En contexto

Manzur al poder

El jefe de Gabinete es la cara visible de una gestión que en 15 días cambió su dinámica. Toma decisiones sin pedir permiso y avanza a paso firme sobre la gestión sanitaria y la económica.

¡Buen fin de semana! Llegamos con vida a octubre. No es poca cosa. Especialmente si pensamos en las semanas frenéticas que pasamos después de las PASO. 

Juan Manzur está cumpliendo hoy apenas dos semanas como jefe de Gabinete de la Nación y a esta altura ya queda claro para todos cuál es el cambio que tanto su designación como la del resto de los nuevos ministros le vino a imprimir a la gestión de Alberto Fernández. En las redes nos hicieron bullying a periodistas y columnistas por decir que fueron designaciones para darle volumen político al equipo de gobierno pero, más allá de las cargadas, estamos ante un gabinete que ahora impone agenda y ritmo y, al menos en esto días, logró alejar a la palabra presidencial de la desgastante sobreexposición permanente.

Al interior del gabinete hay un cambio que, cuentan en el Gobierno, se percibe fundamental: los ministros salientes pedían permiso antes de ejecutar decisiones, los entrantes resuelven sin preguntar. Los ejemplos sobran y Manzur es la cara más visible de ese cambio.

Tres horas después de haber jurado como jefe de Gabinete, el tucumano ya había organizado una conferencia de prensa matutina con la ministra de Salud, Carla Vizzotti, para anunciar la mega simbólica decisión de eliminar la obligatoriedad del barbijo al aire libre. Un anuncio que sin su llegada al Gobierno probablemente no hubiera sucedido. Vizzotti no estaba de acuerdo con avanzar en ese sentido y, cuando fue convocada a la conferencia de prensa, ensayó un intento de consulta previa con el comité de epidemiólogos que asesoró al Poder Ejecutivo durante toda la pandemia. No fue posible. “Yo lo anuncio mañana a las 8.30. Si querés vení”, le respondió el jefe de Gabinete.

De hecho, la medida fue analizada por el Comité Federal de Salud, que reúne a todos los ministros de Salud del país, a posteriori de haber sido anunciada. Ahí algunas provincias avisaron que no adhieren.

La intervención de Manzur sobre la gestión sanitaria se expresa también en algunos cambios en el equipo de Vizzotti. Particularmente, en el área de comunicación. Cerca de la ministra cuentan que no está atravesando un buen momento y relacionan directamente el episodio de salud que tuvo esta semana con ese escenario. Aún así, enfatizan su buena relación con Manzur, de cuando fue directora nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles. “Carla Vizzotti es quien es a nivel mundial por el calendario insignia de vacunación que estableció para la Argentina y eso no hubiera sido posible en su momento sin el respaldo de Manzur”, remarcan.

Este cambio en la dinámica encuentra recepciones dispares entre los distintos miembros del Frente de Todos. Hay quienes dicen que era necesario, quienes observan con preocupación que “Alberto entregó la gestión llave en mano”, y otros que coinciden con ese diagnóstico pero que consideran una decisión acertada del Presidente correrse del centro de la agenda política después de la catástrofe electoral de las PASO.

Y los cambios, por supuesto, no llegan solo a Salud. Al día siguiente de jurar como jefe de Gabinete, Manzur llegó a la Rosada a las 7 de la mañana. Se sorprendió porque prácticamente no había funcionarios en la Casa de Gobierno y fue ahí cuando decidió convocar a la primera reunión de Gabinete del gobierno de Alberto para el día siguiente a las 7.30. En ese encuentro les informó que ellos y sus equipos quedaban todos ratificados en la gestión hasta el 15 de noviembre. ¿Y después? Después dependerá del resultado electoral.

También el Ministerio de Economía sintió los nuevos vientos que corren. Después de tener pisado el proyecto de Ley de Fomento al Desarrollo Agroindustrial durante meses por alguna preocupación con los números de la iniciativa, en los últimos días tuvieron que presentarla con bombos y platillos. Lo mismo le pasó al Ministerio de Desarrollo Productivo con las restricciones para la exportación de carne a China y con el papel protagónico que asumió Julián Domínguez en competencias que Matías Kulfas creía suyas.

La foto de Daniel Rafecas, todavía candidato a la Procuración, junto a Martín Soria y a Juan Martín Mena ayer también puede inscribirse en la línea de cambios, aunque oficialmente en el gobierno buscaron despistar con el motivo del encuentro y su difusión.

Y es que el Congreso también se va poniendo a tono: el martes, en Diputados, se discutirá finalmente el proyecto de Ley de Etiquetado Frontal. La Ley de Humedales todavía deberá esperar. José Luis Gioja y Lucía Corpacci le hacen marca cuerpo a cuerpo para evitar que avance. 

¿Alcanzarán los cambios para revertir la debacle electoral? En el oficialismo creen que perder la Presidencia de la Cámara de Diputados es una posibilidad real. Por eso apuran el paso y a la gestión política le sumarán territorio: los militantes ya están mapeando, barrio por barrio, a quienes figuran ausentes en los padrones de las PASO. Con esa información en limpio, lo que se viene es simple: tocarles el timbre y preguntarles por qué no fueron a votar.

Nos vemos en 14 días. Acordate que si te copa lo que hacemos, siempre podés sumarte acá. Y aprovechá el día. Salí al sol.

¡Besos!

NBG

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Soy columnista política en un país en el que la política no da respiro. Jugué mucho tiempo de local en el Congreso. Gracias a ese lugar hermoso, los conozco a casi todos. Trabajo también en Radio Con Vos y en IP. Gracias al feminismo descubrí hace poco que me gusta jugar al fútbol.
@nbg__
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