“Vamo’ vamo’ los pibes”, entre la exportación y el salvavidas de los clubes
Rosario Central, primero de la tabla anual, jugó en toda su historia con al menos un jugador de sus inferiores. El fútbol argentino se autocelebra como plataforma de materias primas.
Paulo Ferrari camina por las canchas de la Ciudad Deportiva de Rosario Central, donde se entrenan las divisiones inferiores. “¡Cuidado, cerca, cerca!”, se escucha, a lo lejos, el grito de un juvenil. Último jueves por la tarde. Ferrari, junto a Gustavo Falaschi, son los coordinadores de las juveniles. “Central siempre tiene jugadores de sus inferiores adentro del equipo. Cuando hablamos entre nosotros, no nos acordamos del día que entró a la cancha sin un jugador propio”, dice el Loncho Ferrari, rosarino, 43 años, 348 partidos en la Primera de Central, al que llegó a los 12.
Lateral derecho, técnico y veloz, Ferrari, ex River, debutó a los 19 años en Central, en 2001. En el equipo jugaba Juan Antonio Pizzi (33), quien había pasado por el Barcelona después de haber salido de Central. Ahora, en la Primera, juega Ángel Di María, 37 años, la leyenda que volvió a su casa. El 5 de octubre pasado debutó el zaguero Ignacio Ovando, 18 años, la mitad de la edad de Di María (nació 13 días después de que jugase su último partido en Central antes de irse al Benfica de Portugal). El 31 de octubre, ante Instituto en Córdoba, Ovando marcó su primer gol como profesional, el 3–1 final, de cabeza, tras un tiro libre de Di María. Una historia circular.
“Central es un club que siempre apuesta a sus inferiores; es nuestra idiosincrasia que haya jugadores surgidos de nuestra institución representando la camiseta –me explica Ferrari, mientras el olor a pasto recién cortado se expande por la Ciudad Deportiva–. Desde muy chicos hacemos nuestra vida adentro del club, sobre todo los que somos de Rosario. No sólo jugamos en inferiores: somos socios, vamos a la cancha, a la pileta en verano, disfrutamos de los predios. Hay una identificación y un amor muy grande, y Central también le brinda mucho al jugador de inferiores, porque lo ayuda y lo educa”.
Ferrari sostiene que las inferiores de Central tienen hoy “cantidad y calidad” de juveniles. Que depende de los momentos de la Primera –y del club– que haya más o menos. “Cambiaron un poco las metodologías de entrenamiento, pero después el fútbol más o menos siempre es el mismo, los conceptos de ahora me los inculcaron de chico. Cambian un poco las juventudes, pero Central es un club formador –remarca–. En el fútbol argentino se trabaja muy bien en inferiores. Y hoy, que está todo más globalizado, hay mucho más scouting de los equipos europeos, y a Argentina vienen permanentemente a buscar. Esos equipos poderosos buscan a los mejores; acá, en Holanda, en Brasil. Bienvenido sea: potencia a nuestra selección, y por eso Argentina es campeona del mundo”.
Central, más de un siglo igual
Clasificado a la Libertadores 2026, Central terminó la temporada como primero de la tabla anual, que suma los puntos de las zonas del Apertura y del Clausura 2025 (este lunes se cierra la fecha 16, la última). En el tercer puesto, clasificado de momento al repechaje de la Libertadores, se ubica Argentinos Juniors. Rosario Central (3°) y Argentinos (6°), además, finalizaron en el top 10 de la tabla de posiciones acumulada de inferiores en 2025 (1°, Boca, y 2°, River).
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SumateSi Ferrari no recuerda la última vez que Central salió a la cancha sin un jugador criado en sus inferiores es porque lleva más de 125 años con al menos uno de su cantera entre los titulares. Es decir, en todos los partidos oficiales de su historia, desde 1897. El dato fue revelado por el periodista Carlos Durhand, quien trabaja en el diario La Capital, de Rosario, y en el COMET de la AFA, el sistema de registro informático único. Durhand alimentó su base de datos de Central desde la infancia. Y detalla que en apenas tres partidos alineó a solo un solo jugador surgido de las inferiores: Gerardo Pérez en 2012, Juan Valentín Giménez en 2024 y Jorge “Fatura” Broun en 2025.
Semillero o manotazo en crisis, el final es de donde partí
Entre los clubes de Primera, el que le sigue a Central es Argentinos Juniors, “El Semillero del Mundo”: lleva más de 46 años ininterrumpidos con jugadores de la casa en el once inicial. En el último partido, 1–0 a Belgrano en La Paternal por el Clausura, salieron a la cancha Gonzalo Siri, Francisco Álvarez y Diego Porcel (y luego ingresaron Gabriel Florentín y Román Riquelme). Entre los 21 citados por Diego Placente para el Mundial Sub 17 que la selección argentina disputó en Catar –eliminada en dieciseisavos por penales ante México–, el club que más juveniles aportó es Argentinos: Valentín Reigia (arquero), Thiago Yáñez (defensor), Santiago Silveira (defensor), Gastón Bouhier (mediocampista) y Facundo Jainikoski (delantero). Placente también se formó en el Bicho.
