de tu voz

Durante un tiempo, cuando los newsletters salían los lunes y era feriado, hacíamos algo que se llamaba Escuelita de filosofía, ¿te acordás? Bueno, en esta edición te hablé de la objetividad: “A lo largo de los años, las epistemólogas feministas han destinado ríos de tinta a preguntarse cosas como: si todo conocimiento es producido desde un punto de vista, ¿puede existir la objetividad? ¿Es la objetividad un ideal a perseguir desde las ciencias? (…) Por un lado, el constructivismo social afirma que el conocimiento científico es meramente un discurso construido a partir de dinámicas de poder. Por otro, el feminismo empírico sostiene que lo que impide la concreción del ideal de objetividad es su construcción desde el punto de vista de los varones, pero no critica los estándares científicos. En el primer caso, se propone una mirada relativista, en la que no hay nada que podamos considerar real. En el segundo, una mirada totalizante, en la que un punto de vista “desde las mujeres” es el justo y el correcto.

Ante este panorama, Haraway se hace la siguiente pregunta: ¿cómo lograr simultáneamente dar cuenta de la contingencia histórica de toda la producción de conocimiento y de todos los sujetos cognoscentes, desarrollar una práctica crítica de nuestros modos de producir significados y a la vez comprometernos con algunos hechos? Su propuesta entonces consiste en una noción de objetividad basada en “perspectivas parciales”, en la que el conocimiento se construye a partir de la visión de distintas personas sobre un tema y no a partir de criterios fijos de objetividad, lo que la vuelve un diálogo que nos permite mediar entre nuestra experiencia con las cosas del mundo y nuestra interpretación de ello.

Esto es especialmente importante si tenemos en cuenta que, al identificar sesgos machistas en las ciencias, muchas veces se termina equiparando ciencia con machismo. De esta forma, por su asociación con lo científico, la objetividad como criterio es desestimada dentro del feminismo. Haraway entonces propone una reivindicación y reapropiación de la objetividad para usarla como criterio de construcción de un conocimiento desde y para los feminismos. Y, de paso, lo dice mucho más lindo: “La objetividad feminista es acerca de lugares determinados y conocimiento situado, no sobre trascendencia y división entre sujeto y objeto”.

Edición #32: El aborto ilegal asesina mi libertad

A pocos días de que finalmente se aprobara la ley de interrupción voluntaria del embarazo, me metí largo y tendido con un debate que se solía evitar: ¿cuándo comienza una vida? Abrí el fragmento diciendo esto: “La pregunta acerca de la vida, si bien es frecuentemente utilizada como falacia y golpe bajo, también es una preocupación genuina para muchas personas que piensan que no se puede trazar una línea clara que determine el momento en el que un cúmulo de células pasa a ser un bebé.

Y si bien es cierto que no se puede hacer tal cosa, eso no quiere decir que no podamos apelar a argumentos convincentes al respecto. Después de todo, negarnos a dar ese debate es, de alguna forma, afirmar que si las respuestas que nos da el conocimiento que produjimos hasta ahora no son unívocas no pueden ser certeras, y eso simplemente no es cierto. A veces, simplemente son complejas”.

Edición #34: All I Want for Christmas Is You

Un regalo de navidad: muchas curiosidades sobre animales. Una que repito cada vez que quiero fracaso en ser el alma de la fiesta: “El mito de que un año de perro equivale a siete años humanos se basa en que, cuando se los cuida bien, los perros medianos viven en promedio un séptimo de lo que viven en promedio sus dueños. Pero no todos los perros son medianos y son distintos dependiendo de factores como la raza. Los animales más grandes en general viven menos que los pequeños y su expectativa de vida varía mucho. Como la esperanza de vida humana cambió a lo largo de los años y la tecnología veterinaria también, ahora en vez de la regla de los 7 años se usan categorías de desarrollo vital: cachorro, joven, adulto, maduro, mayor y geriátrico (a partir de 13 años).

