Por Malvinas, por el Diego: Argentina venció a Suiza y jugará semifinales con Inglaterra

La Scaloneta doblegó al rival en el tiempo suplementario y tras quedar con un jugador más. Los británicos habían derrotado a Noruega por 2 a 1.

Argentina le ganó a Suiza y se metió en semifinales por segundo Mundial consecutivo. Tuvo que trabajar, la pasó mal y lo destrabó con un golazo de Julián Alvarez en el segundo tiempo suplementario. El miércoles jugará contra Inglaterra, a 40 años de México 1986. Para Messi será especial porque nunca enfrentó a los británicos. Por primera vez desde Italia 1990, habrá cuatro campeones mundiales en semifinales. Hermosa mañana, ¿verdad?

La infartaneta

A principio de los años ´40, River formó la delantera más emblemática del fútbol argentino: Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Loustau, a la que llamaron La Máquina por su poderío. En la segunda mitad de la década, ese equipo siguió ganando pero mutó de apodo a Los Caballeros de la Angustia, porque definían muchos de sus partidos sobre el cierre. Bien podría caberle hoy ese apelativo al seleccionado nacional después de los tres partidos de eliminación directa de este torneo. Si nos tomáramos la licencia de hacer una progresión semejante, la Scaloneta después de Cabo Verde, Egipto y Suiza se ha convertido en la Infartaneta. Y como si faltara algo, el miércoles, el rival de las semifinales será Inglaterra. Qué premonitorio el spot de la AFA del 9 de julio con referencias a Favaloro, ¿no es cierto?

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El seleccionado jugó una buena parte del partido con el overol y lo cerró con el corazón, como viene haciendo en este torneo. Argentina decidió hacer un partido similar tacticamente al de Croacia en 2022. Les cedió la pelota y el terreno y buscó la contra. Pero no salió como hace cuatro años. Y eso que el inicio fue ideal, porque a los diez minutos ya ganaba 1–0 con un gol de Mac Allister de cabeza tras un córner de Messi, que sumó su décima asistencia y empató a Pelé en la cima de esa estadística. En el banco todos abrazaban a Walter Samuel, responsable de diagramar las pelotas paradas.

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El partido no se modificó mucho después del gol, pero Argentina tenía la tranquilidad de que los suizos no lastimaban. En el segundo tiempo la cosa cambió y los helvéticos empezaron a hacer más daño. Más allá de un ataque desperdiciado por Molina, Suiza tuvo cuatro chances claras: un zurdazo de Xhaka, una de Embolo y dos de Ndoye — una luego anulada por offside — . Las balas empezaron a picar cerca y hubo buenas reacciones de Dibu Martinez, que por primera vez en el torneo fue importante.

Argentina rezaba por el cooling break, pero Ndoye pensaba otra cosa. Hizo una pared rápida con Rodriguez y el delantero del Nottingham Forrest se la cruzó al Dibu para el empate. Tras la pausa, los suizos parecían más decididos, pero hubo un giro inesperado. Joao Pinheiro sancionó falta de Paredes por un presunto foul y le sacó amarilla. Entonces llamó el VAR y le mostró al árbitro principal que, por lo que se veía en sus cámaras, Embolo había simulado. Las imágenes lo convencieron y éste le quitó la amarilla al argentino y se la puso al suizo que, como ya tenía una, se fue expulsado.

¿Por qué pasó eso? Para este Mundial se incorporó al VAR la regla de “confusión de identidad” para sancionar a quien simule una infracción que deriva en alguna tarjeta para un rival. El DT europeo se quejó de la regla y seguramente arrecien los comentarios de “ArgenFIFA”, pero fue una decisión correcta. Desde ahí el match momentum (ese ecocardiograma bicolor que suelen mostrar en las transmisiones) se tiñó todo de celeste argentino. Lo pudieron cerrar con tres situaciones de Alexis, Messi y Lisandro Martinez, pero hubo que ir al suplementario. Suiza se cerró atrás y especuló con los penales más que con ganarlo de contra.

El ingreso de Thiago Almada le dio mayor movilidad ofensiva al equipo y el ex volante de Vélez tuvo dos que pasaron cerca. Scaloni decidió los ingresos de Lautaro y el flaco Lopez y terminó jugando con tres centrodelanteros. En el minuto 111 Messi hizo su jugada de toda la vida, de derecha al centro y zurdazo al segundo palo, pero apareció otra vez Gregor Kobel. Nico Gonzalez recogió el rebote y envió un centro bajo al área. El Flaco Lopez la recibió pero no pudo perfilarse, así que salió del área y le cedió la pelota a Julián Alvarez, que sacó un derechazo infernal que desató todo: el resultado, la defensa suiza y su sequía (acá les dejo la toma aérea que siempre es más linda) Si, como le dicen el tío Ben a Peter Parker, “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”, nuestro hombre araña eligió el mejor momento para ejercerlo.

