Siamo Fuori de la Copa: Italia se pierde el Mundial

Buenas, ¿qué tal? Por si no te enteraste, Pedro está de vacaciones y lo voy a reemplazar hasta mañana. Yo soy Gilda Izurieta, trabajo como editora en Corta y en la Revista Crisis. Además coordino las investigaciones en el Mapa de la Policía.

Esto es algo de lo que pasó hoy:

El Poder Judicial le exigió al Gobierno que aplique la Ley de Financiamiento Universitario y validó el protocolo antipiquetes, la muerte de un residente destapó el robo de fármacos en el Hospital Italiano, bajó la pobreza y Cuba recibió petróleo de Rusia.

Leer este mail te va a llevar tres minutos y medio.

La frase del día

“Un taxista me contó todo el PBI que yo me había robado”

–Piñón Fijo, payaso.

F5

Universidades. La Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal confirmó la cautelar que ordenó la aplicación de la Ley de Financiamiento de las instituciones. De este modo, fue rechazada la apelación presentada por el Gobierno. El fallo también exige la actualización de los salarios de docentes y no docentes y las becas estudiantiles. Hace tres semanas que el sector estaba de paro para reclamar por la ejecución de la normativa aprobada en el Congreso.

Antipiquetes. El Poder Judicial validó el protocolo dispuesto por el Gobierno para la actuación de las fuerzas de seguridad en manifestaciones. El Ministerio de Seguridad anunció que tras el fallo la metodología sigue vigente y que se seguirá interviniendo “cuando sea necesario para defender la libertad, garantizar el orden y hacer cumplir la ley”.

Fármacos. A raíz de la muerte de Alejandro Zalazar, un residente del Hospital General de Agudos Bernardino Rivadavia, por sobredosis de propofol y fentanilo, se determinó que las sustancias y los elementos venían del Hospital Italiano. La institución hizo una denuncia por el robo de estupefacientes, según informó en un comunicado. Además, dijo que las personas involucradas ya no están en funciones, aunque no publicó sus nombres.

INDEC. El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos marcó un 28,2% de pobreza en el segundo semestre de 2025. Esto representa un descenso con respecto al 31,6% que informó el organismo sobre la primera mitad de ese año. La indigencia se ubicó en un 6,3%. El ministro de Economía, Luis Caputo, salió a festejar los datos y a resaltar que se trata del número más bajo en siete años.

Cuba. Un barco ruso llegó a la isla con 100 mil toneladas de petróleo crudo. Es el primer cargamento que alcanza el puerto en los últimos tres meses. El país está bajo un bloqueo impuesto por Estados Unidos, pero la Casa Blanca permitió el avance de la embarcación por razones humanitarias y analizará caso por caso la llegada de otros buques.

¿Algo más?

Por si te lo perdiste, Iván Schargrodsky habló de YPF: una victoria con muchos padres en #OffTheRecord.

Y acordate que hoy a las 20:00 hay #540. Vienen Nicolás Gadano y Sebastián Soler que también van a hablar del histórico fallo a favor de Argentina. .

Un dato random

Se publicaron archivos de la cadena de TV japonesa NHK que registró algunos partidos del Mundial de Italia de 1990 en alta definición, una tecnología que por aquella época ni nos imaginábamos que íbamos a tener. Mirá esto del Argentina vs. Yugoslavia en cuartos de final.

Una recomendación

Si estás en la Ciudad de Buenos Aires o cerca chusmeá el cronograma que va a tener el Malba en abril de películas de Aries, una de las productoras más influyentes del cine argentino.

Nos leemos mañana 🙂

Gilda

El clásico del domingo, en simples pasos: cómo hacer ravioles de ricota

Hablar de ravioles en Argentina es hablar de familia, de tradición y de una herencia que llegó desde Italia para quedarse definitivamente en nuestras mesas. La influencia italiana en la cocina argentina es profunda y data de fines del siglo XIX, cuando millones de inmigrantes trajeron consigo recetas, costumbres y rituales que hoy forman parte de nuestra identidad. Entre ellos, la pasta ocupa un lugar central: ñoquis el 29, tallarines caseros, lasañas y, por supuesto, los ravioles de ricota.

A continuación, una receta clara y accesible para prepararlos en casa, sin complicaciones pero con resultados que realmente valen la pena.

Ingredientes para los ravioles de ricota

Para la masa

Para el relleno

Salsa de tuco como acompañamiento principal

Para servir

Paso a paso: cómo preparar los ravioles caseros

Preparar la masa

  1. En un bowl o directamente sobre la mesada, formar una corona con la harina. En el centro, agregar los huevos, el aceite y la sal.
  2. Mezclar de a poco hasta integrar todo y formar una masa. Amasar durante unos 10 minutos hasta que quede lisa y elástica. Este paso es clave: una buena masa hace toda la diferencia en el resultado final.
  3. Tapar con un repasador y dejar descansar al menos 30 minutos.

Hacer el relleno

  1. En un bowl, mezclar la ricota con el queso rallado, el huevo y los condimentos.
  2. Agregar la nuez moscada con moderación: no tiene que invadir, sino aportar ese aroma sutil que levanta el conjunto. Salpimentar y mezclar bien hasta lograr una preparación homogénea.
  3. El relleno debe quedar cremoso pero firme, fácil de manipular.

Armar los ravioles

  1. Estirar la masa con palo de amasar o máquina hasta que quede fina. Esto es importante para que los ravioles no resulten pesados.
  2. Colocar pequeñas porciones de relleno sobre una lámina de masa, dejando espacio entre cada una. Cubrir con otra capa de masa, presionar alrededor del relleno para sacar el aire y cortar los ravioles.
  3. Se pueden hacer con molde o a cuchillo. Lo importante es sellarlos bien para que no se abran durante la cocción.

Preparar el tuco casero

  1. En una olla, rehogar la cebolla picada en aceite de oliva hasta que esté transparente. Agregar el ajo y cocinar unos segundos más.
  2. Incorporar el tomate triturado, la hoja de laurel, sal, pimienta y una pizca de azúcar si el tomate está ácido.
  3. Cocinar a fuego bajo durante al menos 30 minutos. La clave del tuco está en la cocción lenta, que permite que los sabores se integren y la salsa tome cuerpo.

Cocinar los ravioles

  1. Hervir abundante agua con sal. Cuando esté en ebullición, agregar los ravioles.
  2. Cocinarlos entre 3 y 5 minutos, dependiendo del grosor de la masa. Cuando flotan, generalmente están listos.
  3. Retirar con espumadera para evitar que se rompan.

Cómo servirlos para que sean inolvidables

  1. Servir los ravioles bien calientes, con abundante tuco por encima.
  2. Agregar queso parmesano rallado y, si se quiere una versión más cremosa, un chorrito de crema que suaviza la acidez del tomate y aporta una textura distinta.
  3. El equilibrio entre masa, relleno y salsa es lo que convierte este plato en un clásico eterno. No se trata de sobrecargar, sino de lograr armonía.
YPF: una victoria con muchos padres

La victoria tiene muchos padres. La derrota es huérfana. El fallo de la Corte de Apelaciones para el Segundo Circuito de los Estados Unidos en la causa por la expropiación de YPF –iniciada por los fondos Burford y el desaparecido Eton Park por cuenta de las acciones en poder de Petersen, propiedad de la familia Eskenazi– fue, sin dudas, una victoria política y financiera para Argentina en su conjunto y, coyunturalmente, para el gobierno nacional. Javier Milei se libera de un enorme pasivo contingente y muestra un importante éxito en un tribunal extranjero –tras los reveses con Thomas Griesa y el fallo de primera instancia de la jueza Loretta Preska– que había condenado a la Argentina en 2023. Sin embargo, con más y menos razón, todos los sectores sienten que tienen algo para reivindicar de su participación en una acción judicial que ¿concluye? con una victoria clara para el país luego de más de una década de conflicto judicial.

Una relativa continuidad en la estrategia jurídica, de un proceso que comenzó en 2015, permite que el macrismo, el peronismo y La Libertad Avanza se atribuyan el mérito de la decisión de la Cámara, tras lo que había sido un largo pase de facturas después del fallo de primera instancia de 2023. Pero esa relativa continuidad oculta diferencias a las que se haría mal en no prestar atención. Tras aquel fallo se había repetido hasta el hartazgo la idea de que el procurador del macrismo, Bernardo Saravia Frías, había perseguido una estrategia jurídica que incluía discutir la legitimidad de la adquisición de las acciones de YPF por parte del grupo Petersen como accionista minoritario, aprovechando el esquema enormemente cuestionable por el que los Eskenazi habían ingresado en la empresa. Las sospechas sobre el esquema –que incluía el uso de dividendos de la compañía para pagar por las acciones de esa “argentinización”– difícilmente dijeran nada sobre el alcance de los estatutos de la empresa, su naturaleza jurídica y sus vinculaciones con la Constitución y la ley de expropiaciones, pero podían convertir cualquier derrota argentina en un momento más de espectacularización de la “corrupción kirchnerista”.

La estrategia de la Procuración durante la gestión de Saravia Frías era una idea de jerarquía normativa: el estatuto de YPF — decían — no podía prevalecer sobre la Constitución. A partir de allí, la relación societaria no debía leerse como un vínculo bilateral, susceptible de reclamos individuales, sino como un contrato plurilateral. Sostenía que, al momento de la expropiación, los Eskenazi ya no eran dueños de las acciones: su colapso financiero había derivado en un proceso de foreclosure mediante el cual los títulos pasaron a manos de los bancos acreedores. Es decir, quienes reclamaban ya no tenían, estrictamente, qué reclamar.

A eso se sumaba una objeción aún más delicada: la génesis misma de su participación en YPF habría estado viciada por lo que la Procuración insinuaba como un sham agreement, un acuerdo artificioso: la compra de acciones a Repsol financiada con préstamos que se pagarían con una política de distribución de dividendos extraordinariamente alta — del orden del 80% — , en un esquema que algunos interpretaban como una forma de connivencia estructural.

La discusión sustancial se inició en 2020, cuando la respuesta del Estado fue dirigida por la Procuración del Tesoro, conducida por Carlos Zannini y Sebastián Soler, que contrataron al estudio Sullivan & Cromwell para representar al país en los Estados Unidos. Los argumentos versaron tanto sobre la aplicación de la Ley de Sociedades como sobre la mayor jerarquía de la Ley de Expropiación respecto del contenido del estatuto de cualquier sociedad comercial. En la ciclópea tarea de familiarizar a jueces estadounidenses, entrenados en el Common Law, con las particularidades de la legislación codificada argentina, los abogados de la Procuración del Tesoro y sus representantes estadounidenses chocaron también con un estrado muy acostumbrado a defender los derechos de los acreedores, algo que los argentinos recordamos bien desde tiempos del juez Griesa.

Más acá en el tiempo, en el gobierno de Milei, el seguimiento del expediente recayó políticamente en la muy competente secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzábal Murphy, que sostuvo la estrategia previa y mantuvo en funciones al estudio Sullivan & Cromwell, a pesar de las numerosas presiones para cambiar y volver al relato sobre una causa de corrupción que, más que ahorrarle un pasivo al país, deslindara responsabilidades sobre su origen. Ibarzábal Murphy, la ministra de leyes como la llama su primer anillo libertario, ocupa uno de los lugares que Karina Milei quería para sí hasta la semana pasada.

