La crisis estalla en la cara de Milei y distorsiona la geometría libertaria

La economía real implosiona al mismo tiempo y en (casi) todas partes. El pánico de los gobernadores, el desconcierto de Caputo y los pedidos políticos del poder económico. La preocupación de Karina y el nuevo orden libertario. Mauricio, Villarruel y Massa ¿candidatos?

– En cuatro meses vamos y hacemos una reunión en el norte –prometió Martín Rappallini, titular de la UIA.

– No, no vamos a estar…

– Busquemos otra fecha en la que puedan.

– No… no vamos a estar porque ya no vamos a ser socios de la UIA porque vamos a estar todos en quiebra.

Un tono áspero y fatal dominó la cumbre de la Unión Industrial Argentina que derivó, horas después, en un documento –bastante flú– de la central empresaria, donde describió un panorama desolador de la industria y pidió, con muy buenos modales, una reacción de la Casa Rosada que no ocurrirá. Rappallini no dijo por qué pateó la reunión por cuatro meses. Pero puede especularse que lo hizo porque cree en la tesis de Luis “Toto” Caputo, que proyecta que en abril la economía empezará a rebotar.

Pero abril está lejos. El jueves por la noche, antes de viajar a Estados Unidos para el Argentina Week, un grupo de gobernadores –entre los que estaban el cordobés Martín Llaryora y el salteño Gustavo Sáenz– cenaron en la Ciudad de Buenos Aires. En las provincias reina el pánico por la caída de ingresos. En el primer bimestre, recibieron por coparticipación unos 900.000 millones de pesos menos que en el mismo tramo de 2025. La recaudación propia es peor.

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El costo del apocalipsis

Hay un modo más directo de medir el impacto: por habitante, Tierra del Fuego dejó de recibir 59.938 pesos; Formosa, 51.916; y Catamarca, 47.315. La Rioja (45.936) y La Pampa (45.645) completan el podio de los que más recursos per cápita perdieron. El ejercicio, a partir de la caída de ingresos nacionales, figura en un informe de IARAF, de Nadin Argañaraz, que refleja, además, el pendiente en la coparticipación desde agosto del año pasado.


“Todos tenemos problemas para pagar sueldos”, dijo a Cenital un gobernador amigable con la Casa Rosada. “Todos estamos preocupados. No sabemos lo que puede pasar. Pero no podemos salir a tirar mala onda: a la gente no le gusta eso, la gente quiere confiar”, agregó. Tiene un punto: es un oficio mal pago el de pronosticar el apocalipsis. Es, también, un deporte de riesgo, porque expone a la metralla de Javier Milei.

Algunos consiguen asistencia extra. Los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), que reaparecieron en febrero, son parches ínfimos. Un caso: el mes pasado Corrientes recibió 6.000 millones de pesos y fue la provincia que obtuvo más ATN. En paralelo, en el primer bimestre del año, el gobierno de Juan Pablo Valdés dejó de recibir 193.000 millones por la caída de la copa. El salvavidas más eficaz son los anticipos de coparticipación.

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Caputo coparticipa deuda

Empezó, en las provincias, a ampliarse la deuda flotante y la emisión de títulos para el pago a proveedores. No escapan a una lógica general que pega en las empresas y en las familias. En la reunión de la UIA, un dirigente del norte reclamó que Rappallini lleve a la Casa Rosada el pedido de que ARCA flexibilice sus controles. “Cae el consumo y ARCA nos está encima”. Hay una explicación: en las provincias notan que la recaudación cae más que la actividad y que el consumo, comportamiento que atribuyen a un aumento de la evasión fiscal. Un indicio: el IVA cayó 14,6%.

Es la base para otra queja: la DGI es implacable, algo que, dicen, no ocurre con la DGA (Aduana). Un dirigente mencionó, y aseguró, tener pruebas de un importador que habría ingresado 400 mil camisas al valor de 1 centavo de dólar cada una. El aumento de la mora bancaria (más de 9%), con billeteras (más de 20%) y en planes de ahorro (llegó, en promedio, a 41% en las cadenas de electrodomésticos) son indicadores directos. Un informe de Vectorial sobre este sector muestra, entre muchos datos interesantes, que si bien en ventas el 2025 terminó arriba del 2024 (+6,9%), quedó abajo del 2023 (-6,4%). En 2025 el consumo espejó el comportamiento del salario.


La metáfora de que es una fiebre ya no parece alcanzar como argumento. La crisis le estalla en la cara al Gobierno de Milei, que no sale de la lógica de que sea el propio mercado, la dinámica de oferta y demanda, lo que haga su magia. En cierto modo, Caputo coparticipa deuda a las provincias y los municipios. La caída de la recaudación, producto de medidas estructurales, castiga a los gobiernos locales.

