Organizarse para existir: la apuesta transfeminista de las provincias  del nordeste

Activistas de Corrientes y Chaco crearon una asociación civil con la que buscan defender derechos, ampliar redes de cuidado y generar trabajo para una comunidad en el ojo de la batalla cultural del mileísmo.

A las capitales de Chaco y Corrientes las separa el río Paraná. O el puente. Es normal que quienes viven en Resistencia trabajen en Corrientes o viceversa. Entre estas dos provincias comenzó a gestarse, hace algunos años, una red de militancia política organizada, disidente y federal: la Fuerza Transfeminista Argentina. 

Desde los inicios, el espacio se definió como “una organización política y de construcción colectiva” con propósito de extenderse hacia todo el norte grande. En agosto del año pasado logró conformarse como asociación civil con sede en Corrientes. Han sido seis meses de generar confianza, lazos y alianzas con otras provincias. Salta, Jujuy, Formosa y Buenos Aires, comenzaron tímidamente a ser parte. 

“La FTA (Fuerza Transfeminista Argentina) está sólida en Chaco y en Corrientes, donde comenzó la rosca, pero hoy ya tenemos alianzas con otras provincias”, explicó Julieta Gómez, la presidenta de la asociación. 

Un dolor de origen

En 2022, hubo un hecho puntual que hizo que la comunidad TTT (travesti, trasnsexual, transgénero) organizada desde la Fuerza Trnsfeminista de Corrientes, empezara  a pensar en la unidad como una necesidad urgente: la madrugada del 24 de diciembre, un hombre embistió la motocicleta en la que viajaba la referenta travesti correntina, Patricia Natividad Ramirez. El conductor la dejó tirada y luego se dio a la fuga. Después de estar internada dos días en el Hospital Escuela San Martín, falleció a causa de las heridas. Tenía 41 años. 

Patricia había sido militante de la Fuerza Transfeminista de Corrientes, reconocida por su lucha a favor de los Derechos Humanos, el cupo laboral trans y por organizar las primeras marchas del Orgullo de la ciudad. Su familia y compañeras consideran que el crimen fue un travesticidio por el que siguen reclamando justicia. 

Luego del duelo y del abrazo colectivo vinieron más organización y más lucha. Así empezó la construcción de algo más grande y con un objetivo clave: unificar las luchas travesti, trasnsexual y transgénero de las diez provincias del norte grande argentino, transformando el espacio correntino en la Fuerza Transfeminista Argentina. 

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Militantes de Chaco y Corrientes. El horror de la muerte de una compañera los unió y crearon un espacio que gestiona las necesidades de la comunidad: cenas de Navidad, kits escolares y preservativos. 

Las ideas iban y venían. Entre ellas, conformarse como asociación civil y “rosquear” en los demás territorios. Para eso, necesitaban a una persona que tuviera un recorrido político y militante a la altura de conducir lo que se proponían como organización política. Alguien nombró a Julieta Gómez y el resto estuvo de acuerdo. La llamaron. Aceptó. Su rol viene siendo clave para tejer los lazos de una misma lucha pero que estaban desconectados. 

Presidenta

Julieta Gómez es travesti y formoseña. Tiene 31 años, es diseñadora de moda y militante por los Derechos Humanos. Actualmente vive en Resistencia, Chaco, y es la presidenta de la asociación civil Fuerza Transfeminista Argentina. 

Hija de trabajadores, creció en una familia del populoso barrio 2 de Abril de Formosa, donde la violencia de género hacia su madre estuvo presente en varias formas. 

“Si bien no fue fácil, yo no fui una persona expulsada de mi hogar y tuve el apoyo de mi familia y mis vecinos que me aceptaron y entendieron mis decisiones”, expresa Julieta, y marca la diferencia con algunas de sus compañeras y con otras personas de la comunidad LGBTTTIQ+, que son desterradas de sus casas desde muy temprana edad por su identidad. 

Este año comenzará a estudiar la licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional del Nordeste, su segunda carrera universitaria: “Estoy en un lugar de mucha responsabilidad y con mucho laburo por delante”, asegura Julieta sobre su rol al frente de la FTA. Sabe que el contexto político es desfavorable para ampliar derechos por la falta de políticas públicas y los discursos de odio promovidos desde las altas esferas de la política nacional. Mientras tanto están lanzando la construcción de circuitos de trabajo para las travestis y trans. 

Desde abril, con ayuda de otros espacios nacionales que trabajan con una mirada disidente, llevarán adelante dos proyectos: en Chaco desarrollarán un pequeño emprendimiento textil y en Corrientes, uno gastronómico. Ambos estarán “coordinados por compañeras” y acompañados de talleres de oficios, con procesos de formación teóricos y prácticos; y espacios de promoción y cuidado de la salud.  

Desde distintas provincias del norte, acortan kilómetros y toman decisiones lejos del centralismo porteño.

Ahí aprenderán, producirán y venderán a precios populares sus manufacturas. “Serán momentos de encuentros para conocernos, entendernos, hablar de derechos humanos y acompañarnos para una real inserción laboral y educativa para la comunidad TTT”.

Para las más de 20 personas que participan activamente en la FTA (Fuerza Transfeminista Argentina), esta organización disidente y vanguardista de la política territorial y federal comenzó a gestarse en el momento correcto. “Pateamos el tablero y nos planteamos una manera diferente de hacer política, desde nuestra mirada”, aseguró su presidenta. 

