La gente vota

Elecciones italianas en Argentina: ¿qué son y quiénes compiten?

Cómo es la rosca de los comicios por estos lados. Para qué sirve el voto transnacional. Quiénes compiten por el voto. Qué piensan. Edición colaborativa con la comunidad de #LaGenteVota. Algo cortito sobre EE.UU., Suecia y Naurú.

Hola, ¿cómo estás?

Seguramente hace semanas que cuando te subís al subte, al bondi, andás en auto, en bici o simplemente caminando viste mucha cartelería electoral. La viste en todo el país. Dudaste un rato. Te preguntaste, seguro, cuándo adelantaron tanto las elecciones en Argentina. No, no votamos nosotros. Pero un poco sí. Votamos nosotros para Italia. Este domingo nuestros primos tienen elecciones parlamentarias y en esta tierra, como en otras, los nacionalizados italianos pueden participar. Hoy te voy a contar qué es el voto transnacional, para qué sirve y cómo se arma esa rosca acá en el sur.

Tutti uniti voteremo.

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El voto pasta

Las reglas del juego en contexto. Italia vota este domingo 25 de septiembre porque, como te conté en esta entrega, cayó Mario Draghi y se convocaron elecciones anticipadas. Su renuncia activó automáticamente la ingeniería electoral y todas las bestias salieron a la carga. Esta elección, sin embargo, tendrá una particularidad. Será con un nuevo sistema electoral, aprobado por referéndum en 2020. Las nuevas reglas del juego redujeron la cantidad de bancas de la Camera dei Deputati de 630 a 400 y del Senato della Repubblica de 315 a 200. Esta drástica reducción de la cantidad de cargos llevó, inevitablemente, a que se rediseñaran los distritos electorales. Para los diputados pasó de 232 a 147 distritos y para los senadores de 116 a 74. Un redistritado fuerte. Mayor concentración que en 2018 con menos para repartir.

Para complicarla un poco más, en Italia utilizan un sistema mixto que combina distritos uninominales (37% de los escaños) con plurinominales (63%) para ambas Cámaras. Esta situación plantea de entrada que el resultado es una total lotería, aunque las encuestas y simulaciones muestren una ventaja de la coalición de derecha entre Lega (Matteo Salvini), Forza Italia (Silvio Berlusconi) y Fratelli d’Italia (Giorgia Meloni) por sobre la coalición de izquierda entre Partito Democrático (Enrico Letta), Più Europa (Emma Bonino), Impegno Civico (Luigi Di Maio, ex M5E) y Alleanza Verdi e Sinistra (Angelo Bonelli). De los posibles ganadores, quien corre con ventaja para sentarse en el sillón del Palazzo Chigi es Meloni. Acá un perfil de todos ellos, con breve descripción de sus plataformas.

En todo este menjunje, y como cada vez que se vota en Italia, Argentina aporta lo suyo. Nosotros integramos una de las cuatro circunscripciones en el exterior, la de América del Sur (las otras las podés ver en este mapa), a la que le corresponden 2 diputados y 1 senador. La región sudamericana es la segunda en importancia detrás de Europa por cantidad de bancas otorgadas y por los 1.804.291 de votantes, que representan el 31% de los residentes en el exterior y poco más del 3% del padrón total de 51 millones y chirolas. Nosotros, acá en el sur, somos la cuarta ciudad italiana en cantidad de electores con alrededor de 768.000 potenciales votantes. En términos de importancia, solo nos superan Roma, Milán y Nápoles. Mirá vos, che. Entenderás entonces por qué hace semanas que ves cartelería electoral italiana en la calle cuando sacás la vista de las redes.

Fuente: corresponsal Tomás Correa.

