El Mundial de las (no) democracias

Como un juego (o no tanto) en #LaGenteVota analizamos la historia de la Copa del Mundo: ¿ganaron más los sistemas presidenciales o los parlamentarios? ¿Y qué pasó con los autoritarismos? ¿Las dictaduras hicieron más goles? Datos y gráficos desde Uruguay 1930 hasta Catar 2022. El Mundial también es político.

Hola, ¿cómo estás?

 La de hoy es una entrega en clave mundialista. Es sobre las democracias, las dictaduras y los mundiales. Primero, porque vos y yo estamos enchufados 24 h absorbiendo todo lo que rodea a la redonda. Segundo, este debate que abrió Fer Duclos -el autor de nuestro newsletter diario #NosFuimosMundial– y que me llevó a hacerme una serie de preguntas extremadamente necesarias mientras venía en el 146 camino a la oficina.

¿Qué sistemas políticos organizaron más mundiales y cuáles ganaron más? ¿Cuántas democracias fueron sede y cuántas ganaron? ¿Y dictaduras? ¿Cuál de los dos regímenes políticos hace más goles? ¿Cuál recibe más? ¿Las democracias ganan más partidos o lo hacen las dictaduras? Si te hiciste estas preguntas alguna vez, como yo, esta entrega te viene al dedo.

Fulbo fulbo fulbo. Y (no)democracias.

La política de los mundiales

¿Qué sistemas políticos organizaron y ganaron más mundiales?

Tal como dijo en 2010 el emir Hamad bin Jalifa: “Es más importante estar en la FIFA que estar en la ONU”. Esto habla del peso, el poderío y la centralidad que tienen tanto el deporte favorito del mundo como la institución internacional que lo promueve. Es, también, un baño de realidad. Uno que permite considerar que los mundiales se han jugado en todo el mundo, en países con sus propias características y reglas de funcionamiento. Al mismo tiempo, lo juegan equipos que representan a sistemas políticos con dinámicas propias que no son necesariamente compartidas por sus rivales. Esto es histórico, desde siempre. Y es bueno visualizarlo para tener el contexto. Datos matan opiniones.

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Justo la semana pasada sacamos desde el CICaD este sintético mapa de las formas de gobierno que tienen los actuales competidores de Catar 2022. Tal como podés ver, hay un variadito bastante colorido. Juegan presidencialismos, parlamentarismos con forma de república (el jefe de Estado es un presidente electo de manera indirecta por el parlamento) y con forma de monarquía parlamentarias (también llamadas constitucionales donde el jefe de Estado es un rey o reina con cargo hereditario). Hay monarquías absolutas (no hay un parlamento sobre el cual se forme un gobierno democrático y controle las decisiones tomadas), pero también semipresidencialismos (combina elementos del presidencialismo y del parlamentarismo). Acá no solo se juega a un deporte, sino qué sistema político es el campeón del mundo. Un campeonato que amamos los de la logia politológica.

Y si esa es la foto de ahora, esta es la historia. Acá armé un repositorio con todos los gráficos que te voy a mostrar en esta entrega, incluyendo la base de datos que utilicé. En este gráfico podés ver en qué sistema político se organizaron más mundiales desde 1930 hasta la fecha. De los 22 mundiales, menos de la mitad tuvieron lugar en un país con un sistema presidencialista. Si sumás las dos barras verdes, entonces los parlamentarismos ganan en organización (6 en repúblicas y 3 en monarquías parlamentarias). El dato de color es, tal vez, lo que mencionaban en el video que te compartí de Fer: Catar 2022 no es el primero que se organiza en un lugar con débiles credenciales democráticas. Hubo dos celebrados en dictadura (Italia 1934 y Argentina 1978) y uno en una monarquía absoluta (el que se está jugando).

Y acá viene el dato que me parte el alma: los parlamentarismos también ganaron más mundiales que los presidencialismos. El récord es de 9 para los primeros (7 de repúblicas y 2 de monarquías) y de tan solo 6 para los segundos. Éstos se distribuyen entre Brasil con 3 (1958, 1994 y 2002), Uruguay con 2 (1930 y 1950) y Argentina con 1 (1986). ¿Por qué? Porque el de 1978 nuestro fue en dictadura, otro sistema político. 

