Qué calor hará sin vos en verano

¿Por qué en la ciudad hace más calor? ¿Qué se puede hacer para disminuir sus efectos? La arquitectura de la vacunación, la clave para inmunizar más rápido. Descongelamiento de créditos UVA y la gran apuesta.

Hola, ¿cómo estás? Yo esta semana la transité con aire acondicionado así que no me puedo quejar. Espero que si estás por alguna de las zonas del país donde se registraron temperaturas récord hayas podido refugiarte también. Ni que hablar si pudiste meterte en una pileta. 

Hablando de eso, recordé -perdón por la autorreferencialidad- este correo que te mandé el verano pasado sobre la ciudad y las piletas. Tres datos me volvieron a llamar la atención: 1) Nueva York tiene 53 piletas públicas descubiertas. 2) La agrupación de Milagro Sala, Tupac Amaru, incluyó 18 piletas públicas en “El Cantri”, uno de los barrios más grandes que desarrolló en Jujuy. 3) La ciudad de Buenos Aires cuenta con 11 piletas públicas descubiertas. El año pasado la entrada salía $70 para adultos y $40 para menores. Este año, $250 y $150, respectivamente.

Hoy quiero que hablemos del calor, las ciudades y algunas otras cositas. Ah, este correo lo podés musicalizar con este tema de Pescado Rabioso o bien con este que también me gusta mucho. 

Que el árbol no te tape el golpe

Seguramente alguna vez escuchaste decir que en la ciudad el calor se siente más. Y es así. Las ciudades para quienes estudian el cambio climático son definidas como “islas de calor”. Básicamente lo que pasa en la mayoría de los aglomerados urbanos es que se acumula calor durante el día pero durante la noche las temperaturas bajan mucho menos que fuera de ellos. 

¿Por qué pasa esto? La respuesta rápida es por la forma en que crece una ciudad. El hormigón y el asfalto retienen por mucho tiempo el calor generado durante el día y esto se agrava si en el espacio urbano se tiende a construir edificios cada vez más altos (lo que además disminuye la circulación del aire), angostar las calles y reducir los espacios verdes y el arbolado público. 

Sobre este último aspecto me pareció interesante el relevamiento que hizo la ONG Caso Histórico Protege sobre los árboles del Paseo del Bajo, el túnel para camiones que inauguró en 2019 la Ciudad junto a la Nación. Un primer estudio de enero de 2020 de la asociación civil había arrojado que un tercio de los 502 árboles plantados no sobreviviría por deficiencia en los cuidados. En el nuevo informe que dieron a conocer la semana pasada sostienen que esos árboles que finalmente murieron nunca fueron reemplazados y se secaron otros hasta llegar al 69% de los árboles originalmente plantados ya sin vida.

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En la París de Anne Hidalgo los árboles también protagonizaron las últimas semanas. Es que la reelecta alcaldesa socialista lanzó un plan para cambiar radicalmente Champs Elysées, la avenida emblema que vio desfilar al ejército francés en 1944 cuando la ciudad fue recuperada de manos alemanas. El objetivo es convertir -pasados los Juegos Olímpicos de 2024- la avenida de casi dos kilómetros que destina ocho carriles para autos en un “jardín extraordinario”, según definiciones oficiales. La mitad del área va a estar dedicada a espacios verdes, plantado de diversas especies de árboles y la prioridad la tendrán peatones y ciclistas relegando a la mitad el transporte automotor.        

Pero volvamos al tema de las olas de calor y la ciudad. Hablé con Ana Carolina Herrero que es Doctora en Ciencias Biológicas y especialista en Ecología Urbana. Me contó que las olas de calor configuran situaciones de desastre para la población y que en Argentina el último caso extremo se dio en 2013, cuando por primera vez rigió una alerta nivel rojo en Buenos Aires y en Rosario. Desde 1960 la temperatura promedio en Buenos Aires aumentó 1 grado y la mínima casi 2. Parece poco pero es un montón. Además, entre 2010 y 2018 hubo más del doble de olas de calor que entre 1990 y 1999.

Durante el verano de 2013/2014 se registraron alrededor de 700 muertes por encima del promedio de la década previa, “número que superó los fallecimientos causados por todas las inundaciones de las últimas tres décadas en Argentina. Esta comparación es significativa dado que sobre las inundaciones hay al menos cierta conciencia pública sobre la necesidad de minimizar sus impactos”, precisa Herrero y otros investigadores en este documento de CIPPEC.  

Las ciudades pueden prepararse para mitigar los efectos de las olas de calor, por ejemplo sobre el sistema energético que suele colapsar en muchas zonas urbanas ante el aumento del consumo, pero el otro componente a tener en cuenta es la resiliencia, una palabra que está bastante de moda y que apunta a la capacidad de la sociedad expuesta a la ola de calor (también vale para inundaciones, olas de frío, etc.) para resistir, absorber, adaptarse y recuperarse eficazmente sus efectos.

