Prepárense para perder

Nunca vas a entender este correo

Vuelve el fútbol argentino. Con un campeonato rarísimo, pero con la emoción de siempre.

Hola, ¿cómo estamos?

Una copa que vale como liga.

Un presidente de la AFA, Chiqui Tapia, al que dieron por muerto antes del Maracanazo y no sólo sigue aguantando sino que reconfirma su reinado.

Un mandatario de la Liga Profesional de Fútbol, Marcelo Tinelli, al que, entre dimes y diretes, no se entendió si lo golpeaban pero resiste en el cargo. 

Un campeonato que tendrá como principal patrocinante -main sponsor para el mundillo- a Binance, una casa de criptomonedas, que reemplazó -con consecuencias legales- a Socios.com, matriz de los FanToken. De los clubes de barrio al falso dinero virtual: un cambio de valores. 

Veintiocho equipos. Que no juegan todos contra todos: dos zonas. Engendros surgidos de la decisión de Grondona de meter una Primera División de 30 equipos. Con la eterna promesa de retroceder al modelo anterior aunque nunca ocurra. Pero que responde a uno de los dos modelos de fútbol que se disputan a nivel internacional. Algo así como la Superliga Europea de los más poderosos contra una Champions League con conjuntos de Moldavia. Su versión pornográfica es la Primera Nacional compuesta por 37 equipos: a quien gane la Liga no sólo le debieran dar el ascenso sino también un ministerio.

Según las estadísticas de la Liga Profesional de Fútbol, el campeonato pasado el promedio de juego por partido fue de 52 minutos, la Premier League en 53 y la Liga española 51. 

Una fecha de clásicos que va del Superclásico a la rivalidad “desconocida” de Barracas Central y Sarmiento.

El monopolio de Disney -personificado en ESPN- puesto en incomodidades por la Secretaría de Comercio, aprobado previamente, desaprobado tras apelaciones. La desinversión desembocaría por el lado de Mediapro, que adquiriría las viejas señales de Fox Sports. Con un detalle: la corporación con sede principal en Barcelona posee una parte que funciona en el edificio de zona norte de, sí, también, ESPN. El pack fútbol vale 995 mangos. Habrá dos partidos que se podrán ver en la TV Pública.

Ir a la cancha tiene, de base, ser socio o socia. Va de mil a dos mil pesos. Después están las comodidades y las exclusividades. Acaso un palco o un abono rozan la propiedad privada dentro del club. En Boca, el más caro, las plateas cuestan anualmente entre 40 mil y 80 mil pesos.  

Julián Álvarez, vendido al Manchester City por más de veinte millones dólares, recuperó la relación perdida de nuestras tierras fútbol-exportadoras con las ligas top de Europa. Un escenario que no se daba desde 2018 cuando Inter compró a Lautaro Martínez.

Central Córdoba trajo quince refuerzos -muchos, pero no tanto como Chacarita que, en la B, incorporó 25 futbolistas-. El gigante de Santiago del Estero, que hasta 2019 cargaba 48 años sin equipo en Primera, se sostiene en la categoría. Posee un estadio que parece Wembley. Detrás, hermano de la misma provincia, Mitre está afianzado en la B, con el imperio de las gaseosas Secco detrás. 

Marcelo Gallardo hizo sudar el traje de Jorge Brito hasta confirmar que continuaba un año más. Al heredero de D’Onofrio le llovieron los petrodólares, trajo jugadores y prometió un nuevo Monumental. Tan arriba que hasta Pep Guardiola le tiró reconocimientos esta semana.

Pipo Gorosito, entrenador de Gimnasia, aseguró que si todos jugaran con camisetas negras y grises, por estilo, no podríamos distinguir a nadie salvo a River. A cambio, se toma el trabajo de requerirle a todos los empleados del Lobo que basta de quejarse y digan que van a salir campeones.  

El retorno de Darío Benedetto, en forma de jugador del pueblo, bajando del avión chocando manos con el amor de los fanáticos. El florecimiento del proyecto de inferiores de Boca. Sebastián Battaglia conduciendo un nuevo Xeneize. La consolidación de Juan Román Riquelme como dirigente del fútbol argentino.