Voto transnacional a la italiana. Acá me voy a poner politológico, pero solo un ratito. Lo que se define como voto o sufragio transnacional es un conjunto de derechos y prácticas electorales que le brindan la posibilidad de votar en elecciones (generalmente nacionales) tanto a quienes emigran de un país como a aquellos extranjeros que habitan en uno. Esto, como bien explican María Laura Tagina y Aníbal Corrado en este trabajo, presupone una idea de ciudadanía que supera los límites geográficos de un Estado determinado. Un ciudadano lo lleva en la sangre, aunque no se quede dentro de un conjunto mal dibujado de límites territoriales. Los derechos reconocidos viajan y se mueven. En un handbook publicado por IDEA International sobre este tema en 2007 se reconocía este derecho en 115 países. Una banda. Hoy probablemente sean más.

Italia reconoce históricamente este derecho, pero quien quería votar tenía que volver al país y hacerlo en la última comuna donde vivió antes de abandonarlo (Ley 40/1979). Esto cambió con una serie de reformas constitucionales y leyes en 2000 y 2001, cuando se reconoció a los ciudadanos en el exterior la posibilidad de votar en circunscripciones electorales especialmente diseñadas, tanto para la renovación de bancas en elecciones parlamentarias como en referéndums nacionales. Como me acota Miguel De Luca, profesor de la UBA, este empuje se dio en la figura de Mirko Tremaglia, histórico dirigente neofascista del MSI y conocido como el ministro “para los italianos del mundo”. Como bien explican María Laura y Aníbal, se necesitaron varias normas hasta detallar de manera bien clara y precisa cuántas bancas se asignaban a los italianos en el exterior, qué regiones geográficas eran contempladas, cómo se repartían los países, y de qué manera podían ejercer los italianos y las italianas su derecho. El voto, por razones evidentes, es postal y acá La Claudia te lo explica de manera muy clara en un video.

Este último punto parece ínfimo, pero no lo es para nada. El voto transnacional implica incorporar una serie de elementos de seguridad más complejos, más certeros y más técnicos que el voto presencial porque el elector no se encuentra frente a la urna, sino que manda su voluntad en un sobre. Garantizar derechos conlleva la obligación estatal de cuidarlo. Esto, como vas a ver más adelante, puede fallar. Por eso la campaña de todos los candidatos, partidos y coaliciones siempre refuerza la importancia de ir a votar. Lo mismo hace cada consulado y embajada en cada país. Esto ha sido muy trabajado por las autoridades electorales italianas dado que, como bien detallan acá, generalmente la cantidad de votos nulos es más alta en el exterior que la media usual italiana. Si generalmente ronda entre el 3% y el 5%, en el voto exterior de las 4 circunscripciones ha alcanzado el 15% y no ha bajado del 7%. La participación tampoco mejora: si en las elecciones se sitúa entre el 70% y más del 80%, en el exterior nunca pasó del 40%. Acá se combinan factores de complejidad técnica de la emisión del voto, con algún gramo de bronca y descontento de quienes se van. Algo para trabajar en profundidad.

¿Quién es quién en Argentina? Para las elecciones de este domingo, se presentaron por estos lados 6 listas para los Deputati y 7 para el Senato. El referéndum del 2020 redujo la cantidad de bancas. En total, la diáspora tana cuenta con 8 bancas de diputados y 4 de senadores. En la circunscripción Sudamérica, la nuestra, pasamos de 4 diputados a 2 y de 2 senadores a 1. Menos torta, mismos comensales, clima de época. En esa discusión, quienes salieron perjudicados, fueron dos partidos políticos que son únicos de este lado, y que seguro los viste en las boletas que se repartieron, en los afiches que se pegaron y en algún que otro spot que difundieron. Ambos estuvieron en contra del referéndum. Uno de ellos es Movimento Associativo degli Italiani all’Estero (MAIE), fundado en 2007 como desprendimiento de Associazioni Italiane in Sud America (AISA), la cual se había creado en 2005 y que después de este quiebre medio que desapareció. Los del MAIE son potentes, gracias al empuje de su fundador Ricardo Merlo. Entró por primera vez a la Camera dei Deputati en las primeras elecciones parlamentarias nacionales donde hubo voto transnacional, las de 2006. Lo hizo como AISA hasta que armó MAIE. Renovó en 2008 y 2013. Incluso, votó a favor del gabinete de Matteo Renzi, aunque después se enojó por la política hacia la diáspora. En 2018, Merlo fue electo Senador y se sumó a los dos gabinetes de Giuseppe Conte (M5E) como subsecretario de Relaciones Exteriores. Entrada, rosca y cargos. Hoy pisan fuerte en la comunidad argentina y la identificación con Merlo es automática, al punto que el hombre aparece en el logo. Personalisti siamo tutti.