La sentencia de primera instancia de Loretta Preska había condenado al país por más de 16 mil millones de dólares y había establecido mecanismos muy agresivos para efectivizar la sentencia, como obligar a la entrega del 51% de las acciones en poder del estado nacional y provinciales. La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York –que ya había rechazado el año pasado la cautelar de Preska que ordenaba entregar las acciones– echó por tierra de manera casi definitiva con la sentencia de primera instancia, por mayoría de dos votos contra uno.

El panel del segundo circuito tribunal sostuvo que la primera instancia interpretó erróneamente la legislación argentina, en línea con la defensa del Estado Nacional. Por un lado, señaló que el estatuto no es un contrato bilateral que vincula a un accionista con otro, sino un mecanismo para regular la relación societaria. Por lo tanto, ante un incumplimiento, no correspondía reclamar una indemnización de daños, sino que procedía el mecanismo de la Ley de Sociedades. Por encima de ello –incluso si procediera la aplicación de indemnización por incumplimientos estatutarios– la Ley de Expropiaciones prevalece sobre las acciones entre privados, por lo que, en ese caso, se impone el Derecho Público argentino.

La caída de casi 40% del valor de las acciones de Burford muestra la escasa probabilidad que tienen de prosperar las acciones de apelación, en banc, ante el pleno del Segundo Circuito, que debería ser decidido por los 27 jueces de esa Corte de Apelaciones o ante la Corte Suprema. Afirmada la jurisdicción estadounidense sobre el asunto, es poco probable que los magistrados asignen importancia institucional al modo en que se interpreta la ley de un país extranjero.

La revocación del fallo de primera instancia se tomó con el voto de los jueces Denny Chin y Beth Robinson, y la disidencia de José Cabrane, que se pronunció en respaldo del fallo de la jueza Preska. Los argumentos de la Cámara –que, sin embargo, señaló un costo reputacional incurrido por Argentina– reproducen los que sostuvo la defensa argentina y, antes que eso, la lectura del propio Axel Kicillof, en aquel entonces viceministro de Economía e ideólogo de la expropiación de YPF, respecto de la primacía de la ley de expropiaciones sobre las previsiones estatutarias de la empresa.

Para Milei, se trata de un triunfo tan importante en términos de la posición jurídica del país –que contrasta con los resultados de otros pleitos en los juicios con fondos buitres por la reestructuración de la deuda–, como incómodo en su contenido. Aún con sus críticas, la Cámara de Apelaciones reprodujo los argumentos del gobierno peronista en una acción que versa sobre un avance sobre la propiedad privada, con una empresa que, desde entonces, mantuvo un management profesional en sucesivas administraciones y, siendo estatal, es protagonista de la transformación más importante de nuestra canasta exportadora.

Una piedra en el zapato para cualquier relato oficial. Ya que YPF es una empresa estatal, pero que difícilmente podría haber tenido éxito en el desarrollo de recursos no convencionales sin las flexibilidades de ser una empresa que cotiza en Nueva York, y cuyo despegue en la actividad se apalancó en un acuerdo con Chevron al que se dieron provisiones legales extraordinarias y diseñadas a su medida para posibilitar la asociación.

No llama la atención, a pesar del mérito de sus funcionarios del área legal, que desde el Gobierno quieran exagerar la importancia del alineamiento con la administración Trump en el resultado obtenido. Sin embargo, convendría ponerla también en contexto. Es cierto que una Argentina con una política exterior antagónica con los Estados Unidos difícilmente hubiera obtenido la dosis de buena voluntad requerida para la revisión, pero es difícil atribuirle a Trump influencia sobre los magistrados. Chin y Robinson fueron designados por Barack Obama y Joe Biden, el disidente Cabranes, por Bill Clinton. E incluso este dato podría ser redundante para analizar una judicatura cuya centralidad en los contratos financieros globales está dada por su afirmación de independencia casi sobreactuada respecto del poder político.

La incomodidad ideológica y el afán por diferenciarse condujeron también a un coro discursivo que siguió a la cadena nacional del presidente y en el que los funcionarios repitieron la idea de que la expropiación no ayudó a mejorar la balanza energética y desarrollar las inversiones en el sector, sino lo contrario. Cualquier gran empresa petrolera privada, de acuerdo a aquellos discursos, estaría interesada en invertir en un activo rentable como Vaca Muerta y la expropiación aumentó la percepción de riesgo e inseguridad jurídica. Ese argumento, que funciona en abstracto, es insostenible si nos situamos en 2012, cuando Kicillof diseñó y CFK tomó la decisión política de expropiar el 51% de las acciones de la compañía.

En aquel entonces, la confluencia entre el envejecimiento de los yacimientos convencionales en Argentina, decisiones regulatorias oficiales –el precio “argentino” para los combustibles– y la compra de la parte minoritaria por los Eskenazi, fuertemente empujada desde el gobierno de Néstor Kirchner, conspiraron contra la inversión, con una empresa que repartía agresivamente dividendos, para financiar su “argentinización”. Esto ocurría mientras Repsol, el accionista mayoritario, utilizaba ganancias obtenidas en la Argentina para invertir en países como Angola, donde sus preferencias eran atendidas con deferencia. En 2012, además, Vaca Muerta estaba lejos de ser una certeza y la estructura de costos de la extracción no convencional era sumamente riesgosa. Es muy dudoso que un actor privado, sin experiencia en la actividad no convencional y con muy pocos incentivos a reinvertir en el país, fuera a asumir los riesgos de una actividad aún en pañales, que enfrentaba dudas sobre su viabilidad futura y eficiencia de costos.

El Estado, sin intereses en terceros países, asfixiado por el déficit energético y con una formulación institucional en la empresa desideologizada, distinta y hasta opuesta a otras experiencias de gestión empresarial estatal contemporáneas a esa, tenía incentivos mucho más alineados con el desarrollo del yacimiento. La distancia temporal hace parecer obvios aspectos que eran, en el mejor de los casos, una apuesta con buenas chances, y permite afirmar, con el diario del lunes, que cualquiera podía haberlo hecho. Es, por supuesto, falso. Y así como se pueden señalar con facilidad los evidentes errores de las miradas estatistas, aquí, la toma de riesgos, jurídicos, políticos y tecnológicos que se asumieron para YPF rindieron frutos. Los intentos de imputar a la empresa los errores de la política energética del peronismo, vinculados a la política de subsidios, son simplemente un acto de malicia especulativa.

Internamente para el Gobierno, el fallo favorable en el litigio operó como algo más que un alivio judicial: funcionó como un catalizador político hacia adentro. La escena de la cadena nacional permitió leer, casi sin mediaciones, la arquitectura del triunfo. Allí estaban algunos de los nombres que orbitan el núcleo de Santiago Caputo. A ese esquema se le podrían añadir, sin forzar demasiado, figuras como Pablo Quirno y Luis Caputo, ampliando una constelación que se reivindicó a sí misma en el momento de mayor exposición.

La celebración posterior, especialmente en redes sociales, tuvo una doble capa. En la superficie, el tono era de confrontación clásica: contra la oposición, contra el kirchnerismo, contra Cristina y Kicillof. Pero en una lectura más fina lo que emergía era otra cosa: la satisfacción dentro de una interna que encontró en el fallo un argumento de supervivencia. Los elogios a Ibarzabal Murphy y Sebastián Amerio –en modo “me invitó un amigo”, llegando sobre el cierre del expediente– funcionaron como símbolos de esa eficacia que el propio caputismo se adjudica. Ese movimiento tiene consecuencias. No debilitó en absoluto a Karina Milei, pero sí puede haber extendido la vida útil de Caputo, que venía sometido a una presión creciente y se estaba probando el sobretodo de madera. El fallo, en ese sentido, le ofreció algo más valioso que una victoria: le dio tiempo.

Sin embargo, esa proto calma puede ser transitoria. Algunos sostienen con insistencia una versión que introduce incertidumbre: la salida de Manuel Adorni después de Semana Santa, envuelto en versiones que incluyen (más) revelaciones patrimoniales incómodas que se le suman al presunto préstamo de dos jubiladas que negaron conocerlo. Un encanto. Si ese movimiento se concreta, abriría una ventana de rediseño político del gobierno en su conjunto.

Paradójicamente, lo que podría ser un golpe para el esquema de Karina podría ser el motivo final para el alejamiento de Caputo. Si los nombres que se mencionan en voz baja se materializan, el Gobierno podría iniciar una mutación: abandonar el encuadre antisistema para ensayar una versión más reconocible dentro de la tradición democrática argentina. En ese tránsito, como suele ocurrir, no se juega solo un nombre sino el sentido mismo de la etapa en la que Milei podría, como cualquier otro, empezar a confundirse con el paisaje.

YPF y las políticas «bajo el radar»: Álvarez Agis analizó el futuro de la industria y el empleo

El punto de partida fue una tesis sobre la continuidad institucional: para Schargrodsky, el país demuestra eficiencia cuando las políticas trascienden administraciones y se gestionan con un fin en sí mismo. En este marco, se destacaron ejemplos como el funcionamiento de INVAP, el financiamiento universitario y, centralmente, la recuperación de YPF, cuya defensa legal fue señalada como una muestra de cómo cuadros técnicos de excelencia operan por fuera de la lógica facciosa para proteger los intereses nacionales.

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Durante la apertura, el conductor fue enfático al evaluar el costo-beneficio de la nacionalización: «Si uno hipnotiza a las personas más afianzadas a lo material, van a decir que la decisión de Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof fue una decisión correcta porque fue una decisión política indiscutiblemente correcta».

Schargrodsky rescató la convicción técnica de la gestión anterior y la actual en el litigio internacional, destacando que «Kicillof jamás dudó ni se quebró respecto a la decisión que había tomado el gobierno del que formaba parte, incluso en los momentos más ásperos del juicio por YPF». Esta mirada fue compartida por Álvarez Agis, quien evaluó la expropiación desde la seguridad energética: «Sin esa decisión, hoy estaríamos bailando al borde de la cornisa con el petróleo al borde de los 100 dólares».

Respecto a la coyuntura del gobierno de Javier Milei, Álvarez Agis planteó una disociación entre las estadísticas y la economía de a pie. Si bien el PBI registra mejoras en sectores como energía y minería, el economista advirtió que «ese crecimiento no se siente» en la industria y el comercio. Sobre el programa antiinflacionario y el enfriamiento de la actividad, lanzó un pronóstico sobre el límite de la tolerancia social: «Si la política económica no se modifica, dentro de 6 meses le van a decir a Lumilagro ‘ponelo a 400 pero dame laburo'». Para el director de PxQ, la reconversión económica que propone el oficialismo no puede ocurrir en plazos tan cortos sin financiamiento disponible.

El análisis también abordó la inserción internacional en un mundo dominado por la sobreoferta y la guerra comercial. Agis describió una China que «está rompiendo el capitalismo occidental» para evitar una caída en su nivel de actividad, lo que presiona los mercados con productos a precios imposibles para la industria local. En este sentido, instó a evitar la «dinámica de los borrachos que intentan estabilizar la canoa» y buscar un equilibrio que escape a la falsa dicotomía entre consumo barato o empleo. «A China lo único que le importa es no bajar su nivel de producción», señaló, sugiriendo que Argentina debe ser más inteligente para encontrar sinergias sin rifar sus sectores estratégicos.

