Trama Urbana

A donde vamos necesitamos litio

¿De qué hablamos cuando hablamos de movilidad sustentable? ¿Qué rol juegan los autos eléctricos? Recordamos dos arquitectas invisibilizadas a días del Día de la Mujer. Algunas reflexiones y datos sobre el acceso a la vivienda y la Ley de Alquileres.

Hola, ¿cómo estás? Espero que muy bien. Arrancó marzo, lo que solía ser el momento del año en el que se empiezan a hacer planes, proyectos, cursos y demás cuestiones que se van a abandonando con el correr de los meses. Sí, hoy arranqué optimista. Es que me fijé lo que te había escrito hace un año exacto: los efectos de una pandemia en la conformación de la ciudad de Buenos Aires. Fue tan lindo como ver de nuevo la sexta temporada de Lost.

Ahora sí, vamos a lo nuestro que esta semana se juntaron varios temas.

La transición

Parece que fue hace una década pero el 1 de marzo, hace apenas 11 días, Alberto Fernández dio por inauguradas las sesiones del Congreso. Mientras lo escuchaba me llamaron la atención dos palabras que mencionó: movilidad sustentable. “Hemos comenzado a trabajar en proyectos estratégicos de movilidad sustentable”, fue la frase exacta. Unos segundos antes se había referido al desarrollo de la industria del litio como un eje estratégico del desarrollo productivo del país. Se trata, como sabrás, del mineral que sirve para fabricar las baterías y del cual Argentina posee una importante reserva.

La idea es, mediante diferentes leyes, promocionar la fabricación de autos eléctricos e híbridos particulares y de pasajeros. Estos proyectos incluirían incentivos fiscales y la creación de un Instituto de la Movilidad, que buscará promover la inversión en el sector (que estiman en 5.000 millones de dólares) y, como consecuencia, generar un impacto positivo en las empresas dedicadas a la fabricación de productos asociados a estos vehículos.

De esta forma Argentina se sumaría a un pelotón de países que buscan hacer una transición hacia la movilidad eléctrica. Entre ellos está Reino Unido, que no va a vender más autos a combustión a partir de 2030 y, dentro de la región, Santiago de Chile se ubica a la vanguardia de este movimiento, ya que casi un tercio de su flota de buses es 100% eléctrica (los adquirió mediante compra directa a la empresa china BYD) y además lanzó hace poco subsidios para la compra de taxis de este tipo. 

Una pregunta que suele surgir cuando se habla de autos eléctricos es si realmente bajan la contaminación ya que para alimentarlos hay que generar electricidad en una planta que, a su vez, genera emisiones. Le mande el meme que pego abajo a Rafael Skiadaressis preguntándole cuánto hay de cierto esa duda. 

“Me siento tan sucio // “Me siento tan limpio”

Rafael me contestó con un hilo de Twitter (sí, así de complejos son mis intercambios por WhatsApp) donde la explicación que da el ingeniero Eduardo Gigante es que en realidad el beneficio de este tipo de vehículos se evidencia cuando comparamos la contaminación generada por toda la cadena de valor que termina en la nafta utilizada por un auto convencional y la que termina en un auto eléctrico. 

A esto hay que sumarle que Argentina, Chile y Bolivia disponen del 50% de las reservas de litio a nivel mundial, por lo que desarrollar esa industria sería un paso adelante en soberanía energética, máxime si además se les agrega valor en origen en lugar de exportar la materia prima.

Sin embargo, Rafael menciona que una cuestión a resolver es qué hacer con las baterías una vez que se les termina su vida útil. Si bien hay experiencias de reciclado, no parecería ser una cuestión resuelta. Otra de las problemáticas a abordar, claro, es el impacto ambiental de la actividad minera potencialmente contaminante que supone la extracción de litio. 

