Que la ciencia te acompañe

Dime qué diablos voy a hacer

Noticias sobre la vacuna y nuevos datos sobre cómo actúa el virus.

Holis, ¿cómo va? A esta altura, esta pregunta podría parecer un adorno, una cortesía. “Que sé yo Agostina, sigue habiendo una pandemia, recesión, encima ahora hay una ola de calor, se viene el dengue.” Y sí. Es cierto. Sin embargo, no todo sigue igual. Al principio nos escribíamos para acompañarnos en el desconcierto del no saber, ahora para transitar juntos la confusión de un momento en el que las instrucciones son las mismas, pero el contexto no. Ante la pandemia tenemos que seguir implementando las mismas medidas de cuidado aunque tengamos mucha más información y ya haya vacuna, lo que en principio es bastante contraintuitivo, ¿no?

Como si fuera poco tener que lidiar con nuestros propios sesgos, cansancio, sentimientos y limitaciones, algunas teorías conspirativas parecen ser reales. Tras la salida de Trump de la Casa Blanca, la doctora Deborah Birx, una de las líderes del comité asesor ante la pandemia de COVID-19 sostuvo: “Hasta el día en el que me fui (de la Casa Blanca) estoy convencida de que había bases de datos paralelas. Vi al presidente presentar gráficos que yo nunca hice, así que sé que alguien, de adentro o de afuera, estaba elaborando una base de datos paralela y gráficos que se le mostraban al presidente. No sé quién fue, pero sé qué es lo que yo mandé y sé que lo que estaba en sus manos era otra cosa”.

Así que acá estamos, encarando otra semana con resúmenes de información en la que no sabemos si podemos confiar, pero creemos que sí porque confiamos en nosotros, que nos preguntamos cómo andamos cada vez que nos escribimos.

Dime qué pasó, dime qué sobró, dime qué faltó

La que antes era la vacuna prometida hoy es la vacuna de Schrödinger: está y no está. ¿Cuántas se van a poder fabricar y en cuánto tiempo? ¿A dónde van a ir? Si hay países que ya las compraron, ¿por qué todavía no las están poniendo? Nadie sabe, pero vamos con algunas noticias para ir desenmarañando estas dudas tan complejas.

1- Esta nota de Chequeado cuenta lo que se sabe hasta ahora del plan nacional de vacunación. En resumen: ya se pactó la entrega de 51 millones de dosis que alcanzarían para vacunar a 25 millones de personas mayores de 18 años (el 85% de esa población). Además de los 300 mil esquemas completos de Sputnik V que ya ingresaron al país, se esperan otras 5 millones de dosis más en enero y casi 15 millones durante febrero. Las 22 millones de dosis de AstraZeneca deberían llegar entre marzo y julio y hay otras 9 millones adquiridas a través del programa COVAX de la OMS que aún no tienen fecha de entrega. 

Aún no hay un cronograma oficial que detalle cómo serán distribuidas y administradas estas dosis, pero el Gobierno sí adelantó un orden de prioridad para recibirlas: personal de salud (que ya empezó a ser vacunado con la Sputnik V), adultos mayores de 70 años y residentes de geriátricos, adultos de entre 60 y 69 años, personal de fuerzas armadas y seguridad, adultos de entre 18 y 59 años con comorbilidades y personal de la educación. Según el documento oficial, estos grupos suman alrededor de 15 millones de personas.

Por otro lado, el Ministerio de Salud informó que las vacunas podrán aplicarse en centros de salud, escuelas o polideportivos y a domicilio en caso de tener dificultades para movilizarse. Los equipos de vacunación están compuestos por 116 mil personas y hay 7749 establecimientos de salud que cuentan con las condiciones para vacunar, de los que 1873 cuentan con freezers para almacenar vacunas como la Sputnik que requieren temperaturas similares a otras vacunas que ya se usan en el país, y 56 tienen sistemas de ultra frío para otro tipo de vacunas, como la de Pfizer y Moderna.

2- ¿Te acordás que en este news te conté que iban a empezar ensayos clínicos combinando la vacuna de Oxford y la de Gamaleya? Bueno, esta nota explica por qué pareciera ser una buena idea. Resulta que en los ensayos de la vacuna de Oxford se observó que cuando a un grupo se le daba media dosis y luego una completa la eficacia de la vacuna mejoraba notablemente respecto a quienes se les inyectaban dos dosis completas (90% vs. 62%). Si bien no se sabe por qué sucedió, una posibilidad es que sea por el vector, que es el virus al que se le pone la proteína específica contra la que se quiere generar inmunidad. 

