Hay que pasar el verano

Cómo sobrevivir a las altas temperaturas en las ciudades. Cuáles son las políticas urbanas de los gobiernos que asumen en AMBA. La propuesta de Brasil para contener a la gente en situación de calle y un nuevo tren en México.

Hola, ¿cómo estás? Espero que muy bien. Yo acá escribiéndote el último correo del 2023 con un agotamiento que probablemente vos también sientas. Qué año intenso, eh. Vamos con un picadito de novedades urbanas para despedirlo de la forma más relajada posible.

Una isla cada vez más caliente

Ya arrancó el calor en la mayoría de las ciudades argentinas y si miramos las sensaciones térmicas de más de 50 grados que se registraron en Río de Janeiro hace pocos días podemos estar bastante seguros de que no va a ser un verano leve. Hace un tiempo te conté sobre qué era el efecto “isla de calor” que se da en las ciudades. Básicamente es el resultado de la combinación entre el hormigón, el asfalto y otros materiales que acumulan calor, sumado a los gases que emite el transporte automotor que se concentra en los aglomerados urbanos, lo cual provoca que en esas zonas la temperatura sea más alta que en las zonas periféricas no urbanizadas. Por eso a las ciudades se las suele llamar Islas de Calor Urbano (ICU).

Las altas temperaturas derivadas del cambio climático exacerbaron este fenómeno en los últimos años. Como vemos en el gráfico que encontré en este blog hecho en base a datos del Servicio Meteorológico Nacional, la tendencia a la suba en términos históricos de las temperaturas medias del verano es irrefutable.


Algunas novedades al respecto. Hace poco me crucé con esta publicación del BID en la que se difunde una herramienta basada en análisis de imágenes satelitales que permite identificar islas de calor urbanas. URSA (Urban Reporting based on Satellite Analysis) es un software que permite ver dónde se concentra el calor en todas las ciudades de más de 100.000 habitantes de América Latina y el Caribe. La misma herramienta sugiere algunas acciones de mitigación del calor, tales como sumar árboles que den sombra, instalar techos verdes en las terrazas de los edificios o cambiar el asfalto por el concreto en las calles, y calcula la reducción de la temperatura que dichas acciones tendrían como consecuencia.

Me pareció interesante, también, este documento de la American Planning Association en el que se dan algunos detalles más acerca de cómo planificar una ciudad para que sea más resiliente al calor. Es decir, para que soporte altas temperaturas reduciendo los daños para la población y se reponga rápidamente a las olas de calor (altas temperaturas por tres días o más) cada vez más frecuentes.

En Cenital nos importa que entiendas. Por eso nos propusimos contar de manera sencilla una realidad compleja. Si te gusta lo que hacemos, ayudanos a seguir. Sumate a nuestro círculo de Mejores amigos.

Algo importante que menciona el documento es que el calor extremo no es igual para todos los miembros de la sociedad. Quienes sufren las consecuencias del déficit habitacional o viven en zonas con menor cantidad de verde están más expuestos en comparación con el resto de la población. Algo parecido dicen Alejandro Sáez Reale (quien me pasó el artículo anterior) y María Boix en este artículo que escribieron para CIPPEC.

¿La tercera es la vencida?

Hace un mes te había dicho que era muy probable que el secretario de Vivienda del nuevo gobierno nacional fuera Ricardo Inti Alpert. Hasta pude hablar con él, quien me lo había confirmado. Finalmente su nombre fue reemplazado primero por Iván Kerr, quien también dio notas en diversos medios como futuro funcionario, pero a los pocos días también fue descartado. El nuevo nombre que se confirmó en las últimas horas es el de Héctor Lostri, que fue subsecretario de Planeamiento en la Ciudad de Buenos Aires durante la gestión de Mauricio Macri. En esos años, si puede servir como pista, no se avanzó con obras de integración social y urbana en ninguna villa porteña.

