El presidente, a pesar suyo y urgido por la necesidad, se transformó anoche en un político tradicional. Las elecciones y la reacción posterior, a pedir de Kicillof. El riesgo de confundir los resultados electorales.
El cierre de listas, la última elección con estos nombres y diseño político. Milei no para de comerse su stock y se consume a la misma velocidad con la que nació.