Esto te lo expliqué mil veces pero va de nuevo: las vacunas usan un virus que no puede causar infección a modo de “esqueleto” y se le agrega una parte del coronavirus, que es la que ingresa en las células. La idea es desarrollar una respuesta inmune para la parte que entra en las células sin cursar una infección, cosa de que si el virus posta ingresa en tu cuerpo ya tengas con qué combatirlo y no pueda entrar a tus células y reproducirse. Pero hete aquí un problema, y es que la respuesta inmune no solo se desarrolla contra la proteína del coronavirus que se le agregó al vector, sino también contra el vector en sí mismo. Y entonces puede pasar que el sistema inmune destruya parte de la segunda dosis antes de generar la inmunidad deseada. 

Una hipótesis posible respecto a lo que pasó en los ensayos de Oxford es que al bajar la primera dosis no se haya desarrollado una respuesta inmune fuerte contra el vector y que al dar la segunda el cuerpo no la asimiló tan rápido. 

En el caso de la Sputnik V, este problema está abordado de otra forma: usando un vector diferente en cada dosis. Como el Instituto Gamaleya, responsable del desarrollo, dijo que luego de dos dosis completas su eficacia fue del 90%, a los de Oxford les pareció buena idea probar ellos también con un híbrido a ver si mejoran sus resultados.

3- Al día de hoy, Israel es el país que más vacunas ha administrado y está empezando a difundir datos sobre su situación sanitaria que mostrarían una mejora significativa a partir de la vacunación con el fármaco desarrollado por Pfizer. 

Maccabi Healthcare Services, una de las cuatro organizaciones de mantenimiento de la salud actualmente activas en Israel, reportó que se observa una reducción del 60% en las hospitalizaciones de personas mayores de 60 años a partir del día 23 del calendario vacunatorio (2 días después de la segunda dosis). Este valor se obtuvo a partir del seguimiento de 50.777 pacientes, comparando la tasa de hospitalización en ese punto con la que se reportaba inmediatamente después de haber recibido la primera dosis.

Si bien los expertos señalan que algo de esa reducción podría deberse a una tendencia entre los recién vacunados a adherir más a las medidas de cuidado y confinamiento, no dejan de ser muy buenas noticias.

4- Otra de Israel: parece que dar una sola dosis de la vacuna proveería menos protección de la esperada. Una de cal, una de arena (por si no te acordás, en esta edición hablamos un poco sobre espaciar las dosis). Dado que más de 2 millones de israelíes ya obtuvieron su primera dosis, que el domingo 17 se registraron 10.021 infecciones y una tasa de positividad mayor al 10% por primera vez en más de 3 meses y que, en quienes ya recibieron la segunda dosis se observa un aumento de anticuerpos de hasta 12 veces, los expertos suponen que una de las causas del aumento de casos y la permanencia de la circulación comunitaria podría ser que con una dosis no se obtenga tanta protección como parecía en los ensayos (combinado con que el virus es muy contagioso, muta rápido y la inmunidad tarda en generarse luego de las inyecciones).

5- Al menos dos empresas estadounidenses y una rusa están investigando para crear una vacuna de coronavirus para visones. En esta edición te conté que Dinamarca planeaba sacrificar 17 millones de estos animales tras detectar una nueva variante de SARS-CoV-2 que había demostrado ser capaz de infectar personas. 

Resulta que los visones también se enferman y mueren de COVID, lo que es un problema para la industria peletera y, por otro lado, una amenaza para la salud humana, ya que hubo visones que se escaparon de las granjas que habían testeado positivo y ya se detectó en visones salvajes, lo que genera otra fuente de infección y de reserva.

Por supuesto, una solución posible es dejar de hacinar a estos animales para fabricar cosas innecesarias, pero evidentemente el peligro que esto supone no es tal si se compara con las ganancias de la industria peletera. 

6- Si bien nuestro país aún no cerró ningún acuerdo con Pfizer respecto a la entrega de vacunas, los ensayos clínicos de la farmaceútica continúan en nuestro territorio. Esto es lo que me cuenta una de las lectoras del news, voluntaria del estudio: “Recibí un llamado para participar de un sub-estudio que abrirá Pfizer para hacer un seguimiento de pacientes asintomáticos vacunados (con y sin placebo). Para este estudio seleccionan voluntarios que ya formen parte del ensayo y nos piden una visita presencial al Hospital Militar, donde nuevamente nos van a sacar una muestra de sangre e hisopar. Luego un técnico vendría a mi domicilio cada dos semanas para hisoparme. Este sub-estudio finaliza cuando, a fines de febrero, abran el sistema de  doble ciego para quienes no somos población de grupo de riesgo ni trabajadores de salud (manejo una ansiedad terrible). 