El otro actor relevante es Unione Sudamericana Emigrati Italiani (USEI), espacio también creado exclusivamente para representar a los italianos en el exterior en el año 2003. Al igual que MAIE, USEI se posiciona como una opción centrista, alejada de la disputa tradicional izquierda vs. derecha, y con fuerte impronta y defensa de la identidad italiana apoyada en las asociaciones con representación local.

Para conocerlos más, hablé con algunos, como José Palmiotti, candidato a senador por USEI. Sale en tándem en la lista con Rodrigo Sebastián Miguel, hermano del jefe de Gabinete del Gobierno de la Ciudad Felipe Miguel. En Diputados buscan renovar la banca de Eugenio Sangregorio. Este espacio tiene fuerte presencia argentina, pero hay lugar para una brasileña: Renata Bueno, quien secunda a Sangregorio. José Pamiotti me cuenta: “Represento a los italianos de Sudamérica, a toda la región y esa es nuestra gran misión”. Estuvo de campaña en Uruguay, Paraguay y Brasil. También habló con amigos de Venezuela. Pero el foco grande de la campaña fue en Argentina y, sobre todo, en la ciudad y provincia de Buenos Aires. “En el AMBA se concentran aproximadamente 375.000 electores. El Consulado de Buenos Aires es el más grande que hay”, me detalla.

Resulta muy interesante comprender cómo conciben la representación política en el exterior. En particular, el objetivo de sentarse en una banca. “Para nosotros la discusión que pasa en Italia no es lo principal, sino lo que pasa en Sudamérica. Si yo llego, voy a ser un senador por Sudamérica. Tengo que tratar de ser un tipo inteligente, juntarme con senadores italianos y llamarles la atención sobre nuestro país, nuestra región. Que vengan a conocerla y ver sus problemáticas”. El foco de USEI está puesto en tres cuestiones. La primera, que los trámites en los consulados sean más ágiles. Una comunidad grande se traba con la burocracia y no crece. La segunda, que se mantenga el vínculo con las asociaciones italianas más allá de las elecciones. El trabajo en comunidad es constante. La tercera, la homologación de títulos para que “Italia le abra la puerta a los más jóvenes”, levantan como bandera. Muchos de los problemas que José me menciona están alejados de las grandes discusiones políticas, pero no por eso dejan de ser importantes. La necesidad de rosca para un electorado bien enfocado. “Hay que interesar a los legisladores italianos, que nos conozcan, que sepan quienes somos. Una voz en el parlamento que se haga escuchar”, me cuenta en modo campaña. La estrategia política, entonces, es similar a la de MAIE. Entrada, rosca y, si aparecen, cargos.

Hasta acá vos me podés decir con total fundamento que no parecen muy relevantes que digamos. Pero voy a retomar una historia, la de la caída de un gobierno italiano. Una más. Las elecciones parlamentarias de 2018 dejaron ganador al M5E para sorpresa de todos. Armó gobierno primero con Lega y, después de que Matteo Salvini traicionara a Giuseppe Conte, se rearmó el equipo de gobierno con un popurrí que iba de la derecha a la izquierda. Acá entró en escena Matteo Renzi que, después de su salida del PD, presentó Italia Viva. Como recordarás, las críticas a la política económica de parte de Renzi hicieron estallar la crisis política de 2021, lo que llevó a un voto de confianza sobre Conte y su gobierno. ¿Quién fue el que casi lo salva? El MAIE. En la Deputati llegaron a la mayoría absoluta necesaria gracias a su apoyo, pero en Senato no alcanzó. Chiquitos pero poderosos. Como cuando fueron determinantes para la formación del gobierno de Romano Prodi II.

