La caída libertaria y el casting de enemigos de Milei
El presidente baja en las encuestas y pierde atractivo mediático. Sin logros económicos, el método da señales de agotarse. Internas libertarias por las universidades. El juego de la Corte. Tensión con los K y calma con los gremios.
“¿Por qué no hablo? Porque lo mejor es que Milei se refleje en su propio espejo… compararse con nosotros, lo mejora”. Sergio Massa usa una respuesta estándar para justificar que, tras diez meses de gestión de Javier Milei, sigue en silencio. Su táctica es distinta a la de Cristina Kirchner que, en febrero, a 50 días de la jura del libertario, emitió su primer PDF y, desde ahí, anudó actos y documentos además de los –cada vez más recurrentes– espadeos tuiteros
Aún diferentes, la tesis massista del mutismo y la de la crítica sistemática de CFK podrían no ser necesariamente antagónicas. Tras la caída de Milei en las encuestas, en los dos búnkeres podrían decir que tenían razón: el excandidato presidencial afirma que fue correcto dejar que el libertario tropiece solo y la expresidenta sostiene que había que exponer al Gobierno para acelerar su deterioro.
El paso raudo de Milei por EEUU no frenó la sangría de un septiembre difícil para el micro mundo libertario. De regreso, el presidente partió a Córdoba a sobrevolar los incendios que consumieron, hasta este miércoles, 16 mil hectáreas. Lejos de la postal con la campanita en Wall Street, el presidente regresó, a desgano, al infierno de la vida real. Afuera, decayó la curiosidad y el interés por el fenómeno libertario, adentro se espiraliza la crisis.
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En contraste, las dos capturas de pantalla sugieren que trastabilla el estilo presidencial. La analista Shila Vilker usa una figura inquietante: se pregunta si se acaba la “vida útil” del método Milei. Es solo una pregunta. Los datos de septiembre cortaron la anomalía (dixit Juan Courel) de una larga estabilidad, pero lo que viene está abierto: ¿se agudiza la baja, se recupera Milei o aparece una estabilidad con otros números?
A coro, la mayoría de las encuestadoras mostraron una caída en la imagen del Gobierno. Algunas, como Trespuntozero, Opina Argentina y Poliarquía, detectan un derrumbe pronunciado en sus estudios de septiembre. Otras, como Haime, Zuban-Córdoba, UDeSA o Proyección, confirmaron este mes una tendencia que arrancó en junio o julio.
Diez meses
El índice de Confianza en el Gobierno que publica la Universidad Di Tella –que se elabora con datos de Poliarquía- refuerza esa línea. En septiembre, el indicador registró una caída del orden de 15%. De acuerdo con un análisis comparativo realizado por el consultor Roque Cantoia, basado en los informes de la Universidad Di Tella, en su décimo mes de gestión, Milei presenta un desempeño peor que el de Néstor Kirchner, Mauricio Macri e incluso Alberto Fernández. “La caída de septiembre es inédita para los primeros diez meses de un gobierno: solo eventos como la foto de Olivos, el inicio de la crisis económica de 2018 o el accidente de Once generaron variaciones similares”, afirma Cantoia.
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SumateGustavo Córdoba advierte que los plazos de espera de la opinión pública se acortaron. Cita que a Macri le dieron cuatro años al extenderle el crédito en las legislativas del 2017 y el castigo llegó en 2019. A Fernández, en cambio, la sociedad le dio solo dos años: en la intermedia del 2021, el FdT perdió. El consultor dice que la caída en las encuestas sugiere que con Milei el plazo de gracia puede haberse acortado todavía más.
¿Fue el veto a los jubilados o fue porque dejó de caer la inflación? Hay varias bibliotecas al respecto. Los próximos sondeos permitirán verificar si la caída se consolida, si el libertario recupera o si se establece una nueva estabilidad. Existe cierto consenso en cuanto a que se afectaron las expectativas y a que aparece una disociación entre lo que Milei dice y lo que logra. “El contrato social no escrito era que, además de castigar a la casta, mejoraría la vida de la gente. Si esto no ocurre, lo otro deja de ser atractivo”, interpreta Vilker.
Juan Germano, de Isonomía, observa un desacople. La imagen de Milei se mantiene estable pero cayó la valoración sobre la gestión de gobierno. Es una novedad y, quizá, un ancla de expectativas para el laboratorio libertario, porque es un dato poco usual. Sería atípico, además, que se sostenga en el tiempo. La lógica indica que deberían ensamblarse y correr, como ocurrió hasta septiembre, a la par.
En Casa Rosada entienden que el deterioro no es sólido porque, aseguran, está atado a la economía y apuestan a que se revertirá “pronto”. “Lo de las encuestas no es nada que nos preocupe demasiado. Era previsible y lógico. Se recupera con el crecimiento de la economía. Con la inflación general en 2,5, Javier levanta el cepo y la expansión de la economía será bestial”, derrocha fe un operador libertario ante Cenital. Luis Caputo, el ministro de Economía, alienta esa presunción desde X. Tuiteó, este miércoles, que el EMAE –indicador de la actividad económica- creció 1,7 en julio. Una verdad a medias: la suba es intermensual pero, comparada con 2023, el INDEC registró una caída de 1,3.
En simultáneo a las encuestas, se registró otro fenómeno: primero fue el desplome del rating de TV durante el discurso presidencial por el presupuesto en el Congreso, y esta semana, el rebote en redes sociales de su exposición frente a la ONU. En ambas ocasiones, Milei perdió atractivo. Se desmagnetizó. Ad Hoc comparó ese discurso respecto al que dio, en enero, en Davos y registró que la conversación virtual entre ambos mensajes del mandatario bajó un 70%. El fin de semana, con su discurso en Parque Lezama y la entrevista en prime time con Susana Giménez, se va a volver a medir cómo está su vínculo con la audiencia.
