Milei frente al precipicio y el mayor peligro político: dejar de infundir temor

Rebeldías en la política y temblores en el mercado sobre el campo minado de la economía real. ¿A Milei lo salva el interior? La estela envenenada de Cerimedo. Los ni-ni, el voto en disputa que define el 2027.

– Si Karina quiere jugar en serio, que ponga a Sturzenegger de candidato a gobernador en Santa Fe.

Karina Milei no logró ser una figura querida. Las encuestas son unánimes en reflejar que tiene un rechazo que ronda el 70%. Ahora se enfrenta, junto a su hermano presidente, a un peligro más terrible que el desamor popular: dejar de infundir temor. El comentario que sonó en el entorno de Maximiliano Pullaro expresa eso: que ya no se percibe a La Libertad Avanza (LLA) como una amenaza.

Las tres horas de charla que el misionero Hugo Passalacqua compartió en la residencia del gobernador, en Posadas, con cinco dirigentes del peronismo es otro instrumento de esa sinfonía rebelde. Hay una dimensión doméstica en la ruptura con Carlos Rovira, pero el factor Milei operó como detonante: Passalacqua quería tomar distancia del libertario; Rovira, pactar con LLA.

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El salteño Gustavo Sáenz, fan del zigzag, pasa de criticar a Milei a anticipar que votaría su reelección –se atribuye que sueña con ser vice del libertario– a prometer que juntará sus diputados con Passalacqua en un bloque y pondrá en tensión a Martín Menem: son seis votos que hasta ahora jugaban casi sin chistar con el oficialismo y abandonarían el alineamiento automático.

La fatiga de los leales

Postales políticas que adquieren otra entidad luego de la cumbre del G10 peronista en el hotel Emperador y la desganada -y nada simple- negociación que Karina retomó con el PRO. Todo agrega incertidumbre a un mapa incierto que en los últimos días sumó otro componente inquietante: el riesgo país superó los 500 puntos –acumuló una suba de 17,5% en agosto–, cayeron bonos y acciones, y la presión sobre el dólar obligó al BCRA a intervenir para evitar que suba.

Incertidumbre al cubo: la política desafía a Milei, el círculo rojo nota la fragilidad del Gobierno y el mercado, que hace lecturas lineales de las encuestas, descubre que la variable electoral no la controla la Casa Rosada. El humus que nutre la inquietud es el deterioro visible de la economía real y la cerrazón de Milei para activar un plan de contingencia.

Esta semana hubo más indicadores incómodos para el Ejecutivo. El Índice Líder de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) mostró una nueva caída en julio pero, sobre todo, fue a contramano de la tendencia del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). En general, el IL preconiza –o refleja– la curva de la actividad económica, pero en diciembre pasado, el EMAE e el IL se divorciaron. Otro alerta: se detecta más de un 80% de riesgo de que la economía entre en recesión.

En paralelo, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de la UTDT mostró otra caída en agosto, con alzas y bajas en los distintos renglones, pero rojo en un punto especialmente sensible: una caída de casi 4 puntos en el interior del país. Cuando se hace doble click sobre la aprobación de Milei destacan, a grandes rasgos, dos factores: los sectores jóvenes y el interior.

El último informe de Confianza en el Gobierno de la Di Tella mostró un derrumbe brusco entre jóvenes. Ahora, el del consumidor refleja una caída importante en el interior del país. A juzgar por esos indicadores –que maridan con cierto comportamiento de algunos gobernadores– los continentes sociales, etarios o territoriales que sostienen a Milei dan muestras de fatiga.

Milei en el interior

La consultora Pulso Research realizó, para Cenital, un análisis para determinar si existen diferencias consistentes que permiten validar la afirmación de que Milei está mejor en el interior del país que en el Área Metropolitana de Buenos Aires. El estudio toma, sobre una secuencia de cuatro meses, cuatro segmentos:

1- Valoración de gestión. En AMBA, el diferencial entre imagen positiva e imagen negativa llegó en julio a -38 puntos, mientras que en el interior el diferencial, aunque se mantuvo negativo, fue mucho menor: -24 puntos. Así y todo, se observa un deterioro del nivel de acompañamiento al presidente en las provincias.

