En contexto

Dos años es mucho tiempo

La remontada en el resultado electoral de hace dos semanas todavía es discutida al interior del Frente de Todos. Un debate que rápidamente sacó al oficialismo de la sensación de alivio y festejo y lo devolvió a su estado natural: el internismo.

Hola, ¿cómo estás? Dentro de cuatro sábados se termina el año, arriba ese ánimo que llegamos con vida al reseteo psicológico del 31 de diciembre. Un horizonte.

Como venís leyendo en Cenital, la pamaternidad de la remontada en el resultado electoral de hace dos semanas todavía es discutida al interior del Frente de Todos. Un debate que rápidamente sacó al oficialismo de la sensación de alivio y festejo y lo devolvió a su estado natural: el internismo. Otra vez en la Casa Rosada, en Olivos, en el Congreso y en las gobernaciones las discusiones y cavilaciones pasan por medirle la temperatura a la relación entre Alberto y Cristina, entre Axel y los intendentes, entre Máximo y Alberto, entre Máximo y Axel, y así al infinito. Sólo enfocarse en la gestión podría sacar al Gobierno de esa obsesión por su propio ombligo, pero me decía ayer un camporista integrante del gabinete: “Es justamente la indecisión de gestión la que genera la interna. Es inviable porque no sabés para dónde ir, no hay conducción”. Caldo de cultivo para el puñado de albertistas que se autoentusiasman con una revolución imaginaria y diseñan planes imposibles para emanciparse de Cristina. Ojo porque van a provocar una nueva carta.

En un escenario como éste, tres patas pueden ayudar a atravesar mejor las tensiones internas hasta el 2023: la ya mencionada gestión, un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que no se aleje demasiado de los límites que fijó la vicepresidenta (que no sea a costa de más ajuste, que incluya la extensión de los plazos y alguna quita) y la promesa de una PASO en la que cada uno pueda ir a buscar los votos que pongan en valor su cuotaparte del Frente. Y, sí, aunque en este país dos años es mucho tiempo, ya hay quienes imaginan esa PASO y quienes, como Daniel Scioli, ya armaron equipos y se pusieron a entrenar para estar listos cuando suene la señal de largada.

Algunos de los que se están imaginando esa eventual PASO frentetodista creen que a nivel nacional la oferta debería incluir tres fórmulas, con una de ellas claramente kirchnerista y otra identificada con y propuesta por los gobernadores peronistas. Las incógnitas son dos: si el presidente Alberto Fernández sería de esa partida (aunque hasta el final esté obligado a decir que sí, por obvias razones) y, en cualquier escenario, cuál será la jugada de Cristina: ¿repetir como candidata vice de Alberto?, ¿ser candidata a vice de otro?, ¿finalmente no ser candidata?, ¿ser candidata a senadora en la provincia de Buenos Aires? Entre estas opciones, hay algunas que suenan inverosímiles. La única certeza es que en su definición estará contenida la mayor parte del destino de la interna.

La PASO en la vereda de enfrente promete ser muy atractiva. Horacio Rodríguez Larreta, prematuramente lanzado a la carrera; Mauricio Macri y/o Patricia Bullrich, para no regalar el armado; y un gobernador radical o incluso Facundo Manes, enfrentándose entre sí, auguran una interna competitiva de tres listas que expresan cosas diferentes y que, de manera indirecta, también puede operar sobre la definición de las candidaturas en el Frente de Todos. Primero porque empuja al oficialismo a ofrecer una PASO convocante, pero además porque atrae al voto antikirchnerista, que concentrado en una interna (la de JxC) no podrá ir a la otra (la del FdT) a rechazar a los candidatos K.

De todas formas, para esperar intensidad y agite, vos lo sabés, en este país jamás vamos a tener que esperar al próximo turno electoral. En estos días hay varias cuestiones para tener en la mira: cuál será el destino de la cuestionada titular del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, Magdalena Odarda, en pleno conflicto con los integrantes de la comunidad mapuche en Río Negro; el intento que hará el FdT bonaerense (sin Massa pero gracias a algunos votos acordados con JxC) de colar junto con la votación del Presupuesto 2022 la derogación de la ley que prohíbe reelegir a los intendentes luego de dos mandatos, y la evaluación que están haciendo algunos referentes de organismos de derechos humanos para definir si impugnan e intentan impedir la jura (prevista para el 7 de diciembre) y asunción (que se concretará el 10 de diciembre) de la diputada electa en segundo término en la lista de Javier Milei, Victoria Villarruel, por negacionista de los crímenes de Estado de la última dictadura militar.

Nos vemos dentro de dos sábados. Acordate que, si te copa lo que hacemos, siempre podés sumarte acá.

¡Besos!

NBG

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Soy columnista política en un país en el que la política no da respiro. Jugué mucho tiempo de local en el Congreso. Gracias a ese lugar hermoso, los conozco a casi todos. Trabajo también en Radio Con Vos y en IP. Gracias al feminismo descubrí hace poco que me gusta jugar al fútbol.
@nbg__
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