Políticas, tecnologías y organización social para adaptarnos al cambio climático

Escenarios geopolíticos. Cómo va a ser el cambio climático en Argentina. Formas de adaptarnos al cambio climático. Prevención de olas de calor y de incendios. Innovación argentina para ver el territorio en tiempo real. Acceso a la tierra. Recomendaciones verdes.

¡Hola! ¿Cómo estás?

No te explico lo que me está costando volver a la rutina, ser productiva, aceptar que empezó el año y que eso fue todo lo que había de vacaciones. Esta semana tenía que entregar un artículo, no pude escribir más de un párrafo por día. Espero superarlo eventualmente.

Hoy vamos a cambiar un poco la dinámica y hacer un mega picado de diferentes formas y/o herramientas de abordar un tema que para nuestro país debería ser mucho más relevante de lo que es: la adaptación al cambio climático

Ya sabemos que Argentina aporta menos del 1% a las emisiones de gases de efecto invernadero globales. Con lo cual lo que hagamos y dejemos de hacer en materia de mitigación del cambio climático mueve poco la aguja en cuanto al futuro del calentamiento global. Obviamente, esto no significa que no debemos llevar adelante acciones climáticas, pero sí que debemos prestar más atención a la adaptación. 

Tema mitigación: ayer hubo anuncios sobre el acuerdo con el FMI y un punto clave que se desprende del mismo va a ser la segmentación de las tarifas de electricidad, que tiene un vínculo muy estrecho con el cambio climático. Tanto en los incentivos individuales al uso más racional de la energía y la adquisición de electrodomésticos más eficientes, como en los incentivos a los sectores productivos para quienes, por ejemplo, la producción de materiales de construcción con mayor capacidad de aislamiento sólo tiene sentido si la resultante diferencia de costos de los materiales se ve compensada por un ahorro energético relevante.

Pero volvamos al tema adaptación.

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Cooperación, caos o competencia: escenarios de orden geopolítico del mundo recalentado

Hace unos días vi en el newsletter verde de Bloomberg (al que te recomiendo suscribirte acá) dos estudios sobre posibles escenarios de cómo se va a ordenar el mundo geopolíticamente a partir del cambio climático.

A partir de los trabajos Shifting Powers de Lloyd’s y el paper Escenarios de transición energética podemos pensar en 4 caminos posibles para el mundo:

  1. Globalización verde/Big Green Deal: las grandes potencias acuerdan las soluciones, tecnologías y los impulsos financieros para mover el mundo hacia las energías limpias y  el cumplimiento de las metas climáticas.
  1. Anarquía/nacionalismo climático: las acciones climáticas sólo responden al interés propio de cada país configurando un mundo de políticas proteccionistas e incoherentes, que significarían el fracaso del Acuerdo de París.
  1. Muddling On/Progreso lento: es un poco el escenario actual donde si bien avanzamos, la transformación aún es demasiado lenta para mitigar de manera efectiva y a tiempo los riesgos del cambio climático.
  1. Guerra Fría Verde: los países se agrupan en un par de alianzas rivales que crean y se comprometen a acuerdos y barreras comerciales regionales, produciendo un escenario de emisiones intermedio.

Estos escenarios suponen que no habría un avance tecnológico disruptivo (por ejemplo en captura de emisiones, almacenamiento de energía o energía nuclear) que permita descarbonizar las economías de manera acelerada.

Son escenarios hipotéticos, obviamente, pero dado que es un tipo de insumo que suelen utilizar empresas y gobiernos me pareció importante traerlo y pensar a la Argentina en esos posibles mundos.

¿Cómo va a ser nuestro país con el cambio climático?

Sabemos que la temperatura media global ya aumentó algo más de un grado desde la Revolución Industrial y que -con suerte y cumplimiento de los compromisos internacionales- aumentará hasta 1.5 o 2°C. Esto tiene una serie de consecuencias, diferentes para cada región.

En el caso de Argentina, hay mucha información sobre cómo nos impacta e impactará el cambio climático. Un trabajo que condensa bien toda la información se titula “Climate change in Argentina: trends, projections, impacts and adaptation” y fue realizado por cuatro investigadores de la UBA. 

