Unidos por Milei, Kicillof y Cristina sostienen la batalla interna por la estrategia
El respaldo del PJ al gobernador, asediado por el presidente, apaciguó los ánimos en la disputa del peronismo bonaerense. Se mantiene, de todos modos, la pulseada por el desdoblamiento electoral y la conformación de las listas. Movimientos sigilosos en la Legislatura y expectativa por una cumbre que selle un acuerdo.
Una vez más, un posteo de Javier Milei en X modificó drásticamente y en cuestión de minutos el curso de los acontecimientos. La embestida del mandatario contra Axel Kicillof, hasta ayer arrinconado por el impacto de casos conmovedores de inseguridad en la provincia de Buenos Aires, logró lo que parecía imposible: por iniciativa de Máximo Kirchner, presidente del PJ bonaerense, el peronismo se alineó sin fisuras detrás de la figura del gobernador. Durante las horas posteriores al viernes a las 7.02, cuando Milei pidió la renuncia de Kicillof y blandió la amenaza de la intervención federal, el peronismo volvió a actuar como si fuera una sola cosa.
BAÑO DE SANGRE EN PBA Y LA INCOMPETENCIA DE KICILLOF
— Javier Milei (@JMilei) February 28, 2025
.@Kicillofok Gobernador, en primer lugar, quiero señalarle que no se puede trabajar con alguien como Ud. que cree que los delincuentes son las víctimas mientras nosotros creemos que los delincuentes son los malos y el que las…
Podría ser el primer paso para apaciguar los ánimos y acercar posiciones. Tal vez se trate de una postal forzada por la coyuntura. El final está abierto. Cristina y Kicillof sostienen una batalla al borde del precipicio por la definición de la estrategia electoral para enfrentar al gobierno nacional en el distrito más importante del país. Es una pulseada contrarreloj, que debe resolverse en las próximas semanas. Kicillof debe convocar a las elecciones generales con 60 días de anticipación. Tiene tiempo. Pero la citación a las PASO, todavía vigentes en la provincia, exige una antelación de cuatro meses. Si no se suspenden, deberían citarse antes de fin de mes. Todo indica que no habrá primarias, pero la suspensión requiere de un acuerdo al interior del peronismo. Hoy, las PASO son una piedra en el camino de Kicillof y un resorte de Cristina para que su ex discípulo no se corte solo.
El mensaje matutino de Milei, que también devolvió a escena a Sergio Massa y quebró el silencio de los gobernadores del PJ, disparó una tregua precaria, gracias a la reacción del PJ bonaerense y el PJ nacional, con posteo incluido de su presidenta, Cristina. Las tensiones se agudizaron el sábado pasado con el lanzamiento de Movimiento Derecho al Futuro (MDF), la agrupación que materializó las ambiciones presidenciales del gobernador y su vocación de liderar al peronismo, con autonomía de su exjefa. Dirigentes de ese espacio blanquearon en la semana su deseo de archivar la jefatura de Cristina. En el PJ celebran que al menos un intendente del conurbano que aparecía en el documento inicial, Mariano Cascallares (Almirante Brown), pidió que borraran su nombre.
Cenital no es gratis: lo banca su audiencia. Y ahora te toca a vos. En Cenital entendemos al periodismo como un servicio público. Por eso nuestras notas siempre estarán accesibles para todos. Pero investigar es caro y la parte más ardua del trabajo periodístico no se ve. Por eso le pedimos a quienes puedan que se sumen a nuestro círculo de Mejores amigos y nos permitan seguir creciendo. Si te gusta lo que hacemos, sumate vos también.