Más allá de estas iniciativas y del marketing que suelen tener últimamente los autos eléctricos (y una marca en particular), los expertos y expertas en movilidad suelen coincidir que la transición hacia la movilidad eléctrica es clave, pero sobre todo para el transporte masivo de personas, y que esta es sólo una parte de lo que se denomina movilidad sustentable, que incluye también un diseño urbano que permita y promueva el desplazamiento activo (caminata y uso de bicicletas) así como también la minimización del uso del auto particular. 

Cierro esta sección con dos memes que quizás explican mejor este último párrafo:

“Caminar, bicicletas, transporte público, estacionamiento limitado” // “Autos eléctricos”

“Autos, autos eléctricos, autos autónomos, autos de Uber/Lyft” 

El género de la ciudad

A lo largo de la existencia de este correo varias veces te conté cómo en las ciudades se refleja y se imprime la sociedad patriarcal en la que vivimos. Hace poco más de un año hablábamos con Ana Falú, la colectiva Ciudad del Deseo y con Mercedes D’Alessandro de estos temas. Si todavía no éramos amigues, acá podés leer ese correo.

Pasados unos días del Día Internacional de la Mujer Trabajadora me parece oportuno retomar el tema. Esta nota de Julia Roffo repasa distintos aspectos del patriarcado urbanístico, desde lo más simbólico como puede ser el ínfimo porcentaje -5%- de calles de la ciudad con nombres de mujer, hasta lo más concreto como la ausencia de rampas y ascensores en el subte para poder transitar de manera cómoda con un cochecito. 

Otro de los aspectos que aborda es la invisibilización de las arquitectas que proyectaron edificios emblemáticos. Uno de ellos es nada menos que la Biblioteca Nacional. Sí, probablemente habrás escuchado muchas veces que quien la diseñó fue Clorindo Testa, pero en realidad la obra lleva la firma de otras dos personas: Francisco Bullrich y Alicia Cazzaniga, quien además documentó la obra. A propósito de la Biblioteca Nacional, el año pasado justamente la colectiva Ciudad del Deseo organizó una charla en la cual Anahí Ballent, Inés Moisset, Carolina Quiroga y Pia López reflexionaron sobre la historia del territorio donde vivió sus últimos días Eva Duarte. 

Otra de las arquitectas invisibilizadas de la historia urbana, que también menciona Roffo en su columna, es Itala Fulvia Villa, a quien por casualidad conocí justo la semana pasada, cuando me enteré de la existencia de este documental que se estrenó en el FIBA, el festival internacional de teatro de la ciudad de Buenos Aires. 

Quizás tampoco la escuchaste nombrar nunca, pero Fulvia Villa es quien diseñó una de las partes más importantes del Cementerio de la Chacarita de Buenos Aires: el llamado Sexto Panteón o Panteón Subterráneo, una de las primeras edificaciones del estilo en el país. En ese proyecto, un joven Clorindo Testa estuvo bajo las órdenes de Fulvia Villa, quien fue una de las primeras egresadas de la carrera de Arquitectura de la UBA y además fue consejera en el Plan Rector de la ciudad de Buenos Aires junto a nada menos que Le Corbusier. Lo llamativo es que en muchas notas, como esta bastante reciente de La Nación, se le atribuye la obra a Testa aunque él mismo se encargó de desmentir esa versión cuando estaba vivo.

Ya te lo había mencionado hace algunas semanas pero aprovecho para hacerlo de nuevo: Ciudad Feminista. La lucha por el espacio en un mundo diseñado por hombres, de Leslie Kern, es una lectura fundamental para entender mejor qué es una ciudad patriarcal que profundiza las brechas de género y qué se puede hacer para cambiarlo.  

Por último te recomiendo dos artículos de City Lab (en inglés pero se leen bien con el traductor) que cuentan la historia de dos mujeres que hicieron aportes clave para el urbanismo de principios y mediados del siglo XX en Estados Unidos, pero que cuyas ideas trascendieron al país del norte: Jane Addams, en la ciudad de Chicago, y Jane Jacobs, la némesis de Robert Moses en Nueva York. Jacobs estuvo presa por luchar contra la construcción de una autopista que atravesaba el Washington Square Park (una plaza emblemática de la ciudad) que finalmente no se construyó.   