Según ellos, en la mayor parte de Argentina, el calentamiento desde comienzos del siglo pasado fue levemente inferior al promedio mundial. Sin embargo, en las últimas décadas aparecen tendencias de temperaturas extremas y olas de calor. Desde 1960 aumentó la precipitación en la parte subtropical de nuestro país. Si bien esto favoreció los rendimientos agrícolas y la ampliación de la frontera agropecuaria hacia regiones semiáridas, como las lluvias fueron más intensas produjeron inundaciones con frecuencia. Luego, a partir de los setenta, aumentaron los caudales de los ríos de la Cuenca del Plata, mientras que en la Cordillera se redujeron las precipitaciones y aumentaron las temperaturas de manera que provocaron el retroceso de los glaciares y la reducción de los caudales de sus cuencas.

Hasta 2050 lo que esperan los autores es que se mantengan estas tendencias. Después, va a depender muchísimo de cómo se terminen dando los escenarios que mencionamos antes sobre el cumplimiento del Acuerdo de París y las metas climáticas. En un escenario de emisiones muy altas, en el norte del país se podría esperar un calentamiento de hasta 3,5°C.

En base a este escenario, la primera acción a llevar adelante en los diferentes niveles administrativos es el fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana y la planificación de acciones frente a eventos extremos como precipitaciones y olas de calor intensas.

La segunda acción tiene dos dimensiones: una territorial y otra más urbana.

  • La urbana tiene que ver con la planificación climática: a esta altura de la situación ya las políticas sectoriales no son suficientes, sino que se requieren planes integrales y estratégicos para preparar cada ciudad y región a los impactos del cambio climático. Sobre los pasos y acciones concretas de este tipo de planificación, recomiendo esta nota.
  • La dimensión territorial se vincula con el ordenamiento de nuestro territorio, con definir qué vamos a producir en qué regiones y qué conservar, con una lógica similar a la de la Ley de Bosques. En su defecto, se podría empezar por una Ley de Humedales que justamente defina en qué parte de los humedales se puede producir qué y bajo qué condiciones y qué áreas vamos a conservar. Este es un tema que está en discusión hace varios años y como ahora el gobierno no incluyó la ley en el llamado a sesiones extraordinarias, el proyecto perdió estado parlamentario por tercera vez.

Más vale prevenir que curar: políticas de prevención de incendios 

Una de las consecuencias concretas de estos cambios es el aumento de incendios. También este verano nos encontramos con varios focos en nuestro país. Si bien el reclamo más usual es pedir más recursos para apagarlos, y eso obviamente es clave, la verdad es que una vez que una superficie importante se prendió, es muy difícil apagarla. Entonces lo que es realmente útil y efectivo es evitar los incendios. 

¿Cómo lo hacemos?

Acá hay varias escalas de acción. En la primera ni nos vamos a meter, pero es evitar el cambio climático para evitar sequías.

La segunda son políticas públicas nacionales y locales de prevención más directa. Un par de ejemplos:

  • La modificación en la Ley del Fuego que se sancionó en 2020 que restringe el cambio de uso del suelo luego de un incendio, con lo cual intenta desincentivar los incendios intencionales.
  • El Sistema Nacional de Alerta Temprana y Evaluación de Peligro de Incendios que tiene como fin anticipar la gravedad de las temporadas de fuego y advertir al personal de combate sobre situaciones críticas.
  • Controlar la introducción de especies no nativas que aumenten la vulnerabilidad de los ecosistemas.
  • Educación y concientización ciudadana sobre los cuidados a tener en cuenta al encontrarse en zonas vulnerables. Parece una obviedad, pero todavía hay muchos incendios que se generan por negligencia y además hay cada vez mayor riesgo, así que es importante ser muy cuidadosos siempre, pero particularmente cuando nos encontremos en áreas vulnerables. Por ejemplo, en cualquier bosque en el sur. En este sentido, el Ministerio de Ambiente tiene una serie de recomendaciones que podés ver acá. Básicamente se trata de no tirar nada, no prender fuego y avisar si vemos un incendio o columna de humo. Para quienes viven en esas zonas, son más: no apilar ramas, construir líneas de defensa, mantener la pileta con agua, usar matachispas en los escapes de vehículos, entre otros.

