Que la ciencia te acompañe

All I Want For Christmas Is You

Hoy, en esta edición navideña, va mi regalo: una cartita enteramente dedicada a curiosidades sobre animales.

Holis, ¿cómo andás? Yo acá pensando que te portaste tan bien todo este año que voy a cumplir una vieja promesa: en este newsletter vamos a hablar de otra cosa. Ya sé que el Ministerio de Salud aprobó el uso de la vacuna Sputnik V, que se está intentando cerrar un acuerdo con Pfizer y que también se autorizó el uso del suero equino hiperinmune para tratar pacientes con enfermedad moderada a severa, pero cuando la semana pasada charlamos sobre los temas que más nos convocaron este año hay uno que quedó afuera: mascotas y animalitos.

Así que hoy, en esta edición navideña de Que la ciencia te acompañe, va mi regalo. Una cartita enteramente dedicada a curiosidades sobre nuestros compañeros de mundo más piolas.

1. ¿Los humanos podemos transmitir coronavirus a murciélagos y otros animales salvajes?

Para que no sea tan brusco el cambio de tema, vamos con un poquito de coronavirus sin romper nada en este primer apartado (si, ya sé, me cuesta soltar).

En un año en el que la transmisión de virus entre especies marcó la agenda, dos agencias gubernamentales estadounidenses reunieron un panel de 12 expertos para evaluar si los humanos podríamos transmitir el SARS-CoV-2 a los murciélagos.

¿Por qué es importante? Bueno, para empezar porque las poblaciones norteamericanas de murciélagos se han visto muy afectadas por un hongo y si esto sucediera podrían verse aún más reducidas. Las consecuencias:  grandes problemas ecosistémicos, ya que los murciélagos son fundamentales para la polinización. Por otro lado, porque una vez en los murciélagos el virus podría transmitirse rápidamente a otros animales salvajes e incluso a mascotas y permanecer entre ellos sin causar enfermedades en humanos por un tiempo, para luego volver a infectar humanos una vez que este brote haya sido contenido.

¿Qué concluyeron? Que hay cierto riesgo aunque es muy difícil estimar cuánto (lo calificaron de “no desestimable”) y que tomar precauciones como usar barbijo, guantes y ropa protectora puede disminuirlo significativamente.

Si bien los estudios se centraron en las interacciones entre los murciélagos norteamericanos e investigadores, otros expertos señalaron que trabajadores como guardaparques o quienes hacen rehabilitación a murciélagos lesionados podrían tener mayor contacto que los científicos y deberían tomar las mismas precauciones.

Este caos particular también puede llevarnos a reflexiones más amplias: ¿Deberíamos cambiar para siempre los protocolos de investigación sobre vida silvestre para minimizar el contacto? ¿Tendría esto algún tipo de efecto aún sabiendo que mucha gente se relaciona con estas especies de otras formas como cazando o a través del turismo?

2. Guanacogate

Durante 2018 el  entonces ministro de Ciencia, Lino Barañao, y presidente del INTI, Javier Ibáñez, firmaron un convenio de asistencia técnica para un “Proyecto de uso sustentable de guanacos silvestres” con un presupuesto de más de 10 millones de pesos. Este año la junta interna de ATE e INTI dio a conocer un informe de compras y contrataciones en el que señala que el proyecto se llevó a cabo en distintas estancias privadas de Santa Cruz, entre ellas una propiedad de la familia Benetton. Lo llamativo, dicen, es que el INTI suele ser un organismo que aporta investigación y conocimiento, y en este caso fue el financista.

Entre los gastos del proyecto figuran redes para atrapar a los guanacos, motos para perseguirlos, un galpón inflable para encerrarlos, elementos para esquilarlos y la contratación de un capturador de guanacos. Al respecto, la junta se pregunta: “¿Entra en la categoría de sustentable la persecución de fauna (guanacos) con motos, para luego ser encerrados, sacrificados, desollados y faenados? Analicemos los métodos utilizados que figuran dentro del proyecto: 'Se probará un sistema de insensibilización y sacrificio a campo. El mismo consiste en el abatimiento mediante la utilización de una pistola Shravis Manual o similar, para insensibilizar y reducir el sufrimiento animal al mínimo durante el sacrificio y desollado'. ¿Debe el INTI -como organismo público- financiar y participar de un proyecto que tiene entre sus premisas el maltrato y la exterminación de animales silvestres en pos de un negociado para estancias privadas?”.