Acá estoy. Julián Álvarez rompió el cerrojo suizo con un golazo de afuera del área. (FLORENCIA ARROYOS/NA)

Ya con Suiza lanzada, vino el tercero de Lautaro para bajar la persiana. No hubo tiempo para más y se cortó la racha de nueve partidos de Lionel Messi anotando. Lo bueno es que se abrió la compuerta para los dos centrodelanteros.

El miércoles la selección jugará una semifinal más, la quinta consecutiva desde que Scaloni asumió como entrenador. El rival es especial por lo deportivo y lo simbólico. Si bien los jugadores y — sobre todo — el entrenador, dejaron en claro que es sólo un partido de fútbol, es imposible no linkear la historia entre ambos países.

En Mundiales son cinco los partidos entre sí, con tres victorias inglesas, una argentina y un empate. En los dos primeros jugó Antonio Ubaldo Rattin, que falleció ayer antes del partido y por eso los jugadores llevaron un brazalete negro.

El equipo nacional deberá mejorar porque, si bien enfrentará a un rival terrenal, es otro el desafío y sus jugadores arrastran un desgaste físico considerable. Finalmente, si para la carrera de Lionel Messi faltaba algo, era un partido así contra Inglaterra: el único campeón del mundo contra el que nunca jugó. Todo, a 40 años de la Mano de Dios y del Gol del Siglo.

It´s only rock and gol

En un partido atravesado por el calor, los nervios y el VAR, Inglaterra le ganó 2–1 a Noruega y se metió en semifinales por cuarta vez en su historia. Las anteriores fueron en 1966 (fue anfitrión y campeón), 1990 y 2018 — terminó en cuarto lugar — .

Ayer hubo un tiempo para cada equipo e Inglaterra golpeó en el suplementario. Los británicos manejaron la pelota la primera mitad y supieron contener a Erling Haaland, que solo tuvo un cabezazo incómodo que contuvo Jordan Pickford. Ayer el arquero superó a Peter Shilton como el futbolista inglés con más juegos en Copas del Mundo. Al Androide lo marcaron dos que lo conocen, sus compañeros de Manchester City Marc Guehi y John Stones. ¿Alguien dijo Stones? Claro que sí. Ayer el mejor ser humano vivo, Sir Michael Philip Jagger, dijo presente en el Hard Rock Café Stadium para seguir a su seleccionado y disipar cualquier atisbo de esoterismo en torno al destino de los equipos que va a ver. El viernes los Rolling Stones sacaron Foreign Tongues, su nuevo disco. Escúchenlo, es una belleza.

Los ingleses buscaron mucho por izquierda con Elliot Anderson y Anthony Gordon, pero no llegaban. Para colmo, el primer impacto lo dieron los vikingos de la mano de Andreas Schjelderup. Berg se la robó a Kane, Ødegaard abrió para el volante de Benfica y ex compañero de Nicolás Otamendi, y este la clavó en el ángulo. ¿Quiso tirar el centro o apuntó al arco? Poco importa porque entró.

Los ingleses reaccionaron rápido y en la enésima apilada por izquierda la fórmula rindió frutos: Anderson para Gordon, centro atrás y Bellingham entró por el área y se la cruzó a Nyland. En el agregado Kane tuvo el 2–1, pero fue anulado por offside.

En el segundo tiempo se invirtió la carga y fue Noruega quien contó con las mejores chances. De entrada llovieron centros que fue sacando Pickford. A los diez minutos Heggem puso el 2–1, pero fue anulado a instancias de VAR. Previo al córner, Haaland había empujado a Anderson y lo había tirado al suelo. La nueva regla contempla las faltas previas a las ejecuciones y por eso Clement Turpin lo anuló. Los nórdicos igual tuvieron sus chances, pero llegó el suplementario y los ingleses pegaron primero.

Tras una larga jugada ofensiva de los británicos cerca del área, Morgan Rogers disparó, Nyland dio rebote hacia el medio y Bellingham anotó su segundo gol del partido (y el sexto del Mundial). Con este, los de Tuchel acumulan trece tantos en el torneo hasta acá: seis de Jude, seis de Kane y uno de Rashford.

Inglaterra después tuvo un penal, pero llamó el VAR y lo anularon porque no hubo falta sobre Spend. Noruega fue con todo — salvo con Haaland, a quien Solbakken sacó en el entretiempo del suplementario — pero no pudo. Los ingleses tuvieron tres claras, pero Nyland en estas sí resolvió bien. No hubo tiempo para más y el viaje a semifinales fue para el equipo de Harry Kane.

