Que la ciencia te acompañe

Lleno de problemas, voy a dar

Un buen resumen como para que sepas a qué se refieren todas esas cadenas de WhatsApp relacionadas al coronavirus que no paran de llegarte.

Holis, ¿cómo andás? Por más raro que suene, casi que me siento a escribir esta carta con nostalgia por las preocupaciones del pasado. ¿Te acordás cuando pensábamos que era cuestión de encontrar una vacuna y hacer botellas?

Ya sé, me vas a decir que eso nunca pasó porque en este newsletter siempre dijimos que las vacunas no eran soluciones mágicas, pero yo me imaginaba algún que otro problema logístico, distribución desigual entre países y efectos secundarios inesperados, no que un año después estaríamos en un escenario de aumento exponencial de casos, nuevas variantes, campañas antivacunación y que las políticas de restricción de actividades todavía no se iban a terminar ni de comprender ni de aplicar.

Así que bueno, como siempre, no te prometo que vayas a entender más sobre el mundo en el que vivimos después de leer esta entrega, pero en términos de pandemia esta semana fue re mil intensa y humildemente vengo a ofrecerte un buen resumen como para que sepas a qué se refieren todas esas cadenas de WhatsApp que no paran de llegarte.

Ella está lista, quiere empezar

Durante muchos meses nos referimos a “un virus que no tiene tratamiento ni vacuna”. Esto ya no es el caso, así que vamos con las últimas novedades sobre el tema:

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1- En una entrevista con Página 12, Carla Vizzotti, secretaria de Acceso a la Salud, dijo que se debía “tener una mirada realmente amplia” respecto a la posibilidad de diferir las dosis de las vacunas que lleguen al país. Esto quiere decir que en vez de inocular a las personas con un esquema completo en el tiempo estipulado (dos dosis en 21 días), las dosis se espaciarían más, lo que permitiría dar una primera dosis al doble de personas mientras se espera que llegue otro cargamento. Al día siguiente de publicada la entrevista, Vizzotti aseguró que las vacunas adquiridas se administrarían según la indicación del fabricante, aclarando que en el caso de la Sputnik V los componentes de cada dosis son distintos. Algunos medios no dudaron en calificar esto de “marcha atrás”, aunque la secretaria siempre se refirió al tema como una posibilidad a tener en cuenta.

La discusión acerca de si en un contexto de emergencia sanitaria, en el que se está viendo que no se van a poder producir tantas vacunas tan rápido como se creía, es mejor darle al doble de gente una primera dosis o a la mitad las dos se está dando en varios lugares del mundo. Si bien los ensayos clínicos se hicieron administrando las dosis con una diferencia de entre 21 o 28 días, dependiendo de la vacuna, y las farmaceúticas advirtieron que la evidencia de su eficacia sólo puede asegurarse bajo esas condiciones, en Reino Unido, donde la circulación comunitaria crece día a día, el gobierno ya anunció que optará por un esquema diferido.

Los ensayos de Pfizer y BioNTech arrojaron que luego de la primera dosis hay un 52% de eficacia, aunque no se sabe por cuánto tiempo se mantiene. AstraZeneca reportó un 73% y la Sputnik un 85%. En el último caso, el Fondo Ruso de Inversión Directa manifestó que, llegado el caso, podrían poner a disposición una versión “beta” de la vacuna con menor eficacia que serviría en lugares donde la enfermedad tiene gran incidencia.

Por otro lado, la discusión no se da solo a nivel gubernamental. Varios expertos también discuten sobre el tema, como puede observarse en este hilo de Rodrigo Quiroga y en este de Daniel Penazzi. ¿Los puntos más importantes del debate? La posibilidad de que si se espacian mucho las dosis se desarrolle una variante resistente a la vacuna, que vacunar solo a la mitad de una población vulnerable no contenga el aumento de casos tanto como vacunar al doble con menos eficacia, que las vacunas de ARN (como la Pfizer) son muy nuevas y no administrarlas según indicación aumentaría los riesgos de efectos inesperados; que demorar una segunda dosis no presentaría grandes problemas de seguridad  más que un mayor riesgo de contraer la enfermedad entre dosis y que algunas vacunas de hecho podrían generar una respuesta inmune más robusta si esto sucediera. 