En el tramo final, la charla derivó en la necesidad de «uruguayanizar» las expectativas inflacionarias, entendiendo que la estabilización será un proceso de años. Agis criticó el cambio de registro en el discurso presidencial, notando que cuando Milei pasó de anunciar una travesía por el desierto a decir que «ya pasó lo peor», fue cuando «se le metió el político adentro». Como cierre, defendió la intervención del Estado en precios críticos como el combustible, recordando que, a pesar del silencio oficial, «YPF ya intervino en los precios» para morigerar shocks transitorios.

Otra clase frente a la casa de Adorni

Se suspende la parte más controversial de la nueva reforma laboral. Agenda legislativa caliente. Asesinato en una escuela de Santa Fe. Clases públicas frente a la casa de Adorni. Hace casi dos meses que el Central compra dólares. Llega combustible a Cuba. Alerta por nueva cepa del covid. 

1. Reforma interrumpida

El Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N° 63 resolvió suspender de manera provisoria la aplicación de 82 artículos de la reforma laboral, a partir de una acción impulsada por la CGT. La medida se extenderá hasta que se resuelva la cuestión de fondo. 

La central obrera había cuestionado la constitucionalidad de varios artículos con el argumento de que afectan principios y derechos fundamentales de la Constitución y tratados internacionales ratificados por Argentina, como el derecho a la protección laboral, la libertad sindical, la no discriminación, la tutela judicial efectiva y la progresividad de los derechos sociales.

O sea, la justicia laboral suspendió casi todos los artículos importantes de la ley, es decir, los que están en debate. Pero recordá que ya son varios los juzgados que se pronunciaron en el mismo sentido por artículos puntuales de la reforma, como el que dispone el traspaso a la justicia porteña. Cuando el Estado apele la nueva decisión judicial (lo hará el Ministerio de Capital Humano), revisará la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.

2. Entran los pliegos

En esta semana corta, ya se puede ver la intensidad que habrá durante abril en el Congreso: ayer empezaron a ingresar al Senado los pliegos de los jueces propuestos por el Ejecutivo para su designación, algo que había anunciado el flamante ministro de Justicia de la Nación, Juan Bautista Mahiques. 

El funcionario había adelantado que la intención es cubrir los más de 300 juzgados vacantes, pero por ahora se cuentan por decenas. En la lista, están el hijo del presidente de la Corte, Horacio Rosatt y la esposa del juez de la causa $Libra. 

Los pliegos empezarían a tratarse la semana que viene, igual que se retomaría la discusión de Glaciares, pero eso en Diputados. También se viene el plan de reforma del Código Penal, las leyes de propiedad privada, y las modificaciones que el Gobierno quiere hacerles a las normas de financiamiento universitario y discapacidad. 

3. Preocupación y duelo

Dos días de duelo fueron decretados en San Cristóbal, Santa Fe, a partir de que un alumno de 15 años disparara dentro de su escuela: un compañero de 13 años fue asesinado como consecuencia y otros dos estudiantes (de 13 y 15 años) resultaron heridos. Anoche, los vecinos encendieron velas frente al colegio. 

Uno de los heridos fue trasladado a Rafaela para recibir atención médica. El hecho ocurrió dentro de la escuela 40 Mariano Moreno, durante el acto de izamiento de la bandera. Según testigos, el adolescente llevó un rifle al colegio en un estuche de guitarra y lo sacó en el baño. El agresor quedó detenido. Será juzgado con la vieja ley de imputabilidad porque la que se votó hace semanas todavía no está vigente.

El gobernador, Maximiliano Pullaro, habló desde Rosario: informó que fueron ministros al lugar y que se busca contener a las familias de esa comunidad educativa. 

4. Protesta en lo de Adorni

Estudiantes y docentes de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA convocaron a una jornada de clases públicas frente al lugar donde vive el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el barrio porteño de Caballito, después de que él dijera que vive en una nueva propiedad no declarada que compró por 230 mil dólares y que, para hacer la operación, dos jubiladas le prestaron casi el 90% del valor. Ellas dicen que no lo conocen. Hubo un amplio operativo de seguridad en la zona. 

Varios gremios de la UBA siguen de paro por tiempo indeterminado. Parte de la convocatoria fue ayer y otra será hoy a las 10. Busca visibilizar el reclamo para que se aplique la Ley de Financiamiento Universitario. La jornada abrirá con una clase pública sobre extractivismo y la Ley de Glaciares, según indica la propuesta del centro de estudiantes. 

Además, hay gremios universitarios que hoy también paran como medidas de fuerza para mantener vigente el reclamo. Los rectores nucleados en el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) describieron el panorama en un comunicado

5. El Central compra

En las últimas 57 ruedas cambiarias, el Banco Central mantuvo la tendencia de adquirir divisas, algo que no se registraba desde 2007. Ayer, compró 208 millones de dólares, lo que suma más de 4.000 millones en lo que va del año. 

Lo comprado en 2026 representa el 42% del objetivo anual fijado por el equipo económico. La de ayer fue la segunda mayor adquisición del año, después de los 214 millones de dólares que compró el 11 de febrero.

6. Petróleo en Cuba

Un petrolero ruso sometido a sanciones estadounidenses tiene previsto llegar a Cuba hoy, a pesar del bloqueo de combustible impuesto por Estados Unidos cuando intervino en Venezuela. El Anatoly Kolodkin transporta 730 mil barriles de crudo. 

Sería el primer cargamento de petróleo que llega a la isla desde enero y aportaría un alivio temporal a un país de 9,6 millones de habitantes que atraviesa una crisis energética y económica cada vez más profunda.

Acordate que Martín Schapiro escribió sobre la situación de Cuba la semana pasada en #MundoPropio. Te lo dejo acá para que lo veas.

7. Variante del covid

La OMS incorporó a BA.3.2, conocida como «Cicada», a su lista de «variantes en vigilancia» después de haberla detectado en 20 países y registrar que representa hasta el 30% de los casos de COVID en algunas regiones. Es una cepa que se caracteriza por tener entre 70 y 75 mutaciones, lo que obliga a monitorearla para que no evada la inmunidad de las vacunas. 

Por ahora, se aclaró que no representa una mayor gravedad clínica. Los síntomas son similares a los de variantes anteriores: dolor de cabeza, fatiga, estornudos, congestión, dolor de garganta y tos.

Menú Cenital:

Otros asuntos: 

Casi el 40% de los inquilinos tuvo que endeudarse para pagar el alquiler

Buenas, ¿qué tal? Por si no te enteraste la semana pasada, Pedro está de vacaciones y lo voy a reemplazar hasta el miércoles. Yo soy Gilda Izurieta, trabajo como editora en Corta y en la Revista Crisis. Además coordino las investigaciones en el Mapa de la Policía.

Esto es algo de lo que pasó hoy:

El Poder Judicial frenó más de 80 artículos de la reforma laboral, un adolescente mató a otro en el colegio, siguen las repercusiones por el fallo sobre YPF, suben los sueldos de los estatales y Donald Trump le metió presión a la guerra en Irán.

Leer este mail te va a llevar tres minutos y medio.

La frase del día

“Seguro que esto va a terminar en la Corte”

–Cristian Jerónimo, secretario general de la CGT.

F5

Reforma laboral. El Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N° 63 dispuso la suspensión provisoria de 82 artículos de la modificación impulsada por el Gobierno y aprobada en el Congreso. Fue tras el pedido de una cautelar presentada por la Confederación General del Trabajo (CGT). El Ministerio de Capital Humano apelará el fallo con el patrocinio de la Procuración del Tesoro Nacional.

Santa Fe. Un alumno de 15 años entró armado a la Escuela Normal Mariano Moreno Nº40 en San Cristóbal y mató a un compañero de 13. Ocho más resultaron heridos. Los ministros de Justicia y Seguridad, Educación y otras autoridades de la provincia dieron una conferencia de prensa al mediodía en la que insistieron en que no hay suficiente información y que se está investigando. De todos modos, aclararon que el agresor es un menor de edad no punible de acuerdo a la legislación actual.

YPF. Habló Axel Kicillof tras el fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York que anuló la condena a la Argentina por la estatización de la petrolera. Defendió la expropiación y señaló que Repsol “tenía grandes ganancias, pero no invertía en el país”. En paralelo, Luis Caputo afirmó que el superávit energético del que habló el gobernador en realidad responde al cambio de política económica del Gobierno actual. Por su parte, María Ibarzábal señaló que la relación del presidente argentino con Donald Trump “tuvo una relevancia fundamental” en la resolución.

Sueldos. El Gobierno oficializó una nueva escala de aumentos salariales para quienes trabajen en la administración pública. Lo publicó esta mañana en el Boletín Oficial. La medida tiene carácter retroactivo y es de un 2,50% para enero, 2,20% en febrero, 2% en marzo, 1,70% en abril y 1,50% en mayo.

Irán. Trump dijo que la Casa Blanca mantiene “conversaciones serias con un nuevo y más razonable régimen” para poner fin a las operaciones militares en el territorio. En la misma publicación de Truth Social mencionó que si no se alcanzara un acuerdo y el estrecho de Ormuz no quedara “abierto al comercio”, Estados Unidos destruiría “todas sus centrales eléctricas, pozos petrolíferos y la isla de Kharg”, por donde sale la mayor parte del petróleo iraní.

¿Algo más?

Por si te lo perdiste, Martín Schapiro pone el foco sobre Brasil que tiene elecciones este año y se pregunta ¿y si Lula pierde? en #MundoPropio.

Un dato random

En 2005, en San Francisco, Estados Unidos, tiraron 250 mil pelotitas de colores que bajaron por varias colinas de la ciudad para grabar una publicidad. Quedó bárbara y fue un laburazo de producción y logística. Lo malo: un saldo de U$S 74 mil en daños materiales.

Una recomendación

Hace poco leí La más recóndita memoria de los hombres del senegalés Mohamed Mbougar Sarr. Me voló la cabeza.

Nos leemos mañana 🙂

Gilda

Brasil: ¿y si Lula pierde?

Brasil creció al 3,4% en 2024 y volvió a expandirse en 2025 un 2,3%, desafiando previsiones iniciales que anticipaban un enfriamiento mayor tras un inicio de año en el que el real fue objeto de fuertes presiones especulativas. El agro volvió a jugar un rol central –con un crecimiento superior al 11% en 2025–, pero tanto los servicios como la industria mostraron avances, si bien más modestos, consistentes. Al momento de entrega de mando, el primero de enero del año próximo, el tercer gobierno de Lula da Silva se ubicará, junto a sus dos anteriores mandatos, entre los de mayor crecimiento desde la recuperación democrática, aún con condiciones menos favorables que sus dos primeras gestiones, a comienzos de este siglo.

En inflación, los resultados también son buenos. La meta del Banco Central es del 3%, con un techo de 4,5%. Tras cerrar 2024 en 4,83%, por encima del rango, la inflación fue desacelerándose durante 2025 y en febrero de 2026 marcó 3,81% interanual, dentro de la meta de la autoridad monetaria, y el nivel más bajo desde la pandemia. El Real recuperó su fortaleza, con una apreciación real de 11% en 2025. El mercado laboral completa el cuadro. La tasa de desempleo se ubicó en 6,6% en 2024 y a 5,6% en 2025, el menor nivel promedio de la serie histórica, con registros en torno a 5,4% a comienzos de 2026. A esto se suma una recuperación del ingreso real, impulsada por la recomposición del salario mínimo, las transferencias sociales y la caída de la inflación.