SumateEl Consejo Nacional Federal del Partido Justicialista repudia la GRAVISIMA e INSÓLITA amenaza de intervención a la Provincia de Buenos Aires por parte del Presidente de la Nación @JMilei, quien en su absoluta falta de respeto por la democracia y su estado de desesperación frente… https://t.co/qh502li9R1
— Partido Justicialista (@p_justicialista) February 28, 2025
Esa disputa de liderazgo se sintetiza hoy en la discusión por la fecha de las elecciones provinciales. Kicillof, facultado para elegir el día a sola firma, está decidido a avanzar con el desdoblamiento, opción resistida por Cristina y también por Massa. La conmoción por el crimen aberrante de Kim Anura, la nena de 7 años asesinada el martes en La Plata, y la posterior confrontación pública entre Milei y Kicillof alimentan las dos miradas contrapuestas. Cerca de la presidenta del PJ insisten en que plantear una suerte de plebiscito de la gestión provincial es una estrategia equivocada que pondría los reflectores mediáticos nacionales en los dramas que a diario genera la inseguridad en la provincia y que habilitaría a Milei a esquivar asuntos espinosos, como el escándalo por el Libragate y el derrumbe en los ingresos de buena parte de los bonaerenses.

En la gobernación argumentan que una elección desdoblada permitiría escenificar, con el respaldo clave de los intendentes, una resistencia a lo que definen como una ofensiva del presidente contra la provincia de Buenos Aires, epicentro del peronismo. Agregan que sin el efecto arrastre de la boleta nacional, el mileísmo perdería fuerza y, sin candidatos con peso en el territorio, quedaría debilitado en las elecciones de las ocho secciones de la provincia. En ese escenario, el gobernador recorrería el distrito para dar impulso a las boletas del peronismo y se convertiría en la cara de una campaña pensada como un mano a mano entre Kicillof y Milei. “Axel no va a tener el triunfo que está buscando. En el mejor de los casos el resultado va a ser confuso, habrá secciones en las que gane el peronismo y otras en las que no”, advierten en el PJ y apuntan a las ambiciones del gobernador: “Hay que sumar para que seamos, y no dividir para ser”.
Por supuesto, estos argumentos tácticos no alcanzan para esconder la disputa de fondo entre Cristina y Kicillof. La discusión sobre quién toma las decisiones en última instancia y sobre quién protagonizará la batalla electoral contra el gobierno de Milei. ¿Cómo se resuelve? “No debería existir tal disputa. CFK es líder, AK no”, dice tajante una dirigente leal a la presidenta del PJ. En el círculo histórico de Kicillof responden: “Lo único que pretendemos es poder definir la estrategia, como hace el resto de los gobernadores”. Los argumentos se repiten sin cambios hace meses, así como la idea de conformar una mesa tripartita que incluya a Massa, pero el diálogo está cortado. ¿Hará milagros el posteo matutino de Milei? Quién sabe. Un dato: la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, una de las más críticas del armado político del gobernador, aplaudió ayer en primera fila el mensaje público de Kicillof. “Somos coherentes”, remarcaron a su lado.
En los dos bandos hay una coincidencia. La discusión de la estrategia electoral debería tener un abordaje integral y no circunscribirse a la fecha de los comicios. Mientras tanto, el gobernador avanza. Para no convertir el cronograma electoral en un croquis inviable y para cerrar los frentes de conflicto, debe primero suspender las PASO provinciales, una decisión que solo puede tomarse por ley. Sin una mayoría propia en la Legislatura y sin un acuerdo con la presidenta del PJ, dirigentes de confianza de Kicillof empezaron a tantear la posibilidad de recurrir a un acuerdo con la oposición. En la bancada radical dan por hecho que no habrá PASO, pero piden que Kicillof se haga cargo y lo pida con más claridad. En las filas de Cristina aseguran que el gobernador no juntará los votos y advierten que un entendimiento con la oposición sin la anuencia del resto de los sectores de Unión por la Patria (UP) produciría un quiebre del espacio. ¿Serán solo palabras? Un ministro de Kicillof desdramatiza: “Vamos a llegar a un acuerdo porque si esto se rompe Cristina y Axel se hunden”.