Trama Urbana

Le Corbusier en el corazón de América Latina

La revuelta de Stonewall, el SIDA y la gentrificación de Nueva York. Antes del gol de Maradona, un terremoto destrozó parte de un complejo habitacional muy particular. Miami se hunde 2 milímetros todos los años al calor de la especulación inmobiliaria.

Hola, ¿cómo estás? Espero que lo mejor posible. Cada vez más gente querida y cercana está vacunada y a partir del 21 de junio -solsticio de invierno en el hemisferio sur- cada día hay un poco más de luz solar que el anterior. Dos motivos para arrancar arriba el fin de semana que espero puedas comenzar pronto. Bueno, y los memes de julio, claro.

Vamos a lo nuestro.

La gentrificación de la mente

Hace unos días alguien me recomendó un libro, publicado en 2012 pero que aún no se consigue en castellano, llamado The Gentrification of the Mind (La gentrificación de la mente). La palabra “gentrificación” ya la hemos mencionado varias veces en este espacio pero ahora la traigo a colación del Día Internacional del Orgullo LGBT+, que se celebró el lunes pasado, en conmemoración de la revuelta de Stonewall de 1969, en la ciudad de Nueva York.

El ensayo de Sarah Schulman describe los efectos del SIDA en la gentrificación de esa ciudad y el impacto en la comunidad LGTB+ luego de los años 80. La autora sostiene que la mayor incidencia del VIH en determinados barrios de la ciudad y la gentrificación posterior de esos mismos barrios no es casualidad. Chelsea, el Lower East Side, el East Village, Greenwich Village, el sur de Harlem entre otros, eran los barrios donde se dio esa correlación. 

Para entender la hipótesis de la autora es necesario destacar que en la mayoría, el 57% según estimaciones oficiales, de las viviendas de Nueva York operaban -y operan- dos grandes regulaciones en torno al alquiler: la renta controlada y la renta estabilizada. A grandes rasgos, la primera de las medidas congela el alquiler de unidades construidas antes de 1947 y personas viviendo allí desde 1971 de manera continua, y la segunda, mucho más común y extendida hoy, regula el aumento de un porcentaje determinado de unidades para que no sea mayor al 3% anual y también el precio base, para que sea acorde al salario de la familia inquilina. 

Sin embargo, las unidades bajo el primer tipo de regulación fueron disminuyendo porque el beneficio sólo podía ser “heredado” por familiares directos y convivientes. Y acá entra el factor clave: como las viudas y viudos de parejas gays que murieron en esa época no eran familiares formales fueron expulsados de esas viviendas. Esos departamentos dejaron de estar regulados por el Estado y sufrieron importantes incrementos de precios, lo que en el mediano plazo generó un cambio muy marcado en la morfología social que habita esos barrios.    

Acá podés leer una reseña en castellano del libro de Schulman.

Antes del gol

Otra efeméride tuvo lugar desde el último correo que te mandé. Se cumplieron 35 años del gol de Diego a los ingleses. Una cosa llevó a la otra y me puse a ver Héroes, el documental que relata la hazaña del equipo de Carlos Salvador Bilardo en 1986 entre temas de Yes y Valeria Lynch. Si no lo viste, es un planazo para el fin de semana. 

El documental del inglés (!) Tony Maylam arranca con un evento que puso en peligro la organización del Mundial 86: en septiembre del año anterior uno de los terremotos más fuertes de la historia de México mató a miles de personas y provocó destrozos en buena parte del entonces Distrito Federal: se perdió muchísima infraestructura pública, desde tendido eléctrico e hídrico hasta estaciones de subte. Además, se calcula que se derrumbaron alrededor de 250 mil viviendas.  

Uno de los derrumbes de viviendas más conocidos se dio en el Centro Urbano de Nonoalco-Tlatelolco, al norte del DF, donde se vinieron abajo dos de los tres módulos que conformaban el edificio Nuevo León, uno de los más importantes del complejo. Murieron cientos de personas y por la caída de los tres edificios luego tuvieron que demolerse 8 edificios más del complejo habitacional. 

Tlatelolco había sido el epicentro 13 años antes de la matanza que se conocería con el nombre del lugar, punto de concentración del movimiento estudiantil que en 1968 tuvo su propio Mayo Francés. Apenas 4 años antes de la masacre, en 1964, el conjunto habitacional que rodea la Plaza de las Tres Culturas había empezado a habitarse. 

Diseñado por el arquitecto Mario Pani los bloques y pirámides de viviendas buscaban cumplir el sueño modernista de Le Corbusier en el corazón de América Latina. El escritor Carlos Monsiváis describió la urbanización como “la utopía del México sin vecindades” ya que lo que buscaba resolver era la llamada “herradura de tugurios”, una zona periférica de la ciudad donde se habían instalado viviendas informales de sectores de bajos ingresos. 

El plan no fue del todo en ese sentido, ya que para construir las viviendas en altura se desalojaron las viviendas irregulares, pero solo parcialmente las familias desalojadas pudieron tomar posesión de uno de los departamentos diseñados por Pani, quien había planeado construir casi un millón de metros cuadrados de los cuales finalmente se concretaron la mitad. Igual fueron un montón. 

El proyecto buscaba explícitamente la mixtura social de una manera particular en la que cada conjunto de edificios conformaba una unidad habitacional pensada para familias de diferente poder adquisitivo, de menos a más: La Independencia, La Reforma y La República. Además de viviendas, el proyecto incluyó escuelas primarias y secundarias, guarderías, supermercados, plazas y un centro arqueológico. No era una solución habitacional, era una ciudad a pocos kilómetros del centro de la capital del país. 