Es la política, estúpido
Hay otras derivadas. El Gobierno aún no metaboliza el daño del veto –y el posterior festejo del veto- al aumento a los jubilados y ya empieza a padecer el posible costo que tendrá una guerra abierta con las universidades. En estos días, el oficialismo desplegó dos movimientos en torno a ese conflicto. Por un lado, activó jugadas distractivas. Por otro, adaptó su agenda legislativa en función de la marcha convocada para el 2 de octubre.
La última bengala fue un plan para transferir las universidades a las provincias. “Es un tema que se está analizando en el marco de la discusión de funciones que deben tener el Estado federal y los provinciales. De la misma manera estamos transfiriendo hospitales”, confió una fuente oficial a Cenital. Para eso, necesitará una o varias leyes del Congreso y de la aceptación de cada jurisdicción. ¿Aceptaría CABA, con Jorge Macri, tener la UBA sin la garantía de fondos para que funcione? ¿Recibiría Axel Kicillof las universidades de la provincia de Buenos Aires sin los recursos para financiarlas? “Son todas operaciones porque están preocupados”, apuntan desde el mundo universitario y enumeran varios episodios: Sandra Pettovello con la SIGEN por la auditoría de fondos universitarios, la mención del secretario de Educación, Carlos Torrendell, sobre vouchers para el nivel superior y críticas a los manejos en la UBA, misil que tiene como blanco móvil a Martín Lousteau. La teoría de la transferencia aparece, afirman, como parte de ese despliegue bélico.
Pasó algo más. Hace una semana, Santiago Caputo se corrió de la conversación con los rectores y dejó el tema en manos de Pettovello, que tiene un diálogo mínimo con las autoridades universitarias. Torrendell y Alejandro “Galleguito” Álvarez, subsecretario de Políticas Universitarias, también están con los teléfonos cortados. ¿Se desmarcan Caputo y Álvarez de una eventual crisis que golpeé a Milei, como sucedió con la marcha de abril? Hace tiempo está deteriorado el vínculo entre el asesor premium y la ministra de Capital Humano, a la que facturan por sus vínculos con Mauricio Macri.
El miércoles, temeroso de la movilización, el Gobierno buscó tender un puente. Guillermo Francos, por su lado, acordó con Martín Menem adaptar el calendario legislativo para despegarlo todo lo posible de la movilización del 2 de octubre. Este miércoles, se adelantó la reunión de comisión para darle dictamen al proyecto de Boleta Única de Papel (BUP), que La Libertad Avanza (LLA) quiere tratar en la sesión del martes próximo. Estaba previsto sesionar el jueves 3, pero en el oficialismo advirtieron que una movilización demasiado masiva puede hacer flaquear la predisposición de algunos aliados.
Elegir enemigos
Algo parecido ocurrió con la reforma sindical que Martín Tetaz quiso tratar en comisión. El lunes, Francos les pidió a los diputados del PRO que posterguen el tema para no inquietar a los gremios días antes de la marcha universitaria. Francos tiene diálogo con Sergio Palazzo, de La Bancaria. Tetaz levantó la reunión de comisión y le hizo un favor al PRO y a los libertarios porque los salvó de quedar expuestos. En LLA sostienen que no es momento de enfrentarse a los gremios. “Hay que elegir bien a los enemigos: tenemos que pelearnos con el kirchnerismo, no con el peronismo”, dice un operador libertario. Todo encaja: días atrás, Menem se reunió con Gerardo Martínez, de la UOCRA.
Son días extraños para el mileismo. La reelección de Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz en la cima de la Corte Suprema, aun previsible, se visualiza como un tropiezo para el Gobierno, que a principios de año imaginó que podía construir una mayoría automática propia, aventura que construyó Ricardo Lorenzetti. Con los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla empantanados, Casa Rosada se enfrenta a un dilema: abrir una negociación muy difícil con el peronismo de UxP o replantear el plan de captura del máximo tribunal.
La aparición de Lorenzetti se leyó, además, como la admisión pública de que los pliegos de los nuevos están sin brújula. El cortesano jugó otra carta al plantear la necesidad de proponer a una mujer. Como la hipótesis Maqueda, esto tiene una dificultad: implicaría o bien bajar a uno de los propuestos o proponer la ampliación del tribunal. Algunos quieren leer en esos dichos de Lorenzetti un mensaje para Cristina Kirchner y el peronismo.
Este miércoles, Rosatti, Rosenkrantz y Juan Carlos Maqueda compartieron una actividad en Córdoba. Desde esa provincia, llegará la propuesta de revisar el retiro de Maqueda el 29 de diciembre cuando cumpla 75 años. En Casa Rosada dicen que no hay ninguna chance de que Milei contemple pedir que se dé un plazo extra al cortesano. En la práctica, implicaría o bien bajar el pliego de García-Mansilla o avanzar hacia un proceso de ampliación de la Corte.
En tribunales hablan de algunas picardías, no de gente del Gobierno, pero sí de algunos que se presentan como delegados libertarios para tratar de trabar la reelección de Rosatti. De ahí surgió, también, la crítica sobre el autovoto de los cortesanos. Gente de humor sofisticado, en la Corte circuló un fragmento del libro “Ocho días de Mayo”, escrito por Volker Ullrich, donde hace referencia al ascenso de Konrad Adenauer al poder en la Alemania post Segunda Guerra. “El 15 de septiembre de 1949, (Adenauer) alcanzó su meta: a los setenta y tres años fue elegido primer canciller de la República Federal de Alemania (RFA) por una mayoría de un voto, el suyo”.