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Las exportaciones

Un detalle pormenorizado de la principal fuente de ingreso de divisas al país. ¿Cómo evolucionaron? ¿Qué exportamos? ¿A quiénes? Y, como siempre, algunas cositas más.

Hola, ¿cómo andás? Se acerca el fin de año y creo que nunca lo esperamos tanto como ahora. Me imagino festejos de todo tipo, como cuando llegó el nuevo milenio. La mala es que según una investigación llevada a cabo por especialistas en el calendario maya, el fin del mundo no sería en 2012 como se suponía sino en 2021. Parece que descubrieron que el maya encargado de hacer el calendario era disléxico. No es joda.

En fin, fue una semana corta y bastante tranquila en lo económico, así que aprovechamos para analizar un tema clave para el futuro del país, en particular para la generación de divisas: las exportaciones.

¿Por qué son importantes?

Las exportaciones son importantes por varios motivos. En lo inmediato porque, como ya vimos, son la principal fuente de ingreso de divisas al país y por ende un componente clave para su estabilidad (para 2019 fueron aproximadamente USD 66.000 millones, representando el 60% de la oferta del mercado cambiario). Vinculado con lo anterior, existe una clara correlación entre el aumento de las exportaciones y la tasa de crecimiento económico. Como se desprende del gráfico a continuación, a mayor expansión de las exportaciones, más elevada fue la tasa de crecimiento de los países. Además se puede ver que el desempeño argentino para el período 1960-2016 fue bastante magro.

Crecimiento promedio del PBI y de las exportaciones 1960-2016 para países seleccionados

Fuente: Elaboración propia en base a Banco Mundial.

¿Qué exportamos?

Argentina exporta en su mayoría productos vinculados con el sector agropecuario, aunque también hay otros bienes vinculados con la industria y la actividad extractiva. El complejo oleaginoso es el principal exportador (29% del total), compuesto por harinas y pellets de soja (USD 8.800 millones), aceites de soja (USD 3.500 millones), porotos de soja (USD 3.480 millones) y biodiesel (USD 775 millones).

En segundo lugar, se encuentra el complejo cerealero (15,5% del total), dado por la exportación de maíz (USD 6.000 millones) y trigo (USD 2.800 millones), seguido de la industria automotriz (11% del total), donde se destaca fundamentalmente la exportación de vehículos para el transporte de carga (USD 4.000 millones) y autos (USD 1.650 millones). Completan el podio la carne (USD 3.800 millones), combustibles (USD 3.200 millones), oro (USD 2.500 millones), camarones y langostinos (USD1.800 millones) y medicamentos (USD 1.450 millones).

Principales sectores y complejos exportadores 2019 (% del total)

Fuente: INDEC.

¿A quién le exportamos?

En 2019 Argentina tuvo alrededor de 9.500 empresas exportadoras, llegando con más de 3.500 productos a 180 destinos. En orden de importancia, Brasil fue el principal país receptor (16%), seguido por China (11%), Chile (5%), Vietnam (4%), India (3,3%), Países Bajos (2,8%) y Perú (2,5%). La distancia, la cultura y el idioma, el tamaño de la economía, las complementariedades entre países y los acuerdos comerciales son algunos de los factores que determinan los destinos de exportación de las empresas argentinas.

Principales destinos de las exportaciones

Fuente: Elaboración propia en base a INDEC.

¿Cómo evolucionaron las exportaciones?

Las exportaciones argentinas de bienes y servicios presentan tres etapas diferentes. A partir de la salida de la convertibilidad y de la crisis económica del 2001, las exportaciones se incrementaron sostenidamente de la mano de un tipo de cambio real elevado y aumento de los precios internacionales de las materias primas. Eso permitió que entre 2000 y 2011 las exportaciones pasaran de USD 29.200 millones a USD 97.600 millones, impulsada principalmente por el aumento en los precios de los productos (142%) y en menor medida de las cantidades exportadas (33%).