El que no salta

La rivalidad entre Argentina e Inglaterra está atravesada por la historia misma. Desde las invasiones de 1806 y 1807, el vínculo es tenso y eso se trasladó al fútbol. Buenos Ayres Football Club, el primero del fútbol argentino, fue fundado en 1867 por un inglés: Thomas Hogg. Muchos equipos fueron concebidos por ingleses: Quilmes, Banfield, Newells, Rosario Central. De hecho la AFA fue creada por Alexander Watson Hutton, que si bien era escocés, comparte la isla británica. También estuvo en la organización del Buenos Aires English School. Sus ex alumnos armaron Alumni, el primer gran campeón argentino.

Los dos primeros partidos contra Inglaterra dejaron dos de los grandes mitos argentinos. En 1951 Argentina cayó 2–1 en Londres, pero la figura fue Miguel Angel Rugilo, que tuvo una tarde mágica y desde ese día se lo conoce como el León de Wembley.

Dos años después, los inventores del fútbol vinieron a nuestro país. Fue victoria Argentina 3–1 en el Monumental. La selección perdía 1–0 hasta que llegó el empate de Ernesto Grillo. Amagó sobre cuatro jugadores y cuando salió el arquero, la ubicó entre él y el palo. Así nació el “Gol imposible”. Micheli hizo el segundo y Grillo cerró el 3–1. Hasta 2020, el 14 de mayo se celebraba el Día del Futbolista Argentino precisamente por el gol de Grillo. Después de la muerte de Diego Maradona el homenaje pasó al 22 de junio, el día del partido en el Azteca.

El historial habla de quince partidos entre sí, con cinco en Mundiales. Como ya mencionamos, los ingleses ganaron tres, hubo un empate, y Argentina ganó el restante y más importante: el de México 1986. Por eliminación directa hubo dos más: Inglaterra ganó 1–0 en cuartos de 1966, el día que Rattin fue expulsado y se sentó en la alfombra de la Reina Isabel II, mientras que Argentina se quedó con el de los octavos de final de Francia 1998 por penales — Cuando el Cholo Simeone hizo expulsar a David Beckham y Carlos Roa fue el héroe — . Por las zonas de grupos de 1962 y 2002 hubo victorias inglesas.

Messi nunca los enfrentó y podría haberlo hecho en noviembre de 2005, la última vez que jugaron, pero estaba suspendido por la roja contra Hungría, el día de su debut el 17 de agosto. Aquel partido ganó Inglaterra 3–2 y Beckham fue el capitán. Ayala y Samuel fueron la zaga central titular.

Pausa de hidratación

Mientras el Mundial sigue su curso, los distintos seleccionados se empiezan a organizar de cara a 2030. Portugal anunció la llegada de Jorge Jesús, ex DT de Benfica y Flamengo, en reemplazo de Roberto Martinez.

El entrenador dio una conferencia de prensa donde no se guardó nada. Aseguró que entrenó a dos de los mejores del mundo: Neymar y Ronaldo y que solo le faltará Messi.

Y apuntó contra sus propios jugadores cuando se preguntó si tenían el mejor mediocampo del Mundial: ¿por qué no rindieron?. Gran momento para ser Vitinha, Joao Neves y Bruno Fernandes.

Italia es el gran ausente de los últimos tres torneos y ya decidió el camino para la resurrección. Giovanni Malagó asumió como nuevo presidente de la Federación Italiana hace un mes y ayer designó a Paolo Maldini como director técnico de la federación con amplios poderes para armar el nuevo proyecto. El ex lateral más fachero del mundo será el encargado de elegir al sucesor de Gennaro Gattuso y de organizar la estructura de todos los seleccionados nacionales. Paolo jugó 23 partidos entre los Mundiales de 1990 y 2002, donde jugó todos los minutos posibles. Fue subcampeón en 1994, el día que Roberto Baggio la colgó por arriba del travesaño.

¿Qué quieren que les diga? No hay nada más lindo que desayunar un domingo después de que tu equipo gane. Encarás el día distinto, liviano, contento. Ojalá tengan un lindo día y coman rico, semifinalistas.

Fede

Nació en 1981, el mismo año en que salió Tattoo You de los Rolling Stones. Es periodista especializado en deportes. Trabaja en Radio con vos, Urbana Play y Filonews. Además pasó por CQC, ESPN, Deportv, Vorterix y Futurock. Tiene dos hijos y su único héroe en este lío es Asterix.