Lostri es arquitecto especializado en Economía Urbana por la Universidad Torcuato Di Tella, viene del sector inmobiliario y fue socio en ese rubro de su ex jefe en la Ciudad, Daniel Chaín. Durante su paso por la gestión pública tuvo que enfrentar diversas demandas por corrupción, una de las cuales fue por contratar a su propia desarrolladora inmobiliaria (Roosevelt Emprendimientos Inmobiliarios) para el mantenimiento de edificios públicos. A su vez, Lostri -junto con Chaín- enfrentó otra causa por comprar un terreno en Villa Urquiza antes de que la línea B llegase hasta esa zona de la Ciudad, obra que hizo aumentar muy significativamente el valor del metro cuadrado del barrio. El detalle es que la decisión de extender el subte pasaba justamente por el área de Chaín, que controlaba SBASE (la empresa pública encargada de licitar las extensiones del subte), a su vez presidida por otros socios de Lostri y Chaín en Roosevelt Emprendimientos Inmobiliarios. El prontuario del flamante Secretario no termina ahí. En su paso por Fabricaciones Militares, durante la gestión nacional de Macri, fue denunciado por contrataciones de familiares y amigos en medio de una ola de despidos en la dependencia. Su último desliz fue subirse a su Mercedes Benz para irse a Pinamar en medio de las restricciones más duras de la pandemia, a fines de marzo de 2020, cuando fue obligado a volver a su casa por no poder probar un domicilio en la ciudad balnearia.

Más allá de su escaso apego a las normas, Lostri va a tener el desafío de mejorar las cifras del déficit habitacional. Una de las pocas políticas de Estado que sostuvieron el macrismo y el albertismo fue poner el foco en la integración de barrios populares. Al final del mandato del primero se formalizó el Registro Nacional de Barrios Populares y el Fondo de Integración Socio Urbana (FISU) y al principio de la gestión del segundo se financió mediante el 9% del impuesto PAÍS que, según las reformas anunciadas por Economía esta semana, aumentará su recaudación.

La pregunta es cómo se ejecutará ese dinero si la orden es parar toda obra pública nueva y las transferencias a las provincias. Seguramente dependerá de la voluntad y la sintonía del nuevo Secretario. De todas formas todavía está por verse si el FISU queda bajo Desarrollo Social (hoy Capital Humano) o si pasa a Vivienda, que dependerá del Ministerio de Infraestructura de Guillermo Ferraro.

Romper en caso de emergencia

En la Ciudad de Buenos Aires no hubo tantos cambios de nombres pero todo indica que sí de contenido de políticas urbanas. Gabriel Mraida, quien había reemplazado a María Migliore en Desarrollo Humano y Hábitat, queda en su puesto y Álvaro García Resta, quien diseñó la mayoría de los convenios urbanísticos resultantes de venta de tierra pública, quedó en su puesto de secretario de Desarrollo Urbano. Para completar el panorama, se suma Pablo Bereciartúa (ex funcionario de Macri en Nación) como ministro de Infraestructura e Ignacio Baistrocchi, contador público y ex jefe de Gabinete en Vicente López, como ministro de Espacio Público e Higiene Urbana.

Todo indica que la política pública en torno al hábitat en la Capital seguirá por un sendero similar al que venía, aunque hay quienes aseguran que habrá una vuelta a lo que fueron los dos primeros mandatos de Mauricio Macri. No porque la nueva gestión planee inaugurar algunas estaciones de subte, sino porque es probable que los trabajos de urbanización de barrio populares, una de las principales banderas de Horacio Rodríguez Larreta, no sean más una prioridad. La idea parece ser volver a lo que fue el trabajo de la UGIS (Unidad de Gestión de Intervención Social), que atendía sólo la emergencia y algunas obras puntuales. En esa época, el IVC tenía un presupuesto mucho más acotado y hubo años en los que se llegó a ejecutar menos del 60% del mismo.

El enfoque de la UGIS había cambiado cuando asumió Rodríguez Larreta y unificó en el IVC todas las dependencias abocadas a las tareas de urbanización, excepto los de la villa 31, que quedó colgando directamente del Ejecutivo y terminó siendo un proceso bastante menos virtuoso que el de las villas de Fraga, Rodrigo Bueno y Villa 20. Fue justamente el coordinador de ese barrio, Tomás Reverter, quien renunció a su puesto la semana pasada por diferencias de puntos de vista con la gestión entrante. Es que muchos de los nuevos funcionarios que están desembarcando son aquellos que Rodríguez Larreta había corrido a partir de 2016 y no tienen entre sus prioridades los procesos de urbanización. De hecho, Carlos Pedrini, que va a ser el nuevo Presidente del IVC, fue quien creó la UGIS en la gestión del primo de ojos celestes de Jorge Macri.