El gobierno de Lula consiguió avanzar en dos grandes reformas tributarias que en Brasil llevaban décadas empantanadas. La reforma tributaria sobre el consumo simplifica un sistema extremadamente fragmentado, facilitando la vida de personas y empresas, con un impacto neutro en los niveles de imposición, mientras que los cambios en el impuesto a la renta permitieron elevar el mínimo no imponible hasta los cinco mil reales mensuales (unos mil dólares), compensados con una mayor carga sobre ingresos muy altos y actividades socialmente cuestionadas como las apuestas en línea.

¿O las instituciones? 

A un panorama económico que, sin brillar, es más que alentador, Brasil sumó una fuerte reconstrucción institucional. La justicia avanzó sobre los intentos de desestabilización de los resultados electorales así como de las campañas de noticias falsas y agitación golpista en redes sociales –con un celo que muchas veces apareció, por sí mismo, propio de situaciones de estados de excepción– condenando tanto a manifestantes como a figuras públicas vinculadas a los actos de golpismo, incluyendo no sólo políticos, sino empresarios y, por primera vez en la historia, militares.

En política exterior, más allá de fracasos evidentes como las iniciativas de democratización de Venezuela, o el intento de refundación de Unasur, Lula pudo hacer gala de sus habilidades como líder global cuando enfrentó las amenazas de aranceles masivos y políticamente motivados de Donald Trump, que terminó en la escenificación de un acercamiento en el que Lula salió fortalecido, obteniendo concesiones del estadounidense sin haber cedido, aparentemente, en ninguna de sus posturas de principio. 

Brasil también volvió a intentar ocupar el centro de la escena multilateral, particularmente en materia de ambiente. Fue sede de la COP, recibiendo delegaciones de todo el mundo, y respaldó su postura con hechos. La deforestación amazónica cayó 11,08% en 2025, al nivel más bajo en once años, lo que abrió camino para la aprobación del acuerdo Mercosur Unión Europea. Lula no sólo desarmó la política ambiental bolsonarista: reconstruyó capacidad estatal y credibilidad externa, y lo hizo sin resignar actividades estratégicas. El agro y la minería siguieron expandiéndose y se aseguraron nuevas áreas de explotación petrolera.

La oposición es una PyME familiar

Por otro lado, la teoría también parecería favorecer al oficialismo. Jair Bolsonaro, el principal rival de Lula, derrotado en 2022, se encuentra inhabilitado para competir en las elecciones y luego condenado con una cantidad abrumadora de pruebas por su rol en los intentos de desestabilización democrática tras las últimas elecciones presidenciales. Su ligazón en la instigación, tanto a un fallido intento de golpe de Estado como al clima político que derivó en los ataques del 8 de enero de 2023, fueron reconocidos no sólo por la justicia, sino por la mayoría de los brasileños, que se mostraron en todas las encuestas de acuerdo con la condena.

Si Bolsonaro aparecía enfrentado a la voluntad de la mayoría de los brasileños, conservó también a una minoría significativa, intensa y movilizada, cuyo apoyo difícilmente fuera a mudar tras haberse mantenido frente a las innumerables pruebas, y las condenas en su contra, así como las repetidas manifestaciones incendiarias de su parte. En este contexto su salida forzada del mapa abría una posibilidad de renovación de la derecha, con figuras de apariencia más moderada, como el gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas que pudiera absorber y ampliar el movimiento, prometiendo amnistía y rehabilitación del líder condenado.

Un trasvasamiento de ese calibre, sin embargo, hubiera significado resignar poder y protagonismo, y arriesgar a resignar aún más en el futuro. Bolsonaro prefirió preservar el control del espacio, aún cuando limitara el techo teórico electoral, y ungió en cambio a su hijo Flávio, senador por Río de Janeiro. Una apuesta por la continuidad, aun a costa de limitar el crecimiento electoral. El problema es obvio, Flávio carga a priori todos los atributos negativos de su padre, pero no tiene su mismo nivel de conocimiento ni de popularidad, y además arrastra cuestionamientos judiciales propios, particularmente por la relación con las milicias cariocas. No debería extrañar, entonces, que arrancara con doce puntos de desventaja en las encuestas.

Hasta el empate técnico, y más allá

Brasil, dicen, no es para principiantes, y la política brasileña volvió a desmentir la lógica. Las encuestas muestran una convergencia sostenida. La ventaja inicial de Lula se redujo hasta un escenario de empate técnico, en el que Bolsonaro hijo tiene ventaja en algunas simulaciones de segunda vuelta. 

AtlasIntel pasó de registrar una ventaja clara para Lula a un virtual empate y luego a una leve ventaja de Flávio Bolsonaro en segunda vuelta. Datafolha muestra diferencias dentro del margen de error (46% a 43%), mientras que Quaest marca un empate (41% a 41%). Más importante aún, los niveles de rechazo también se igualaron, en torno al 45–46% para ambos candidatos. 

En ese marco, los espacios para terceras opciones aparecen complejos, y cualquier intento de una derecha más institucional de construir terceras opciones aparece devorado por la lógica de polarización. Bolsonaro, rápidamente, pasó de un candidato cuestionado a uno inevitable. El tamaño de la base del bolsonarismo hace impensable que alguien que quiera enfrentar a Lula con chances pueda ubicarse por fuera del espacio.

La resiliencia del bolsonarismo

Explicar el rápido recorte de lo que aparecía como una ventaja cómoda, casi irremontable, requiere sin embargo una explicación más allá de la polarización electoral en sí misma.

Por una parte, Flávio Bolsonaro se presenta abiertamente como una figura más moderada que la de su padre. Con un apellido que garantiza el mantenimiento del núcleo duro, y sin variaciones de sustancia, evita los excesos retóricos de su padre, que generaban rechazo en amplios sectores, incluso con afinidades sociales y económicas alejadas del lulismo y la centroizquierda. Al mismo tiempo, para la derecha no bolsonarista competir por fuera del armado de Flávio implica fragmentar el voto y facilitar una victoria de Lula, con repercusiones directas en el número de diputados, senadores y gobernadores. La polarización de la política como complemento de la polarización electoral.

A esto debería sumarse un último factor, de peso simbólico. Jair Bolsonaro, hoy condenado a 27 años de prisión, con arresto domiciliario por razones de salud, y privado de poder hacer actos o manifestaciones públicas es una figura menos presente y amenazante de lo que era en 2022. El lugar tóxico y de polarizador negativo que la oposición utilizó con eficacia en aquel entonces es difícilmente repetible. Su deterioro físico, si algo, produce un efecto de empatía y una cierta desdiabolización de su figura en algunos sectores que contribuye a la reconstrucción competitiva.

Los puntos débiles de la economía 

Para el oficialismo, el desempeño macroeconómico, y los buenos indicadores reales contrastan con algunos problemas de la experiencia cotidiana. Como le sucedió a Joe Biden en los Estados Unidos, y a Trump, al menos hasta el lanzamiento unilateral de la guerra en Irán, la percepción de la economía por parte de los ciudadanos es más negativa de lo que sugieren los números. A pesar de la desaceleración inflacionaria, arrecian las quejas por el costo de vida, la manera en que los precios de alimentos, servicios y bienes esenciales presionan sobre los hogares.

El problema se agrava cuando se combina con el costo del crédito. Para amplios sectores, la ecuación es clara: empleo hay, pero el dinero rinde poco y financiarse es caro. Brasil tiene una de las tasas reales más altas del mundo. La tasa SELIC, de referencia se ubica en torno al 15% con una inflación menor a 5%, y se espera que baje muy gradualmente y en un marco de tensión entre el gobierno y el Banco Central sobre el ritmo de esa reducción.

Ese esquema impacta directamente sobre la vida cotidiana. El crédito al consumo –especialmente tarjetas y préstamos personales– opera con tasas muy superiores a la referencia. Los datos de endeudamiento de los hogares reflejan la profundidad del problema. El nivel de endeudamiento de los brasileños se mantiene en torno al 48–50% del ingreso familiar, y una proporción significativa de las familias destina más del 25% de sus ingresos al pago de obligaciones financieras. En términos prácticos, eso limita el margen para consumir, incluso cuando el salario real mejora.

Para el gobierno, se trata de una encrucijada compleja. El equipo económico identifica el costo del crédito como un problema político, pero advierte que forzar una baja de tasas podría resultar contraproducente. Una intervención agresiva podría deteriorar la confianza de los mercados, presionar el tipo de cambio y terminar encareciendo aún más el financiamiento para contener la moneda.

Un país que cambió más que el PT

Acaso igual de importante que el costo del dinero y el malestar flotante sobre el costo de vida sean los cambios sociales y culturales que sufrió Brasil en las últimas décadas. Como señala Brian Winter en un artículo reciente, el Partido de los Trabajadores enfrenta un desfasaje con las transformaciones culturales de la sociedad brasileña.

Brasil se volvió más conservador en materia de valores y cambió su aspiracional en la trayectoria profesional de la mayoría. La religión tiene un lugar importante y se mezcla a menudo con la política, algo que puede rastrearse incluso en la fundación del Partido de los Trabajadores. El crecimiento de la población evangélica, casi un tercio de la población total, y su transformación en una base de votantes estable –aunque no unánime– para la derecha es relevante. Solapado a ello, aunque sin mimetizarse, aparece la valorización de la familia tradicional.

A los valores tradicionales hay que sumar el crecimiento del emprendedurismo y la lógica de autonomía individual. Winter señala el cambio en el aspiracional, del empleo registrado formal al emprendimiento propio. Lo avalan distintas encuestas tanto sobre las preferencias de la población como sobre las iniciativas de los jóvenes. Dos encuestas recientes indicaron que cerca de un tercio de los menores de 30 años pensaban abrir su propio negocio. La seguridad también aparece como una cuestión central a la que la izquierda también le cuesta encontrar respuestas. No casualmente, el declive relativo en la popularidad de Lula comenzó tras la operación contra el Comando Vermelho que dejó 121 muertos a finales del último año en las favelas de Río de Janeiro. De acuerdo a un relevamiento de AtlasIntel más de ocho de cada diez moradores apoyaba los operativos.

El cuadro se completa con el regreso del tema corrupción al centro de la escena. Si bien los casos vinculados al Instituto Nacional de Seguro Social y al Banco Master no implican directamente a Lula y obedecen a cuestiones estructurales de la política brasileña, reactivan asociaciones patentes en el imaginario público desde la hoy desgraciada Operación Lava Jato, con el agregado de que el caso del Banco Master salpica al Tribunal que condenó a Bolsonaro. Son asociaciones que la oposición busca capitalizar conduciendo –de manera sumamente cuestionable– comisiones parlamentarias de investigación, en un Congreso de perfil sumamente conservador.

Déjà vu

En este marco, ausente algún acontecimiento extraordinario de esos que la política internacional insiste en querer convencernos de cotidianizar, Brasil se encamina así a repetir una elección similar a la de 2022.

En aquel entonces, con un Bolsonaro cuestionado y Lula al frente de una coalición ideológicamente amplia y diversa, el resultado se definió por un margen mínimo. Hoy, con logros evidentes y una economía razonablemente ordenada pero atravesada por una sociedad que ya no es la que Lula hegemonizó con maestría, el escenario vuelve a ser incierto.