En Argentina cada 30 horas hay un femicidio. Si estás pasando por una situación de violencia te podés comunicar con el 144. 

La Ley de Alquileres y sus alrededores

Los alquileres fueron motivo de debate en las últimas semanas por varios motivos. Por un lado, entró en vigencia la obligatoriedad de registrar los contratos  ante la AFIP, una de las novedades que introduce la nueva Ley de Alquileres aprobada el año pasado y, por otro, porque el gobierno nacional anunció su descongelamiento  para el 1 de abril, que estaba vigente desde el comienzo de la pandemia.

La problemática con la que se enfrentan los hogares inquilinos ahora es que el descongelamiento opera de forma retroactiva, es decir que se tienen que poner al día con los aumentos que se establecían por contrato. Se podría decir que fue un congelamiento algo heterodoxo. 

Además, en caso de tenerlas, tienen que abonar las deudas por falta de pago. La "buena" (está mal pero no tan mal) es que para ponerse al día podrán hacerlo hasta en 12 cuotas. En el primero de los escenarios (no pago de actualización) sin interés, y en el segundo (deuda por falta de pago) con un interés igual al que marca el plazo fijo del Banco Nación, pero no se pueden aplicar punitorios ni ningún tipo de penalización. 

Desde la Asociación de Defensa de Inquilinos (ADI) creen que es muy difícil que quienes se endeudaron durante 2020 ahora estén en una posición que les permita saldar sus cuentas con intereses. Además, según una encuesta de Inquilinos Agrupados, el 40% de las familias que alquilan no sabían dónde irían a vivir una vez caído el decreto, mientras que algunas cámaras inmobiliarias hicieron un relevamiento propio donde advierten que sólo un 5% de la población inquilina se acogió al DNU que les permitía no pagar aumentos o acumular deudas, por lo que descongelamiento no sería un gran trauma. 

Más allá de que la falta de cifras oficiales hace que haya datos para todos los gustos, me llama la atención bastante seguido cómo las inmobiliarias, que se presentan como intermediarias entre la oferta y la demanda, suelen velar mucho más seguido por la oferta (el dueño o dueña) que la demanda (el inquilino o inquilina). 

La caída del decreto también habilita nuevamente los desalojos, también suspendidos hace más de un año. El ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi, aseguró que los mismos no se harán sin antes pasar por una instancia de mediación judicial obligatoria, otra de las novedades que introdujo la nueva Ley de Alquileres. La Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes, por su parte, le mandó una carta al Presidente pidiendo que se prorrogue la suspensión de desalojos en los casos donde haya niñas, niños o adolescentes en el hogar. 

Sobre el registro de alquileres en AFIP y sus efectos en el precio me pareció muy completa esta nota de Nicolás Segal y Ariel Lieutier, que centran su análisis en CABA. Concluyen, entre otras cosas, que atribuirle la suba de alquileres a un solo factor puede ser un error y que la inscripción en AFIP no implica una suba significativa en la carga tributaria de los pequeños propietarios y, por ende, no debería impactar en los precios. 

En cambio, para la persona que alquila su hogar, el registro en AFIP del contrato puede representar un beneficio muy concreto, ya que va a poder deducir hasta el 40% del valor del alquiler del Impuesto a las Ganancias. 

Mientras tanto, las cámaras inmobiliarias apuntan -quizás confundiendo correlación con causalidad- que la Ley de Alquileres promulgada hace meses produjo una suba abrupta de los alquileres, y hasta se anticipan a cuestionar la transparencia del índice del BCRA que regulará los aumentos anuales. Siguiendo esta tendencia, legisladores de Juntos por el Cambio propusieron  desde eliminar ese artículo hasta derogar en su totalidad la normativa que su propio bloque presentó en Diputados en 2019. 