La sumatoria de inhibiciones de Independiente, la suspensión de las elecciones, la fe en Eduardo Domínguez que logró el Sabalero campeón, el regreso de Leandro Fernández al que habían echado, la salida por agotamiento de Silvio Romero y la venta de su promesa Alan Velasco. Su tocayo, Alan Soñora llevará la 10 en la espalda: en la temporada anterior, tuvo la mejor efectividad de pases del fútbol argentino, con 90,1%.

El orden de Pedro Troglio, la vuelta de Nicolás Blandi, las gambetas resonantes de Ricardo Centurión para un San Lorenzo desencajado, que en enero levantó una inhibición de más de un palo por una deuda con Palestino de Chile por Paulo Díaz. Que, a su vez, brilla desde el futsal al fútbol femenino. 

El valor -mal que pese, con toda la preocupación institucional que genera- de Talleres y de Defensa y Justicia, los dos proyectos gerenciados del fútbol argentino. Que todos los años se reciclan para volver a competir. En Córdoba, ya sin el Cacique Medina, ahora con Ángel Hoyos. En Florencio Varela, con Sebastián Beccacece, el hijo pródigo de la institución que va por su tercer mandato.

El regreso de los viejos a los clubes de sus amores. Gonzalo Bergessio a Platense. Darío Cvitanich a Banfield. Diego Valeri a Lanús -incluida la vuelta de Jorge Almirón como entrenador-. Leonel Vangioni a Newell’s. Luis Miguel Rodríguez a Colón. Mauro Boselli a Estudiantes. Gabriel Hauche a Racing. Walter Montoya a Rosario Central.

El tierno gesto de Licha López de jugar en Junín, cerca de Rojas, donde reside su mamá, que tuvo un problema de salud. Y si se puede más ternura es posible que se halle en la magia con la que la picó en el debut del torneo.

El eterno Lucas Barrios que pasó por el Borussia Dortmund y aterrizó, a los 37 años, en Patronato.

Tigre devuelto a Primera, de la mano de Diego Martínez, con Alexis Castro y Lucas Menossi en el plantel. Y la llegada de tres jóvenes bosteros con sed de brillo: Agustín Obando, Matea Retegui y Facundo Colidio. El último, centrodelantero, arriba a préstamo desde el Inter de Milan, al que Boca lo vendió hace tres temporadas por más de siete millones de euros.

La apuesta por los armadores de juego: Juan Fernando Quintero de nuevo en su meca, Edwin Cardona en Racing y Pol Fernández en Boca.

La cartografía de Vélez la comanda Mauricio Pellegrino. Thiago Almada, su última perla, se integró al Atlanta de la MLS. No perdió ninguna otra pieza de la columna vertebral titular: desde Lautaro Gianetti en la defensa hasta Lucas Pratto y Lucas Janson en la delantera.

Estudiantes jugará la Libertadores. El Ruso Zielinski parece haber encontrado otro de sus lugares en el mundo. Los Pinchas deseaban un nuevo entrenador que se acomodara a su filosofía futbolística. Y a su plantel del momento, sin gran presupuesto tras la gran apuesta del nuevo estadio en La Plata. El salto a las competencias internacionales le dará dinero para volver a tomar impulso.

Huracán y Rosario Central han sostenido a sus planteles y a sus entrenadores. Frank Kudelka nunca deja de garpe a sus combinados y en Parque Patricios se siente a gusto. El Kily González es un ejemplar canalla, al que bancan dos jugadores experimentados con mucho talento: Marco Ruben, el mejor cabeceador del país, y Emiliano Vecchio, quien era antivacunas, pero frente a la condición de la AFA para participar del campeonato, finalmente, recibió el antídoto.

En Atlético Tucumán, manda Juan Manuel Azconzábal. Ramiro Carrera es su punto fuerte. Se fueron ocho futbolistas y llegaron diez. Casi un nuevo equipo. El Laucha Luchetti, de 43 años y con diabetes, parecía que se retiraba, pero seguirá su carrera en Gimnasia y Esgrima de Jujuy, en la Primera Nacional

Aldosivi no interrumpe la tutela de Martín Palermo. Santiago Silva se insertará al fútbol luego de un dóping positivo por consumir hormonas bajo un tratamiento por fertilidad. Son doce los refuerzos. Ninguno es a través de compras: cinco préstamos y siete que llegan libres. Se le fueron 17 miembros del plantel, ninguno vendido. 

