Movete, PC Fútbol; entrás vos, Football Manager

Del talent scout Gaby Ruiz al entrenador Will Still.

Hola, ¿cómo estamos?

En los treintaidosavos de final de la Copa Argentina, un equipo de la quinta y última categoría (D) eliminó a Tigre. Y dos de la cuarta ©, a Newell’s y a Gimnasia La Plata. Centro Español, Claypole y Excursionistas no serán los últimos que se carguen a un equipo de la primera. Faltan 24 partidos por los treintaidosavos. Pero la Copa Argentina enamora al futbolero medio más allá de la leyenda de David contra Goliat.

Leonel Llodrá, autor del 1–0 de Claypole a Newell’s, quedó libre de Argentinos en 2016, cuando Gabriel Heinze -ahora en Newell’s- era el entrenador. El arquero Nahuel Cajal, de Excursionistas, héroe en la definición por penales ante Gimnasia, cambió el horario de su trabajo en sistemas para jugar. Lo había expresado Pablo Ocampo, capitán de Centro Español, antes de eliminar a Tigre, cuando en la arenga recordó a los que les ayudaron a cargar la SUBE, a renovar el par de botines: “La gloria no se puede comprar”.

En la Copa Argentina, los “chicos” juegan el partido de sus vidas con los “grandes”. La mentalidad, de a ratos, pesa más que la habilidad. Fantasía, federalismo, millones en cheques gigantes. Dos hinchadas en cancha neutral. Televisación. Clasificación a la Libertadores para el campeón. “En esos 90 minutos está la chance de enfrentar a los poderosos. Pocas ideas son más excitantes como tener la posibilidad de vencer al poder -me dijo una vez el periodista Gonzalo Ruiz, autor de cuentos de fútbol que podrían suceder en la Copa Argentina-. No es común, pero cuando pasa nos miramos y coincidimos: el fútbol vuelve a ser hermoso porque vuelve a tener épica. Y en esos triunfos de los débiles nos vemos reflejados. La Copa Argentina nos muestra que uno de los nuestros -un vecino, el primo, tu preceptor- lo logró. Y lo sentimos propio”.

Bueno, vamo’ a jugá (en serio)

Es el entrenador más joven de las cinco ligas top de Europa (30 años). El Stade de Reims, de la Ligue 1 de Francia, paga una multa de 25.000 euros por partido porque aún no tiene la licencia UEFA Pro. En la liga de Lionel Messi -y en su primera experiencia como DT confirmado en el puesto-, dirigió 14 partidos: seis triunfos, ocho empates, invicto. El Reims, que regresó en 2018 a la primera división, aspira ahora a clasificarse a la Europa League. Destella Folarin Balogun, goleador de la liga con Kylian Mbappé (15). Es el equipo que dirige Will Still, un entrenador formateado a fuerza de horas que dejaban los ojos rojos frente a la pantalla con el Football Manager, un juego de PC que rompe las paredes de la virtualidad.

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“Nunca había pensado que el Football Manager hubiese podido influir en mi carrera en la vida real. Pero me obsesioné con el juego de chico, y probablemente encendió el fuego que tengo ahora como entrenador. Mi hermano y yo jugábamos sin parar. Nuestros padres no nos dejaban tener una PlayStation, así que jugábamos al Football Manager en la computadora de la familia. Creábamos un plantel, organizábamos los entrenamientos”, narra en su carta en Coaches’ Voice. Hijo de padres ingleses emigrados a Bélgica, Still quiso ser futbolista, en el Sint-Truidense. A los 9 años empezó a jugar al FIFA Manager Premier League, que lo llevó más tarde a las tácticas del Football Manager. Sus padres volvieron a prohibir. Se las rebuscó, a escondidas. Y a los 17 se dio cuenta de que no iba a ser jugador pero que quería ser entrenador. Se fue a estudiar a Inglaterra, al Myerscough College. Entrenó a juveniles en el Preston North End.

El siempre actualizado Football Manager por una legión mundial de researchers registra más de un millón de jugadores de más de 116 ligas de más de 51 países (de Argentina, 65 mil futbolistas). Su ya viejo pariente, el PC Fútbol, cautivó a la generación de los 90/2000 en Argentina (la versión 5.0 Apertura 1997 incluía los relatos de Marcelo Araujo, y la 6.0 Apertura 1998, los de Víctor Hugo Morales). Más centrado en la administración del club que en la gestión del equipo, de origen español y no inglés -el FM es desarrollado por Sports Interactive en Londres-, en el PC Fútbol se podía ser, a la vez, presidente, mánager, técnico y hasta canchero.

