Cuatro encuestas muestran cómo la división entre hombres y mujeres emerge como un factor clave en la política nacional, con unos inclinándose por el presidente y otras, por la expresidenta.
El discurso del presidente en la ONU fue solo una pieza más en un engranaje que el Gobierno empuja desde Cancillería para “desinfectar” los organismos internacionales.
Ningún estudio de opinión muestra que hoy en la Argentina haya interés en revertir las leyes de divorcio, matrimonio igualitario o aborto. Aun así, funcionarios y referentes de Milei persisten en plantear el tema. ¿Qué hay detrás de la estrategia?