Trama Urbana

¿Qué revelación nos traerá la nueva fase 1?

Lo que se verá en esta nueva fase, la movilidad del virus, la manera en la que eligen transportarse las personas, veredas y socialismo urbano.

Hola, ¿cómo estás? Espero que muy bien. Antes que nada, pedirte disculpas por la ausencia del viernes pasado. Cumplimos un año y me relajé, pasa en los mejores vínculos, creo. 

Quienes no nos vamos a poder relajar por ahora somos las personas que vivimos en el AMBA ya que el miércoles volvimos a fase 1, aunque con algunas particularidades respecto de aquella del 20 de marzo. 

Como te escribí en varias oportunidades, creo que la cuarentena nos pone enfrente fenómenos que ya estaban ahí pero que por alguna razón no mirábamos tan de cerca. 

En la fase 1, nos dimos cuenta que en muchos barrios de la ciudad más rica del país el nivel de hacinamiento y precariedad es intolerable. 

En la fase 2, durante la cuarentena administrada, quedó claro que adaptar el espacio público a formas de movilidad sustentables era algo que no podía seguir esperando. 

La fase 3 en la ciudad de Buenos Aires se despertó un rechazo –injustificado y algo exagerado, desde mi humilde opinión– a quienes gustamos de correr alrededor de un parque. Pero en realidad lo que se evidenció es que tenemos poquísimos espacios verdes cerca de nuestras casas.

¿Qué revelación nos traerá la nueva fase 1? 

Me pareció interesante esta carta de la comunidad científica –publicada por Agostina Mileo en Que la ciencia te acompañe el lunes pasado– donde hacen un llamado de atención y ponen especial énfasis en un aspecto bien urbano: la infraestructura.

Según quienes firman, el aumento en los testeos y aislamiento efectivo de los contactos estrechos va a ser una de las claves del éxito de esta nueva etapa en el AMBA. Pero para que los contactos estrechos puedan aislarse, la infraestructura –en forma de centros de aislamiento en condiciones adecuadas– va a jugar un rol fundamental.

Los contactos estrechos de menores ingresos son los que acuden en su mayoría a los centros de aislamiento porque justamente no poseen las condiciones materiales para poder auto-aislarse. La explosión de casos en las villas de la ciudad de Buenos Aires parece un mal recuerdo porque la velocidad de los contagios bajó, pero la incidencia del virus en esos barrios sigue siendo más alta que en el resto de la ciudad.

La falta de agua puntualmente en el Barrio Padre Mugica también formó parte de esas revelaciones. Cada tanto recuerdo esta nota de La Nación donde se preguntaban por la “paradoja” acerca de que, pese a la millonaria inversión que había hecho el gobierno porteño, Rodríguez Larreta había perdido las elecciones–y por mucho– en ese territorio. 

Pero la pandemia puso en duda tal paradoja y en evidencia la cantidad y diversidad de problemas que ese proceso de reurbanización atravesó y atraviesa. En esta nota de José Manuel Rodríguez para EFE, Pablo Vitale, co-Director de ACIJ, describe algunos de esos problemas.

Para el especialista en Planificación y Gestión de Políticas Sociales, pese a los créditos millonarios que organismos internacionales como el BID le dio a Ciudad, los servicios básicos siguen sin estar garantizados, lo que habla de una “falta de un plan general sobre cómo urbanizar el barrio” y “acciones prioritarias para su urbanización”.

En la misma nota, Erika Cofré, integrante de la Mesa de Urbanización Participativa del Barrio Carlos Mugica, ex Villa 31, destaca que se presta más atención a lo estético –como pintar las fachadas de las casas– que a lo estructural. "Tenían que garantizarnos no las fachadas, sino un hábitat en condiciones humanas para mejorar nuestra calidad de vida”, sentencia.

¿Cómo se mueve el virus?

La dificultad para cumplir con el ASPO en los barrios populares también se ve reflejado en el patrón de movimientos de las personas, que somos las que trasladamos el virus. En este artículo de Agustina Suaya, publicado por el BID, un gráfico muestra la evolución de los movimientos de quienes residen en barrios formales e informales en dos líneas levemente pero significativamente separadas. 

Esto quiere decir que las familias que viven en esos hogares les cuesta más (dinero y esfuerzo) respetar el aislamiento. Esa brecha, que además se ensancha a lo largo de la cuarentena, significan alrededor de 47 mil personas más trasladándose a más de 10 kilómetros de su hogar. 