Hay otra historia, menos amistosa y que puso el voto transnacional en agenda de diarios nacionales. Al punto de que se llegó a cuestionar la misma instancia representativa, la de las reformas de 2000 y 2001 que extendieron el concepto de ciudadanía. Todo comienza con Adriano Cario, electo en las parlamentarias de 2018 por USEI. Al poco tiempo, se pasó al MAIE , pero no fue noticia por eso. Lo fue por haberse comprobado que falsificó la firma de 2.140 boletas en esas elecciones. Lo hizo en, al menos, 13 de 32 secciones electorales del Consulado de Buenos Aires, según la denuncia que antepuso el senador que perdió la banca por poco, Fabio Porta (PD). El 2 de diciembre del 2021 el Senato le arrebató su banca por 132 votos a favor y 123 en contra, y confirmó a Porta en su lugar. 3 años demoró todo. Según me cuenta un amigo, Gabriel Puricelli (AKA “El Puri”), fue el primer senador en ser expulsado desde que Italia es república, además de enfrentar hoy causas penales en Italia (por delito electoral) y en Argentina (por violación de correspondencia). Un rico pibe.

¿Cómo se arma la rosca de este lado? No pude con mi genio y tuve que preguntar cómo se arman las candidaturas, cómo se hace campaña, quién mueve, si juegan los partidos políticos argentinos, etc. La cosa sana. Ahí fue de gran ayuda El Puri, quien además es vicesecretario de la Federación Argentina del Partido Democrático. Me cuenta que la definición de las candidaturas depende de cada partido político. Hay que distinguir entre los que están constituidos en la península (PD, Lega, Forza Italia, Fratelli, etc.) y los puramente regionales (MAIE y USEI). En los primeros juegan las reglas partidarias tradicionales. “Las listas son decididas centralizadamente por la dirección nacional. En el caso del PD, los círculos (la estructura de base) de América del Sur propusieron, después de consultas entre los afiliados que los integran, una lista de nombres de la cual la Dirección Nacional eligió a los cuatro candidatos del PD para toda la circunscripción”. En este punto coincide Gaia Marchiori, coordinadora de Italia Viva Sudamérica (el de Matteo Renzi). En los segundos, “son de base personalista y los candidatos los deciden los ‘emprendedores políticos’ que le dan origen y que son quienes los sostienen financieramente”.

En este punto hay algo clave que ya te mencioné más arriba: el rol de las asociaciones italianas. Tal como me cuenta Miguel De Luca quien, como fiel descendiente de calabreses, se sabe la historia de memoria: “Las sucesivas oleadas de inmigración italiana a la Argentina se desplegaron en los grandes centros urbanos del país. Se concentraron casi en su totalidad en la provincia y la ciudad de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Se asentaron, fundaron sus asociaciones culturales, sus centros de ayuda y asistencia, sus clubes y círculos de colectividades”. Hoy en día son, como toda comunidad de diáspora, organizaciones que defienden los valores, las tradiciones y, muchas veces, los intereses de quienes las integran. En este sentido, se vuelven un recurso político central para movilizar votantes, hacer campaña y jugar a las elecciones. Es histórico. Y es bidireccional, porque las asociaciones se benefician si juegan para una candidatura particular que gana, y éstos pueden contar con una red de conexiones sociales donde promover sus buenos nombres y propuestas de campaña. En criollo, política para hacer campaña. De hecho, como me cuenta Gaia Marchiori desde su descanso en la tierra patria, “jugaron un rol fundamental en la difusión de propuestas políticas. Basta pensar que fueron el núcleo principal del partido más histórico y relevante en la circunscripción Sudamérica: el MAIE”. Sí, el de Merlo.

