Distintos países del continente americano se ven obligados a recibir deportados estadounidenses, sin importar de qué región del mundo provengan. Las consecuencias de que Washington tercerice su control migratorio y las oportunidades para China.
Nacido en Cuba y criado en Estados Unidos, trabajó como analista de medios en la agencia de Inteligencia. En diálogo con Cenital, habló sobre la política norteamericana, el caso Milei, sus similitudes con Trump y sobre la comunicación en los tiempos que corren.
La cifra surge de un reporte de la ONU. El número aumentó 19 millones en un año y no para de crecer desde 2012. Más de la mitad proviene de Siria, Ucrania y Afganistán.