3. ¿Sabías que los cóndores vuelan casi sin aletear?

Un estudio que monitoreó cóndores andinos halló que sólo baten sus alas el 1% de su tiempo de vuelo. Las grabaciones mostraron a una de estas aves volando durante 5 horas sin aletear, cubriendo una distancia de 172 kilómetros.

*En este meme la chica dice “¿trajiste un preservativo?” y el muchacho contesta “uy, mierda, pensé que habías dicho...no importa, vayamos a ver una peli”.

Los cóndores andinos son la especie más pesada dentro de las aves que pueden volar usando corrientes de aire, llegando a los 15 kilos. En el estudio se observó que el 75% del aleteo estaba asociado con el despegue y que, si bien es probable que los cóndores evalúen las condiciones meteorológicas antes de emprender vuelo, el propósito de buscar comida muchas veces es más fuerte y hace que transiten por lugares que no les facilitan el vuelo y en esos casos deban batir sus alas con más frecuencia.

4. ¿Creés en los perros?

Así se llama el sitio que Julie Hecht y Mia Cobb fundaron para difundir información científica sobre perritos. Así se presentan: “En Do You Believe in Dog? nos entusiasma la ciencia canina por muchas razones. Claramente los perros son increíbles. ¡También lo es la ciencia! Desde que comenzamos el blog en 2012, hemos notado que los perros ofrecen una forma maravillosa de hacer que otros se interesen por la ciencia, entre ellos personas que podrían haber pensado que no era para ellos. La ciencia canina también es fantástica por su inherente diversidad. 

Tanto si te interesa la biología evolutiva, la estadística, la genética, la psicología humana, el comportamiento animal, la tecnología textil, la nutrición, la anatomía, la ecología, el diseño urbano, la comunicación, la bioquímica, la fisiología del ejercicio, las interacciones entre animales y tecnología, la biovigilancia, la comunicación científica o el aprendizaje de los animales, ¡la ciencia canina ofrece una forma de participar!”.

Además, en noviembre de 2018 Julie y Mia armaron una iniciativa en sus redes para visibilizar a otras mujeres que hacen ciencia porque, como siempre decimos en este news, cuando decidís hacer ciencia y no sos varón te encontrás con que tu trabajo se extiende bastante más allá de tu objeto de estudio.

5. ¿Los perros saben que los otros perros son perros?

Sí. Y este hilo de un doctorando en psicología explica cómo lo supieron. La pregunta sobre cómo hacemos las personas para saber que los perros son perros aún cuando algunos son tan distintos entre sí es muy común a la hora de pensar en cómo formamos los conceptos. Ahora bien, ¿los perros saben que otros son perros?

Bueno la cosa es así: pusieron a un montón de perros diferentes a mirar fotos (algunas con y otras sin perros) y si tocaban la pantalla cuando la imagen contenía un perro, les daban una galletita. Así, notaron que los perros en general eran bastante buenos reconociendo perros en las imágenes. En el caso de los que no, una hipótesis posible era que se frustraban mucho cuando lo hacían mal.

Conclusiones: todos los perros son buenos perros y la mayoría pueden identificar si otro perro es un perro.

6. ¿Qué significan los años de perro o gato?

En este artículo una veterinaria explica que pensar la edad de las mascotas en términos de vida humana ayuda a los dueños a entender qué tipos de cuidados deben brindar a sus amigos peludos. Sobre el mito de que un año de perro equivale a siete años humanos dice que se basa en que, cuando se los cuida bien, los perros medianos viven en promedio un séptimo de lo que viven en promedio sus dueños. Pero que no todos los perros son medianos y que los perros y gatos son distintos dependiendo de factores como la raza. Los animales más grandes en general viven menos que los pequeños y su expectativa de vida varía mucho.

Como la esperanza de vida humana cambió a lo largo de los años y la tecnología veterinaria también, ahora en vez de la regla de los 7 años se usan categorías de desarrollo vital: cachorro, joven, adulto, maduro, mayor y geriátrico (a partir de 13 años).

Luego, esas categorías se aplican al tamaño. Así, se calcula que los perros gigantes tienen 80 “años humanos”  alrededor de los 8, los grandes alrededor de los 10, los medianos a los 12 y los pequeños a los 14.

En el caso de los gatos, la etapa geriátrica comienza alrededor de los 15 y los 80 “años humanos” llegan alrededor de los 18.