La otra pregunta que te debés estar haciendo es, si Brasil tiene 5 estrellas, ¿con qué ingeniería institucional ganaron las otras dos? Temón. Una fue en dictadura, la de México 1970. La otra fue una bella sorpresa que encontré: Brasil fue un parlamentarismo entre 1961 y 1963. Con la renuncia de Jânio Quadros a la presidencia y la asunción del vicepresidente João Goulart, una enmienda constitucional aprobada en el Congreso estableció la república parlamentaria en Brasil. Tancredo Neves, el mismo presidente que eligieron los militares en 1985 para el retorno paulatino a la democracia, fue el primer ministro. Dos años después de aprobada la enmienda, el propio Goulart recuperó el presidencialismo, con campaña y todo. Por eso nuestros vecinos suman un poroto para los parlamentarismos campeones. Este dátolo no lo tenías y me lo vas a agradecer para las charlas de bar.

¿Qué tal las credenciales democráticas en la historia del fútbol?

Esta primera parte que te conté fue relativamente fácil de hacer. Una parte de la base chiquita, compacta y sencilla. La parte complicada vino cuando se me ocurrió explorar.  Mi primer error fue querer saber qué tan democráticos eran los países organizadores al momento de celebrarse los 22 mundiales. Para eso, tomé dos dimensiones de la aclamada base V-Dem: apertura democrática (usando la variable democracia electoral) y libertades individuales (usando la variable democracia liberal). Mientras que la primera considera qué tan democráticas, justas y libres son las elecciones que se celebran en un país, la segunda hace referencia a la medida en que se respetan los derechos y garantías de todos los colectivos e individuos que lo habitan. Ambas son graduales porque van de menos (valores bajos) a más (valores altos) y se complementan.

Para los gráficos de apertura democrática organicé los datos en cuatro categorías: democracia plena (países con valores de 1 a 0,75 en V-Dem), democracia electoral (0,74 a 0,50), autoritarismo electoral (0,49 a 0,25) y autoritarismo pleno (0,24 a 0). Para los de libertades individuales utilicé tres: libertades plenas (países con valores de 1 a 0,60 en V-Dem), libertades limitadas (0,59 a 0,30) y libertades restringidas (0,29 a 0). 

Acá aparecieron cosas interesantes. Como te dije, Catar 2022 no es el primer Mundial organizado en un país donde no hay muchas elecciones que digamos ni en donde se restringen las libertades de determinados colectivos identitarios, religiosos y políticos. El país anfitrión es una monarquía absoluta, pero se parece bastante en términos electorales a la Italia de Mussolini y a la Argentina de los militares. En cuanto al grado de libertad permitido, se suman a este oscuro grupo los mundiales de México del PRI y hasta la Rusia de Putin. El contexto histórico ayuda al debate. También lo reaviva. Podemos ir más allá y abrir la pregunta sobre si la FIFA hace bien o hace mal en visibilizar estas cuestiones. Yo no tengo respuesta, pero quisiera leerte.

Pero hablar de una sede es rastrear una decisión, que es, casualmente, la de elegirla. Ahí inciden muchos factores (hay varias series en Netflix para que puedas detectarlos). 

Otra dimensión para pensar las (no)democracias en mundiales es quién sale campeón. ¿Tenían elecciones al momento de alzar la copa? ¿Permitían el disenso o lo encarcelaban? Si ya hiciste las cuentas, acá te las dejo graficadas. En términos de apertura democrática, Argentina en 1978 fue el último autoritarismo en salir campeón. Es notorio cómo, a partir de España 1982 y con la tercera ola de democratización, solo ganaron democracias plenas. Las manchas del pasado quedaron atrás. Lo mismo ocurre con el grado de libertad permitido en esos países: son todos mayormente plurales, inclusivos e integrados. Los flojos de papeles pueden organizar, pero al último partido no llegan con chances. Es, posiblemente, la única regularidad de esta entrega.

¿Y por estos días cómo andamos?

Para esta respuesta organicé todos los países en los grupos sorteados para el mundial. Solo para divertirme. Y porque la línea de código en R no es muy compleja. Tomé en cuenta los últimos valores de V-Dem publicados, los de 2021. Hay, como en el pasado, de todo. 

El Grupo G es, digamos, el menos democrático de todos. Solo Suiza es una democracia plena: Brasil aparece con algunas falencias, mientras que Serbia y Camerún tienen valores muy bajos. El Grupo E es pura sonrisa, votos y elecciones con Costa Rica, Alemania, España y Japón, países donde no pasan muchas cosas feas. Después quedan el Grupo D, el F y el H con un punto en común: en los tres hay al menos un país africano que tira la democracia para abajo. En términos de las libertades individuales, las tendencias son similares.