2- Aún después de haber recibido la vacuna podés dar positivo en un test de coronavirus, pues no funcionan de forma instantánea, se tarda cierto tiempo en desarrollar inmunidad. ¿Por qué es importante saber esto? Porque puede ser que se atribuyan síntomas de COVID-19 a efectos adversos de la vacuna y esto haga “ruido” en los datos. Por eso es importante sostener los cuidados hasta que se alcance la inmunidad de rebaño y para no creer que, si hay casos entre las personas vacunadas, esto implica que las vacunas no funcionan.

3- Cuba está desarrollando las primeras vacunas latinoamericanas. La Soberana01 y la Soberana02 están en fase II (la segunda por terminarlo) y las autoridades estiman que durante el primer semestre del año podrán vacunar a toda la población de riesgo de la isla y para fin de año a la totalidad.

4- Se anunció que el suero hiperinmune desarrollado en el país estará disponible a partir de esta semana para ser distribuido en establecimientos de salud. Si bien esto podría ser una gran noticia, hubo irregularidades en la comunicación de los resultados, ya que al mirar las tablas no se observan diferencias significativas entre el grupo placebo y el que recibió el suero excepto en pacientes severos, aunque aún en este último caso se ve que varios indicadores fueron medidos a distintos tiempos. ¿Qué quiere decir esto? Que los datos recabados no alcanzan para afirmar que la reducción de la mortalidad, de las internaciones en terapia intensiva y del requerimiento de respiradores pueda atribuirse de forma directa e inequívoca a la utilización del suero.

5- Un fallo judicial ordenó que se le administre dióxido de cloro por pedido de la familia a un paciente que presentaba un cuadro grave de coronavirus luego de que se lo recetara un neurocirujano. El sanatorio apeló el fallo, pero el juez lo ratificó y un médico externo a la institución administró la sustancia al paciente, que finalmente murió.

Varias asociaciones médicas se manifestaron contra el fallo y formularon las advertencias de siempre: no está autorizado por ANMAT y puede ser peligroso. Además, los especialistas en neurocirugía no tienen competencias para indicar tratamientos en casos de COVID.

Cambio de forma para atacar

Aunque el 2021 pareciera la versión I’m you but stronger del 2020, hay varias cosas que cambiaron: el virus, lo que sabemos sobre él y cómo nos manejamos al respecto. Va algo de data sobre esto.

1-  La viróloga Andrea Gamarnik cita en este tweet un estudio que analizó muestras de 579 pacientes con COVID para ver qué onda la producción de anticuerpos frente a las nuevas variantes del virus. El paper dice que algunas mutaciones en la parte de las moléculas que se une a los anticuerpos reduce hasta un 6% el reconocimiento de las proteínas del coronavirus, esto no afecta significativamente la producción de antígenos. Dicho por Gamarnik: “El estudio muestra que las vacunas funcionarían contra las nuevas variantes. Se muestra que una pequeña fracción de los anticuerpos estarían debilitados frente a las mutaciones, PERO el cuerpo produce muchos anticuerpos que protegen, por eso estaríamos cubiertos”.

En otro orden de cosas, algunos científicos señalan que estas nuevas mutaciones no deberían denominarse variantes sino cepas, ya que presentan diferencias genéticas sustantivas que indicarían mayor transmisibilidad.

2- ¿Te acordás cuando nos angustiaba no saber casi nada sobre el virus? ¿Te parecía mejor que ahora que todo lo que vamos sabiendo nos angustia más? Bueno, arriba ese jueves, porque este estudio que evaluó 1733 pacientes 6 meses después de contraer la enfermedad muestra que el 75% de ellos sigue teniendo al menos un síntoma. En la muestra, que reúne datos sobre pacientes de un hospital de Wuhan con un promedio de edad de 57 años, se manifestaron problemas como fatiga, insomnio, depresión, ansiedad o disminución de la capacidad pulmonar. Para saberlo, les hicieron exámenes físicos, de laboratorio, una prueba de capacidad aeróbica y una entrevista. Además, a 350 les agregaron tests de capacidad pulmonar, tomografías y ecografías de tórax. ¿El síntoma más común? Estar exhausto y debilidad muscular (63%).