A Gaby Ruiz no le gustan las traducciones de talent scout (“ojeador”, a la española; “cazatalentos”, a la argentina). “Soy alguien –me dijo en 2018– que va a los partidos e intenta ver buenos jugadores que ayuden a mi equipo”. Gaby Ruiz todavía hoy es el jefe de reclutamiento del Leeds, el equipo de la Premier League que dirigió Marcelo Bielsa. Como Will Still, Ruiz completó un círculo: es el periodista que, mientras trabajaba en el diario Marca, creó en el verano madrileño de 1992 el PC Fútbol. Sus hermanos, dueños de la empresa de videojuegos Dinamic, le habían traído el Football Manager desde Londres. Ruiz trabajó en el Sassuolo de Italia, en el Elche de España y en el Middlesbrough. “Hoy lo que hago es distinto: es viajar por Europa, ir a partidos de todas las divisiones de distintos países y de diferentes categorías juveniles -me contó Ruiz-. El jugador bueno está en cualquier sitio y en cualquier momento. Lo único importante es ir a cada partido con la mente totalmente limpia, sin ningún tipo de prejuicio, analizarlos con total rigor; en cualquier momento, en cualquier sitio, en el partido más insospechado, vas a tener delante de ti a un jugador interesante”.

El PC Fútbol y el Football Manager son, más bien, las inferiores de los scouts y los “videoanalistas”. Lo distintivo es que ahora uno de ellos puede convertirse en el entrenador principal. En su primera experiencia de trabajo con mayores, en el Sint-Truidense de la segunda división de Bélgica -sí, el mismo club en el que no había podido ser futbolista-, lo primero que le preguntó el entrenador a Still fue si sabía filmar un partido (lo segundo, si podía “cortarlo”, es decir, editar jugadas). Durante los 14 meses en el Sint-Truidense, Still intentaba ganar la liga también en el Football Manager. A Max Bergmann los medios lo redujeron a “el entrenador youtuber”. El año pasado, a los 24, suspendido el DT, dirigió al Hallescher en la tercera división de Alemania. Bergmann ya era ayudante de campo. Había sido contratado a los 20 por el Hallescher después de que vieran sus análisis en YouTube. A los 84 minutos perdía como local 1–3 ante el Osnabrück. Fue 3–3. En su canal, Total Football Analysis Magazine, aún se pueden chusmear sus videos sobre Bielsa, Erik ten Hag (antes en Ajax, ahora en Manchester United) o Pep Guardiola.

Volvamos al Stade de Reims de Will Still. “Usa la variedad para mantenerse impredecible. A veces se alejan mucho del arquero, mientras que otras juegan desde atrás y se mantienen pacientes con la pelota -escribe Graham Ruthven en Optus Sport-. No suelen dominar la posesión, pero saben cómo aprovecharla al máximo cuando la tienen. Ayuda que tengan al explosivo Balogun para meterse detrás de las defensas, como lo hizo con el 1–1 en tiempo de descuento contra el PSG en el Parque de los Príncipes”. Still le otorga puntos a los futbolistas durante cada entrenamiento. El que menos suma en el mes, paga una comida para el grupo. “El niño que hay en mí, que pasó todas esas horas convirtiéndose en uno de los mejores entrenadores del mundo y ganándolo todo en el Football Manager, me dice que me aferre al sueño de entrenar al West Ham -escribe en su carta-. Aún me queda camino por recorrer; tengo que trabajar duro y dedicar muchas horas al mundo real. Estoy preparado para el reto”.

Este domingo, a las 11, el Reims de Still recibe al Toulouse por la fecha 25 de la Ligue 1. No la tendrá fácil: el Toulouse lo eliminó en los octavos de final de la Copa de Francia, única derrota (3–1) de Still como entrenador. Y es el club que utiliza la base de datos del Football Manager para contratar futbolistas. Damien Comolli, actual director de fútbol del Toulouse, fichó a Luka Modrić cuando trabajaba en el Tottenham. Modrić era un “tapado” que jugaba en el Dinamo Zagreb. Reims-Toulouse, o una partida de Football Manager en carne y hueso.