Me pareció interesante el hecho de que traten de cruzar otras variables y ver qué sucede con la vacuna en caso de pacientes asintomáticos para saber si se contagian estando vacunados, sería interesante de analizar”.

7- Dos artículos sobre distribución de las vacunas entre países. Este de Nature y este del New York Times. 

En el de Nature aparece este gráfico en el que se ve, en naranja sólido, la cantidad de dosis ya adquiridas para cada desarrollo, en naranja rayado el potencial de sobreproducción y en celeste la capacidad de producción estimada para 2021 según cada fabricante de vacunas.

Según el artículo, la mitad de las dosis que se calcula podrán producirse ya han sido reservadas por los 27 países de la Unión Europea y otros cinco estados centrales, que abarcan al 13% de la población mundial. El caso paradigmático es Canadá, que ya se aseguró nueve dosis por habitante.

Además de la injusticia evidente, el artículo del New York Times introduce una perspectiva interesante al afirmar que esto no solo redunda en un perjuicio para los países de menores ingresos. “Si los habitantes de los países de menores ingresos se quedan sin trabajo debido a los cierres necesarios para frenar la propagación del virus, tendrán menos dinero para gastar, lo que reducirá las ventas de los exportadores de Norteamérica, Europa y Asia oriental. Las empresas multinacionales de los países avanzados también tendrán dificultades para conseguir las piezas, los componentes y los productos básicos necesarios.

En el epicentro de la cuestión está la realidad de que la mayor parte del comercio internacional no implica productos acabados, sino piezas que se envían de un país a otro para ser integradas en los productos. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, de los 18 mil millones de dólares que se comercializaron el año pasado, los llamados bienes intermedios representaron 11 billones.”

8- Este recursero del New England Journal of Medicine tiene todo lo que quieren las wachas: preguntas frecuentes sobre vacunas, los papers más recientes y notas de opinión de expertos.

No te comprendo, no entiendo qué pasó

Aunque cada día sepamos un poco más sobre el virus, seguimos tratando de saber qué es y cómo actúa, así que van algunas novedades:

1- En esta nota Lucía Chemes, directora del Laboratorio de Estructura, Función y Plasticidad de Proteínas del Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la UNSAM, cuenta acerca del trabajo internacional que lideró y que logró identificar los mecanismos del Sars-CoV-2 para ingresar a las células.

En este fragmento, la investigadora resume el proyecto: “Nosotros buscábamos profundizar el conocimiento sobre el mecanismo molecular que explica cómo Spike (la proteína del Sars CoV-2) se une a un receptor del organismo -la proteína ACE2- que habilita su entrada a la célula. Cuando entendés las proteínas que interactúan en ese proceso, luego es posible identificar blancos terapéuticos. En concreto: si sabemos las proteínas que participan, podemos recurrir a drogas ya existentes y capaces de inhibirlas. Con eso, podría impedirse la replicación del patógeno en el cuerpo”.

2- Respecto a la nueva variante/cepa, este artículo tiene una lista detallada de las mutaciones en el virus. Está buenísimo porque explica vicisitudes muy específicas de una forma fácil y con apoyos visuales. Por ejemplo, respecto a una de las mutaciones dice: “Los científicos sospechan que una mutación, denominada N501Y, es muy importante para que esta variante del coronavirus B.1.1.7 sea más contagiosa. 

En un coronavirus típico, la punta de la proteína S es como una pieza de rompecabeza que no encaja. Puede engancharse a las células humanas, pero el ajuste es tan flojo que el virus a menudo se desprende y no consigue infectar la célula.

La mutación N501Y parece perfeccionar la forma de la pieza del rompecabezas, permitiendo un ajuste más apretado y aumentando la posibilidad de una infección exitosa”.

3- La Universidad de Hurlingham realizó un estudio de seroprevalencia en el municipio que permitió, mediante la realización de 1182 tests, estimar qué porcentaje de la población estuvo en contacto con el virus y mapear su recorrido.Según el vicerrector de la institución: “Este estudio brinda información para la política pública que necesitamos ahora, nos da una foto del comportamiento de la enfermedad”.