El ministro es un animal dolarívoro. La súplica para que los ahorristas ingresen sus dólares al sistema coincide con las trabas para salir al mercado y un deadline difícil: empezó a correr el reloj antes de que arranque la temporada electoral y, a la vez, ni la recaudación ni la economía dan indicios de vitalidad. El plus político que significó la aprobación de la reforma laboral no tuvo un correlato en el mercado.

La velocidad de las urnas

Si la compra de reservas se consolida –un activo para el BCRA– y logra acumular entre 4 y 5 millones de dólares este año, aún estará muy en rojo respecto a los 22 mil millones de vencimientos que tiene para 2027. La luna de miel que la política le regala a Milei no coincide con el clima de la opinión pública –según TresPuntoZero y Alaska, en febrero la gestión de Gobierno llegó a la mayor negatividad desde que asumió Milei–  y está supeditada a un elemento que la Casa Rosada no maneja plenamente: el calendario electoral.


El Gobierno compra tiempo. Karina Milei, en un scrum territorial donde participan Martin y Lule Menem y Diego Santilli, promete inmunidad electoral a los gobernadores amigos como el salteño Sáenz o el catamarqueño Raúl Jalil. En el Ejecutivo nacional operan sobre la base de que, en su gran mayoría, las provincias llamarán a elección de gobernador con fecha desdoblada. No es inédito, de hecho en 2023 casi 20 provincias tuvieron fecha propia.

La novedad en el menú es lo que flota casi como certeza en el ecosistema del poder bonaerense: que en 2027 en la provincia de Buenos Aires se votará para gobernador antes que para presidente. Eso implicaría un riesgo para Axel Kicillof si, como se presume, se convierte en candidato a presidente. Desengancharse del voto territorial supone un riesgo inmenso. Salvo que apueste a que una victoria anticipada en PBA funcione como un nocaut anticipado para La Libertad Avanza (LLA).

Daño y/o sacrificio

El desdoblamiento, en la legislativa de 2025, tuvo un efecto inverso. Pero, al mismo tiempo, con la foto de hoy, desdoblar todos los cargos bonaerenses magnificaría la posibilidad de retener municipios y el gobierno provincial. Fue lo que ocurrió el año pasado. En la mesa de arena del peronismo, el sueño húmedo de los alcaldes es que se apruebe la ley que permite sus reelecciones y, además, que se desdoble la fecha de gobernador e intendentes.

La autonomización electoral, con fecha y sistema propio, es la carta brava que tiene el PJ, pero requiere de algo que le cuesta construir: la unidad. Sin ballotage, en PBA se gana por un voto y, si todo el peronismo juega junto y al mismo tiempo, sus chances de victoria –como se vio en septiembre de 2025 y, aunque perdió por 20 mil votos, en octubre– se incrementan. Es lo que ve Sergio Massa, que ya no niega con el fervor de otros tiempos la alternativa de ser candidato a gobernador.

No es un sitio vacante. Luego de algunos chispazos con Kicillof, el intendente de La Plata, Julio Alak, avisó en algunas mesas chicas que quiere ser candidato y, a modo de gesto, estará la semana próxima en Expoagro, evento al que irán también el gobernador y otros peronistas, y que tiene la característica de funcionar como una tribuna para demostrar voluntad de diálogo con el Círculo Rojo. Hay más: Federico Achával, de Pilar, y Federico Otermín, de Lomas de Zamora, son piezas que se mueven en ese ajedrez.

Frente para Victoria

Además de capilaridad y despliegue territorial en PBA hay otra carta potente: la posibilidad de que la oferta no peronista se disperse. La metralla de los Milei contra Victoria Villarruel podría convertirse en un problema si, como le susurran al oído a la vice, ella decidiera presentarse como candidata a la gobernación bonaerense. La furia libertaria sobre la vice puede empujarla a usar su único poder: el de hacer daño.

En LLA conocen ese riesgo. La eliminación de las PASO y, quizá, la derogación de la ley que fija como inamovible en el cuarto domingo de octubre la fecha de la elección nacional, son dos movimientos obvios. En el Gobierno algunos se tientan con la idea de anticipar la votación presidencial para condicionar a los gobernadores. ¿Será un recurso, como el que usó Néstor Kirchner, para anticiparse a lo peor de una crisis? No le salió bien.


El entorno de Massa le pide, casi le reclama, que abandone el ostracismo. Otros, más osados, ya lo lanzaron como candidato para la sucesión de Kicillof. Sebastian Galmarini fue el encargado, nada azaroso, de sembrar esa hipótesis. Pero Massa, que en 2014 asumió que “la provincia se gobierna desde la Casa Rosada”, se tienta rápido con una revancha presidencial cuando ve la caída del apoyo a Milei y un diagnóstico de economía en crisis. El último estudio de Analogías muestra un cambio brusco en la expectativa futura.