Esta división en categorías de desarrollo vital permite identificar qué cuidados son necesarios, así como un infante no necesita una colonoscopia, un cachorro no requiere un chequeo de tiroides.

7. ¿Cómo hacen los gatos para estar tan limpios?

Un grupo de investigadores armó modelos 3D a partir de muestras de lenguas de felinos muertos: un gato doméstico, un lince, un puma, un leopardo, un tigre y un león. Lo que nosotros percibimos como pelos duros son estructuras cónicas con puntas huecas y se llaman papilas. De esta forma, las gotas de saliva son más fáciles de mover a través del pelaje porque se quedan como atrapadas en el huequito y luego se depositan en capas más profundas de pelo y en la piel.

En videos en cámara super lenta se ve que los gatos mueven la lengua hacia afuera con un movimiento grande como lamiendo un helado para que las papilas queden perpendiculares al pelo y puedan alcanzar una mayor superficie. Esto no sólo los limpia. También los ayuda a refrescarse, cosa muy importante dado que los gatos tienen glándulas sudoríparas únicamente en las patitas.

Los científicos involucrados en este estudio usaron sus observaciones para crear un cepillo que imita la lengua de los gatos y  cuando lo probaron en pelo humano se trabó menos y resultó más sencillo de limpiar, lo que ayudaría a administrar medicación de forma directa cuando deba aplicarse sobre la piel.

I just want you for my own, more than you could ever know (te quiero para mí más de lo que jamás podrás saber)

Ahora sí, nos despedimos por el 2020. Que la ciencia te acompañe volverá el 7 de enero, aunque yo te voy a llevar conmigo en mi brindis de fin de año. Tal vez no lo sepas, pero este año vos y tus mascotas me acompañaron en los momentos más arduos del encierro haciéndome sentir más que la suma de mis pensamientos. También estuvieron conmigo haciéndome más fácil la muerte de mi persona favorita, cuando publiqué literatura por primera vez, cuando la campaña que coordino logró que varios municipios argentinos aprobaran la provisión gratuita de productos de gestión menstrual sentando un precedente único en Latinoamérica, mientras escribí con mis amigas un libro sobre pubertad y sexualidad que va a salir el año que viene y cuando me animé a salir con la bici a la calle y empecé a usarla como medio de transporte, lo que considero mi mayor logro del 2020.

No me alcanzan las palabras para agradecerte haber confiado en mí para acercarte las noticias científicas en un año en que la información fue realmente de vida o muerte. Ser mujer, joven, antiespecista, zurda y desviada nunca me hizo más fácil lo difícil, pero tu compañía sí. Te agradezco también la paciencia durante todos los ensayos, prueba y error que tuvo este news hasta que encontró su forma.

Si me querés hacer alguna sugerencia, este es el momento. ¿Te copa lo de las canciones? ¿Los memes? Todo se puede cambiar, porque en un mundo tan cruel disfrutar lo innecesario es lo único que nos puede hacer la vida un poco más linda.

Además de esta edición llena de animales y belleza, te dejo de regalo una playlist inescuchable con las canciones que fueron referencias de nuestras cartas (si no conocés la de hoy escuchala y garantizale el aguinaldo a la ex de Luis Miguel). Tal vez la “inescuchabilidad” de nuestra lista sea el mejor reflejo de un año trambóliko. Además me gustaría regalarte una propuesta que se le ocurrió a un amigo, ¿te coparía que durante el verano arme un libro digital con las fotos de tus mascotas que me fuiste mandando?

Te mandamos un beso enorme y te deseamos unas fiestas llenas de cuidado, que no es otra cosa que cariño.

Nos leemos en el 2021,

Agostina

PD: Acá con Chistita. Faltan Calabria y Romeo, mis gatites.

Este es el newsletter Que la ciencia te acompañe de Cenital.
Podés suscribirte para recibirlo completo en tu correo. Es gratis.
Soy comunicadora científica. Desde hace tres años formo parte del colectivo Economía Femini(s)ta, donde edito la sección de ciencia y coordino la campaña #MenstruAcción. Vivo en el Abasto con mis dos gatos y mi tortuga. A la tardecita me siento en algún bar del barrio a tomar vermú y discutir lecturas con amigas.
@Bcientifica

Apoya nuestro periodismo

Si te gusta lo que hacemos, ayudanos a seguir haciéndolo.