Volvió Massa: un intento por recuperar terreno y terciar en la disputa Cristina-Kicillof

Tras más de un año sin hablar públicamente, el tigrense se presenta como un mediador en la lucha por el control del peronismo, con la atención puesta en las elecciones de este año.

Sergio Massa ya no tenía margen para mantenerse en silencio. No, si pretendía, como pretende, terciar en la disputa entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof y conservar su silla en la mesa chica de un peronismo en plena puja distributiva por el poder interno. Se le agotaba el tiempo incluso para mantener alineada a la tropa propia, necesitada de un jefe activo y dispuesto a recuperar terreno en el inicio de un año electoral.

Pasó casi un año y medio sin pronunciar un discurso en público. La última vez había sido el 29 de noviembre de 2023: a punto de abandonar el Ministerio de Economía, se reunió con gobernadores y garantizó el envío de fondos para el pago de aguinaldos. En el congreso nacional del Frente Renovador (FR), en el que reapareció el sábado pasado, instó a construir la unidad del “campo nacional y popular” para ponerle límites al gobierno de Javier Milei. Se lo había dicho a los suyos infinidad de veces en la intimidad. Necesitaba decirlo arriba de un escenario. Massa volvió por necesidad.

¿Puede ser candidato? No está claro, para variar. Él responde que no, sin dudarlo. Dice que está cómodo en el detrás de escena. “Presidente o nada”, cuentan que dijo este año en una cena con algunos de sus laderos. Pero entre sus dirigentes más cercanos la negativa no es tajante. “En principio no va a jugar -dice uno de ellos-. Pero si se rompe el peronismo, ponemos a Sergio.” Otro dirigente del FR que habla casi a diario con Massa cree que no le va a quedar otra que ser candidato: “La elección de la provincia de Buenos Aires va a ser a todo o nada. Si perdemos, no hay 2027. Así que van a tener que acordar todos, Massa, Cristina y Axel, y jugar todos”.

En las oficinas de Avenida del Libertador celebraron un dato de la última encuesta de Alaska y Trespuntozero, que muestra que si se hiciera hoy el ballotage entre Massa y Milei, la diferencia a favor del libertario sería solo de 1,2%, como publicó Noelia Barral Grigera en Cenital el miércoles. “Sergio no va a resurgir por lo que diga, sino por lo que haga Milei”, dice un habitante del primer cordón del massismo. El jefe del FR sigue con atención las negociaciones con el FMI. “Si al Gobierno le piden devaluación y eliminación del dólar blend le va a costar sostener su relato”, comentó en privado. Entre los armadores del gobernador bonaerense deslizan la idea de que el exministro de Economía podría terminar siendo, como en 2023, el elegido de la expresidenta para encabezar la boleta nacional, esta vez como ariete en la disputa interna con Kicillof.

En el discurso que dio el sábado pasado repasó una agenda que tranquilamente podría convertirse en discurso de campaña. Destacó que el gasoducto Néstor Kirchner, cuya primera etapa se finalizó durante su gestión en Economía, ya le ahorró al país US$12.000 millones de dólares. Habló sobre las obras de infraestructura que faltan para cambiar la ecuación económica de la Argentina. Reclamó que la Legislatura bonaerense use parte de su presupuesto para refinanciar las 22 universidades nacionales con sede en la provincia. “Recorten un 10% del gasto de la Legislatura y transfieran a las universidades nacionales de la provincia”, dijo, ensayando un discurso anticasta. También planteó la necesidad de un “upgrade” en las políticas de seguridad, con la incorporación de drones como apoyo de los patrulleros y el monitoreo con cámaras. En el cierre, pronosticó un triunfo en la provincia de Buenos Aires, pero advirtió que todos los sectores deberían dejar de lado ambiciones personales. ¿Un mensaje para quién?

La buena sintonía entre Massa y Cristina se mantiene estable. Hoy los dos juegan en tándem para evitar que el gobernador avance unilateralmente con el desdoblamiento electoral en la provincia de Buenos Aires. La alianza interna quedó plasmada en la sesión del jueves pasado, en la Legislatura bonaerense, en la que fracasó un intento -del que participaron los diputados de Kicillof- para suspender las PASO bonaerenses del 13 de julio. Esa instancia impide que el gobernador despegue las elecciones provinciales y municipales de las nacionales, en uso de las facultades que le da la ley electoral de la provincia. Pese al malestar que generó en el cristinismo y en el massismo el intento del gobernador por construir una mayoría con los bloques de la oposición, después de la sesión se acordó, en una reunión de bloque, avanzar con la suspensión de las PASO el jueves que viene.

Cenital no es gratis: lo banca su audiencia. Y ahora te toca a vos. En Cenital entendemos al periodismo como un servicio público. Por eso nuestras notas siempre estarán accesibles para todos. Pero investigar es caro y la parte más ardua del trabajo periodístico no se ve. Por eso le pedimos a quienes puedan que se sumen a nuestro círculo de Mejores amigos y nos permitan seguir creciendo. Si te gusta lo que hacemos, sumate vos también.

Sumate

La previa de esa sesión será clave para saber si el peronismo de la provincia de Buenos Aires enfrentará unido las elecciones de este año. Cristina y Massa no van a convalidar la suspensión de las PASO sin alcanzar antes un acuerdo con Kicillof sobre una estrategia electoral integral. Dirigentes que intervienen en las negociaciones advierten que si no hay acuerdo el proyecto para suspender las PASO podría incluir un artículo para quitarle al gobernador la facultad de fijar la fecha. ¿Cómo? Introduciendo una modificación a la ley electoral para establecer que las elecciones provinciales deben hacerse el mismo día que las nacionales. Los comicios concurrentes son la opción que promueve Cristina.

Los dirigentes que pretenden frenar el intento de autonomización de Kicillof advierten que la propuesta podría contar con el respaldo de la mayoría de los bloques opositores, deseosos de aprovechar un efecto arrastre de la elección nacional, aunque se vote con sistemas distintos y en urnas separadas. En la provincia se va perfilando un frente antiKicillof, que integre a La Libertad Avanza (LLA), el PRO y el radicalismo de Maximiliano Abad. La negociación al interior del peronismo para definir la estrategia, en la que Kicillof tiene como interlocutor a Máximo Kirchner, incluye además un pedido de los intendentes para eliminar el límite a las reelecciones. Todas las pelotas están en el aire.

Si prevalece la idea de un desdoblamiento, Massa insiste en que es mejor hacer las elecciones provinciales en noviembre, después de las nacionales. ¿Por qué? Ya superada la instancia nacional, que la Casa Rosada va a plantear como una suerte de plebiscito de la gestión de Milei, la campaña y la concurrencia a los comicios provinciales van a quedar muy asociadas a agendas locales y regionales, en las que el peronismo, con 86 intendentes, podría sacar ventaja.

Otras lecturas:

Es periodista y politólogo. Conduce el noticiero central del canal IP y el programa ¿Cómo la ves?, en Futurock. Es autor de Los secretos del Congreso (Ediciones B, 2019).