Temporada de reunionismo

El deterioro presente y futuro se observa, entre otros, en dos datos de Equilibra, la consultora de Martín Rapetti: comparado con noviembre de 2023, el “ingreso disponible” –una ecuación que combina salario y variación de gastos fijos– cayó 13 puntos para los trabajadores formales. La pobreza, con una medición alternativa, en septiembre de 2025 se estacionó en 40,9% (11 puntos más que el indicador oficial) y, según proyecta, rebotó en los últimos meses.

Rapetti presentó, la semana pasada, su informe a varios grupos de dirigentes y legisladores del peronismo. La cumbre entre Cristina Fernández de Kirchner y Miguel Ángel Pichetto, diez días atrás, tuvo un efecto: encuentros y charlas que ocurrían casi en secreto empezaron a trascender y contarse, porque el reencuentro entre CFK y Pichetto operó como un permiso para la conversación entre sectores que están distanciados.


Aquella cumbre adquirió cierto ropaje de mito. Pichetto salió hablando de un frente “capitalista”, en la cercanía de CFK lo desmintieron y lo plantearon como un gesto, que no es poco, pero que está lejos de implicar algo más. “Miguel siempre contra el desafuero de Cristina pero después fue vice del jefe de lawfare”, lo tiroteó una fuente camporista. En aquella charla en San José 1111, Pichetto –que tiene una bronca casi milenaria con Kicillof, a quien responsabiliza por haber perdido la elección a gobernador en 2015 por medidas que no tomó el entonces ministro de Economía– parecía casi un amigo entrañable de Kicillof frente a la actitud de la expresidenta.

La hipótesis de un Milei que pierde músculo genera, incluso, reclamos del mundo empresario que teorizan –una vez más– sobre la crisis terminal del kirchnerismo y la necesidad de un espacio opositor que, de mínima, opere como contrapeso de la lógica libertaria. Un grupo de diputados de Unión por la Patria, con nexo con gobernadores, empezará a moverse en esa línea: un armado que no sea contra CFK, pero donde el kirchnerismo no sea el principal vértice. Todo, todavía, muy germinal. 

Miren a Karina

La salida de Mariano Cúneo Libarona, que era exministro casi desde que asumió, generó reacciones en el mundo opositor. Por un lado, porque Juan Bautista Mahiques es una figura más accesible, con teléfono rojo con Juan Manuel Olmos y conexiones con Eduardo “Wado” De Pedro, a simple vista más previsible (pero quizá, a su vez, más peligroso) que Santiago Caputo, quien, vía Sebastián Amerio, manejaba la cuestión judicial en LLA.

Mahiques llegó de la mano de Karina, una costura que llevó meses y necesitó de varias reuniones. Pero la hermanísima, cuyo estado natural es la sospecha, puso como salvaguarda a Santiago Viola como vice de Justicia. El desembarco karinista en Justicia implica, sobre todo, la necesidad de tener manejo directo sobre el tema que más preocupa a cualquier funcionario: las causas judiciales en su contra.

Bien mirado, es un movimiento defensivo que refleja la desconfianza hacia Caputo o, dicho de otro modo, a la capacidad de Caputo para resolver esos asuntos sensibles. Karina colonizó, vía Eduardo “Lule” Menem, el diálogo con varios sectores de la Justicia. Apunta a completar el mayor número posible de vacantes pero, sobre todo, a sacarse de encima las dos causas que la inquietan: $LIBRA y el 3% de ANDIS. Los dirigentes, como indica una regla no escrita de la política, están en libertad condicional.

Adivinen a Santiago

La avanzada de Karina, aunque sea un movimiento defensivo (y se base en el dato verificable: la última aventura judicial de LLA la diseñó Caputo y salió mal), tensiona la geometría del poder libertario y exhibe que el triángulo de hierro está sometido a una reconfiguración. Caputo, que instaló en el sistema la idea de ser imprescindible, influye sobre Milei y el discurso del presidente en el Congreso lo constata. El gurú sabe poner en escena a un Milei en estado puro.

Hay una sabiduría, en general intuitiva de los líderes, que consiste en que nunca se deben  resolver las internas, sino usarlas como un insumo positivo, casi como una competencia de lealtad y virtudes. Es bastante obvio que puesto a elegir entre su hermana y su protegido, Milei elegiría la sangre. La familia, claro, es lo primero. Eso piensan en LLA respecto a los Macri. Separado de Juliana Awada, Mauricio Macri admite en privado que su relación con los Milei es irremontable y que al gobierno lo acecha, casi irreversible, una crisis.

Pero que no puede confrontar para, sobre todo, encontrar un atajo para retener CABA. En sectores del gobierno circula una teoría envenenada que atribuye a Macri, Mauricio, la intención de ser candidato en el 2027 a jefe de Gobierno porteño.  

Ya casi no se imprimen diarios pero se percibe como un periodista gráfico. Escribió en Ámbito Financiero, Clarín y elDiarioAr pero todavía tipea mal. A veces aparece en la tele. Nunca vivió en CABA. Padre de tres.