Algunos de sus resultados fueron:

  • El estudio develó una prevalencia total en el municipio de Hurlingham de 12,1%, calculada a partir de la identificación de 143 casos positivos sobre la muestra analizada. Este dato contrasta con el la tasa de incidencia acumulada de 3,8% en el distrito. 
  • La prevalencia de COVID-19 registra diferencias en las localidades del municipio: Hurlingham 8,6%, Villa Tesei 14% y William Morris 13,2%.
  • Hay mayor incidencia de la enfermedad en zonas con mayor proporción de hogares con necesidades básicas insatisfechas.
  • En referencia al género, la prevalencia es levemente mayor en mujeres (12,6%) respecto de los hombres (11,2%).
  • En cuanto a las edades, el mayor índice de prevalencia se verifica en el rango de edad de 18 a 20 años (25,8%)

Aprovechando que usaron tests de anticuerpos, te dejo este dibujito de una profesora de la Universidad de Valencia que muestra las diferencias entre lo que detecta un test de PCR, uno de antígenos y uno de anticuerpos

Pero dime algo, pues me estoy muriendo

La confusión nos puede dar tiempo para la reflexión, pero hay cosas que no podemos dejar de hacer y decisiones que tenemos que tomar. Así que acá van unas cositas sobre cómo hacer (o no hacer) en pandemia:

1- Los viajes en auto no tienen el potencial de transmisión de un recital pero son lugares cerrados casi herméticamente en los que es difícil mantener distancia. Así que unos investigadores hicieron un par de simulaciones en las que estimaron cómo se mueve el aire adentro de un Prius que va a 50km/h con dos pasajeros: uno en el asiento del conductor (a la izquierda) y otro en diagonal sentado atrás. ¿Qué observaron? Con todas las ventanillas cerradas entre el 8 y el 10% de las partículas exhaladas por alguno de los ocupantes podía alcanzar al otro, mientras que si estaban todas bajas esto disminuía a un rango entre el 0.2 y el 2% y que si no es posible abrir todas las ventanillas (por ejemplo, si hace mucho frío), es mejor que cada uno abra la que está del lado opuesto a donde está sentado que la que tiene al lado.

2- La Sociedad Argentina de Pediatría publicó un documento de posicionamiento respecto a la apertura de escuelas. 

Según el escrito, las principales premisas son:

  • Cada jurisdicción promoverá el regreso a las clases presenciales de manera parcial, progresiva y escalonada.
  • La presencialidad será limitada y deberá observar rigurosamente los protocolos de regreso consensuados por las autoridades sanitarias de la Nación y de las provincias.
  • Estas decisiones serán dinámicas y estarán claramente sujetas a la marcha de la pandemia en las diferentes regiones de nuestro país.
  • El retorno a las escuelas observará rigurosamente estos nueve puntos elaborados por los especialistas en salud

1) Contar con representantes de educación en el Comité Operativo de Emergencia (COE) para la toma de decisión del reinicio de actividades.

2) Evaluar la forma de traslado que utilizarán los niños, las niñas, docentes y no docentes, para asistir a los establecimientos.

3) Contemplar la situación habitacional o niveles de hacinamiento de los niños, niñas y docentes y planificación de acciones preventivas.

4) Instruir adecuadamente al personal docente y no docente acerca de los protocolos que deben seguirse para minimizar los riesgos de transmisión durante el tiempo de permanencia en la institución, con planificación de monitoreos permanentes.

5) Tener los procedimientos detallados sobre cómo actuar ante la aparición de un caso sospechoso y/o confirmado de COVID-19 en la escuela.

6) Articular entre las carteras de salud y educación local para la detección de casos sospechosos, procurar la realización del diagnóstico de laboratorio a fin de dar una respuesta rápida y realizar el rastreo de contactos estrechos y su monitoreo.

7) Poseer un sistema integrado de trabajo intersectorial que permita identificar y dar seguimiento a problemáticas complejas como violencia, patologías de la salud mental, trabajo infantil, dificultades de los hogares para realizar aislamientos en caso de ser necesarios, entre otras.

8) Considerar estrategias para aquellos niños y niñas con factores de riesgo que no puedan asistir de manera presencial.

9) Abordar estrategias para aquellos niños y niñas convivientes de personas con factores de riesgo.

Si te di todo, quizás te di de más

Tal vez este news sea la definición misma de ese exceso de información que trata de combatir, pero creeme que utilizo a fondo mi poder de síntesis y que cada vez que termino una edición siento que en mis ojos no ha parado de llover…

Te mando un beso enorme,

Agostina

p/d: si no reconociste las referencias de este news acá te dejo la versión de su magistral MTV Unplugged.

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Soy comunicadora científica. Desde hace tres años formo parte del colectivo Economía Femini(s)ta, donde edito la sección de ciencia y coordino la campaña #MenstruAcción. Vivo en el Abasto con mis dos gatos y mi tortuga. A la tardecita me siento en algún bar del barrio a tomar vermú y discutir lecturas con amigas.
@Bcientifica

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