En contexto

Nace el frente antiK(icillof)

En este gran armado opositor para intentar ganar la provincia de Buenos Aires, JxC imagina a sus principales nombres, pero también a algunos que sumen algunos puchitos de votos.

¡Hola! ¿Cómo estás? Yo padeciendo el frío porteño, para qué te voy a mentir. Pero ya pensando en la primavera y en que lo que viene será mejor. Soy así, una optimista incurable. Un poco como le está pasando por estos días a los opositores que, después de la reunión presencial de la plana mayor de Juntos por el Cambio el martes pasado con la única ausencia de Mauricio Macri, llegaron a una decisión que excede la discusión sobre las candidaturas dentro del macrismo: buscar la formación de un frente electoral de toooda la oposición en la provincia de Buenos Aires. 

La decisión tiene sentido desde varios puntos de vista. La PBA es el principal distrito electoral del país y por su peso en el padrón electoral, el ganador de esa elección va a ser considerado “el” ganador de las elecciones. Además, es la provincia que elige más diputados y por eso un resultado mayor o menor puede terminar definiendo si el oficialismo consigue o no mayoría en la Cámara Baja. Pero aun así, la estrategia de juntarse todos todos todos los que no son equis cosa (en este caso, todos los que no son el Frente de Todos) siempre es llamativa porque hay diferencias internas a veces muy marcadas entre quienes terminarían siendo socios electorales.

Cuando te une el espanto, ¡ojo! porque te puede unir con espantosos...

Las causas y las consecuencias de la decisión las iremos recorriendo en esta y en próximas ediciones de En Contexto pues, claro, hacen a la explicación del escenario. Hoy, sin embargo, quiero detenerme en la manera en que uno de los popes de ese armado me habló de la decisión. Cuando me contaba el resultado de la reunión, me dijo: “Apareció la oportunidad de realizar una mega interna opositora al gobierno de Kicillof. Para infligirle una derrota a Kicillof”. 

Primero me llamó la atención, porque el gobernador de la provincia de Buenos Aires no va a ser candidato, pero enseguida recordé que para JxC este turno electoral empieza a delinear el 2023. Año en el que varios de (por no decir todos) los referentes del espacio quieren ser presidentes. Apuntar contra Kicillof desde ahora parece ser la consigna. ¿Lo imaginan en carrera por la Casa Rosada en dos años?

Para que sea atractivo (o al menos, para que no sea perjudicial) participar del frente antiK(icillof), los invitantes de JxC ofrecen, obviamente, cambiarle el nombre a la alianza electoral (aún no está definido cómo se llamaría este nuevo armado) y además “un piso bajo”, un límite de entre el 6% y el 7% de los votos en la PASO que, de ser superado, habilitaría a ingresar en el reparto de cargos de la lista para la elección general. Ese piso representa más o menos el mismo riesgo que correrían cada uno de los candidatos si decidieran cortarse solos, porque a ese número llegaron con una cuenta fácil: el piso general de las PASO puesto en función de una proyección de los votos que podría obtener el frente, que sus impulsores estiman en un 40%. Como hablamos hace algunos sábados, encuestas recientes le asignan un 30% de intención de voto a JxC en soledad.

En ese gran armado opositor para intentar ganar la provincia de Buenos Aires, JxC imagina a sus principales nombres (Elisa Carrió, Diego Santilli, Jorge Macri) pero también a algunos que sumen algunos puchitos de votos, como Margarita Stolbizer, Emilio Monzó y hasta Florencio Randazzo. Aunque en el equipo de trabajo del exministro de Cristina lo recontra niegan: “¡Son lo peor de la política! Nosotros vamos a ir con nuestra boleta, sin asociarnos con nadie, con Randazzo a la cabeza”, aseguran.

Los que sí están casi adentro son los integrantes de Avanza Libertad, la coalición que postulará como diputado a José Luis Espert en la provincia de Buenos Aires y que en la Ciudad de Buenos Aires (sin socios electorales) llevará de primer candidato al Congreso a Javier Milei. Está integrada por la UCeDé, EPA y un sector del Partido Libertario.

Los libertarios están maravillosamente explicados en el libro que Pablo Stefanoni escribió para Siglo XXI: ¿La rebeldía se volvió de derecha? Cómo el antiprogresismo y la anticorrección política están construyendo un nuevo sentido común (y por qué la izquierda debería tomarlos en serio). El recorrido ideológico de las figuras libertarias se da en un contexto global que las explica y unifica. Y aunque a muchos y muchas de nosotros puede llamarnos la atención que quienes se reivindican como libertarios estén en contra de la lucha por derechos elementales, el trabajo antropológico que hace Stefanoni es iluminador y permite entender la coherencia interna de un sistema de pensamiento que, visto desde lejos, desconcierta.

Menos desconcertante es el acercamiento entre Espert y el PRO, que ya se había dado con Horacio Rodríguez Larreta en las últimas elecciones porteñas y que, más allá de los libertarios e incluso más allá de los intentos de Patricia Bullrich por atraerlos, tiene puntos de apoyo en varios diputados y diputadas macristas que expresan claramente y sin avergonzarse ese ideario de rechazo de cualquier medida o proyecto que busque la equidad de género o la inclusión. Pablo Torello (que llamó “incogibles” a las feministas), Francisco Sánchez (que tuitea a jóvenes “bonitas y de derecha” y propuso la flexibilización del uso domiciliario de armas) y Eduardo Cáceres (que impulsa una ley para que la capacitación en perspectiva de géneros también incluya, como uno de los géneros, a la perspectiva masculina) son todos diputados nacionales que llegaron al Congreso sin necesidad de construir con el Partido Libertario.

Todos ellos (menos Cáceres, ausente) votaron en contra, en la madrugada de ayer, del proyecto de ley de promoción de acceso al empleo formal para personas travestis, trans y transgénero. Puntos de coincidencia que a medida que se acerque 2023 irán creciendo en el frente antiK(icillof).

Eso es todo por hoy. Antes de irme, una recomendación para mayores de 18: si nunca la probaste, te recomiendo mucho una cepa. No, no es una cepa del virus. ¡Una cepa de vino! Una uva: garnacha. De ella salen vinos ligeros y muy muy amigables. No soy sommelier. Sólo te lo digo como aficionada. Son vinos especialmente aptos para esta flexibilización de las restricciones.

Nos vemos en 14 días. Y acordate que si te copa lo que hacemos en Cenital, siempre podés sumarte acá.

¡Besos!

NBG

Este es el newsletter En contexto de Cenital.
Podés suscribirte para recibirlo completo en tu correo. Es gratis.
Soy columnista política en un país en el que la política no da respiro. Jugué mucho tiempo de local en el Congreso. Gracias a ese lugar hermoso, los conozco a casi todos. Trabajo también en Radio Con Vos y en IP. Gracias al feminismo descubrí hace poco que me gusta jugar al fútbol.
@nbg__
MÁS DE En contexto

Apoya nuestro periodismo

Si te gusta lo que hacemos, ayudanos a seguir haciéndolo.