Sin embargo, no parece haber demasiada racionalidad en incrementar el precio base de un alquiler con motivo de una ley que asegura que el precio real del mismo casi no cambie (e incluso pueda aumentar en contexto de alza de salarios) durante tres años. La opinión de las agrupaciones de inquilinos es que esa idea no está suficientemente difundida por los canales oficiales, por lo que las cámaras inmobiliarias ganaron el discurso público acerca de la normativa y eso podría estar generando una especie de profecía autocumplida.

Otra idea es que anda dando vueltas es que la Ley de Alquileres está provocando que muchos dueños decidan poner a la venta sus unidades o directamente dejarlas vacías. Y que esa sería la causa de la baja interanual del precio del metro cuadrado en CABA que verificó Reporte Inmobiliario en febrero. 

Podría ser una oportunidad para alcanzar el tan mentado sueño de la casa propia, pero lamentablemente hay dos problemas: el precio bajó en dólares pero los ingresos de las familias siguen siendo en pesos. Por otro lado, el crédito hipotecario es cada vez más restrictivo, lo que provoca que muchas familias que podrían estar en condiciones de pagarlo vayan al mercado de alquileres haciendo que estos suban. Una idea sería intentar desdolarizar el precio del suelo urbano, al menos paulatinamente. Parece una quimera y tal vez lo sea, pero como alguna vez te conté, hasta fines de la década del 70 las propiedades en Argentina se compraban y vendían en pesos.  

Sobre la decisión de dejar una vivienda vacía: parece irracional pero para cierto segmento de inversores inmobiliarios con “espalda” puede ser una opción, ya que de todas formas el metro cuadrado en dólares en el largo plazo por lo general tiende a subir. Para evitar esto varios países y ciudades (Alemania, Inglaterra, Barcelona, Holanda, Uruguay, entre muchos otros) emplearon diferentes instrumentos impositivos (incentivos y/o penalidades) para minimizar la vivienda ociosa. El Instituto de la Vivienda porteño estimó en 2018 que casi 10% de las viviendas de la CABA estaban vacías.

Bonus tracks

  • Bielsa habla de la organización de los espacios. No María Eugenia, la arquitecta y exministra de Desarrollo Territorial y Hábitat, sino su hermano, Marcelo. De la época en la que dirigía al Athletic de Bilbao.  
  • Me gustó este artículo sobre vigilancia urbana que publicó esta semana la revista Crisis. 
  • Esta semana en la ciudad de Buenos Aires hubo escenas poco felices en las largas filas de mayores de 80 años que se armaron bajo el sol para recibir la vacuna. Hace unas entregas les compartía esta nota sobre cómo otras grandes ciudades del mundo organizaban la arquitectura de la vacunación. La clave en ciudades densas, además de habilitar muchos centros de vacunación y muy grandes, es que estos centros estén cerca de donde viven las personas. Y no mucha gente vive cerca del Luna Park.
  • El Frente de Todos de la Ciudad de Buenos Aires presentó una iniciativa popular (un instrumento previsto por Ley) para frenar la venta y rezonificación de Costa Salguero y destinar todo el predio a un parque público. Se necesitan 40.000 firmas para que la Legislatura esté obligada a tratarla en un período de 12 meses.  
  • Me hice un poco adicto a esta cuenta de Instagram que sube fotos de casas y edificios abandonados bastante espectaculares. Me la pasó un amigo que vive en Portugal y que tiene su propio newsletter sobre diferentes experiencias que transita. Te podés suscribir acá.

Eso es todo por hoy.

Que tengas un lindo fin de semana.

Abrazos,

Fer

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Escribo sobre temas urbanos. Vivienda, transporte, infraestructura y espacio público son los ejes principales de mi trabajo. Estudié Sociología en la UBA y cursé maestrías en Sociología Económica (UNSAM) y en Ciudades (The New School, Nueva York). Bostero de Román, en mis ratos libres juego a la pelota con amigos. Siempre tengo ganas de hacer un asado.
@ferbercovich
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