Luego, esas categorías se aplican al tamaño. Así, se calcula que los perros gigantes tienen 80 “años humanos” alrededor de los 8, los grandes alrededor de los 10, los medianos a los 12 y los pequeños a los 14”.

2021: Acercamiento a la caverna más profunda

Nos seguimos conociendo cuando todo empeoraba. Cansados y aburridos. Sin siquiera la adrenalina de la irrupción del desastre. Acostumbrados a la anhedonia. Llegaron las vacunas. Nos desilusionamos con la inmutabilidad del sistema. Nos ilusionamos con la del afecto. Seguimos sobreviviendo. Y vivimos un poco.

Edición #46: En la calle pide a gritos juicio y castigo

Nos encontramos el día siguiente al 45 aniversario del último golpe cívico-eclesiástico-militar y te copié fragmentos de una entrevista a Víctor Penchaszadeh, uno de los genetistas argentinos que colaboró en el desarrollo del índice de abuelidad, que describe de esta manera: “Es el índice de paternidad adaptado a la ausencia de la generación de los padres. Los índices quieren decir la probabilidad de establecer una filiación, de que una persona en particular sea hijo de tal progenitor. Eso depende del estudio de marcadores genéticos, que en su momento se basaba en los productos de los genes [ahora se basa en los genes mismos]. La coincidencia que puedan tener los marcadores genéticos de un caso de identidad desconocida con alguien que puede ser un progenitor o un abuelo hay que medirlo probabilísticamente. Se puede coincidir en alguno que otro marcador y no implicar una relación de parentesco, y viceversa, hay marcadores que directamente excluyen un parentesco simplemente porque el niño no tiene ninguno de los marcadores que tiene el padre o la madre.

En este caso hubo que reformular este estudio estadístico-probabilístico para llegar a un índice, ya no de paternidad sino de abuelidad. El Índice de abuelidad es una fórmula estadística y probabilística que establece para el caso de un niño que no sabemos su identidad cuál es la probabilidad de que sea nieto de una pareja de abuelos o de los cuatro abuelos. Eso es lo que dio en ese momento el Índice de abuelidad”.

Edición #54: Tú que vas a saber si tu no sangras una vez al mes

Otra efeméride: el Día Mundial de la Salud Menstrual. Acá hablamos por primera vez del tema de los efectos de las vacunas contra la COVID en el ciclo menstrual y la hipótesis de la ginecóloga Jen Gunter al respecto: “Creo que el mecanismo más probable para explicar que el sangrado aparezca a los pocos días de administrar la vacuna es un impacto en el revestimiento del útero (endometrio), ya que el endometrio es parte del sistema inmunológico. El endometrio está involucrado en el mantenimiento del microbioma del útero (sí, hay uno), en la defensa contra agresiones infecciosas, en la menstruación, así como en las complejas interacciones del sistema inmunitario necesarias para la implantación del embrión y el desarrollo temprano de la placenta”.

Edición #62: La única cosa que es real

Para junio de 2021 gustaba de alguien a quien estaban operando mientras te escribía y dediqué la edición al dolor. Medio que anticipé los sucesos de los meses siguientes porque hablamos de que el corazón roto duele de verdad: “Algunos estudios que analizaron imágenes cerebrales muestran que personas con el corazón roto tienen las mismas áreas del cerebro activas que personas que están pasando por un dolor físico. Las expresiones no distinguen una cosa de la otra, ¿no? “Siento que me arrancaron el corazón del pecho”, “tengo un nudo en el estómago”, “sentí que me moría”.

En esta carta te compartí también mi única publicación literaria: unos diarios que escribí cuando se murió mi papá (algo que también atravesamos juntos aunque vos no lo supiste hasta casi un año después). Los leíste muy cariñosamente y me respondiste compartiendo tus experiencias de duelo. Gracias por eso.