Los jugadores de inferiores son también salvavidas, los que ponen la cara en los momentos de verdaderas crisis institucionales, como la de San Lorenzo, con el presidente Marcelo Moretti atrincherado, y cuyo plantel de Primera denunció “falta de comida adecuada y agua caliente”. Hoy la Primera de San Lorenzo parece la Reserva. Damián Ayude, de hecho, pasó de DT de la Reserva a DT de la Primera. Clasificado a los octavos del Clausura y en la pelea por clasificar a copas internacionales, con seis de inferiores entre los titulares en el último 0–0 ante Central en Rosario, en San Lorenzo se escucha: “¡Vamo’ a ganar/ que griten todos ‘vamo’ vamo’ los pibes’/ Esta es tu hinchada la que te sigue/ y la que nunca te va abandonar!”. La base musical es una canción de La Renga: “El final es de donde partí”.
“El Futuro” en el Ajax
El Ajax de Países Bajos juega desde 1982 con al menos un futbolista curtido en sus categorías formativas entre los titulares. Desde ese año, ganó al menos una vez todos los torneos disputados. Entre 1994 y 1996 mantuvo un invicto de 75 partidos: conquistó la Champions League 1994/95 (la última de un equipo neerlandés) y, luego, la Copa Intercontinental 1995, con seis de los once titulares de las inferiores. A la academia del Ajax, club de Ámsterdam, la llaman “De Toekomst” (“El Futuro”). De allí brotaron Johan Cruyff, Frank Rijkaard, Marco van Basten, Edwin van der Sar, Clarence Seedorf, Patrick Kluivert, Dennis Bergkamp, Wesley Sneijder y más.
Ronald Koeman, campeón como defensor central en el Ajax y con la selección de la Euro 1988, es el actual entrenador de Países Bajos. En 2014, antes del Mundial de Brasil, Koeman decía a El País acerca de la liga neerlandesa: “La Eredivisie ha perdido mucha fuerza. Holanda es víctima del sistema, nos ha llevado por delante. Desde hace 25 años nos hemos convertido en un país exportador. Vendemos a todas nuestras estrellas a los grandes de Europa. El nivel de la liga se resiente y por eso hemos perdido el tren. Desde aquí siguen saliendo futbolistas jóvenes muy buenos. El trabajo de base es sensacional y hay mucho talento. Antes, nuestros mejores jugadores salían con 25 años, curtidos, pero ahora vienen los clubes ingleses y te los quitan con 15 o 16 años. Quieren hacerse ricos muy rápido. Los agentes y las familias solo piensan en el dinero. Holanda es un país ideal para que crezcan y se formen jugando al fútbol, pero a muchos les impulsan a irse al City o al Arsenal cuando aún son unos niños. Siete años después, con 22, están de vuelta porque no han jugado mucho o están incompletos. Lo importante es jugar, la experiencia; después, de forma automática, vendrá el dinero”.
En las últimas dos décadas, Ajax es el club con mayor cantidad de futbolistas de sus inferiores con minutos de juego en las cinco principales ligas de Europa (425’894 con 73 jugadores). El segundo, siempre entre los clubes por fuera de las cinco ligas top, es River (422’670 con 51 jugadores). Y el tercero, Boca (359’247 con 49 jugadores). Así se desprende de un informe de febrero de 2025 del CIES Football Observatory.
Tras una merma de producción, Ajax se propuso volver a ser uno de los mejores clubes formadores. “Una parte esencial de nuestro enfoque es crear un vínculo entre el jugador, los padres y el Ajax –se lee en un documento interno del club al que accedió De Telegraaf–. Los jugadores que sienten que realmente pertenecen al Ajax serán más conscientes en su decisión de quedarse en el futuro, incluso si otros clubes tocan a la puerta. Les pedimos a nuestros ojeadores que identifiquen a los jugadores que tienen algo especial. Una chispa, algo que es inusual para su edad, ya sea velocidad, compostura con el balón, coraje o visión”.
¿La Primera División argentina es una liga de Ascenso?
El fútbol argentino, desde la AFA, se autocelebra como mera plataforma de lanzamiento de materias primas hacia Europa (y no sólo, porque entran en consideración desde Brasil y Oriente Medio hasta México y Estados Unidos).
“Tenemos vidriera porque hay 30 equipos en la Liga Profesional. El fútbol argentino es mejor que antes. Y es una industria: si tuviese 20 equipos, habría cinco partidos menos, y tendría muchos menos jugadores en Primera. Ahora hay más posibilidades para que los de abajo crezcan. Antes era muy raro que un jugador del Ascenso vaya a Primera. Ahora miran para abajo y se llevan. Somos un país fabricante de jugadores y tenemos que seguir exportando. Me hubiese gustado que (Franco) Mastantuono se quede tres años más en River. Pero si lo vienen a buscar es por algo y tiene que hacer su carrera”, expuso Luciano Nakis, prosecretario general de la AFA y presidente de Armenio (B Metro), en “La Fábrica del Podcast”.
En paralelo, con 30 equipos en Primera División, no se genera una élite de futbolistas, porque una quincena de clubes se confunden con los 36 que integran el Nacional (segunda división). La exportación de al menos una generación de juveniles –quedan los que no se van–, una virtual desaparición del mercado interno –que un jugador de un equipo “chico” pase a uno “grande”– y, a la larga, un espectáculo en las canchas con bajo tiempo neto de juego configuran el panorama. Como fuere, los pibes saldrán a jugar.