Que no sea más desigual 

Otro aspecto de la adaptación al cambio climático es cómo mitigamos la desigualdad y cómo organizamos socialmente el acceso a la tierra y la producción de alimentos. En un mundo más cambiante y turbulento, las personas (y los países) con menores recursos van a tener menos herramientas para adaptarse.

Hace poco salió un trabajo de Latfem y We Effect sobre las vidas de campesinas, indígenas y afrodescendientes en América Latina y el Caribe, particularmente en Bolivia, Colombia, Guatemala, Honduras y El Salvador. Según el estudio, 7 de cada 10 mujeres rurales tienen acceso a tierra para producir alimentos, pero en solo 3 de cada 10 casos la tierra está a su nombre. Cuando efectivamente acceden a la titularidad de la tierra es a través de la herencia de parcelas para la producción y, en menor medida, por préstamos o alquiler. 

De esta manera, la investigación muestra que cuando pensamos la adaptación al cambio climático no tenemos que poner atención sólo en los recambios tecnológicos y regulatorios, sino también en el cuidado de aquellos actores más vulnerables, incorporando la perspectiva de género al pensar las políticas de acceso a la tierra y las políticas de la producción de alimentos.

Nanosatélites para verlo todo

El miércoles fue noticia la empresa de origen argentino Satellogic porque debutó en Nasdaq, la bolsa de Nueva York. Pero a nosotros no nos importa tanto eso, sino que es una innovación tecnológica que sirve al tema que nos preocupa hoy, que es la adaptación al cambio climático. 

¿Cómo se vincula?

Satellogic se dedica a la producción de nanosatélites con el objetivo de que “investigadores y empresas cuenten con información en tiempo real de lo que acontece en el planeta a un costo sustancialmente inferior al actual”. Esta información en tiempo real del territorio, sobre todo en casos de tanta vastedad como la Argentina, permite tomar decisiones informadas sobre diferentes temas. Por ejemplo, detección temprana de deforestación ilegal, derrames de petróleo y otras actividades; monitoreo de incendios y degradación de infraestructura; información sobre condiciones del suelo y el impacto de las condiciones climáticas para racionalizar el uso de recursos como la aplicación de agroquímicos, entre otros.

En fin, el cambio climático es un problema hiper complejo que requiere de abordajes desde diferentes perspectivas y herramientas, no nos sobra nada.

Recomendaciones Verdes

  • Estos días vi un documental de la Deutsche Welle sobre la industria automotriz alemana y cómo, dado que no la vieron o no quisieron verla, empezaron tardísimo la transición hacia la movilidad sostenible y ahora les está costando alcanzar a las innovaciones chinas, y así toda la industria automotriz alemana corre enorme riesgo. Podés verlo aquí.
  • Este trabajo de Mauro Fernández para FARN, que viaja a Río Turbio para conocer de cerca las tensiones y contradicciones de la transición a un mundo descarbonizado.
  • Pensando en no cometer errores similares, me gustó mucho esta nota de Diálogo Chino sobre los avances de la carne alternativa en nuestro país.

Por último, estamos en plena planificación del año y me gustaría preguntarte de qué te interesa que escriba en las próximas entregas de este segundo año de Infinito Punto Verde. Ya tengo algunos temas en carpeta: energía nuclear, producción de alimentos y alimentación sostenible, eficiencia energética, represas, entre ellos. ¡Contame si hay alguno particular que te interese!

Te mando un abrazo, nos leemos en dos semanas.

Eli

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Soy Licenciada en Ciencias Ambientales, Magíster en Políticas Públicas y Becaria Doctoral en Ciencia Política en la UNSAM. En todos los ámbitos que puedo me dedico a sumergirme en los dilemas que nos presenta el desarrollo sustentable, uno de los mayores desafíos que enfrentamos en este siglo. Me mudé a un departamento en CABA hace poquito, así que estoy aprendiendo a ser porteña y tener plantas y compost en el balcón.