Una confirmación del triunfo de Lula en la segunda vuelta electoral crearía las condiciones necesarias para revertir un sendero de subdesarrollo y pérdida de soberanía política. La historia muy reciente nos muestra, sin embargo, que estas condiciones no son suficientes.
La 77º Asamblea General comenzó la semana pasada y, a partir de mañana, comienza el Debate General en el que participan los líderes de Estado de los países miembros.