 Diagrama

Descripción generada automáticamente

Justamente este último punto abre una diagonal interesante. Al estar juntando los datos, clasificando los países y asignando los colores, me encontré con varias situaciones en donde los valores de apertura democrática estaban por encima de la mitad de la escala, pero en términos de libertades individuales el país aparecía bastante abajo. Es, sin dudas, un debate sin respuesta final, pero debate al fin. 

Hay una cantidad no menor de países que celebran elecciones cada 2, 4 o 6 años, pero que en el medio no necesariamente respetan a comunidades minoritarias, ni garantizan el libre ejercicio de los derechos y, encima, restringen el acceso a determinados servicios civiles que tiene que brindar todo Estado que se considera a sí mismo como democrático. Son, en otras palabras, democracias en la forma y en el acceso al poder, pero no en los hechos ni en el ejercicio de él. Si volvés a revisar los gráficos vas a encontrar algunos ejemplos interesantes. El mundial también ayuda a visibilizar cómo estamos.

Al final de cuentas, ¿rinden mejor los autoritarismos o las democracias en los mundiales?

Antes te conté que se me complicó cuando quise explorar. Mi segundo error fue compartir los primeros gráficos con un grupo de amigos con los que hice este curso el año pasado. Una muy talentosa colega me pinchó y me dijo que por qué no veía si las democracias hacían más goles o ganaban más partidos que los autoritarismos en la historia de los mundiales. Levanté el guante dignamente y me dispuse a descargar toda la data histórica desde Uruguay 1930 hasta la fecha. Así como lo escuchás, en la base podés encontrar partidos jugados, ganados, empatados, perdidos, goles a favor y en contra, puntos, y algunas cosas más que agregué. Todo sistematizado para que vos, si estás en el mismo nivel de desquicio a esta altura del año, puedas aprovecharlo. Solo te pido que menciones que usaste la base de #LaGenteVota y que me mandes lo que hiciste.

Luego de organizar toda la data, el siguiente paso fue ver qué mostrar, de qué manera y para responder qué pregunta. Acá fue clave el gran Pocha, del equipo de Monteagudo y flamante actor de documentales. Luego de fritarle un toque el cerebro, me ayudó a pensar qué variables elegir. No era tan central ir por la proporción de goles que hizo cada equipo en cada mundial (la cual aparece en la base) o la proporción de puntos alcanzados (que también aparece). Conceptualmente no tenía mucho sentido porque igualaba mucho a democracias y autoritarismos. Lo más claro fue ir por partidos ganados y goles a favor convertidos. Así me quedaron. Muy lindos por cierto y gracias a los amables aportes de una Gringa y de un TuQmano un día domingo.

En el gráfico (acá en grande y acá una versión 2) podés ver las dos dimensiones de democracia con la que vengo trabajando hasta acá: cruza apertura democrática (eje horizontal) con libertades individuales (eje vertical). Más hacia arriba y hacia la derecha es más democracia, más hacia abajo y hacia la izquierda es más autoritarismo. Hay una linda correlación. Cada puntito es un país en un mundial específico. Esos mismos puntitos son más rojos y más grandes si, en este caso, ganaron más partidos. Más amarrillos y más chiquitos ganaron menos partidos. Una mirada rápida muestra que los autoritarismos ganaron varios partidos, pero la nube de pelotitas combina muchos puntos chiquitos y claritos con otros pocos más oscuros y más grandes. La nube de pelotitas del extremo derecho superior es más roja y más grande, con muy pocos puntos chiquitos. Esto, en síntesis, indica que los países con débiles credenciales democráticas han ganado en la historia de los mundiales, pero menos que las democracias. Cuando podés votar bien y no te persiguen, te va mejor en un Mundial. Dato, no opinión.

Algo parecido pasa con la cantidad de goles a favor (acá en grande y acá una versión 2). El gráfico respeta los mismos criterios que el anterior, solo cambia la variable de partidos ganados por goles convertidos. Tiene, sin embargo, un detalle generalizador distintivo. Los que menos convierten no son ni las democracias ni los autoritarismos, sino los que están en el medio: las democracias fallidas o los autoritarismos que celebran elecciones mamarracho. Fijate de qué lado de la mecha te encontrás (para festejar más).