2- Rumbo del Gobierno (diferencia entre correcto e incorrecto). El diferencial negativo es mayor en AMBA, -37 puntos, contra el interior que está en -27 puntos. Como en el caso anterior, muestra una pendiente de deterioro en las provincias en los últimos meses.

3- Responsabilidad de la crisis. Respecto de qué gobierno es más responsable sobre la situación actual, es un punto a favor de Milei: en AMBA es amplia la consideración de que la mayor responsabilidad es de La Libertad Avanza, mientras que en el interior la atribución de responsabilidades entre LLA y el Frente de Todos está empatada.

4- Situación económica personal. A diferencia de los otros tres elementos de análisis, en el renglón de la economía personal no hay diferencias entre AMBA y el interior. En los dos casos hay una amplia calificación negativa de la situación personal.

En síntesis, según el análisis de Pulso Research, consultora que dirige Juan Adaro, a Milei le va mejor en el interior que en el AMBA, aunque ese plus se deterioró en los últimos meses y es más político que económico, sobre todo en lo referido a que en el interior se responsabiliza menos a Milei por la crisis actual.

Los elementos del desastre

Tras dos semanas sin exposición pública, el presidente reapareció el jueves en el Council of Americas y, al dia siguiente, en la Bolsa de Comercio de Rosario. 48 horas antes, en la mesa política se había hablado de medidas de contención, como una suba de salarios para fuerzas armadas y de seguridad, e incluso la posibilidad de un incremento en el bono para jubilados (que está congelado en 70 mil pesos desde marzo de 2024 y hoy, actualizado por inflación, estaría por encima de 210 mil).

Milei apareció con otro libreto que incluyó, entre otros puntos ripiosos, la defensa de que la inflación comenzó con 0 –un argumento que parece dirigido solo para un núcleo de fans cerriles– y, más delicado todavía, negó el planteo de la dificultad de las familias de cubrir los gastos del mes. Acá hay un punto: al menos dos estudios de opinión pública que llegaron al presidente en el último mes y medio muestran que 6 de cada 10 argentinos manifiestan que no le alcanzan sus ingresos.

El presidente se asoma al precipicio y, aunque se lo percibe inquieto y frustrado, se muestra decidido a no hacer las correcciones que le reclaman desde casi todo el arco de poder: lo que la semana pasada hizo Daniel Hadad, esta lo repitió el empresario Roberto Urquía, de la Aceitera General Deheza (AGD), una de las grandes firmas del complejo agroexportador argentino. Sus advertencias sobre la economía real fueron certeras.

Un estudio de Argentina Grande, a partir de microdatos del INDEC, refleja que casi la mitad de las familias argentinas tuvieron que recurrir a alguna de estas cuatro estrategias para cubrir los gastos del mes: tuvieron que gastar ahorros, endeudarse con un familiar/conocido, endeudarse con el sistema financiero (el renglón aumento 55% respecto a 2023) o vendió pertenencias. 

Ahí está la paradoja: Milei tiene información que le confirma que el clima social es ese, que un amplio sector sostiene que “no llega a fin de mes” y que, por eso, tuvo que endeudarse o no puede cancelar sus deudas. Están disponibles, además, los datos del INDEC y del BCRA sobre la caída del poder adquisitivo y el aumento no solo del número de morosos, sino del aumento de la irregularidad: morosos que agravan su mora o entran en mora en otro segmento.

El último informe del CETyD de la UNSAM sintetiza en un puñado de indicadores la crisis del empleo y salario que viene desde hace años, pero se agravó con Milei. ¿Qué muestra? Que por la pérdida de poder adquisitivo más gente tiene más de un empleo, en las familias se incorporan a trabajar otros integrantes (aumentó el número de cónyuges) y se multiplicaron informales y cuentapropistas.

Otros datos del informe:

  • La pérdida de poder adquisitivo del salario hizo que aumente el pluriempleo, más mujeres y cónyuges tengan que ingresar al mercado laboral.
  • Entre 2015 y 2026, se reconfiguró el mapa laboral con un aumento exponencial de los subocupados (76%) mientras que ocupados plenos crecieron 25% y sobreocupados 1%.
  • En el mismo período, la cantidad de asalariados formales creció 2% mientras que los asalariados informales crecieron 33% y los cuentapropistas 52%.
  • Además de la suba de la mora, se produjo un fenómeno anexo: la carga mensual sobre la masa salarial pasó de 10% en noviembre del 2023 a 24% en abril pasado.

