Aumentó en términos reales por el incremento del pago de Ganancias de sociedades, pero no porque las empresas ganen más, sino porque hace exactamente un año pagaron menos.
Mientras el nivel de actividad y el superávit comercial son récord, las empresas siguen cayendo y crecen el desempleo y la informalidad. ¿Por qué el sector exportador no es capaz de arrastrar al resto?
Ante la caída en la recaudación, el Gobierno sigue ajustando y se hunde en el círculo vicioso: menos actividad y nueva caída en los ingresos tributarios.
El dinamismo de las exportaciones, sumado a las importaciones contenidas y un tipo de cambio barato, genera preguntas. ¿Está bien la cotización actual?
Si el Gobierno no puede ofrecer más empleo, no le queda otra que pedir más sacrificios a cambio de un futuro que está por verse cuando y si eventualmente llegará.
El BCRA salió de shopping y adquirió bastantes dólares, pero eso no es igual a acumular. La meta de reservas con el FMI sigue lejos y el riesgo país no cede.
Subió la morosidad asociada a las deudas de tarjetas y préstamos personales. El nivel no es alto, pero es una señal de alarma para el sistema financiero.