Edición #66: Tiemblan con suspiros teatrales

Si bien a lo largo de estos años mis obsesiones fueron evidentes, cómo olvidar ese mes que hice un curso con Walter Lezcano sobre los Redondos y escribí 4 ediciones seguidas basada en su obra. Esta fue mi favorita y hablaba sobre la relación entre ciencia y arte (dato: al final me tatué la mano de Oktubre). “Pensar a las ciencias como una búsqueda de sentido es tan absurdo como buscarle sentido al arte, ¿no? Pero las razones de vivir no son propósitos. Las razones son oración, fastidio y buena suerte. El sentido es fiebre”.

Edición #75: La sangre hierve o no lo ves

Otro de mis datos favoritos de sobremesa: la brecha orgasmal. “Un equipo entrevistó a 52.000 personas bi, hetero y homosexuales de entre 18 y 65 años y les preguntó si tenían orgasmos durante las relaciones sexuales, el 95% de los hombres hetero contestó que sí, mientras que las mujeres hetero lo afirmaron en el 65% de los casos, las bisexuales en el 66% y las lesbianas en el 86%. Para varones bisexuales, el porcentaje llegó al 88% y para gays al 89%. A su vez, descubrieron otra brecha: el 30% de los varones hetero manifestó creer que la penetración es la mejor manera de provocar el orgasmo ajeno, mientras que solo el 35% de las mujeres dijo conseguirlo únicamente mediante esta práctica. Al parecer, las chicas solo queremos divertirnos y entre nosotras nos divertimos más”.

Edición #79: Estamos cansados de tanta represión

Una de nuestras ediciones favoritas, centrada en la represión institucional. Entrevisté a Virginia Creimer, médica y consultora en medicina legal especializada en investigación forense y esta fue una de las cosas que me contó sobre su trabajo: “Hice un análisis sobre cada tipo de violencia concreta en cada una de las fuerzas de seguridad que habían actuado en las lesiones, vejámenes, torturas y muertes en custodia. Por una cuestión de locación, tengo una enorme experiencia en el modus operandi de la Bonaerense. Y este conocimiento me permitió, además, distinguir en el análisis de otras causas la forma de actuar de la Policía Federal, la Gendarmería, la Prefectura y otras fuerzas de seguridad como las de Río Negro, Neuquén, Chaco, Santa Fe y, particularmente, Rosario. ¿Por qué? Porque ahora, ya estando por fuera del Estado, la gente venía incluso con más confianza a contar sus casos y a mí se me iba generando esta estadística y eso ameritó que me tome el tiempo y el trabajo de clasificar los modos de operar que se repetían como producto de un accionar claramente protocolizado de distintas fuerzas. Por eso, cuando encuentro un cuerpo, según el tipo de tortura, según el tipo aparente de muerte, según la cantidad y localización de las lesiones, según el medio con el cual se provocan las lesiones, según el lugar donde se descartan los cuerpos, puedo discriminar preliminarmente junto a un equipo interdisciplinario que ese modus operandi es el que habitualmente utiliza tal o cual fuerza”.

2022: El mundo ordinario

Nos tuvimos que reconocer en lo desconocidos que nos resultamos cuando dejamos de ser nuestras versiones de emergencia. Nos dimos tiempo para juntar cosas antes de contarnos algo y las cartas empezaron a ser cada 15 días. Aún sobrevivimos. Y de a ratos nos animamos a desear la vida.

Edición #83: 32% más chances de morir

Arrancamos el año con un dato contundente para recordar que la atenuación de la pandemia no implica el restablecimiento de la salud: “Las mujeres tenemos un 32% más de probabilidades de morir si nos opera un hombre que si nos opera una mujer. Un estudio, que evaluó los datos de 1.320.108 pacientes intervenidos quirúrgicamente por 2.937 cirujanos en Ontario, Canadá, mostró también que las mujeres operadas por cirujanos varones tienen un 15% más de posibilidades de tener complicaciones post quirúrgicas”.

Edición #94: ¿Astrología? ¡Cosa de minas!