Trucos de médico brujo

Milei sabe que eso existe –de hecho, quizá en un fallido dijo que la “foto es horrible”– pero se niega a admitir las dificultades. El operativo para cambiar la postura oficial no prosperó. La tesis se sostiene en que el mal momento del presente es un tránsito, inevitable, hacia un mejor futuro. Quizá no se agrave el número de endeudados (en buena medida porque la mayoría de los bancos, incluso el Nación, están refinanciando con facilidades) pero es difícil esperar que baje la curva de la mora sin una mejora del poder adquisitivo de los salarios.

No hay indicios de que esto pueda ocurrir pronto. Según la consultora C-P, en julio los convenios volvieron a perder frente a la inflación mientras que el SIPA viene de una caída, casi ininterrumpida, desde marzo. Para esta altura del año, además de estar atravesando los mejores 18 meses caputianos, los pronósticos oficiales –o de economistas cercanos al Gobierno– el salario debería llevar al menos 2 meses de recuperación. No está ocurriendo.

Frente a un tablero repleto de luces rojas, el Ejecutivo recurre a la teoría política: falta tiempo, todavía no hay clima electoral y, cuando lo haya, va a ser más fuerte el temor al pasado que el malestar presente. Un funcionario relata la parábola del médico brujo –Mile– que agarró un paciente moribundo –Argentina– cuyo estado de salud habían agravado los doctores del estetoscopio.

El relato libertario es más o menos así, según lo expresa un dirigente de LLA. “El médico brujo resucitó al paciente que se moría. Todavía no lo hizo caminar, pero al menos está vivo. La familia le reclama más, que lo termine de curar, y se enoja. Ahora, si no funciona como espera, ¿va a volver a los médicos clásicos que lo habían dejado moribundo o va a apostar a los viejos trucos del médico brujo?”.

Supervivencia

Passalacqua charló con Juan Manuel Olmos, Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel, Emir Felix y Federico Achával, una mesa de transversalidad territorial que se mueve bajo el registro de Peronismo Federal pero que está, como muchos, en busca de candidato presidencial. La lectura más obvia es que el candidato natural de ese club sería Sergio Massa. Pero el exministro de Economía debe, primero, volver a escena y medir su nivel de competitividad. En el confesionario, Olmos y Michel dirían que sueñan con ser ellos.

La cumbre misionera coincidió con una visita de Axel Kicillof al Chaco, donde se mostró con Jorge “Coqui” Capitanich. Se especuló que si el senador no va por la revancha en la gobernación podría ser un posible escolta de Kicillof. El gobernador aceleró en estas semanas, como si quisiera aprovechar la debilidad de Milei. Hay una forma de mirar la película: en marzo, según un evolutivo de Proyección Consultores, Milei le ganaba por 9 puntos un balotaje al gobernador. En la medición de agosto, los dos están en 40%. 

Es una noticia en desarrollo. Puede, una vez más, ser parte de una paritaria de los gobernadores con la Casa Rosada. Sea como fuere, los caciques se animan a exponer sus rebeldías. Es trabajo extra para Diego Santilli, que armó un mini scrum con Luis “Toto” Caputo para tratar de recomponer esos vínculos. Toto no solo maneja la chequera, también expandió su poder y tiene incidencia y decisión sobre “medio gobierno”.

El dominio de Caputo no se resintió con la salida de Carlos Frugoni, el megasecretario que manejaba Transporte, Vivienda e Infraestructura, y tuvo que renunciar en medio del escándalo Adorni, cuando trascendió que había olvidado declarar siete propiedades. Toto no domina como le gustaría, sin embargo, un área sensible para los gobernadores: la Dirección de Vialidad, que está a cargo de Marcelo Campoy, ligado a los Menem.