En gran polarización, con una sociedad corrida más a la derecha, y una agenda que muchísimas veces es incómoda para el progresismo, la pregunta es si hacer un buen gobierno todavía alcanza para ganar una elección.

CABA: el 12% de la población busca trabajo

La Argentina gana el juicio por YPF. Más reclamos y paros universitarios. Crece la desocupación en CABA. Protección para testigo del caso Adorni. Yemen entró a la guerra en Medio Oriente y el precio del petróleo podría seguir subiendo. Sheinbaum se reúne con Infantino. 

1. Fallo histórico

La Corte de Apelaciones de Nueva York dio de baja el fallo en primera instancia contra la Argentina por la expropiación de YPF. Puede haber apelaciones ante la Corte, pero es una victoria para el país, celebrada por el Gobierno. Caen las acciones de Burford, el fondo buitre que litigaba. 

El presidente insultó a Axel Kicillof, en cuya gestión ante el Ministerio de Economía se concretó la expropiación. Luego, en cadena nacional, al lado del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y de la secretaria general, Karina Milei, dijo que “expropiar está mal” y que le costó a la Argentina “12 años de falta de inversiones”. Y anunció el envío al Congreso de un proyecto para cambiar la ley de expropiaciones. 

El argumento de los abogados del Estado no era, sino que el estatuto de una sociedad como YPF no puede estar por encima de las leyes argentinas, es decir, de la facultad de expropiación del Estado. Se trata de un juicio que llevaba más de una década, donde el país había sido condenado por la jueza estadounidense Loretta Preska a pagar más de 18 mil millones de dólares. 

Además, era el mayor juicio que enfrentaba el país en un tribunal en el exterior y la demanda más grande en la historia de Estados Unidos contra un Estado soberano. El Departamento de Justicia estadounidense se había pronunciado en las últimas semanas a favor de Argentina. La expresidenta Cristina Fernández celebró en redes. A las 9, hay conferencia del gobernador bonaerense. 

2. El reclamo universitario 

Mientras el Gobierno impulsa cambios en la Ley de Financiamiento Universitario que se votó y confirmó el año pasado (tras el veto presidencial), en las universidades públicas del país se renuevan los reclamos. Los docentes de la Universidad Nacional de Rosario paran toda esta semana. Algunos gremios empiezan hoy y otros mañana. 

El plan oficial es reducir la recomposición pendiente para las casas de altos estudios y sus salarios, con el argumento de que si se cumpliera la ley actual se fundiría el país, según dijo la semana pasada el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Es el mismo objetivo que planteó el Gobierno para la Ley de Discapacidad. También en la UBA se retoman hoy las medidas de fuerza. 

3. Desempleo porteño

La desocupación en la Ciudad de Buenos Aires durante el cuarto trimestre de 2025 afectó a 126 mil personas y más del 12% de la población activa busca trabajo, según reveló el Instituto de Estadísticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires. 

Es el 7,3% de la población económicamente activa, arriba del mismo periodo del año pasado (6,7%). En la comparación intermensual, el nivel de desempleo subió 1 punto porcentual (eran 107 mil ciudadanos sin trabajo, 6,3% de la población activa). 

El “11,3% de la población económicamente activa está desocupada o en condición de subocupación demandante; si a este conjunto se agrega al resto de las personas ocupadas que están en búsqueda activa se observa que el 12,7% de la PEA presiona en el mercado de trabajo, sea para ingresar o para ampliar sus horas laborables”, dice el documento.

4. El caso Adorni

El juez federal Ariel Lijo dispuso “custodia urgente” para Vanesa Tossi, la secretaria del piloto que trasladó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en avión privado a Punta del Este. La mujer declaró que fue presionada para no hablar de los pagos del vuelo. Además, la Policía de Seguridad Aeroportuaria allanó la TV Pública y secuestró documentación.

Lijo prohibió que Marcelo Grandio, con quien viajó Adorni, contacte a la testigo por cualquier vía y estableció una restricción de acercamiento, después de que Tossi dijera que recibió sucesivas llamadas telefónicas y mensajes por parte de Grandio, incluso al momento de declarar. También se investigan los contratos de Grandío con los medios públicos. 

5. Las notas del fin de semana:

Menú Cenital:

6. Se sumó Yemen

El lanzamiento de los primeros misiles hacia el sur de Israel por parte de la milicia rebelde hutí de Yemen anuncia la apertura de un nuevo frente en la guerra de Medio Oriente, con consecuencias para la economía mundial. 

Según advierten especialistas, si los hutíes atacan el tráfico marítimo en el Mar Rojo mientras el estrecho de Ormuz sigue cerrado, los precios del petróleo podrían dispararse todavía más. ¿Cuánto? Del nivel actual de unos 113 dólares por barril, podría irse a los 200 dólares. La Policía de Israel impidió ayer por primera vez en siglos celebrar la misa del Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro.

Ayer empezó y hoy continúa la cumbre de Islamabad en la que Pakistán, Egipto, Arabia Saudí y Turquía debaten sobre este conflicto bélico y la posición que adoptan. Irán acusa a Estados Unidos de preparar, “en secreto”, un ataque terrestre. 

Otra vez hubo multitudinarias protestas contra Donald Trump en su país, bajo la consigna “No kings”. 

7. De cara al Mundial

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se reunirá hoy con Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para ultimar detalles de cara al inicio del Mundial. La mandataria lo va a recibir en el Palacio Nacional. México será el primer país en ser tres veces sede de este evento. 

Infantino, además, va a visitar el Centro de Alto Rendimiento de la Federación Mexicana de Fútbol, lugar de concentración de la selección mexicana, para una reunión con directivos de la liga de fútbol de ese país. El Mundial arrancará el 11 de junio en el Estadio Azteca con el partido entre el Tri y Sudáfrica.

Otros asuntos: 

Un salvavidas para Milei, una granada para Adorni y el casting de Karina para reemplazarlo

Manuel Adorni juró que no hay más: ni más propiedades, ni gastos desmesurados, ni viajes en aviones privados. Lo dijo en una reunión chica en una Casa Rosada vacía por el doble feriado del Día de la Memoria. Le pidieron anticipar qué podía aparecer. Juró que eso era todo. Karina Milei eligió creer. En un temporalmente restituido Triángulo de Hierro, quizá por autopreservación, Santiago Caputo ayudó a blindar a Adorni.

“Manuel soy yo”, dijo, en estas horas, la hermanísima. Pero al rato recibió a Antonio Aracre, vocero blue del Gobierno que agota pantallas y micrófonos como un apóstol que difunde la Biblia libertaria. ¿Karina pidió conocer a Aracre como parte de un casting para seleccionar nuevo portavoz? Es un rumor verosímil, pero muy obvio. Adorni ya no sirve para eso. Sobre Aracre, quizá esta vez tenga mejor timing: se subió a un albertismo en franco declive.

Adorni sobrevive atado por dos fenómenos antagónicos. Por ahora, la brutal interna de La Libertad Avanza lo sostiene porque su salida desataría una guerra santa entre Karina y Caputo por ocupar el vacío que dejaría en la Jefatura de Gabinete. Al mismo tiempo, como ocurrió con el exdiputado José Luis Espert, Adorni es una pieza tóxica que los Milei podrían extirpar y, en ese acto, cortar la gangrena. Milei desoye, justo él, la falacia del costo hundido.

Pero otra la mano mece la cuna: el juez federal Ariel Lijo tiene, desde el viernes, una batería de pruebas pedidas por el fiscal Gerardo Pollicita respecto del patrimonio del jefe de Gabinete. Primero avanzó sobre Marcelo Grandio, el amigo de Adorni con contratos en la Televisión Pública -dos de ellos, todavía vigentes, que prevén que la productora de Grandio pueda ganar $3,5 millones al mes-, y ahora puede incomodar al funcionario. 

Una tesis traduce el apuro de Lijo como un anticipo de que el juez sale perdidoso en la avanzada de Juan Bautista Mahiques que, a 20 días de asumir, apura 62 pliegos para empezar a cubrir las vacancias en la Justicia: 37% de cargos de jueces y camaristas, y 42% de fiscales y defensores.

Combustible del Cielo

En un vórtice crítico, el Gobierno encontró un pulmotor en el fallo de la Justicia estadounidense sobre el caso YPF. Javier Milei armó un show que repitió el formato que usó, sin resultado, en la asamblea del 1° de marzo. Pero es combustible para cambiar la agenda y un posible driver para intentar moderar el mal humor social que instala el deterioro de la economía real y agudizan el escándalo Adorni y las novedades explosivas del caso $LIBRA.

“Las fuerzas del cielo”, dijeron en Casa Rosada en referencia al fallo, como si la medida judicial hubiese tenido que ver con la diplomacia paralela que en su momento activaron los Caputo, Santiago y Toto, junto a José Luis Daza, para lograr el auxilio de Scott Bessent que salvó al Gobierno de una catástrofe. Una leyenda negra sostiene que el fin de semana previo a los tuits de Bessent estaba redactada la resolución para reponer el cepo al dólar.

Milei, que invocó a tres funcionarios que hace pocos meses están ligados al juicio -como Sebastián Amerio, María “Mery” Ibarzábal Murphy y Pablo Quirno-, quiere quedarse con los méritos de un hecho inusual en la historia criolla: la línea argumental de los abogados argentinos contra el fondo Burford y los Eskenazi fue una de las únicas políticas de estado -la otra es Vaca Muerta- que sobrevivieron a cuatro presidentes.

La resolución judicial valida retroactivamente el argumento inicial del gobierno de Cristina Kirchner, sostenido por Axel Kicillof, respecto de que el estatuto de una empresa no puede estar por encima de una Ley del Estado. Y Milei gana tiempo. En el Gobierno, mientras, ensayan magias de todo tipo para salir del encierro. “Hay que llegar al Mundial”, dice un operador libertario que reversiona el “hay que pasar el invierno” de Álvaro Alsogaray. Milei y el primer anillo libertario creen que la economía empezó a rebotar. Hasta tanto, todo sirve como distracción. La Ley Hojarasca, ese compendio que armó Federico Sturzenegger, tiene la misma utilidad.

Regreso a los ‘80

Sturzenegger apareció en el menú íntimo de los Milei como un posible sucesor de Adorni, pero alguien avisó que en el gabinete nadie soporta a “El Coloso”. También sonó Patricia Bullrich, pero está en un mal momento con Karina. “No sé qué pasa. Cada vez que la veo, le pregunto si está todo bien y ella me dice que sí, que todo bien”, se confesó Bullrich en una charla en el Hilton de Tucumán.

Pero la esquirla más fascinante del Adorni-gate es la versión, publicada por Ricardo Kirschbaum en Clarín, de que José Luis Manzano figuraba como posible jefe de Gabinete. El brillante alfil del peronismo renovador de los ‘80 y operador menemista caído en desgracia en 1992 parece coquetear, o al menos dejar que suene, la idea de su regreso al mundo de la política.

Con 70 años cumplidos el 9 de marzo, que primero festejó en Suiza y luego en Nueva York, Manzano habría analizado la chance de volver a radicar su domicilio en Argentina y hasta lo conversó con sus contadores. Hace tiempo vive en Ginebra. Un libertario que lo respeta dice que “Chupete” tiene una fascinación “mística” con Milei. Otra fuente cuenta que el empresario habla seguido con Kicillof. Sutura la grieta, podría decirse. “José Luis se quedó con la espina: tuvo que dejar la política a los 36 años”, aporta un lobbista que lo conoce.