Siguiendo con la línea “la vida después del COVID”, este artículo de julio de 2020 dice: “A pesar de que se trata de un asunto trivial para los pacientes de las unidades de terapia intensiva (UTI), la disfunción eréctil (DE) es una probable consecuencia de la COVID-19 para los supervivientes, y teniendo en cuenta la alta transmisibilidad de la infección y las mayores tasas de contagio entre los hombres de edad avanzada, un fenómeno preocupante para una gran parte de los pacientes afectados”.

3-  Otro gran tema del finde pasado fue el decreto presidencial que establece parámetros para sugerir restricciones a la circulación nocturna. Específicamente se señalan los siguientes: a) cuando el cociente (resultado de dividir) entre el número de casos confirmados acumulados en los últimos 14 días y el número de casos confirmados acumulados en los 14 días previos sea superior a 1,20 y b) cuando el número de casos confirmados acumulados de los últimos 14 días por 100 mil habitantes, sea superior a 150.

En esta nota de Pablo Esteban, Jorge Aliaga señala que la razón para considerar esta medición en vez de la cantidad de días de duplicación de casos es que es “más claro comparar los contagios de una semana en relación a los de la semana anterior. Eso te hace dejar de depender tanto de lo que ocurriese día a día, así como también de la demora en la carga de datos que pudiera existir”. Por otro lado, expresa una discrepancia respecto al valor de corte: “El gobierno propone 1.20 y para mí el corte, el número a partir del cual los gobiernos provinciales deberían restringir, tendría que haber sido 1. Si apuntás a 1 los casos bajan, si apuntás a 1.20 suben pero de manera controlada, más lento”. La diferencia, entonces, radica en que 1.20 permitiría no colapsar el sistema de salud mientras que 1 no solo alcanzaría este objetivo sino que bajaría la cantidad de infectados.

Si querés seguir la evolución de estos indicadores acá Mauro Infantino habilitó una nueva herramienta de visualización que te permite saber qué provincias y municipios deberían implementar las medidas.

Solo una vez más como enlace

Lo que decimos, lo que sabemos y lo que decimos que sabemos son cosas distintas, y la comunicación no es una parte menor a la hora de apostar a comportamientos colectivos. Por ejemplo ¿estuvo bueno que Vizzotti dijera que lo de diferir dosis se estaba discutiendo o debería limitarse a comunicar decisiones ya tomadas para evitar dar lugar a confusiones y comentarios mal intencionados? ¿Insistir sobre disfunción eréctil como secuela de COVID podría fortalecer una campaña de prevención? Vamos con algunas lecturas que me gustaron:

1- En esta nota, un periodista del New York Times cuenta detalladamente cómo tomó la decisión de vacunarse con la Sputnik V. Te lo resumo así nomás: dice que si bien hubo cosas medio raras, como que los rusos se apuraron a decir que habían ganado la carrera por la vacuna cuando firmaron la aprobación temprana pero que al final patearon el inicio de la campaña hasta que coincidió con el comienzo de inoculaciones de otra vacuna en EEUU e Inglaterra, las dudas se centraron sobre la estrategia geopolítica alrededor del desarrollo y no de su efectividad. Y concluye que para quien la va a recibir lo más importante es que funcione para no agarrarte la enfermedad.

2- Un grupo de investigadores de varias partes del mundo publicó una guía para combatir la desinformación acerca de las vacunas de coronavirus. 

¿La estrategia principal? Un “sandwich de verdad” que consiste en afirmar algo cierto, denunciar un contenido falso acerca de esa certeza y repetir lo que se sabe con el objetivo de que lo que no es cierto no sea ni lo primero ni lo último en una pieza de comunicación.

3-  Este paper toma como punto de partida un trabajo de hace 100 años que reflexiona sobre qué cosas entorpecieron la prevención en el contexto de la pandemia de la gripe española y señala tres factores: 1) que la gente no llegaba a comprender el riesgo, 2) que es contraintuitivo pensar en aislarse para proteger a otros, y 3) que muchas veces las personas actúan de formas amenazantes para los demás de manera inconsciente. La investigación compila hallazgos actuales sobre percepción de riesgo, contexto social, comunicación científica, balancear intereses individuales e intereses colectivos, liderazgo, estrés y cooperación.