Algo que me llamó la atención es que antes de la línea gris punteada, donde se señala el cierre de las escuelas, las personas en barrios informales solían moverse bastante menos que aquellas personas que residen en barrios formales de la ciudad. 

La base de datos es producida por las aplicaciones de los usuarios que recopila una empresa privada que se llama Veraset para toda la región. En sus notas metodológicas aseguran que la privacidad de los datos usados está resguardada. La verdad que el mapa es de muy amigable navegación y se presta para estar un rato mirando cómo está la movilidad en cada país y provincia. En Argentina, Salta es la provincia cuyos habitantes están moviéndose casi como antes del 20 de marzo.   

Esta nota que encontré en el muy recomendable newsletter de Ignacio Ferreiro no me pareció tan respetuosa de la privacidad de los datos peeeeero estúpidas y sensuales visualizaciones de The New York Times así que te lo comparto igual. 

Desde mediados de febrero hasta la actualidad, con datos de movilidad está explicado cómo se fue esparciendo el virus a través de los distintos estados con políticas de aislamiento diferentes y descoordinadas. Además, menciona algo que no sabía: se encontraron variantes del virus más frecuentes por estado.  

Después de ver toda la historia me di cuenta que el verdadero éxito –hasta ahora– del ASPO en Argentina es que más del 90% de los nuevos casos diarios hoy se concentren en un solo aglomerado urbano. Cuanto más disperso, más incontrolable.

El estudio que muestra la nota de NYT concluye algo más estremecedor: restricciones de la movilidad más a tiempo en Estados Unidos podrían haber evitado alrededor de 36 mil muertes.

Esas motos que van a mil

La forma en que nos movemos cambió a partir de la llegada del Covid-19 y probablemente esos cambios perduren al menos por un tiempo. Acá y en la mayoría de los países del mundo el transporte público se ve cada vez más como una amenaza. Las alternativas para quienes no tienen que recorrer distancias largas puede ser la “movilidad activa” como caminar o usar la bicicleta. Pero para distancias más largas –y para quienes pueden comprarlos– la moto y los autos ganan terreno como alternativa al colectivo y al tren.

Especialistas en transporte del CONICET elaboraron una encuesta online sobre movilidad durante la pandemia cuyos resultados –que corresponden al mes de mayo– se conocieron hace poco. De los que tuvieron que moverse y prefirieron no usar el transporte público, un 40% lo hizo caminando o en bicicleta, mientras que un 44% y un 14% eligieron el auto particular y el taxi respectivamente.

Cuando se les preguntó acerca de qué medio de movilidad preferirían usar después de la cuarentena casi un tercio eligió la caminata o la bicicleta. Un mayor porcentaje que el transporte público (26%) y el privado (25%). 

Los cambios en la movilidad también se vieron reflejados de alguna manera en los datos de ventas que difundió esta semana ACARA, la asociación que nuclea a los concesionarios de automotores. En medio de la crisis económica producto de la pandemia, los números de junio fueron positivos ya que el patentamiento de vehículos creció interanualmente por primera vez en dos años.

Pero ese crecimiento en los patentamientos fue mucho más notorio para las motos que para los autos 0 km. Mientras que para los primeros la variación interanual fue del 2,3% el patentamiento de motos trepó al 8,9%. “Los motovehículos son la alternativa ideal al servicio público de pasajeros, que hoy se busca desalentar", analizaron desde ACARA.

Imposible soslayar la paradoja de que aumenten los viajes en moto en pos de cuidar la salud: los siniestros viales son la cuarta causa de muerte en Argentina y la primera en menores de 35 años. Y alrededor del 45% de las víctimas corresponde a personas que viajaban en moto. 

Como te conté en entregas anteriores, los incidentes de tránsito bajaron significativamente a causa del ASPO, básicamente porque hay menos circulación de vehículos y más controles (un dato no menor en el contexto de unidades de terapia intensiva que amenazan con colapsar si no se aplana la curva). 

Sin embargo, según un informe de Seguridad Vial, entre el 13 de abril y el 14 de junio murieron 254 personas de las cuales el 56% viajaban en moto. La incidencia subió, porque las personas autorizadas a moverse, eligen más que antes moverse en moto. Por favor, si elegís la moto, usá casco.    