Las dos derrotas 

La marcha por los 50 años del golpe del 24 de marzo, que tuvo epicentro en Plaza de Mayo -donde, según la organización, habrían circulado a lo largo del día casi un millón de personas- y se replicó en todo el país fue otra derrota de la Casa Rosada: el relato de la verdad completa, que ensayó por tercer año consecutivo, perdió por paliza en la calle y en el territorio virtual.

El Gobierno juega, en ese ring, dos elementos: bajarle la bandera de los derechos humanos al peronismo con el concepto de desautorizar a su principal rival y, a su vez, reforzar la adhesión de las Fuerzas Armadas. Al día siguiente de la marcha, Adorni anunció que habrá fondos extra -provenientes de privatizaciones- para reequipar a las FF.AA. Va a contramano del planteo del ministro de Defensa, Carlos Presti, que avisa que la única demanda que le llega de los uniformados tiene que ver con aumento salarial y la obra social.

Dos semanas atrás, Presti fue a dar una charla a los cadetes de la Escuela Superior de Guerra y, antes de empezar, pidió que no le hagan preguntas sobre el tema sueldos y sobre la OSFA, que se creó -solo para FF.AA. no de Seguridad- para reemplazar a IOSFA, que la gestión de Luis Petri dejó quebrada y sin prestaciones. 

Una lupa sobre los jóvenes

Es un dato sintomático: las encuestas replican de manera casi unívoca una caída en la imagen de Milei y de aprobación del Gobierno. Varios sondeos, como el de Atlas Intel, Haime, Synopsis o TresPuntoCero, coinciden en que el apoyo al oficialismo está en el punto más bajo desde que comenzó, con una tendencia descendente que no parece encontrar un piso claro y sin que asomen -por eso Milei se abraza a YPF- elementos para generar una recuperación.


El INDEC informó esta semana que los salarios registrados volvieron a quedar atrás de la inflación. El dato confirma la percepción: un estudio de Zentrix, la consultora que dirige Claudio Montiel, refleja que el 84% de los consultados considera que su salario pierde contra la inflación, mientras que casi 60% considera que no le alcanza para llegar a fin de mes y solo 16% puede ahorrar.

Un estudio privado, que circula en en oficinas de LLA, presenta indicadores durísimos sobre la percepción económica: al 88% de los consultados le preocupa “mucho” o “bastante” la situación económica actual y 6 de cada 10 tienen más temor a perder el empleo que el que tenían un año atrás. El consumo sigue a la baja: según Scentia, la caída interanual en febrero fue de 3,4%.

¿Como ocurrió en la elección de octubre, a Milei puede ayudarlo el miedo a un estallido? Los consultores son precavidos y evitan ser terminantes. El presidente se recuperó, rápido, de crisis como la derrota bonaerense de septiembre o el conflicto universitario en 2024. La novedad, coinciden todos, es que se rompió la expectativa futura. Un operador que enhebra acuerdos entre los gobernadores lo sintetiza así: “Ya se armó un 60% anti Milei”.





Cierto o no, las encuestas reflejan que el mal humor empezó a perforar el núcleo duro libertario: los jóvenes. Martín Romeo, profesor de Ciencias Sociales de la UBA, comparó el estudio de marzo de 2026 de Atlas Intel con el informe de febrero de 2025 y detectó un cambio brusco entre los jóvenes de entre 16 y 24 años. Un año atrás, 7 de 10 aprobaban y solo 2 desaprobaban la gestión de Milei. En el estudio que se conoció esta semana, solo 4 de 10 la aprueban y 5 la desaprueban. En ese segmento etario, el diferencial de imagen positiva-negativa se deterioró 57%.

Romeo vincula ese derrumbe con la cuestión laboral. “El 51% de los desocupados abiertos es adolescente o joven menor de 30 años”, detalla, y menciona que eso expresa un aumento de 3 puntos con respecto al año anterior y de 8 puntos respecto del trimestre anterior”. En términos generales, la tasa de desocupación de jóvenes es el doble del promedio. 

La ruta del voto

Diego Santilli les anticipó la semana pasada a los integrantes de la Cámara Nacional Electoral (CNE) y este viernes, en Mendoza, al gobernador Alfredo Cornejo, que en abril el Ejecutivo enviará al Congreso su proyecto de Reforma Política. Santilli dice que no tiene el detalle del texto, que no lo redactará Interior. En la CNE le avisaron que cualquier reforma electoral debería votarse este año para tener tiempo de adaptación.

El plan de máxima de la Casa Rosada es eliminar las PASO, aunque aceptaría un sistema de primarias no obligatorias -las PAS-, similar al que en algún momento propuso el massismo vía el exdiputado Raúl Pérez: que haya primarias, sean abiertas y simultáneas pero que no tengan que votar los partidos con lista única ni, tampoco, sea obligatorio el voto para los electores.

La idea de poner una tilde para “boleta completa” seguro chocará con el interés de los gobernadores, mientras que la pretensión de unificar elecciones provinciales con las nacionales está condenada al fracaso: hay provincias que por ley propia, o hasta por Constitución, deben votar en fecha diferente a la nacional. Además, un recurso de los gobernadores es separar la elección para evitar el arrastre nacional.

Hace un mes, en LLA decían que Karina preparaba jubileos para ofrecerles a gobernadores amigos que no le pondría rivales libertarios para dejarlos ganar. Pasó poco tiempo y el panorama es otro: con el clima actual, el Gobierno vería limitadas sus chances electorales en la mayoría de las provincias. Por las dudas, la mayoría de los gobernadores se preparan para anticipar la elección local y hay cálculos que hablan que entre marzo y junio habrá más de 10 votaciones de mandatarios provinciales.

Milei copia a Perón

Hay un dato escondido en la reforma política que enviará Milei: tratar de instaurar el sistema de elección uninominal, que consiste en subdividir una provincia en la misma cantidad de zonas que los cargos que elige. Ejemplo: la provincia de Buenos Aires vota 35 diputados nacionales, para lo cual se definirían 35 circunscripciones y cada una elegiría un diputado, que sería para el candidato más votado. Las minorías no reciben nada.

A principios del siglo XX, patrocinado por Joaquín V. González, ese sistema estuvo en vigencia y se usó en la legislativa de 1904. Pero el gran promotor fue Juan Domingo Perón, que en 1951 impulsó, e hizo votar una ley, para que se use el sistema uninominal en las elecciones de 1952 y 1954, mecanismo que le permitió tener amplísimas mayorías en el Congreso. Es un sistema que beneficia a las primeras minorías. El peronismo, en otros tiempos, lo hubiese promovido con fervor. Ahora está en el borrador de la Casa Rosada y se monta sobre la convicción de que LLA es la primera minoría electoral. El sistema sólo podría aplicarse a Diputados, porque el mecanismo para la elección de senadores está definido en la Constitución.

Antes, el Gobierno debe lograr la aprobación de la Ley de Glaciares, que pretende llevar al recinto de Diputados el 8 de abril. Ahí se verá, otra vez, la muñeca libertaria para juntar votos y el nivel de cohesión del peronismo que, mientras tanto, discute cuestiones instrumentales como la idea que lanzó Sergio Uñac, exgobernador de San Juan, para realizar internas en el PJ ante la posibilidad de que se eliminen las PASO.

Laberintos peronistas

Uñac habló con Cristina Kirchner y también le contó su propuesta a gobernadores y dirigentes, entre ellos José Mayans, quien -ante la “licencia” de CFK como jefa del PJ- debería activar los mecanismos en el partido. Cristina se mostró a favor de todo lo que sea reactivar el debate en el partido. La dinámica de elección no es, para CFK, un tema prioritario, aunque en la reunión con Miguel Pichetto dijo que había que hacer lo imposible para mantener las PASO. “Que a Milei le vaya mal no quiere decir que a nosotros nos vaya bien”, sostiene Cristina cuando escucha, y comparte, diagnósticos sobre el acelerado deterioro del proceso libertario.

Uñac plantea estar listos por si el gobierno voltea las PASO. Varios, en el PJ, creen imposible hacer una interna partidaria por problemas con padrones y recursos. “Sin PASO, es la única forma de legitimar un candidato para que pueda conducir, si gana, a los distintos sectores”, dijo Uñac a Cenital y asume que el debate por la interna es una forma de mostrarse vitales y activos. “No podemos seguir siendo actores de reparto de la película de Milei”, asegura.

No somos islas

I. Fui convocada por Edelman Argentina a exponer en la presentación del informe del índice de confianza, el Edelman Trust Barometer. En mi caso, no tenía idea de qué se trataba: ni el informe, ni el mundo de la comunicación y las empresas. Pero rápidamente me explicaron que lo que necesitaban era, justamente, una persona que no fuera parte de ese mundo. El auditorio al que me tenía que dirigir estaba compuesto por clientes de la empresa. La idea era que yo hablara del resultado del informe, pero desde mis propias perspectivas, desde mis propios saberes, desde mis propias lecturas. Reconozco que me encanta salirme de mis ámbitos habituales y explorar nuevos mundos, nuevas relaciones, y asumir ese pequeño desafío que implica hablarle a otro auditorio que no es “el de siempre”. También advierto que no existe “el auditorio de siempre”, o que creer que compartimos un universo y, por ende, “nos entendemos”, es un error. Nunca doy por sabidos ni el auditorio cuando hablo, ni los lectores cuando escribo. Porque eso arma una falsa comunidad de entendimiento. Nada peor que las endogamias institucionales, que la idea de que todos entendemos lo mismo cuando compartimos un saber o una práctica o una disciplina. Pero esta vez, tenía que salirme aún más de esa suposición.

Entonces abrí el informe y, ¡oh sorpresa!, me encontré con algo de lo que vengo escribiendo, hablando, pensando. Me encontré con algo que, de alguna u otra manera, sentimos muchos: el aislamiento en el que estamos metidos. Lo sentimos, lo pescamos, lo leemos en el aire, lo entendemos. Pero que un informe de este rigor metodológico, que además es global, haya arrojado ese resultado, me dio mucha impresión. 

Hace un tiempo escribí, acá mismo, acerca del encierro y el aislamiento en el que vivimos. Pero me animaría a decir que, de una u otra forma, todo lo que escribo tiene que ver con algo que me interesa especialmente, con algo que insiste en mí: cómo nos relacionamos con el otro en tanto que otro, cómo construimos el lazo cotidiano con los demás, cómo somos, o no, capaces de hacerle lugar a la diferencia. Y no hablo solamente de las grandes diferencias, sino de las más sutiles, de las más pequeñas. Porque considero que el micro lazo con el otro, con aquel con el que nos relacionamos todos los días, ese micro lazo, puede hacernos la vida muy difìcil o la vida un poco más fácil. Ahora recuerdo que también escribí Erótica de la diferencia. Y es que es mi rulo, mi cosa: ¿registramos o no al otro como otro?

