Tras desarmar las LEFIs y levantar la alfombra sobre la que estábamos parados, el Banco Central sigue interviniendo para intentar regular las tasas de interés y vendió dólar futuro a mansalva. Los precios y las reservas internacionales, por suerte, todavía no se enteraron.
El Gobierno reemplazó la “bola de LELIQ” por las LEFI, que finalmente eliminó. No sin hacer un enchastre: inundó la plaza de liquidez y despegó el dólar. Mientras tanto, los ingresos caen desde hace varios meses.
La decisión del Gobierno de dejar de controlar las tasas de interés generó una suba del tipo de cambio y tuvo costos visibles en la macro del plan. ¿Llegará la onda expansiva a la inflación?
Jorge Ledesma, el pastor evangélico amigo del Milei, narró que Dios convirtió 100.000 pesos que tenía guardados en 94.000 dólares. Una cotización milagrosa.
Los datos de balanza de pagos y comercio exterior dan cuenta de que estos niveles del dólar no soportarán mucho más allá de las elecciones, aún luego del apretón fiscal y monetario.