La angosta vereda del centro

Sobre ese tema me gustaría compartirte este mapa que armó Cristian Moleres sobre el ancho de las veredas en la ciudad de Buenos Aires. Está inspirado en este otro de Nueva York, que marca las chances de mantener la distancia en una vereda. Si la vereda mide menos de 180 cm de ancho se marca como “imposible” mantener la distancia social.

Las normas IRAM sobre ancho de veredas van en el mismo sentido. Indican que para una vereda de doble mano constante, el ancho mínimo de circulación (sin contar arbolado o paradas de colectivos, entre otros mobiliarios urbanos) tiene que ser de 180 cm. En el mapa de Cristian puede observarse que la gran mayoría de las calles céntricas de la ciudad no superan los 2 metros de ancho en total, lo que equivale probablemente a apenas más de 1 metro de espacio de circulación neta. Una sillas de ruedas o un cochecito ocuparían el 70% de ese espacio.    

Para ayudar a estudiar si hay necesidad de ensanchar veredas o disminuir la circulación en determinados espacios se están usando cámaras que detectan por medio de inteligencia artificial la distancia entre las personas en distintas partes del mundo. Tanto en ciudades como en ámbitos de trabajo.

Hace poco el BID puso a disposición del sector público de los países de Latinoamérica una tecnología similar para usarse sobre todo en estaciones de tren y subte, pero también en el espacio público en general. Quizás otra concesión ¿temporal? donde intercambiemos privacidad en pos de la salud pública. Quién sabe.

Socialismo urbano

Pero no todo es motos, autos y veredas angostas. En Rosario, por ejemplo, desde que se habilitaron ciclovías temporales, la participación de ciclistas en la movilidad se duplicó. Esa política aún no llegó a la ciudad de Buenos Aires, donde sí se ensancharon algunas veredas provisoriamente pero no se peatonalizaron calles, práctica que se lleva adelante en varias ciudades del mundo y de Argentina para garantizar el distanciamiento social de peatones.

Pero volviendo a Rosario, la semana pasada falleció Hermes Binner, quien dio inicio a un ciclo –que todavía perdura– de gobiernos socialistas en la ciudad que vio crecer a Lionel Messi y a Gustavo Bermúdez.

En un correo del año pasado te conté cómo fue el proceso de recuperación del frente costero durante su gestión y cómo se implementó un mecanismo de recuperación de plusvalías urbanas que permitieron reinvertir en el espacio público el valor agregado generado por acciones estatales como cambios en el código urbanístico o mejoras en el territorio.   

Le pregunté a Juan Monteverde, referente de Ciudad Futura, una agrupación rosarina de izquierda que te recomiendo que sigas de cerca, cuáles fueron para él las políticas urbanas más relevantes de la gestión de Binner. Me dijo varias cosas que creo que se pueden sintetizar en los siguientes cuatro puntos:

  • El gran legado de Binner fue claramente en la ciudad y no tanto en la provincia. Ahí fue una gestión de vanguardia para la época. Creo que lo más meritorio fue imaginar algo que no existía y crearlo, sin excusas de potestades, presupuestos o límites jurisdiccionales. La salud fue un claro ejemplo de esto. En pleno neoliberalismo se generaron los centros Crecer para atender a la primera infancia en los barrios más vulnerables con una descentralización del Estado en el territorio que era muy innovadora para la época.
  • La gran transformación urbana de Rosario fue la recuperación del río, que cambió la ciudad para siempre. La apertura al río fue “sana” al principio, cuando se recuperó la primera costa. Ahí hubo una asociación público-privada virtuosa donde lo público terminaba ganando siempre.
  • Pero después, cuando el socialismo pasó a la provincia, se perdieron varios elementos del proyecto inicial de Binner. Se fue desmantelando la presencia de los centros Crecer y se empezó a desregular el mercado inmobiliario en torno a la recuperación del río. Se genero el Puerto Madero rosarino, que es Puerto Norte, donde definitivamente el privado gana más que el público y ese lugar se transformó en un emblema de la desigualdad. En ese nuevo modelo de gestión público-privada el mercado terminó con la birome de la planificación y no el Estado, como era antes.
  • Creo que con la muerte de Binner se dimensiona y se pone en valor esa obra inicial, pero también revela que la última vez que Rosario se pensó y soñó en grande fue hace 25 años. Hay que respetar ese legado y volver a pensar el futuro como se hizo en ese momento.     