Construir para transformar y transformarse

María Emilia Saez es secretaria y una de las fundadoras de Fuerza Transfeminista Argentina. “A mí esta experiencia me cambió un montón mi mirada política, mi pensamiento político. Me enseñó mucho también lo que es luchar por la inclusión en la vida cotidiana de las personas. Creo que la Fuerza Transfeminista de Argentina está para eso: para cambiar la mirada hacia las personas trans”, asegura Emilia. “Nosotros somos el motor de cambio ante lo que nos está sucediendo como comunidad hoy en día, también el feminismo”. 

El acompañamiento como decisión y acción política

La “familia” trans y travesti sabe el poder que tiene el abrazo colectivo y actúa en consecuencia. En Chaco y en Corrientes, las activistas se dividen para acompañar en varios frentes que golpean donde hay necesidad: alimentación, problemas de consumo, educación y salud. 

“Acá estamos muy atentas a lo que nuestras compañeras necesitan”, dice Julieta. Garantizaron comida en Navidad y en los próximos días tendrán una actividad con entrega de kits escolares para quienes comiencen las clases en la universidad, la escuela o el colegio.

Miguel Nicolini, María Emilia Saez, Julieta Gómez y Juan Manuel Vazzano: conducción colectiva para sostener una construcción disidente con anclaje federal.

Hasta enero del 2025, Julieta trabajaba en el Renaper. Como a miles de personas, el ajuste del gobierno de Javier Milei la dejó sin su principal fuente laboral que estaba garantizada por la Ley de Cupo laboral travesti-trans: “Cuando tenés un trabajo formal contás con una obra social para hacerte chequeos de rutina y curarte si lo necesitás. Yo incluso pude operarme. Ahora no tengo nada de eso”, explica la dirigenta.

La salud es un derecho básico de las personas más allá de su género y está reconocido por la Declaración universal de los Derechos Humanos y otros tratados internacionales, pero para la comunidad LGBTTTIQ+ la realidad histórica es otra. Desde la FTA trabajaron en un mapeo sobre el acceso a la salud. Aseguran que “es muy escaso”. Por ejemplo, para quienes ejercen el trabajo sexual el motivo más habitual de consulta es la violencia de algún cliente. “El 2025 tuvimos más de ocho casos de compañeras lastimadas por hombres. Quedaron internadas y, al no ser familiares directos, no nos permitían visitarlas ni nos daban información sobre cómo estaban. Cuesta mucho que entiendan que nosotras somos familia”.

Cuidar(se)

Los recortes presupuestarios del gobierno Nacional afectaron el sistema sanitario y con él se vieron disminuidas las posibilidades de entrega gratuita de preservativos en hospitales y centros de salud, lo que incrementa el riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual y afecta la posibilidad de cuidado de la salud de muchas personas. 

Cuando cae el sol, Julieta y Emilia agarran una cajita y salen caminando a recorrer cinco o seis puntos de la ciudad de Resistencia donde saben que hay trabajadoras sexuales. Les llevan preservativos. “Entre los problemas de consumo y los económicos, cuidarse no es una opción para muchas, porque no les alcanza para comprar forros”, resaltan desde la asociación. 

La adicción es otro de los temas que tienen en agenda. Planean trabajar con un equipo interdisciplinario que lo aborde desde talleres de promoción de la salud. Es urgente. 

En diálogo

Para dar la discusión y poner en agenda las problemáticas de la comunidad en 2025  algunas personas de la asociación y otras compañeras lanzaron Es tiempo de travestis, un programa en formato de radio y streaming que se emite por radio Mega 98.1 de Corrientes, todos los miércoles de 19 a 21 hs. 

Durante tres horas ellas bajan línea y tratan temas; con entrevistas, análisis y columnas que van desde el arte hasta la política pública, la salud, el chisme o el medio ambiente. Todo en clave de género. 

En 2025 entrevistaron a Miss Bolivia, la Hermana Beba, Eva Mieri, Georgina Orellano y referentes de diferentes áreas de todo el país. Este año vuelven a apostar a este proyecto con producción 100% disidente “para que las voces travestis se escuchen”. 

“Todo este trabajo no es nuevo. Aprendimos a luchar caminando junto a muchas compañeras que hoy ya no están y que entendieron, antes que nosotras, las dificultades y las experiencias de ser travesti, trans y no binaries en provincias como las nuestras. Militamos para incluir a nuestra comunidad y así transformar la sociedad”, dice Julieta, mientras recuerda a Lohana Berkins “comandanta nacional”, a la correntina Patricia Natividad Ramírez, a la chaqueña Fabiola Ramírez y a la formoseña Xiomara Chávez; todas militantes que marcaron el camino de lucha con identidad trans travesti desde el corazón del NEA.


Esta nota pertenece a Punto de Encuentro — un especial de Amnistía Internacional Argentina junto a CENITAL. Podés leer todos los artículos acá.

Foto de portada: Depositphotos

Nació en Formosa capital. Es periodista egresada de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Integra una red federal de periodistas con las que en 2025 ganó el premio FOPEA por mejor investigación periodística colaborativa, por el documental sonoro Presas por parir.