Pizza post cancha (con helado de postre)

De selección

  • La selección argentina Sub 15 jugó un amistoso con Estudiantes de Río Cuarto en Córdoba. Río Cuarto es el pago chico de Pablo Aimar, entrenador de la Sub 17 y ayudante de Lionel Scaloni en la mayor. Fue en su reconocimiento. “Ojalá me toque seguir estando con los mayores y los más chiquitos, porque somos felices. Es divino, un honor formar parte de las selecciones argentinas”, dijo, y detalló: “El trabajo con jóvenes que quieren ser profesionales, de cualquier actividad, es de una responsabilidad enorme. Es ayudar a la sociedad, a que entren con buenas intenciones, ayudarlos a crecer como seres humanos, no sólo como futbolistas”. Escuchar a Aimar es reflexión y aprendizaje. En 2020, entrevistado en Prepárense para perder por Zequi Scher, dijo: “El fútbol es el deporte más popular porque es lo más parecido a la moneda en el aire”.
  • La selección femenina cerró su fecha FIFA con tres triunfos en tres partidos, siete goles a favor y cero en contra. En Nueva Zelanda le ganó 4–0 a Chile y 1–0 y 2–0 a las locales. Mariana Larroquette metió tres goles, uno en cada duelo (este, el más lindo). Larroquette jugó con varones al baby en el Juventud, de Castelar. Una vez lo enfrentamos con mi club. Categoría 92, bailó a un pibe que, a la vez, era su compañero de escuela. En la semana, durante un recreo, el pibe le metió una piña. También sufrió a las madres de Nuestra Señora de Fátima. Un grupo pidió que la sacaran de las clases de Educación Física porque “pateaba muy fuerte” y “golpeaba a las compañeras”. Se terminó ella cambiando de escuela. Mi hermana fue su compañera de banco. Estos recuerdos le afloraron mientras miraba emocionada los partidos de la selección durante el Mundial de Francia 2019, con su hijo de dos años imitando a las jugadoras. Le voy a avisar que el 24 de julio, a las tres de la mañana, Argentina debutará ante Italia en el Mundial de Australia y Nueva Zelanda 2023, por el grupo G que integra junto a Sudáfrica y Suecia. Que arriba, juega Mariana.

Cortita y al pie

  • Ediciones Al Arco, pionera en literatura deportiva, cumple 20 años. En el camino publicó 21 biografías, 17 libros de cuentos, 52 de fútbol y 48 de historia. Una bestialidad a cargo de los periodistas Marcos González Cezer y Julio Boccalatte. Acá se pueden leer y bajar algunos en pdf. De esos leí Los colores del fútbol, de Facundo Sava; Deportes, desaparecidos y dictadura, de Gustavo Veiga; y los cuentos de Un 11 de antología. Me espera, en la biblioteca, Periodistas depordivos, de Walter Vargas. Todos son un viaje.
  • Jakub Jankto, mediocampista del Sparta Praga y de la selección de República Checa, salió a la cancha por primera vez, el domingo pasado, después de haber dicho públicamente que es homosexual. Entró en el segundo tiempo y lo ovacionaron. Sparta Praga le ganó 3–0 al Jablonec, en casa. “Por primera vez -dijo Jankto- jugué con una sonrisa”. Juan Stanisci escribe un aguafuerte en clave ensayística en un post de Lástima a nadie, maestro. Se pregunta: “¿Qué lleva a que la identidad sexual de una persona sea noticia? ¿Por qué nos alegramos las pocas veces que un futbolista decide hablar sobre su homosexualidad?”.

Esta semana volvíamos en auto de la Costa Atlántica con dos amigos, y cuando sonó Para no olvidar, de Los Rodríguez, a los segundos cada uno cambió la letra de Andrés Calamaro por la de la canción de su hinchada. Primereó el hincha de Vélez: “Ya ganamos la Copa Libertadores, oooh”. Es una práctica homeopática.

Esto fue todo por este sábado. La seguimos en 15 días.

Si cada vez que nos aventuramos a escribir es una oportunidad de aprender –como banca Cenital-, también cada vez que miramos un partido.

Salú y abrazos,

Roberto Parrottino (Beto)

Soy periodista especializado en deportes -si eso existiese- desde 2008. Lo supe antes de frustrarme como futbolista. Trabajé en diarios, revistas y webs, colaboré en libros y participé en documentales y series. Debuté en la redacción de El Gráfico y aún aprendo como docente de periodismo. Pero, ante todo, escribo. No hay día en la vida en que no diga -aunque sea para adentro- la palabra “fútbol”.