El deterioro de la infraestructura vial es un tema que se instaló en la agenda y que dejó de ser un tema productivo a un asunto social por los accidentes y las víctimas en accidentes viales. El Gobierno ya no tiene tiempo, según explica un conocedor de la dinámica del Estado, para que la obra pública rebote antes de las elecciones de 2027. “Si querés hacer una licitación bien, sin ir preso, y ponerla en marcha te lleva 9 o 10 meses en terminarla, y un año o más antes de que arranque y se vea algo”, afirma.

Satélite Cerimedo

Con la economía en rojo y la política en stand by –esta semana, Martín Menem plantea activar Diputados y aprobar la reforma del BCRA, entre otros proyectos–, el oficialismo muestra una debilidad notable: aunque está pausada la interna entre Karina y Santiago Caputo –sobre todo porque, precavido, el gurú bajó el perfil y optó por un silencio táctico– la Casa Rosada no logra retomar la agenda. El asesor podría decir que su baja intervención se adivina detrás de un Milei más caotizado que de costumbre y que repite el menú agotado cuando, además de una sorpresa, tenía cartas para mostrar, como la baja de la inflación.  

Así como Milei fue un presidente afortunado que le tocó una cosecha récord y tener el gasoducto Néstor Kirchner terminado, en estos meses vuelven como un bumeran envenenado las fallas de origen: el escándalo de Fernando Cerimedo en Bolivia, acusado de femicidio vía sicarios y de ejercer un redituable lobby en una oficina vecina al presidente Rodrigo Paz, pegan en el corazón libertario.

Cerimedo, aun distanciado de los Milei tras la causa del 3% de Karina en ANDIS –donde fue funcionaria su expareja Natalia Basil–, forma parte del corpus libertario, estuvo en su origen, fue un operador privilegiado de Karina y es el dueño de La Derecha Diario, la herramienta de comunicación que Milei utiliza para su batalla cultural. El daño Cerimedo llega hasta el presidente.

Los mensajes de referentes libertarios como Lilia Lemoine o Nicolás Márquez, en auxilio de Cerimedo –alguno retuiteado por el presidente– no ayudaron al operativo despegue. La cofradía libertaria, aún con distancias y peleas, tiene una matriz común: Juan Pablo Carreira, tuitero que ascendió a director de Comunicación Digital del Gobierno, es uno de los fundadores de La Derecha Diario con Cerimedo. No se los puede asociar al comportamiento criminal –presunto autor intelectual de un intento de asesinato– que se le imputa a Cerimedo en Bolivia, pero la empatía política es inocultable.

Como si buscara distraer, o como si ya pensara en encontrar un empleo en el sector privado, Carreira activó una campaña fake para decir que el Banco Provincia cobra más tasas que MercadoLibre. Marcos Galperín le dio entidad al engaño. Al rato, en la Bolsa de Comercio, Milei defendió las “tasas” usuarias que cobran algunas entidades –entre ellas MercadoPago– porque es lo que impone el mercado en etapas de alto riesgo.

Centro: ¿hay alguien ahí?

No solo se despabiló el PJ frente a la mala hora de Milei. El pastor Dante Gebel plantea actividades en Argentina y Daniel Hadad, según contó Nacho Girón en Infobae, contrató a expertos de opinión pública de Estados Unidos para que hagan un estudio profundo sobre el panorama argentino. Girón mencionó un deadline: para fines de noviembre, cuando cumpla 65 años, Hadad habrá decidido si se lanza a la carrera presidencial o no.

Menos visible, pero de todos modos activo, está Jorge Brito. Todos –como Carlos Melconian o Hernán Lacunza– reciben informes sobre un vacío político en el escenario argentino. Federico Aurelio, de ARESCO, midió las posibilidades –hasta acá abstractas– de que irrumpa una tercera fuerza entre los dos polos que ocupan Milei y el peronismo. Según un estudio de agosto, 55% de los consultados dicen que seguramente votaría (16,4%) o podría votar (40,7%) un espacio que no sea el mileísmo ni el kirchnerismo. En el ensayo electoral, ya medido como opción de un menú que incluye a otros actores, 22,7% expresa su intención de voto a un sector que no sea mileísmo, ni kirchnerismo ni la izquierda.