El Puri agrega que no todas las asociaciones de la comunidad italiana son iguales. Acá, de vuelta, hay división entre los dos tipos de partido (península vs. regionales). “Algunas proveen base de apoyo a algunos partidos y otras tienen una orientación más pluralista sin compromiso concreto”. El tipo de vínculo que se construye, entonces, es distinto dependiendo de si son peninsulares (más programáticos) o regionales (más personalistas y/o clientelares). Los primeros “con frecuencia ofrecen servicios a algunas asociaciones a cambio del voto (reparaciones de las sedes sociales, facilitación de trámites burocráticos y otras prácticas clientelares)”. Mientras que los segundos “tratan de llegar al electorado a través de redes sociales, personalidades notables de la comunidad, medios de comunicación tradicionales”. En este sentido, los regionales se centran “exclusivamente en orientar la defensa del derecho individual a la ciudadanía en forma de pasaporte”, mientras que los peninsulares no escapan a ello pero “le agregan una apelación ideológica y programática, sean progresistas o de derecha”.

Esto lo pude constatar al conversar con Mario Aldo Sebastiani, médico del Hospital Italiano, uno de los defensores de la Ley IVE en Argentina y cabeza de lista para el Senato por el PD. Él considera que, en caso de ser electo, representará a los italianos sudamericanos, pero sin ser ajeno a la política en la península. “Hay que llamar a votar porque sería un lamentable retroceso que gane la derecha. Es una derecha homofóbica, que se llevaría por delante la ley del aborto, con una política de inmigración muy restrictiva. Hay riesgo de una democracia no inclusiva y nada progresista”, me cuenta por email. Acá es donde combina propuestas electorales para un electorado, pero para dos políticas. Para la península trabajará por “una ley de muerte asistida médicamente”, pero sin dejar de cuidar el territorio regional donde “me piden servicios consulares”. Acá aparecen puntos de contacto con José Palmiotti (USEI): ambos proponen ampliar el presupuesto consular, mejorar la atención a la comunidad, agilizar la burocracia y homologar títulos universitarios. Las estrategias resultan similares: tocar timbres y mover ministerios. Que los escuchen. La comunidad de la diáspora, primero.

Todo ellos, sean peninsulares o regionales, apelaron al manual completo del buen electoral. Las estrategias usadas, claro, fueron múltiples y de todo tipo. Algunas no tan transparentes, como la que me cuenta Sandro Temperini, a quien llamaron por celular para hacer campaña sin haber autorizado a que el Consulado facilite su número. Otras son más pintorescas. Un dato vital para poder arrancar a competir es saber dónde concentrarse. De los 768.000 potenciales votantes, el 90% se encuentra en Buenos Aires, Córdoba, Morón y Lomas de Zamora. Por eso a la gente del oeste no le debe sorprender esta apelación al voto pasta, con logo y colores pertinentes.

La discusión política nacional en Italia también se puede ver por estos lados a través de redes sociales, donde más fácil, rápido y sencillo calan estos mensajes. El discurso de la derecha nacionalista y extrema generó una conexión local sencilla, tal como me comparte otro corresponsal de #LaGenteVota, Eze Giletta. Apelar a figuras mediáticas, como cuenta El Puri más arriba, es común. Con ellos como banderín, la coalición Fratelli-Lega-Forza Italia comenzó a plantear la duda sobre el derecho de ciudadanía, que actualmente respeta el principio del ius sanguini. En este video podés ver cómo desde la derecha dicen abiertamente que es posible que se cambie la regla y se dé marcha atrás, cuando en realidad lo que hay es un proyecto presentado por el PD donde se propone ampliarlo al reconocer el principio de ius scholae. Esto daría derechos y obligaciones ciudadanas a quienes hayan concurrido a instituciones educativas en la península al menos 5 años.

Fake news y coso. Como en toda elección de bien. Incluso aquellas en donde un país vota para otro.

Chusmerío electoral

  • Juan Domingo Biden se mandó alguna que otra delarruada, pero igual mejora. Junté los datos que te mostré en esta entrega y los comparé con los de esta semana. En 2 meses levantó la evaluación general del país, la intención de voto a los candidatos demócratas y su propia aprobación. Los republicanos y las valoraciones negativas, todas en caída. En negrita aparece el diferencial entre julio y septiembre. Chupate esa gringa mandarina.
Fuente: Decision Desk HQ, entrega lunes 11 de julio y 20 de septiembre de 2022. En itálica el nombre de la encuesta (tracker).