En la parte de comunicación científica, me gustó esto que dice sobre teorías conspirativas: “Las investigaciones sugieren que las personas sienten la necesidad de explicar los grandes acontecimientos con causas igualmente grandes y es más probable que crean en teorías conspirativas sobre acontecimientos con graves consecuencias y en tiempos de crisis. Esto es probablemente porque la gente se siente más atraída por las teorías de conspiración cuando no se atienden necesidades psicológicas importantes”. Igual, te recomiendo leerlo entero, está buenísimo.

Saco mi arma, voy a empezar

Si bien confío en que leés #MissMundo y a esta altura estás más que familiarizado con lo que pasa en EEUU, van algunas noticias sobre el vecino del norte para complementar la agenda:

1- Esta nota se pregunta si el evento en el que se tomó el Capitolio puede haber funcionado como un super-propagador. Los acontecimientos tienen todos los números: una multitud en un lugar cerrado cantando y gritando.

Sin embargo, el artículo señala que va a ser difícil saber si efectivamente se dispararon los contagios porque no hay un buen sistema de rastreo de contactos y probablemente mucha de la gente que participó viva lejos de Washington. La preocupación por el aumento de casos también tiene su lado específico: muchas de las personas que estaban ese día en el lugar son funcionarios públicos que, de contagiarse, podrían verse incapacitados de cumplir con sus tareas en un momento de fragilidad institucional.

2- Biden anunció que la profesora de medicina de la Universidad de Yale Marcella Nunez-Smith será la directora de un nuevo grupo de tareas dedicado a combatir la brecha racial en el acceso a la salud. "Asegurarse de que las comunidades más afectadas por la pandemia tengan acceso a vacunas seguras y eficaces sigue siendo una prioridad", dijo la Doctora Nunez-Smith, pero "lo que se necesita para asegurar la equidad en la recuperación no se limita a la salud y a la atención sanitaria. Tenemos que mantener conversaciones sobre la estabilidad de la vivienda, la seguridad alimentaria y la equidad educativa, así como sobre las vías de acceso a las oportunidades y promesas económicas".

3- En este artículo, el periodista Carl Zimmer señala que Estados Unidos no cuenta con las herramientas necesarias para monitorear las mutaciones del virus. “Los Estados Unidos no tienen un sistema nacional a gran escala para controlar los genomas de los coronavirus en busca de nuevas mutaciones, incluidas las que conlleva la nueva variante. Alrededor de 1,4 millones de personas dan positivo en las pruebas del virus cada semana, pero los investigadores sólo están haciendo la secuenciación del genoma –un método que puede detectar definitivamente la nueva variante– en menos de 3.000 de esas muestras semanales. Y ese trabajo se realiza por un mosaico de laboratorios académicos, estatales y comerciales.

Con un nuevo sistema, los funcionarios de salud podrían advertir al público en las zonas afectadas e instituir nuevas medidas para hacer frente a la variante –como el uso de mejores máscaras, el rastreo de contactos, el cierre de escuelas o los cierres temporales– y hacerlo con antelación, en lugar de esperar a que una nueva oleada inunde los hospitales con los enfermos”.

No me gusta este lugar

No sé si a vos te pasa también, pero a mí cada día me trae una nueva versión de “paren el mundo me quiero bajar”. Sin embargo, acá estoy, curando memes para usted y esperando que las fotos de tus mascotas me salven la semana (y, por qué no, que una discreta colaboración monetaria continúe salvando nuestro medio de subsistencia).

Si bien este news podría llamarse ciencia y confusión, espero que aunque no te dé lo necesario para entender lo incomprensible, o ánimo para pensar que todo va a mejorar muy pronto, al menos te dé motivos para seguirte cuidando.

Te mando un beso enorme,

Agostina

P.D: la canción de esta edición es uno de los temas más punk de estos muchachos que estrenaron un documental en la plataforma de plataformas que a mí me emocionó a muchos niveles.

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Soy comunicadora científica. Desde hace tres años formo parte del colectivo Economía Femini(s)ta, donde edito la sección de ciencia y coordino la campaña #MenstruAcción. Vivo en el Abasto con mis dos gatos y mi tortuga. A la tardecita me siento en algún bar del barrio a tomar vermú y discutir lecturas con amigas.
@Bcientifica

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