Para Aurelio, el medio es una entidad abstracta, una manifestación de deseo que no es fácil de llenar, en buena medida porque ese universo es muy heterogéneo: tomar posición frente a un tema puntual puede hacer que parte de esos “ni-ni” migren o dejen de sentirse representados. La suerte de ese sector depende, además, de lo que hagan los referentes que habitan los extremos: la moderación de cualquiera, o de ambos, puede hacer que el medio se licue.

El punto es, entonces, determinar qué quieren y cómo se les habla a los del medio. Una investigación realizada desde la Diplomatura en Comunicación Política de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, que dirigió Victor Taricco, y en la que intervinieron además Mariana Gómez Triben, Paula Onofrio, Martín Romeo y Diego Villanueva, en conjunto con Ágora Consultores, aporta elementos interesantes.

¿Qué quieren los que no quieren nada?

La foto inicial es que, si se suma a los que en 2025 votaron opciones provinciales, 44% no está en ninguno de los polos. Es, según el estudio, el “voto a disputar”. Y se impone una pregunta: ¿cómo se le habla a ese medio, que si aplicamos el registro del informe de Pulsar-UBA que se publicó la semana pasada en #Sistema2 podemos llamar los “ninguno”, porque no están en ninguno de los polos partidarios ni ideológicos?

El primer hallazgo es simple: que un spot se viralice no quiere decir que sea eficaz para convencer a los que lo vieron. El estudio –4000 casos sobre 52 spots– señala que una pieza audiovisual con muchas interacciones no implica que sea buena ni, tampoco, que refleje adhesión. «La viralidad y la persuasión son cosas distintas», dice Taricco, director de la investigación. «El algoritmo premia la intensidad de la reacción, no su dirección. Un comentario de rechazo pesa lo mismo que uno de adhesión», agrega.

Otros datos:

  • Los spots mejor valorados son los que retrasan la aparición de un sello partidario o de una figura electoral. Aquellos clips que muestran de inmediato una identidad política son mal calificados.
  • Los spots con buena factura técnica figuran entre los más rechazados. Como si hubiese un premio a los amateur, o se interpretara lo amateur –real o producido– como más cercano.
  • Un tercio de los consultados rechaza la comunicación política moderada.
  • Aparecen, además, rasgos comunes entre simpatizantes intensos: de LLA, del PJ o rechazo total (no voto). No aceptan logo partidario, el líder en primer plano, que se hable desde adentro del espacio político, y los spots largos.
  • El estudio encuentra otra pista: es ínfima –solo 4%– la incidencia de género, edad o ubicación territorial respecto a la valoración de un spot. Es decir: el 96% queda fuera de la segmentación clásica.
  • La calificación de los spots es más racional que emocional. “El electorado no premia el spot que lo conmueve, premia el que le resulta creíble”, sintetiza el estudio, donde son mejor valorados las piezas que dicen la verdad.
  • Otro elemento es que se califica negativamente que un spot marque deficiencias o negatividades del opositor, en vez de destacar sus propias virtudes.

A la hora de explorar quiénes integran el universo de votantes “en disputa”, aparecen indicadores bastante claros:

1. Los del medio, ni mileístas ni peronistas, son el bloque mayoritario y por tanto los que definen el pulso y destino electoral de 2027.

2. El electorado “a disputar” está conformado esencialmente por decepcionados de Milei, que no están dentro de La Libertad Avanza pero tampoco se pasaron (¿o volvieron?) al peronismo. Se refugiaron masivamente en el electorado a disputar.

3. Según su voto en las nacionales de 2025, más del 90% votó a fuerzas no polarizadas o no fue a votar, solo 5% se pasó al peronismo y apenas 3% votó a LLA.

4. Es un bloque frágil, que se fue de LLA, y que no soporta –en la comunicación– ni ambigüedad ni incertidumbre, tampoco pose ni especulación, pero tampoco los modos de agresión y rechazo de los polos.

Ya casi no se imprimen diarios pero se percibe como un periodista gráfico. Escribió en Ámbito Financiero, Clarín y elDiarioAr pero todavía tipea mal. A veces aparece en la tele. Nunca vivió en CABA. Padre de tres.