El socialismo también fue noticia en Francia. En París, aunque en otras ciudades también, ganó las elecciones en base a un discurso ecologista con contenido social al punto tal que una de sus frases de cabecera fue "unir a los que temen al fin del mundo, con los que le temen al fin de mes”.

Anne Hidalgo, la alcaldesa reelecta de París por seis años más, basó su discurso ecologista en la promoción de la ciudad de los 15 minutos, que se ancla en la política de incentivar fuertemente el uso del transporte público y la bicicleta, así como generar poli-centralidades para que todas las personas puedan llegar en ese tiempo a su trabajo, a la escuela, a la universidad o a hacer las compras.

Bonus track XL

  • Este mapa que hizo Juanizio Correa me parece que sirve para entender la relación entre la pandemia y la periferia. En Santiago de Chile, las muertes por millón de habitante suben significativamente en las afueras de la ciudad y particularmente en las comunas de menores ingresos.
  • Empezó a regir esta semana la Ley de Alquileres. En esta nota, lo que tenés que saber si estás por renovar el contrato. 
  • El último 28 de junio se celebró el Día del Orgullo LGBT. Queriendo aprender un poco sobre la intersección entre políticas urbanas, diversidad y espacio público encontré este libro que quizás te interese.
  • El Lincoln Institute of Land Policy subió un repositorio con artículos y libros de especialistas en distintas ramas de las políticas urbanas. Te podés bajar un montón de material de primer nivel gratis. 
  • Me gustó este video que armaron los Jóvenes por el Clima sobre las funciones que cumplen los humedales y por qué el avance de barrios cerrados los dañan y causan inundaciones en zonas linderas.
  • Se pospuso por sexta vez la licitación de los estudios para construir la línea F. Quizás a esta altura sería mejor que avisen cuando no se suspenda. 
  • ¿Sabías que en el primer trazado de la General Paz se incluía una ciclovía? Yo no. Mirá este video que tuiteó Felipe.
  • Un equipo del Instituto Gino Germani están haciendo una investigación sobre la vida cotidiana durante el ASPO. Los ayudarías mucho contestando esta encuesta totalmente anónima en 15 minutos. 
  • El miércoles se celebró el Día de las Arquitectas y los Arquitectos en Argentina. Me parece que este meme sobre el héroe-villano del urbanismo es un buen homenaje.

A Le Corbusier se le reprocha no haber tenido tan en cuenta a los seres humanos en sus monumentalmente racionalistas diseños

A propósito de la arquitectura, una lectora de Trama Urbana me recomendó este corto documental sobre la casa de Victoria Ocampo en Buenos Aires. Ahora no puedo esperar para visitarla apenas se reabra al público en...bueno, mejor dejémoslo ahí. Hay un detalle sobre los años en que Mauricio Macri alquiló esa casa que me parece destacable.

Me enteré que se trata de la primera casa de corte racionalista en la ciudad y quien la diseñó, el arquitecto Alejandro Bustillo, se negó a firmar el proyecto porque le parecía horrible. Según cuentan en el documental, Bustillo cedió a varios “caprichos” de Ocampo al punto tal que dejó de considerarla como un proyecto propio.

A propósito de Bustillo, este fin de semana empecé a leer Mar del Plata. Un sueño de los argentinos, de Elisa Pastoriza y Juan Carlos Torre, y mi pozo anímico de domingo en ASPO fue un poco menos profundo.

Y ya que mencioné un libro de historia, aprovecho también para felicitar a quienes se dedican a su estudio, que también celebraron su día el 1 de julio. Acá te dejo una foto de Eric Hobsbawm cruzando Diagonal Norte y rodeado de edificios emblemáticos de la ciudad de Buenos Aires. Una foto que en realidad sirve como homenaje a ambas profesiones a la vez. 

Antes de dejarte, te cuento que podés apoyar a Cenital y colaborar con el proyecto en un momento muy difícil que está atravesando el periodismo.

Eso es todo por hoy, amigue. Espero que hayas disfrutado de leer estas líneas tanto como yo disfruté escribirlas. 

Que tengas un lindo fin de semana. 

Abrazos, 

Fer

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Escribo sobre temas urbanos. Vivienda, transporte, infraestructura y espacio público son los ejes principales de mi trabajo. Estudié Sociología en la UBA y cursé maestrías en Sociología Económica (UNSAM) y en Ciudades (The New School, Nueva York). Bostero de Román, en mis ratos libres juego a la pelota con amigos. Siempre tengo ganas de hacer un asado.
@ferbercovich
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