Desde 2007 en el complejo se puede visitar el Centro Cultural Universitario de Tlatelolco, dedicado -entre otras cosas- a mantener viva la memoria de la masacre estudiantil del ‘68. Y donde se levantaba el edificio derrumbado Nuevo León hoy hay un reloj de sol que indica la hora de exacta en la que la tierra empezó a temblar el 19 de septiembre de 1985.   

Si querés ver más fotos y detalles de este conjunto urbano, te recomiendo que hagas click acá.

¿Miami se hunde antes que el siglo XXI?

Ya que hablamos de derrumbes no puedo evitar cerrar este correo con lo que pasó en Miami la semana pasada. A causa del colapso parcial de un edificio ya se confirmaron 18 muertes y hay 145 personas desaparecidas de las cuales 9 son argentinas. Conforme avanzan las investigaciones cobra relevancia la hipótesis de que la causa del derrumbe fue el desgaste que provocó el agua acumulada en los cimientos del edificio. 

Más allá de la confirmación de esa hipótesis, me pareció interesante la historia de Miami Beach, que me enteré que está construida mayoritariamente sobre humedales y otros terrenos ganados al mar y por eso muchas de sus edificaciones corren riesgos y la isla en sí misma se va hundiendo un poco -alrededor de 2 milímetros- todos los años.

En esta nota, Harold Wanless, profesor de Geografía y Desarrollo Sostenible en la Universidad Internacional de Florida, dice que “vivir ahí terminará a lo largo de este siglo” ya que "hay buenas probabilidades de que en los próximos 20 o 30 años tengamos un aumento del nivel del mar de entre 60 cm y 90 cm". 

Miami Beach en las últimas décadas se convirtió en un polo magnético de inversiones inmobiliarias de lujo, y eso también afectó la capacidad de la isla de mantenerse a flote. "Durante mucho tiempo hemos actuado como si no hubiera problema, con la actitud de construir sin preocuparnos", señala Walness.      

También redescubrí esta entrevista (en inglés) que en 2019 le hizo Richard Florida al sociólogo urbano Alejandro Portes, que escribió dos libros sobre la ciudad que supo albergar a Ricardo Fort. Ahí responde si la ciudad puede ser catalogada como una “ciudad global”, habla de la desigualdad urbana y segregación que han surgido en las últimas décadas. 

Además, Portes señala que la ciudad terminó por consolidarse como uno de los terrenos predilectos de la inversión inmobiliaria que, según él, “tiene una doble función: alojar a la población de altos ingresos y consolidar un centro de especulación financiera”. Y señala un elemento muy usual en esta dinámica: “Muchas de estas propiedades se compran como inversión y se dejan vacías”. 

Sobre la posibilidad de que Miami Beach finalmente desaparezca bajo el agua, responde: “El año pasado hice un viaje (...) y conté alrededor de 40 grúas de construcción, alrededor de la Bahía de Biscayne junto al agua. Esto es una consecuencia de la máquina de crecimiento del capital inmobiliario que se niega a creer que va a pasar algo serio. La convicción generalizada entre los desarrolladores es que a alguien se le ocurrirá una solución porque sería imposible que una ciudad de este tamaño desapareciera”. 

Bonus tracks

  • Me gustó este hilo de Agustín Colombo sobre destrucción de patrimonio edilicio en la ciudad de Buenos Aires y la “arquitectura parasitaria”. Hace un montón de tiempo te mandé un mail sobre el tema en el que opinaba el ex decano de Arquitectura, Jaime Sorín.  
  • Si, como yo, soñás con que los arroyos del AMBA vuelvan a ver la luz del sol, esta nota sobre la idea de una pequeña Venecia en el barrio porteño de Saavedra creo que te puede gustar. 
  • Impacta por primera vez el índice para contratos de locación para aquellos firmados hace exactamente un año. Según el índice el aumento anual debe ser del 39%, unos 10 puntos por debajo de la inflación interanual, aunque bastante por encima de la suba de salarios. Era lo esperable ya que la ley apunta a asegurarle a ambas partes cierta estabilidad en los aumentos. Mientras las cámaras inmobiliarias hacen lobby para derogar la ley, agrupaciones de inquilinos denuncian que son justamente las inmobiliarias las que promueven el incumplimiento de la ley y un temor infundado que provocan subas en la renovación de los contratos y caída de la oferta. Te vuelvo a recomendar esta nota que creo que echa bastante luz sobre un tema del que se habla mucho y se conoce poco.
  • Sé que hay arquitectas y arquitectos que leen este correo, a quienes les deseo un muy feliz día (fue ayer), especialmente quienes se dedican a pensar cómo hacer para que vivamos mejor en nuestras ciudades. Les dejo este meme que me causó bastante gracia. No encontré tantos buenos como para el día del sociólogo. O les falta creatividad o tienen menos tiempo libre 😛

Eso es todo por hoy.

Que tengas un lindo fin de semana.

Abrazos,

Fer

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Escribo sobre temas urbanos. Vivienda, transporte, infraestructura y espacio público son los ejes principales de mi trabajo. Estudié Sociología en la UBA y cursé maestrías en Sociología Económica (UNSAM) y en Ciudades (The New School, Nueva York). Bostero de Román, en mis ratos libres juego a la pelota con amigos. Siempre tengo ganas de hacer un asado.
@ferbercovich
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