Sin dudas mi edición más ambiciosa, un ensayo acerca de las tensiones entre feminismo y astrología a través del análisis de la apelación a saberes ancestrales. 2 entrevistas, 20 páginas de Word. Y vos lo leíste. Acá un fragmento de una de esas entrevistas, a Vladimir Chorny, camarada del Grupo de Epistemología Feminista de la Sociedad Argentina de Análisis Filosófico: “No es nuevo que existan acciones de reconocimiento de los saberes y las prácticas de los pueblos originarios que lleven a folclorizarlos y a romantizarlos para luego apropiárselos y quitarles su carácter radical; para ponerlos de moda e incluirlos en el discurso mainstream, no sólo de los gobiernos (tanto progresistas como reaccionarios) sino de las marcas, los medios de comunicación y los líderes espirituales de “toma de conciencia” individualista (esa que sólo te exige vibrar más alto, alcalinizar tu cuerpo y no consumir plástico para cambiar el mundo). Pero en este proceso de cambio superficial, la base que produce y sostiene la opresión no cambia, e incluso las medidas de reconocimiento en este sentido pueden terminar por reproducir la injusticia epistémica aunque esta vez de manera escondida, subrepticia, políticamente correcta”.

The greatest greatest hit: La recompensa

Nuestros 3 años de supervivencia no podrían haber sucedido si no nos hubiéramos reído. Así que si te estás preguntando por los memes, acá están. No es una selección de los que puse en los news porque esos tenían gracia por contextuales. Es un regalito aniversario. Van algunos favoritos de mi colección personal, sin contar los de ciencia porque ya lo hablamos 100 veces (hay una carpeta aparte para los de los Redondos que si llegamos a las 200 te la muestro):

*El meme dice: ¿dónde está el clítoris?/Ay no te la puedo/ Yo soy el clítoris.

*El meme dice: ¿querés té?/no/anarquía en el Reino Unido.

*El meme dice: trabajadores del mundo, divídanse en pequeñas facciones y discutan sobre temas menores mientras el capitalismo destruye el planeta.

Obvio que llegué al final llorando. Ser leída es un honor inmenso. Gracias por dejarme repetir 100 veces lo mismo: las ciencias no tienen nada que ver con la verdad, pero la verdad no es tan necesaria como la ciencia.

Te mando un beso enorme,

Agostina

p/d rapidito para que no todo sea melancolía: se presentó el presupuesto 2023 para Ciencia y Tecnología, que respeta los incrementos graduales acordados por ley, que tienen como objetivo que la cartera alcance el 1% del PBI en 2032 (en 2023 el presupuesto asignado representará el 0.34). A pesar de las multitudinarias manifestaciones en las puertas del Congreso, dicho presupuesto no contiene una asignación específica para el desarollo de #QueLaCienciaTeAcompañe, así que por ahora te seguimos pidiendo que aportes a Cenital

Se entregaron los Nobel y el de Química lo ganó Carolyn Bertozzi, que es espléndida al nivel de que cuando era estudiante de grado tuvo una banda llamada Bored of Education con *se pone de pie* Tom Morello. En este video te explica qué es la química bioortogonal, disciplina que le valió el galardón.

Se lanzó Cannabis CONICET, una empresa pública de la Universidad Arturo Jauretche, el CONICET y el Hospital El Cruce para la investigación e innovación productiva en cannabis medicinal y cáñamo industrial. Si alguien va a hacer remeras con el logo por favor avise.

p/d 2: las refes de este news son etapas del viaje del héroe. Como no escribí nada nuevo no quise usar una canción, siempre es injusto reciclar arte.

Soy comunicadora científica. Desde hace tres años formo parte del colectivo Economía Femini(s)ta, donde edito la sección de ciencia y coordino la campaña #MenstruAcción. Vivo en el Abasto con mis dos gatos y mi tortuga. A la tardecita me siento en algún bar del barrio a tomar vermú y discutir lecturas con amigas.