Una marcha de miles de pedófilos
¿Qué es lo que vuelve a quienes no son heterosexuales cis material de ataque?
“Pedófilo” fue la palabra que más leí el sábado pasado, cuando regresé a mi casa de la asamblea que se organizó en Parque Lezama luego del discurso de Javier Milei en el Foro de Davos. El día anterior, su asesor Nicolás Márquez había afirmado en un programa de LN+: “Si quiero tener sexo con un menor de 8 años, me autopercibo de 8 y no soy un abusador”. El recorte del video que publicó la cuenta de X de MDZ Online, que calificó la frase como “la reflexión del biógrafo de Milei”, superó rápidamente las 3 millones de reproducciones. Al día siguiente, Cenital publicó una entrevista de Iván Schargrodsky al diputado “Bertie” Benegas Lynch, quien afirmó que “parte de esta batalla cultural es decir lo que es necesario, no lo que es conveniente”. ¿Alguien recuerda algún otro ataque a una población minorizada que haya tenido tanta exposición? La marcha de hoy es una reacción, pero está lejos de ser una respuesta.
No es posible encontrar tantas entrevistas, ni breves ni extensas, a personas que exigen borrar del mapa a personas con otro color de piel ni que exijan retirarles derechos a quienes practican determinada religión. ¿Qué es lo que vuelve a quienes no somos heterosexuales cis material de ataque? Hoy, quizás, los clicks y likes.
“Gracias a vos Bertie y a quienes hacen de Cenital un lugar de encuentro, de conversación y debate de ideas. Ojalá seamos cada vez más ❤️”, le escribió en X Schargrodsky a Benegas Lynch después de la entrevista, que sí tuvo repreguntas y momentos incómodos en donde el diputado nacional por La Libertad Avanza quedaba en silencio. Por supuesto, nada de eso lo hizo cambiar de opinión ni impidió que dejara frases como: “Yo lo (sic) banco a Traniela. Está Flor De La V, fenómeno, pero no me metas que sos mujer, nada más, no es así”.
Discutí con amigos y colegas que creen que se trata de ejercicios de periodismo valioso, que son instancias en donde “se revela lo que verdaderamente son” y que “lo mejor que podemos hacer es dejar que pisen el palito”. Insisto en el ejercicio de imaginar qué sucedería con una entrevista de más de dos horas a un xenófobo o un islamofóbico, por ejemplo. ¿Cuál es el logro de mostrar que el rey está desnudo si estamos en un reino nudista?
¿Y esta cajita de texto para qué está? Acá es donde despabilamos a nuestros lectores y les contamos lo difícil que es hacer periodismo en estos tiempos. Por eso, si la información que leés en Cenital te ayuda a entender mejor lo que pasa, te pedimos que nos des una mano para seguir.
SumateNo es nada grato señalar públicamente las decisiones de un colega y ya es un meme gastado decir que hay que discutir “el rol de los medios”, pero me pregunto genuinamente, en este espacio que me han ofrecido con generosidad, si las nuevas narrativas de los espacios digitales no piden cambios en las estrategias de comunicación. ¿Quién cambió su opinión sobre las posiciones de La Libertad Avanza con respecto a la comunidad de la diversidad? Incluso, ¿quién se sorprendió con las ideas Benegas Lynch?
Sin embargo, un análisis cuantitativo muestra que el uso de la palabra “pedófilo” en Internet creció más de cien veces desde el discurso de Davos. El intento del presidente, desde su propia cuenta de X, de argumentar que sus palabras habían sido malinterpretadas fracasó no sólo porque basta ver el discurso o leerlo para entender su sentido, sino porque cuentas relevantes del ecosistema libertario denominan a la de hoy “marcha a favor de la pedofilia”. Una marcha de miles de pedófilos.
¿Cómo se combaten los discursos de odio en 2025? ¿Cómo se enfrenta la desinformación cuando gran parte de la sociedad no parece tener apego por la verdad? Son preguntas complejas sin respuestas fáciles y que posiblemente se repitan en otras partes del mundo. El debate debe tener como premisa la buena fe, algo que no abunda en los espacios digitales desde hace tiempo (y que posiblemente lleve a recortar partes de esta nota para hacerle decir cosas que no dice) y un consenso acerca de los valores democráticos y la defensa de los Derechos Humanos. No es censura ni es negar que ciertas opiniones existan, sino tratar de entender cómo tienen que construirse aquellos lugares “de encuentro, de conversación y debate de ideas”, como anhela Schargrodsky.
Un gran filósofo del siglo XX, Karl Popper, lo definió como una paradoja: la tolerancia irrestricta conduce a la desaparición de la tolerancia. Debemos ser intolerantes con la intolerancia. Los intolerantes están utilizando las libertades de la sociedad abierta para destruirla: no existen dos campanas cuando una suena diciendo que somos un virus a exterminar. Ningún click ni like lo justifica.