Hay también espacio para una perlita, que no necesariamente rompe la tendencia. Entre las 10 selecciones más goleadoras por torneo, hay solo 5 democracias plenas: Alemania Occidental (Suiza 1954), Francia (Suecia 1958), Brasil (Corea-Japón 2002), Alemania (Brasil 2014) y Austria (Suiza 1954). La más goleadora fue un autoritarismo pleno: Hungría, en Suiza 1954. Los otros dos fueron Brasil de 1970, que aparece en el 5° lugar de mayor cantidad de goles, y Portugal en Inglaterra 1966, en el 10°. Las otras dos fueron autoritarismos electorales al momento de organizarse el Mundial.

Estas insípidas tendencias llevan a un razonamiento bastante intuitivo. Si ganan más partidos y hacen más goles, entonces la diferencia de gol debe ser mejor para las democracias. Pero esto no es del todo correcto. Acá podés ver que no hay mucha distinción entre democracias y autoritarismos. Pero, como suele pasar, la ciencia política viene a salvar un gráfico que el fútbol rompió. Hay una explicación y ya te la adelanté antes. Antes de la tercera ola de democratización había muchos países con democracias fallidas y autoritarismos, con casi la misma cantidad de democracias plenas. Con la tercera ola, muchos de ellos mejoraron sus credenciales y consolidaron libertades ganadas. Si comparás este gráfico con este otro vas a ver que España 1982 fue un quiebre para los mundiales y para el mundo. No solo hubo más democracias en el mundo, si no que empezaron a tener mejor diferencia de gol que los pocos autoritarismos o pocas democracias fallidas que quedaron en pie.

Para el vicio del cierre te dejo el que hice de goles en contra. No dice mucho, aunque tenuemente aparecen pelotas más chicas y más claritas arriba, y algunas más oscuras y más grandes abajo. La tendencia, igual, no es tan clara como en el de partidos ganados y en el de goles a favor. Por eso, como a vos te debe dar la misma ansiedad que a mí no poder encontrar relaciones tan claras, es que te dejo la base completa. Para que puedas jugar, inventar, pensar, buscar y graficar lo que se te ocurra. Si tenés alguna idea pero no llegás a concretarla, escribime que la pensamos y dibujamos juntos. Aunque te parezca loquísima. Algo más tiene que aparecer. Yo le dediqué varios días a encontrar algunas. Espero una pared con vos.

Me retiro satisfecho. No es solo fulbo fulbo fulbo, también es política.

Recuelectorales

  • Si llegaste hasta acá, entonces comprobaste que estoy del tomate. Pero me quedo tranquilo porque vos también. No estamos solos. La Fundación Directorio Legislativo también armó su mundial: el de los poderes legislativos. Acá está en Instagram y acá en la red de redes.

Elecciones en países random

Te dejo popurrí de elecciones pintorescas de estas dos semanas que no hablamos. Le cambié el nombre porque la KGB me hace bullying.

  • El 19 de noviembre pasado se celebraron elecciones anticipadas en Malasia como consecuencia de una grave crisis política. ¿Por qué? Porque varios parlamentarios la borocotearon toda. El resultado fue que ninguno logró la mayoría (hung parliament), pero luego de un acuerdo de caballeros opositores fue electo Anwar Ibrahim con su coalición progresista.
  • Nepal fue otro que votó por la zona y que también tuvo elecciones en un clima de inestabilidad política grave. Los comunistas perdieron luego de haber ganado las de 2017. Y ganaron los progresistas de Nepali Congress, que habían perdido en ese entonces pero estaban gobernando. Todo medio un lío, pero acá hay algo más para que leas. Aún no queda claro quién se sienta en qué sillón.
  • Se suponía que iba a haber una nueva tanda de referéndums en Suiza el domingo pasado, pero el gobierno federal decidió que no. Si te quedas con la sangre en el ojo, acá tienen listados todos los del 2022, con resultados, mapas y cositas.

Si te gustó la entrega y disfrutaste leerla tanto como yo hacerla, te invito a que te sumes a la comunidad de Cenital. Esas bases no se hacen solas. El mundial no termina, se viene la fase final y el news de Fer Duclos va a estar con todo. Por último, está cerrando el año  y pronto voy a actualizar el Google Electoral Calendar (descargándolo acá desde tu compu y acá desde tu celu). La lista de Twitter sigue siendo la de siempre.

Un abrazo electoral,

Facu

Politólogo, consultor e investigador independiente. Hoy me encuentran dando clases en UBA, UTDT y UADE. Me encantan las elecciones y me sacan menos canas verdes que Racing. Un hobby que tengo es aprenderme la historia de los partidos políticos. Creo que la política marida muy bien con un tinto.