  • Si te quedaste con más ganas de Gringolandia, acá te dejo una serie de cositas para ir siguiendo las elecciones. Decision Desk HQ sacó, a 50 días de las elecciones de mitad de mandato, un especial con 50 carreras electorales en 50 días para cada Estado. Arrancan con Alabama y se ve acá. Si buscás la entrega del newsletter que hicieron esta semana, vas a ver un análisis detallado del gasto de dinero en los Estados más peleados para elegir senadores (Pennsylvania, Georgia, Arizona y Nevada). Es, posta, una torta de guita. No pesifiques mentalmente. También podés entrar acá y jugar con un par de simulaciones a partir de la data histórica desde 2012 hasta la fecha. Planazo de finde.
  • La idea era que esta entrega tuviera un poco de Italia en Argentina y otro poco de Suecia a razón de 70/30. Quedó 95/5. El entusiasmo. Así, cortito y al pie, los suecos no saben todavía qué va a ser de su vida política. La socialdemocracia sueca, como es costumbre, ganó. Van 31 invictas desde 1917 en votos y en bancas. Reverencia. Sin embargo, el bloque de izquierda que comandaba quedó a 2 bancas de la mayoría de 175, mientras que el de derecha alcanzó las 176. Esto le daría la posibilidad de gobernar. Sin embargo, ahí adentro no solo está Moderata samlingspartiet (Moderados) con liberales y cristianodemócratas: también está Sverigedemokraterna (Demócratas Suecos), los del extremo. Tan peleada estuvo que los que ganaron lo hicieron por apenas 50.000 votos. Algunos liberales ya plantearon dudas sobre armar un gobierno mezcla que rompa el cordón sanitario, y Magdalena Andersson, líder de la socialdemocracia que renunció al cargo de Primera Ministra al conocer el resultado, llamó a armar un gobierno que cruce coaliciones pero sin los extremistas. La pelota la tiene Ulf Kristersson, líder de los Moderados. El temor a que se expanda la mancha del extremo es real. Acá te dejo el mapa del voto en 2022, el de 2018 y el de 2014. Temor mapeado.

Elecciones pintorescas

  • En la sección “elecciones que no le importan a nadie”, el sábado (viernes nuestro) votan en la República de Nauru. Queda acá. Tienen un presidente que es Jefe de Estado y Jefe de Gobierno al mismo tiempo, pero que lo eligen el parlamento después de las elecciones. Acá Felipe te cuenta todo. La KGB me mata.

A esta altura del newsletter estarás pensando en voz alta “leí sobre una rosca que no habías leído nunca”. Fija. Como seguro lo hiciste a gusto, podés replicar el sentimiento bancando a Cenital. Así la próxima cubro las elecciones de la comunidad que vos me pidas. Se aceptan dádivas en forma de pasajes. También podés entrar a morirte de risa con este canal de Youtube que me pasó Nicoló Bustos Laurenti, donde parodian toda la elección tana. Marida bien con un Branca.

Antes de irte, y si no lo viste aún, te dejo el brillante material que armaron el joven maravilla Juano y Lucía Cholakian, con los equipos de Cenital y Congo Podcast. Se llama “La Revancha” y aborda las elecciones de Brasil. Que cuando vuelvas a saber de mí, seguramente tocaremos un poco (bastante) el tema.

As usual, te dejo a cambio y en confianza el Google Electoral Calendar (acá desde tu compu y acá desde tu celu) y la lista de Twitter que nutre a #LaGenteVota.

Un abrazo electoral,

Facu

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Politólogo, consultor e investigador independiente. Hoy me encuentran dando clases en UBA, UTDT y UADE. Me encantan las elecciones y me sacan menos canas verdes que Racing. Un hobby que tengo es aprenderme la historia de los partidos políticos. Creo que la política marida muy bien con un tinto.
@facucruz
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