II. Cada año el Edelman Trust Barometer arroja un concepto que intenta sintetizar lo que viene pasando. Como sabemos, las cosas no empiezan de un día para otro. Se menciona que la realidad compartida se fue erosionando a lo largo de veinte años. En 2006, por ejemplo, aparece ya algo del germen de lo que pasa hoy. El informe dice que “una persona como yo» emerge como un vocero creíble. En 2016 emerge “la división masiva de clase”. La salida de la pandemia hace que, en 2023, se “navegue en mundo polarizado” y en 2025 lo que aparece es “la crisis del agravio”. Este año, el concepto que arrojó el informe es la insularidad, es decir, la tendencia de las personas a no confiar, ni a poder estar con otros que piensan distinto, “un mundo que se repliega hacia el aislamiento. A medida que se intensifican la ansiedad económica, la tensión geopolítica y la disrupción tecnológica, las personas reducen su mundo a círculos más pequeños y familiares que reflejan sus puntos de vista, lo que obstaculiza el progreso económico y social”. 

Insularidad: se trata de la tendencia creciente a rodearse sólo de personas e información que coincida con el propio punto de vista de las cosas, cerrándose o aislándose cada vez más en eso y dejando de intentar entender o comulgar con otras perspectivas. Es impresionante ver los porcentajes de personas que no están dispuestas a hablar, trabajar o a construir ningún tipo de lazo con aquel que piensa distinto.

III. Freud dice que el sufrimiento amenaza desde tres lados: desde el propio cuerpo que no puede evitar el dolor; desde el mundo exterior, que puede tirarnos su furia encima; y desde los vínculos con otros. Entiendo que las primeras dos fuentes de sufrimiento son las más difíciles de modificar, tenemos menos margen para intervenir. Pero creo que el sufrimiento que viene del vínculo con los otros es el que más espacio nos brinda para maniobrar, moderar, modificar. Relacionarnos con los otros, y por lo tanto con la diferencia es difícil y no va de suyo. En principio porque el «Yo», eso que sentimos como lo más íntimo y propio, es en realidad una construcción que viene desde afuera, se construye en la alteridad, en la otredad, el Yo nace alienado (“yo es otro”). La identidad no es un descubrimiento, ni una esencia, ni es fija e inamovible, es una construcción hecha de múltiples identificaciones, capas, ropajes, y constituye una tensión eterna y constante entre la mismidad y la diferencia. El Yo nace, y se mantiene, como una especie de ortopedia, una ficción de control que intenta ocultar nuestra fragilidad interna, nuestros desgarramientos constitutivos, nuestra fragmentación constante. 

El otro me constituye y, a la vez, me amenaza en tanto es poseedor de esa imagen ideal de completud. He ahí la dificultad. Esa tensión, esa dificultad es estructural, constitutiva del ser humano. La tensión con el otro, la tensión especular, conlleva, en sí misma, agresividad. La ilusoria completud del Yo es frágil, endeble, inestable y, en eso mismo, paradójicamente, es muy fuerte, es un fuerte. La aparición de la otredad inquieta y pone en riesgo esa completud. Como si el Yo supusiera que el otro tiene lo que le falta y, por ende, el poder de dárselo o quitárselo. Pero se trata de una ilusión: creer que lo que me falta a mí está en posesión del otro o, mejor dicho, que yo no lo tengo porque el otro lo tiene. En definitiva, las relaciones especulares con el otro siempre conllevan la pequeña locura de lo dual, la lógica de la guerra, de las pequeñas guerras cotidianas: el otro o yo.

IV. Por otra parte, hoy en día existe la mismidad algorítmica que nos va metiendo en una especie de masa. Las plataformas están diseñadas para que no encontremos nunca lo diferente; nos devuelven constantemente nuestros propios reflejos, nuestros propios gustos, nuestros propios sesgos. El algoritmo elimina la amenaza del otro: solo te muestra lo que ya te gusta, lo que ya pensás, lo que ya sos. Construye una muralla que nos hace creer que el mundo es una extensión de nuestra voluntad, que somos dueños de nuestras elecciones y de nuestra vida entera. Al borrar la diferencia, el algoritmo nos encierra en una mismidad estéril. no necesitamos al otro para hablarle porque hablamos solos.

V. Gracias a Juan Ritvo vuelvo a Masa y poder, de Elias Canetti: “Nada teme más el hombre que ser tocado por lo desconocido. Desea saber quién es el que le agarra; le quiere reconocer o, al menos, poder clasificar. El hombre elude siempre el contacto con lo extraño (…). Todas las distancias que el hombre ha creado a su alrededor han surgido de este temor a ser tocado. Uno se encierra en casas a las que nadie debe entrar y sólo dentro de ellas se siente medianamente seguro (…). Esta aversión al contacto no nos abandona tampoco cuando nos mezclamos entre la gente. La manera de movernos en la calle, entre muchos hombres, en restaurantes, en ferrocarriles y autobuses, está dictada por este temor. Incluso cuando nos encontramos muy cerca unos de otros, cuando podemos contemplar a los demás y estudiarlos detenidamente, evitamos en lo posible entrar en contacto con ellos. Si actuamos de otra manera sólo es porque alguien nos ha caído en gracia y entonces el acercamiento parte de nosotros mismos. La rapidez con que nos disculpamos cuando entramos involuntariamente en contacto con alguien, la ansiedad con que se esperan esas disculpas, la reacción violenta y, a menudo incluso cuando no hay contacto, la antipatía y el odio que se sienten por el «malhechor», aunque no haya modo de estar seguro de que lo sea, todo este nudo de reacciones psíquicas en torno al ser tocado por lo extraño, en su extrema inestabilidad e irritabilidad, demuestra que se trata de algo muy profundo que nos mantiene en guardia y nos hace susceptibles de un proceso que jamás abandona al hombre una vez que ha establecido los límites de su persona. Incluso el sueño, que nos vuelve mucho más inermes, es demasiado fácil de turbar por esta clase de temor. Sólo inmerso en la masa puede el hombre redimirse de este temor al contacto. Se trata de la única situación en la que este temor se convierte en su contrario”. 

En el encierro actual, pareciera que todos hacemos lo mismo. Empezamos a conformar una masa: leemos lo mismo, vamos a los mismos lugares, viajamos de la misma manera, miramos las mismas películas. Todo al mismo tiempo, en el mismo lugar y mostrado en las redes. No hay ninguna singularidad posible. Nos vamos tranquilizando en la masa. Aunque, más que tranquilizar, anestesia o robotiza. Ya no sabemos, no podemos, perdimos el ejercicio de la relación con la diferencia.

VI. En Los Llanos, la bella novela de Federico Falco, el narrador dice: “Estar con otro es difícil. Estar con otro es un trabajo, un esfuerzo. Entender, o no entender, o tratar de entender. Lo que uno piensa que uno es. Lo que el otro cree que uno es. Los deseos y las ganas propias. Los deseos del otro. Las ganas del otro (…). Desgaste, malentendidos, entredichos. Lo que no se ve, lo que no se escucha, lo que no se quiere ver, lo que es terriblemente doloroso que uno prefiere no saber”. Y algunas páginas después, dice también: “Es rarísimo ser uno, estar adentro, todo el tiempo consigo mismo, conocerse en cada miseria”. Uno prefiere a veces no saber porque, sigue el narrador de Falco, “un neurótico siempre necesita un lugar seguro donde esconderse”.

VII. Pensé entonces que la lógica de hoy en día es: o acordar en todo y conformar una masa, es decir, no pensar demasiado, porque estamos apoyados en la falsedad del “pensamos lo mismo”, o pretender silenciar a los otros que irrumpen con su diferencia. Y se me ocurrió, entonces, que tenemos que inventar lugares, espacios, no para el consenso –que muchas veces es sinónimo de tranquilidad–, sino para el disenso. ¿Dónde es que podemos encontrarnos en la diferencia? ¿Acaso no hay encuentro posible en el disenso? Consensuar tranquiliza, sí. Y puede ser deseable también. Pero hoy, sobre todo en este país, los consensos están siendo o desmembrados o, al menos, corridos. Pienso que, más que recuperarlos y dejar todo como estaba, tenemos que aprovechar para inventar otra cosa, ejercitarnos en discutir y debatir. Dejemos de hablar solos, encerrados, aislados. Hablemos y lleguemos a un disenso.

VII. Hablando de insularidad, dejo este poema de John Donne:

Ningún hombre es una isla

Ningún hombre es una isla entera por sí mismo.
Cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo.
Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida,
como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia.
Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta,
porque me encuentro unido a toda la humanidad;
por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti.

El agite del rock: Camionero, Autos Robados y el rol del público

Es el sábado 7 de marzo. En la esquina del Teatro de Flores, en avenida Rivadavia al 7800, la gente parece que tiene espasmos. Hay una efervescencia desconcertante, como si le hubieran dado un chorro de soda a un hormiguero. Todos se mueven en busca de un abrazo, una remera, un poco (más) de escabio, un lugar para hacer pis, una entrada, lo que sea que mantenga encendido el entusiasmo, que ya está bastante estimulado. Un colectivo escolar frena en la puerta, se escuchan unos bombos, de las ventanas sale el humo violeta de una bengala, un muchacho emerge por la puerta con una naranja, todos festejan, algunos tenemos recuerdos traumáticos.

En la fila para entrar, un lungo pregunta si alguien tiene una entrada, ante la respuesta negativa él grita “yo tampoco”, y se ríe, todos ríen, porque ya es la hora de ingresar. Autos Robados presenta su último EP El Antídoto, y lo que se ve ni bien se traspasa el umbral de la mítica sala de rock es que de los balcones caen banderas, que los vasos giran y las casacas de este club se repiten como si se tratara de una hinchada. Y lo es.

Unos minutos después, Fede Soto es el último en salir al escenario del cuarteto de Quilmes. Se coloca la guitarra por arriba de la campera de jean, se planta medio torcido frente al micrófono –no se moverá mucho más que eso en la próxima hora y media– y, cuando abre la boca, se desata esa tormenta ensordecedora. La gente, que colmó las dos fechas, canta más fuerte que él. Apenas se lo escucha, apenas se lo escuchará en toda la noche. No porque no esté fuerte –que vaya que sí lo está–, no porque él no cante su parte. Es, de hecho, porque el público es una masa parlante que suena más fuerte que él. Resulta estruendoso. Desconcertante. Emocionante.

Con un crecimiento exponencial, Autos Robados es la banda del momento. Tocan desde 2015, pero en el último año algo pasó, que ni ellos saben qué. Se corrió la voz y se armó una comunidad. Hay personajes –la calavera, el fantasma, la novia– y hay discos cortos, de tres, cuatro y seis canciones, lo que han podido ir grabando, que suenan con el dulce canto de lo conocido, el son rolinga.

El público en Autos Robados, en el Teatro de Flores. Gentileza: Lucía Victoria Córdoba.

En octubre, Fede Soto dijo que en diez meses pasaron de tocar para 350 personas a agotar dos Niceto Club en tres horas, con 1800 entradas vendidas, en un contexto donde las bandas independientes como ellos, es decir que son un grupo de trabajo pequeño, que no tienen discográfica, que no tienen prensa, que nadie apalanca, es casi un hecho milagroso, un movimiento extraño del destino. “Nada de lo que hice fue para tratar de conectar, te lo digo en serio, pasó. No sé por qué pero pasó”, le dijo a Cenital en aquel momento.

Ahora, en este Teatro Flores, la capacidad de las dos fechas suma 3.700 personas. Y el viernes tuvieron la bendición del Pity Álvarez en escena, que entró disfrazado de fantasma, uno de los personajes del EP Laberintos, tal vez el mejor, que tiene “Gente rota”, la canción que pidió interpretar. Ahora la euforia parece no esperar nada a cambio: no importa que nadie hable entre tema y tema, que no haya visuales, que no haya artificio, sólo importan las canciones, el encuentro, el agite.

