Rompecabezas oficialista: pactos de gobernabilidad, encrucijadas peronistas y un modelo que cruje
Schargrodsky debatió junto a Martín Rapetti sobre las PASO bonaerenses, la deuda en jóvenes y las importaciones que amenazan la industria nacional.
En una nueva emisión de El señor de los pasillos por la pantalla de C+, el conductor Iván Schargrodsky recibió como invitado a Martín Rapetti, economista y director de la consultora Equilibra. A lo largo del programa, ambos trazaron una radiografía profunda de la coyuntura nacional, cruzando la audaz ingeniería política que ensaya el oficialismo de cara a las elecciones legislativas con un pormenorizado diagnóstico sobre la dualidad de la economía argentina, donde la estabilidad financiera convive con una severa recesión en los sectores productivos y el consumo familiar.
Durante el primer bloque, Schargrodsky analizó la estrategia territorial de La Libertad Avanza (LLA) y su compleja relación con los gobernadores. El periodista advirtió sobre las dificultades de la fuerza liderada por Javier y Karina Milei para consolidar poder propio en las provincias de cara a los próximos años, señalando que, a pesar de las proyecciones triunfalistas, es probable que un Milei reelecto apenas cuente con tres mandatarios provinciales afines. Asimismo, el conductor examinó los efectos que tendría la eliminación de las PASO en el peronismo bonaerense, donde la falta de primarias obligaría a una compleja negociación de listas unificadas entre el gobernador Axel Kicillof y el kirchnerismo, o bien decantaría en una confrontación interna directa en un territorio clave.
La mirada económica de Martín Rapetti aportó una dosis de realismo frente al optimismo del Gobierno. Si bien reconoció que las variables macrofinancieras muestran signos de estabilización, una inflación a la baja y un superavit fiscal valorado por los acreedores, advirtió que la caída del riesgo país sigue siendo insuficiente. Al respecto, el economista remarcó que «no hay pais que crece sostenidamente 10/15 años con riesgo pais en 1500», explicando que perforar ese piso es una condición indispensable para que el sistema productivo acceda a financiamiento genuino y se reactive la inversión privada.
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SumateEsta aparente calma financiera contrasta drásticamente con la delicada situación microeconómica de los hogares, cuyos ingresos promedio se ubican un 15% por debajo de los niveles de 2023. Rapetti hizo hincapié en el deterioro del empleo formal en la industria y la construcción, refugiado ahora en el cuentapropismo informal, y alertó sobre los alarmantes niveles de endeudamiento en los sectores más jóvenes del país, al precisar que en la franja de «18-29 años el 50% de los que tomaron deuda con tarjeta de crédito está en bolas, no puede pagar».
Para el director de Equilibra, el actual modelo adolece de una visión de desarrollo a largo plazo y reflota un interrogante histórico que desvela al círculo rojo. El economista recurrió a la famosa pregunta formulada por expertos internacionales en la década de los ochenta: «de que vamos a vivir los argentinos?». En este sentido, cuestionó la idea oficial de que la energía de Vaca Muerta o la minería resolverán los problemas estructurales de divisas, sentenciando que «esto no salva la Argentina», y enfatizó la necesidad de una economía diversificada que potencie los servicios modernos, el turismo y la industria nacional, hoy amenazada por una aduana que funciona como un «colador».
Finalmente, el análisis se detuvo en el perfil de los liderazgos políticos y el rol de Axel Kicillof frente a los mercados financieros, que aún lo observan con recelo. Rapetti reflexionó sobre las limitaciones que enfrentan los mandatarios con dogmas económicos rígidos y concluyó con una distinción clave entre el gobernador bonaerense y el actual presidente: «Es un problema tener presidentes economistas, con ideas muy fuertes en economía porque te quita flexibilidad.» En esa misma línea de análisis sobre la irrupción de los outsiders en la escena local, el economista sentenció que «Milei no supo interpretar al momento, el momento lo interpretó a él».