Nada le sale bien al Gobierno. A la crisis en loop del caso Adorni se sumó la guerra a cielo abierto en la tropa libertaria y una economía que toca picos críticos.
En el intento de Milei de replantear la política exterior del país, lo bélico ocupa un sitio inusitado. Una decisión desacertada que podría ser, además, costosa.