Lo que es un secreto a voces es que los recursos para seguir con las obras no están asegurados. Tan es así que ni siquiera confirmaron los contratos de los trabajadores del IVC, que ya se declararon en emergencia. “Cuando Jorge vino al barrio en campaña estuvo diez minutos y se fue. No le interesa el tema y su gente tiene una mirada asistencialista”, cuentan algunas de las personas que estuvieron en ese recorrido previo a las elecciones.

En la provincia de Buenos Aires también hay nuevos nombres en torno a la gestión del territorio. Desembarcó Silvina Batakis en el Ministerio de Hábitat y Desarrollo Urbano en reemplazo de Agustín Simone y Gabriel Katopodis, que estaba en Nación, pasará a hacerse cargo de Infraestructura en el territorio bonaerense. Por ahora no se anunciaron cambios ni en el Instituto Provincial de Vivienda ni en el OPISU (Organismo Provincial de Integración Socio Urbana), que tiene a su cargo las obras de urbanización de los barrios populares de Buenos Aires.

Pese a los cambios de nombres, es probable que no sean demasiados los cambios en las políticas, más allá de que seguramente la gestión provincial va a verse obligada a buscar nuevas formas de financiamiento de las obras necesarias a la luz de los anuncios de Nación y considerando que, tal como te conté acá, una parte importante de lo que se hizo en el primer período fue gracias a fondos provenientes de Casa Rosada.

Dos de afuera para terminar

Lula da Silva lanzó un plan dedicado exclusivamente a las personas que viven en la calle en Brasil. Según estadísticas de ese país, la cantidad de “sin techo” creció diez veces en la última década. El programa “Calles Visibles” dedicará cerca de 180 millones de dólares a financiar la construcción de viviendas, albergues y residencias populares que ya administra el gobierno junto a organizaciones de la sociedad civil.

Además, firmó un decreto que impide a los gobiernos locales las construcciones en los espacios públicos que alejen a las personas en situación de calle así como también a las personas con alguna discapacidad. Algo conocido como “arquitectura hostil”, cuyo exponente más común suelen ser los bancos de plazas diseñados para que nadie pueda dormir ahí, que consiste en diseñar espacios públicos de manera tal que determinados grupos no puedan disfrutarlos plenamente.

Un poco más al norte, en México, hoy se inaugura el primer tramo del Tren Maya para el cuál ya hay boletos a la venta. Si bien el proyecto completo va a tener unos 1.600 kilómetros y recorrerá todo el sureste mexicano, este primer tramo va a ir de Campeche hasta Cancún y representa alrededor de un tercio de esa extensión. Por las vías van a pasar tres servicios: uno de cargas, uno de pasajeros y un tren turístico. El tiempo de viaje de este primer tramo va a ser de 9 horas haciendo alrededor de 20 paradas y el servicio de pasajeros va a llegar a los 160 kilómetros por hora. El precio del boleto por el recorrido completo es de aproximadamente 70 dólares.

El proyecto, impulsado fuertemente por el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, después de llamar a una consulta ciudadana, tuvo bastante resistencia de algunas comunidades locales por el impacto ambiental, arqueológico y urbano que la obra en sí misma trae aparejada. Otro factor negativo señalado fueron sus consecuencias en términos de atracción de turistas a nuevas zonas, lo que podría provocar una suba muy abrupta del precio de la tierra en algunas ciudades que atraviesa el tren. Lo paradójico en algún punto es que el financiamiento de la obra estuvo garantizado, principalmente, por un impuesto al turismo que existe en la región. Parte de este debate lo podés leer en esta nota que recoge algunos testimonios interesantes.

Eso es todo por hoy.

Que tengas un lindo fin de semana y que cierres muy bien el año. Para mí fue un placer escribirte este 2023 y espero que el 2024 nos vuelva a encontrar.

Abrazos,

Fer

PD: No te olvides de sumarte, si está entre tus posibilidades económicas, a nuestro círculo de Mejores amigos y ayudarnos a seguir haciendo el periodismo en el que creemos.

Escribo sobre temas urbanos. Vivienda, transporte, infraestructura y espacio público son los ejes principales de mi trabajo. Estudié Sociología en la UBA y cursé maestrías en Sociología Económica (UNSAM) y en Ciudades (The New School, Nueva York). Bostero de Román, en mis ratos libres juego a la pelota con amigos. Siempre tengo ganas de hacer un asado.