Desde la bandeja superior se ve la escena dantesca: el lungo que rascaba un ticket en la puerta pudo entrar, está en el medio del pogo que no es tanto un pogo sino una conversación móvil, un sistema solar muy complejo donde cada persona es un planeta y se atraen y se repelen como en una coreografía magnética. Se hablan entre ellos, se cantan, se abrazan, se empujan, la birra vuela, ¿por qué la birra vuela así?, es como un aspersor. Algunos miran al escenario, pero la mayoría está mirándose entre ellos. El show es ese agite. El rock del agite encontró su banda viva

En el trayecto

En la entrada a ese Flores había otro cantante de campera de jean, esta vez iba como espectador, es Joan Manuel Pardo. Dos sábados después, el 21 de marzo, en el complejo C Art Media, sobre avenida Corrientes al 6200, las remeras de Autos Robados se mezclaban con las cientas de casacas de este otro club que pica puntero y del que Joan es delantero, Camionero.

El Festival Tracción a Sangre, organizado de manera autogestiva, pasó de salas más pequeñas a hacer su primera edición en Chacarita ante miles de personas, con el apoyo de Gelatina, de feriantes serigrafistas, editoriales, de su acoplado compuesto por artesanos con un oficio al servicio de la tribu. Un tatuaje, un parche cosido a máquina en el momento, un flequillo stone, una remera que dice “Dale Camión”, una foto, una instalación audiovisual, una gorrita bordada, un chaleco de jean, incluso hasta un pedal para la guitarra. 

Camionero en el Tracción a Sangre. Gentileza: Adán Jones

Es un trabajo sostenido hace tiempo: Camionero construye su comunidad, su espacio y la gente responde con un sentido de pertenencia como el de Autos Robados. Llevan el logo de la banda tatuado, en la pilcha, cosido en sus chaquetas, la militan como si fueran una hinchada, o tal vez una unidad básica: rock and roll ganchero, autogestivo y con conciencia social. Una especie de tribu que conoce un código, un lugar de pertenencia.

Y eso se ve de madrugada, cuando las siete bandas que ellos convocaron para acompañarlos ya tocaron, Camionero sale al escenario más grande donde hayan tocado en una fecha propia. Sí, ya hicieron quilombo en el festival Music Wins en noviembre cuando sonaron tan fuerte que los que estaban en el otro escenario los escuchaban a ellos, o cuando en el Buena Vibra su gente levantó tanto polvo en el pogo que se formó una nube que tapaba la visión.

Ahora, en el galpón de Chacarita, con la luz azul que te hace ver medio fuera de foco, el humo frenético de la gente, las visuales glitcheadas de las pantallas, el trance empieza con “Un poco más de consideración” y dura casi dos horas de show, 21 temas. La gente, los chabones, se mueven en masa, apretados. Desde afuera se ven algunos brazos que señalan al cielo –al techo– como subrayando una estrofa, dirigiendo esta sinfonía para su corazón. 

Si pusiéramos a Autos Robados y Camionero en una pizarra, serían dos círculos que se superponen en el medio, se tocan. Las bandas forman un conjunto, pueden ser parecidas pero hay sutilezas. Vienen de tradiciones rockeras similares, tienen público compartido, pero por sobre todas las cosas, tienen un mismo compromiso: el hacer colectivo y el darle a la gente la noche llena de canciones para el desahogo. Y otra cosa las une, varios años tocando sin parar, desde el conurbano, hasta que la popularidad les llegó no como promesas sino como consecuencia de una forma de construcción, sin atajos y sin doblegar una convicción, hacerlo uno mismo.

Las canciones

Frases con destino de remera, de trapo o de bandera: “Sonaban los Ramones/ Todo era así, oxidarse o resistir” o «Me veo bien pero voy peor». En Autos Robados tenés una crónica de crisis desde el colectivo y a la canción siguiente escuchás el infalible recurso ramonero de la dulzura, y el fraseo que repite y se repite como en “Insisto”: «Con vos nada podía salir mejor/ vas a estar hermosa, yo siempre te veo igual/ Es que hay algo amor, que me pide el corazón /bailemos este rock hasta que se muera el sol».

Parece que no es necesario haberla escuchado antes, salís del show con la lírica clavada en la mente, que aparece durante el resto de los días sin que la conciencia la llame. Es como si Autos Robados tocara canciones ya conocidas, aunque sean inéditas, aunque estén de estreno. Capaz es porque los elementos, de apariencia sencilla que esconden una ejecución precisa, remiten a una constelación sonora que todo no-tan-joven rockero tiene en su adn: los primeros discos de los Ratones Paranoicos, el llamado del hit de Riff, la poética barrial del Pity Álvarez y, sobre todo del blues de Manal

La gente en el festival de Camionero. Gentileza: Adán Jones

Manal, ese trío fundacional del blues-rock argentino, aparece también como clave inevitable para descifrar el sonido de Camionero. El dúo eléctrico y distorsionado cabalga por un espectro amplio que hace de su limitación –sólo ser dos personas– un sonido muy personal. «A veces veo tu sombra volver/ y estiro la mano en la oscuridad/ como si nada hubiera cambiado/ es que no puedo mentir/ me equivoqué otra vez». En su cielo espejado está Luis Alberto Spinetta, Juanse y esa banda patagónica-platense –magnífica y extinta–, La Patrulla Espacial. «Amor, necesito fuerzas para seguir/ Mi corazón es un guerrero atípico/ Estuve envenenado y ahora quiero salir / De mi oscuro pensamiento patético», canta Joan Pardo. La guitarra, la voz, la batería, los pedales remiten también a un sonido anglosajón con su imaginario de desierto digital sobre ruedas: Black Rebel Motorcycle Club, The Black Keys y, por qué no, All Them Witches.

Lo político

En Camionero es explícito: la hoz y el martillo están detrás de la batería de Santiago Luis. La bandera que cuelga de uno de los lados, bien soviética, repite una frase que se ve en afiches, remeras, flyers: “Parecemos dos, pero somos un montón”. Hay una estética comunista pero de la tradición Rocambole y su Oktubre ricotero. De hecho, eso suena entre banda y banda. La monada canta “el que no salta votó a Milei” o el clásico “adonde vayan los iremos a buscar”. 

La banda da un contexto, el público se lo apropia. Lo político, en Camionero, funciona como contracultura, porque es un modelo de producción cooperativo donde hay dos personas en el escenario y decenas debajo, alrededor, como un todo.

Autos Robados, en cambio, son pocos, un equipo casi mínimo. Al presidente apenas se lo nombra antes del show. La gente lo llama, lo convoca, “para que vea que este pueblo no cambia de ideas, lleva la bandera de Evita y Perón”. Lo que suena en las calles, también se canta acá. La marcha peronista la canta este pueblo rolinga en la previa a que comience su banda. Diego Maradona es la estampita que se repite aquí y allá.

En las letras, de las dos bandas, tal vez, la política no sea tan fácil de encontrar. Hay una mirada de la crisis, de cómo vive la gente y del dolor. Pero es el público el que da el contexto, el que hizo de Camionero y Autos Robados las bandas de rock “nuevas” más convocantes. Es la gente la que los lleva, y es también la que hace la fiesta. Son el centro de la noche, el agite y los protagonistas. Algo de esta futbolización del rock ya lo vimos, y al mismo tiempo elegimos creer, capaz esta vez puede ser comunidad, refugio. Son la tribu que busca y arma su ritual, la que necesita expresarse, hacer hinchada, encontrarse. Los músicos, apenas los maestros de ceremonias.

Milei dará una cadena nacional desde las 19

Buenas, ¿qué tal?

Esto es algo de lo que pasó hoy:

El Poder Judicial de Estados Unidos falló a favor de Argentina en la causa por YPF, hubo novedades en la investigación sobre el viaje de Adorni a Punta del Este, el Gobierno habilitó el bioetanol en las naftas, habló Javier Milei en un acto en La Paternal y Trump va a empezar a firmar billetes.

Leer este mail te va a llevar tres minutos.

La frase del día

“Los buitres no siempre ganan”

–Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires.

F5

YPF. La Cámara de Apelaciones de Nueva York anuló el fallo que obligaba a Argentina a pagar US$ 16 millones por la estatización de la petrolera. Javier Milei se atribuyó la buena noticia y dijo que su gobierno arregló “las cagadas que hizo el imbécil, inútil e incompetente de Kicillof”. El gobernador, por su parte, festejó la decisión y le respondió: “Debería pedir disculpas”. Cristina Kirchner tuiteó que ahora “queda más que claro que la expropiación con fines de utilidad pública se hizo conforme a derecho”. Habrá una cadena nacional hoy a las 19:00 sobre el tema.

Adorni. La Policía de Seguridad Aeroportuaria se llevó documentación del edificio de la TV Pública en el marco de la causa que investiga un viaje del jefe de Gabinete a Punta del Este. Además, declaró Vanesa Tossi, la secretaria del bróker que ayer dijo ante el Poder Judicial que el vuelo lo pagó Marcelo Grandio y que le pidieron “que no lo facturara”. El funcionario, mientras tanto, recibía una palmadita del presidente cuando hablaba de Patricia Bullrich y Sandra Pettovello: “Manuel, en algún momento, después, va a tocar darte las gracias”, le dijo.

Combustible. El Gobierno habilitó a las empresas refinadoras a elevar la proporción de bioetanol en las naftas para amortiguar el impacto del aumento del precio del petróleo. La noticia se conoció mediante la publicación de la resolución 79/2026 en el Boletín Oficial. Podrán hacerlo hasta un máximo del 15%.

Capital humano. Javier Milei estuvo hoy en el Centro de Formación Capital Humano en el ex Instituto Garrigós ubicado en el barrio porteño de La Paternal. Se trata de uno de los lugares donde se puede acceder a la alternativa de vouchers para capacitaciones en oficios que dio el Gobierno tras la discontinuación del plan Volver al Trabajo. Según el presidente, se aborda un “cambio de concepción que potencia el crecimiento y mejora las condiciones de vida de las personas”.

Dólar. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció que la firma de Donald Trump estará impresa en los nuevos billetes. Entrarán en circulación antes del 4 de julio, cuando se celebrará el 250° aniversario de la independencia. Es la primera vez en la historia del país que el presidente dejará su rúbrica junto a la del secretario del Tesoro, cargo que actualmente ocupa Scott Bessent.

¿Algo más?

Por si te lo perdiste, salió un nuevo #UnaCalleMeSepara, donde Fede Poore analiza el crecimiento urbano desordenado en Neuquén alrededor del boom económico de Vaca Muerta.

Un dato random

Si no hubiera cambios hasta su inicio, el Mundial de este año sería el primero sin participación de directores técnicos brasileños.

Una recomendación

Te invito a dejarte llevar por las profundidades del post rock con una banda que me encanta por su sonido, su estética y más cosas misteriosas. Se llama Para establecer un río y su última pieza musical es A una muerte de renacer donde las divisiones dejarán de ser. Dura un ratazo, pero si lográs abstraerte del mundo para escucharla, le vas a ganar un pedacito de terreno al presente acelerado.

No pospongas tu descanso. Nos leemos el lunes 🙂

Gilda