Los Bichos de La Paternal perseveran con Gabriel Milito como entrenador. Que metió una limpieza con el aval dirigencial: “Salieron jugadores importantes, pero que debían salir”. Tirándole fichas a la Reserva, que casi sale campeona el año pasado. Lucas Villalba, su lateral izquierdo, fue el futbolista con más pases en el torneo anterior. Unión, bajo el mando del uruguayo Munúa, asume apuesta a consolidar la idea, con la difícil tarea de abrir con los millonarios.

Los Sabaleros regresan a la Libertadores. Su técnico será Julio César Falcioni y se fortaleció con apellidos de peso: el Pulga, Brian Fernández, Wanchope Ábila, Girotti y Juan Sánchez Miño. Un cuadro representativo del mercado de la liga argentina: interno, de club a club, mucho con el pase libre.

Arsenal personifica otro de los momentos del mercado nacional. Su flamante entrenador es Leonardo Madelón. Sus incorporaciones podrían impulsar un newsletter aparte: son veinte por las que gastó cero pesos. Apenas impuestos y sellos. Una de las sorpresas es Axel Werner, ex Boca, cuyo pase pertenece al Elche. De España a Sarandí en un abrir y cerrar de ojos para hallar un poco de continuidad. El promedio de gol del Arse el campeonato pasado fue el peor: 12 veces gritó, frente a los 53 de River.

En el último enero, los futbolistas argentinos fueron los terceros en la lista de transferidos internacionalmente. Las transacciones las encabeza Brasil con 176, le sigue Inglaterra con 168 y nos encolumnamos nosotros con 123. 

El último equipo será Barracas Central. Este informe comienza como termina. Porque Tapia no sólo perduró sino que saboreó que el equipo del que es hincha, cuyo estadio lleva su nombre, en el que uno de sus hijos es presidente y otro de sus descendientes es la figura, se instalara en la Primera División. Un gesto tan amoroso como de vigor político. Porque la herencia de Julio Grondona es casi imposible, pero marcar un trayecto como el de Arsenal es una señal más para decir miren que puedo ser parecido. Como la vida de los boxeadores, la presidencia de AFA es un título que se defiende. Cumple sus sueños quien resiste.

Si este texto resultó confuso, fue adrede. El torneo local del fútbol argentino convive hace años con una mezcla de desorganización y formatos fluctuantes que pasan a ser rápidamente viejos. Acuerdos que se desacuerdan. Desde la televisión hasta el césped. Ese menjunje sumado a la condición volátil del precio del dólar complica a un escenario local que no puede escaparle a la globalización y a la competencia dentro del continente. 

Aun así, como dijo Jorge Valdano, el fútbol es lo más importante de las cosas menos importantes de la vida. Allá vamos. 

Pizza post cancha

  • Mareas es una compilación de vivencias deportivas desde una perspectiva de género. Lo armaron las cracks de Maia Moreira, Julia Hang y Agostina Paradiso. Se presenta hoy en Tecnópolis.
  • Julio Cortázar murió en París el 12 de febrero de 1984, hace 38 años exactos. Era fana del boxeo y siempre que se dice eso aparece en la memoria Torito, cuentazo. Acá va otra maravilla suya con mucho aroma a ring: La noche de Mantequilla.
  • El martes pasado se cumplió un nuevo aniversario de la chilena de Enzo Francescoli a Polonia. Acá te regalo una sonrisa: compilado de goles con piruetas.

No sabemos si se retiró Juan Martín Del Potro. Seguro nos dio muchas alegrías. Acá un resumen con los mejores puntos de su mítica victoria a Roger Federer en la final del US Open del 2009. Para mostrárselo a quien no lo vio y para recordarlo. 

Esto fue todo.

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Abrazo grande,

Zequi

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Soy periodista desde 2009, aunque pasé mi vida en redacciones con mi padre. Cubrí un Mundial, tres Copa América y vi partidos en cuatro continentes diferentes. Soy de la Generación de los Messis, porque tengo 29 y no vi a Maradona. Desde niño, pienso que a las mujeres les tendría que gustar el fútbol: por suerte, es la era del fútbol femenino y en diez años, no tengo dudas, tendremos estadios llenos.
@zequischer

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