A partir de 2011 se combinan una serie de factores que llevan a la caída de las exportaciones, que para 2015 terminan ubicándose en USD 70.000 millones. La reversión del ciclo de los commodities, la profunda crisis político-económico de nuestro principal socio comercial (Brasil), sumado las restricciones comerciales y la sostenida apreciación del tipo de cambio (y elevada brecha respecto del paralelo) provocaron una reducción de casi USD 30.000 millones en tan solo 4 años.

Exportaciones de bienes y servicios (en millones de USD)

Fuente: Balance de Pagos, INDEC.

A partir del cambio de gestión en 2015, la unificación –con devaluación- del tipo de cambio junto a la liberalización de las regulaciones comerciales generaron la recuperación de las exportaciones. Estas se ubicaron en USD 79.300 millones para 2019, exclusivamente por el incremento en las cantidades exportadas (19%) ya que hubo una caída de los precios de los bienes exportados (-4%).

¿Qué hay que hacer para exportar más?

La respuesta siempre termina en la misma encrucijada: para estabilizar el tipo de cambio y la economía se necesitan más dólares, pero a la vez para que más empresas exporten se requiere de cierta estabilidad macroeconómica que les permita competir en los mercados internacionales. Algo similar sucede con la brecha cambiaria, que si se incrementa demasiado puede llevar a la subdeclaración de exportaciones.

Independientemente de las cuestiones macroeconómicas, se pueden implementar medidas específicas para sectores puntuales con potencial exportador. La pregunta del millón es, ¿cuáles son? Una manera de tratar de responder esto es a través de lo que se conoce como “ventajas comparativas reveladas”, es decir, identificar sectores que se encuentren cerca (en términos de similitud de tipos de productos, procesos productivos, etc.) de otros donde ya se esté exportando, lo cual facilitaría el salto exportador. Esto es precisamente lo que hacen Caterina Brest López, Fernando García Díaz y Martín Rapetti en este trabajo, donde encuentran 615 productos que se podrían incorporar en la canasta exportadora (generando unos USD 17.000 millones al 2023).

No obstante, la diversificación es solo una de las varias estrategias. Otra posibilidad es la de potenciar encadenamientos productivos ya existentes. En este caso, a contramano de la creencia popular, la estrategia más efectiva no parece ser la de “agregar valor a las materias primas”, es decir, ir hacia adelante en los eslabonamientos, sino hacia atrás. Por ejemplo, no ir del poroto de soja al aceite de soja, sino a la producción de tecnología que permita controlar mejor los procesos o a la fabricación de cosechadoras. En este sentido, el sector vinculado con lo que se conoce como la “economía del conocimiento” resulta clave y Argentina tiene mucho potencial para avanzar por ahí.

Sea cual sea la estrategia, el Gobierno debe poner todo su empeño en potenciar las exportaciones, una de las claves para salir del estancamiento secular que nos tiene atrapados hace años.

¿Más economía?

Desde hoy y hasta el viernes se van a llevar a cabo las Jornadas sobre Mercado de Trabajo y Equidad de la Universidad Nacional de General Sarmiento, en formato virtual. Acá pueden ver el programa y acá se inscriben.

Mañana a las 18 hay una charla muy interesante, “La macroeconomía de la pospandemia”, donde debatirán Sebastián Edwards, Marina Dal Poggetto, Hernán Lacunza y Eduardo Levy Yeyati. Se inscriben acá.

El podcast de esta semana es esta entrevista a Romina Gayá, economista especializada en comercio internacional y economía del conocimiento, donde cuenta sobre el comercio de servicios, las características del sector en la Argentina, su potencial y su proyección internacional.

Hasta acá llegamos por hoy. Ojalá que algo de todo esto te haya servido para que ahora entiendas un poco más de esta cosa tan difícil que parece la economía argentina. Si no aguantás hasta la semana que viene, la seguimos por acá.

Espero tu respuesta. Te mando un abrazo grande.

Juanma

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Me dedico a estudiar la macroeconomía argentina, algo que en este país debe ser similar a tener un doctorado en física molecular. Soy magister en Desarrollo Económico en la UNSAM y estoy haciendo el Doctorado homónimo en la UNQUI. Jugador amateur de hockey y guitarrista de fogón.
@jmtelechea
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