Además, las ciudades pueden ir un paso atrás e intentar evitar consolidarse como islas de calor. Por ejemplo, reduciendo las emisiones de CO2, que en gran parte son responsabilidad del creciente transporte automotor (el subte y el tren casi no provocan emisiones), la energía que se consume en edificios residenciales y comerciales (que cada vez en mayor medida disponen únicamente de energía eléctrica) y la basura. Las otras acciones tienen que ver con una deuda de larga data de la ciudad y el área metropolitana de Buenos Aires: además de plantar árboles, se trata de generar nuevos espacios verdes, sobre todo en las zonas más densas de la ciudad.

En Disney te vacunan

Una de Covid-19 para cerrar y así no nos olvidamos que estamos viviendo una pandemia que mata a un montón de gente todos los días y no hacer boludeces (AKA fiestas clandestinas) el fin de semana. 

Así como la pandemia hizo que muchos espacios urbanos se reconfiguren para poder aislar pacientes y mantener la distancia social, ya se está hablando de la arquitectura de la vacunación y las complicaciones que puede traer la escasez de espacios que permitan aplicar las vacunas masivamente. En los ’50 cuando se empezó a aplicar la vacuna contra la Poliomielitis se formaron larguísimas filas para recibirla. Una escena que se busca evitar con el coronavirusCovid-19. 

Por eso muchos países como Estados Unidos, Alemania, Inglaterra, Israel, entre otros del hemisferio norte donde ya se empezó a vacunar masivamente, montaron centros de vacunación en estadios de fútbol, shoppings, estacionamientos y parques. En California volvieron a abrir las puertas de Disneylandia que había cerrado en marzo. Pero ahora en lugar de buscar diversión y adrenalina quienes lleguen al predio esperarán llevarse en su cuerpo la inmunidad que prometen las vacunas.

Por estos lares, varios clubes (Boca, River, San Lorenzo, Ferro, Racing y Huracán, entre otros) ya ofrecieron sus estadios y sedes para ser centros de vacunación en los próximos meses. También se prevé vacunar en museos y en el Parque Roca.

The Big Short

A partir de febrero las cuotas de los créditos UVA se descongelan, pero la condición de que la cuota no sobrepase el 35% del ingreso familiar seguirá vigente. Las familias deudoras organizadas no están conformes con el descongelamiento. Aquí una nota bastante buena (aunque no estoy de acuerdo con todos sus puntos) sobre lo que ganaron y perdieron quienes compraron su vivienda con un crédito UVA.

Desde el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat, confirmaron que van a reemplazar en los créditos Procrear el ajuste por inflación de loas UVA por el coeficiente HogAr que ajustará por salarios y un tope del 2% superior a la inflación para evitar que se disparen la cuotas en caso de que los salarios le empiecen a ganar a los precios.

Uno de los problemas alrededor de los créditos UVA es que se otorgaron préstamos a familias que no estaban en condiciones de pagarlo. En una magnitud muchísimo mayor y de manera más compleja eso fue lo que pasó también en 2007 con la crisis de las subprime en Estados Unidos que disparó/anticipó el crack financiero de 2008. De eso habla bastante la película The Big Short, que te recomiendo un montón y que además ahora te sirve también para entender, al menos en parte, lo que pasó con el short selling, Reddit y GameStop.

Bonus tracks

  • Ayer finalizaron las Audiencias Públicas por la rezonificación de Costa Salguero que habilita la construcción de viviendas de lujo en el predio que el gobierno porteño busca vender. Finalmente expusieron 2.057 personas, de las cuales solo 50 (muchas de ellas funcionarios de la Ciudad) se posicionaron a favor del proyecto. Ahora la oposición buscará que no se haga la segunda lectura y que vuelva a instancias de comisiones.
  • La Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires detectó 366.000 metros cuadrados construidos sin declarar en barrios cerrados y edificaciones residenciales de lujo en Mar del Plata y Pinamar. Busca recuperar alrededor de 41 millones de pesos correspondientes al impuesto inmobiliario. Esto se suma al fenómeno ya conocido de los barrios cerrados no registrados, que también producen pérdida de recursos fiscales. Una idea: todos esos recursos podrían usarse para aliviar una situación de desigualdad socio-habitacional muy marcada en la provincia de Buenos Aires. 
  • Me voy con este hilo que no tiene nada que ver con urbanismo pero es espectacular.

Eso es todo por hoy.

Que tengas un lindo fin de semana.

Abrazos,

Fer

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Escribo sobre temas urbanos. Vivienda, transporte, infraestructura y espacio público son los ejes principales de mi trabajo. Estudié Sociología en la UBA y cursé maestrías en Sociología Económica (UNSAM) y en Ciudades (The New School, Nueva York). Bostero de Román, en mis ratos libres juego a la pelota con amigos. Siempre tengo ganas de hacer un asado.