Prepárense para perder

La judicialización del fútbol

Bartomeu fue detenido. Dos expresidentes del fútbol argentino esperan por un juicio oral.

Hola, ¿cómo estamos?

Comenzó la Libertadores y se juega en Buenos Aires. El fútbol femenino sudamericano ya disputa su gran torneo. Son 16 equipos y se juega en la cancha de Deportivo Morón y en la de Vélez. El formato es en cuatro grupos de la misma cantidad de equipos. Boca y River son los clasificados del país. Se puede ver por DirecTV Sports, Televisión Pública, DeporTV y Facebook Watch.

  • Grupo A: Corinthians, El Nacional, Universitario y América de Cali.
  • Grupo B: Boca, Santiago Morning, Deportivo Trópico y Avaí Kindermann.
  • Grupo C: Independiente Santa Fe, Atlético SC, River y Sol de América.
  • Grupo D: Ferroviaria, Libertad-Limpeño, Peñarol y Universidad de Chile.

Creo que es irreversible. Que, en unos años, serán partidos a estadio lleno. En 2015, la FIFA y la CONMEBOL habían corrido el rumor de que los clubes que no tuvieran equipo femenino no podrían disputar competiciones masculinas continentales. En 2018, se transformó en obligatorio. Desde el anuncio de la  semi profesionalización -en una gesta histórica de la futbolista Macarena Sánchez-, las instituciones han avanzado en su desarrollo de inferiores y en infraestructura en Primera. Ya hay desde representantes hasta nutricionistas pisando el área.

Cuando sea tan popular que dé angustia quedarse afuera, te vas a preguntar qué hacías cuando antes ya se jugaba. Tenés tu chance de formar parte: mirate este alto torneo.

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La judicialización del fútbol

Un meme de Antonella Roccuzzo con un león a su lado y la leyenda: “Vaya fiera tiene Messi en casa. Se meten con su niño y sale a defenderlo”. 

La difusión de contratos de Pep Guardiola con el gobierno de Qatar, banalizando sus convicciones sobre la independencia catalana. 

Una foto, publicada por la cuenta Sport Leaks, de Gerard Piqué con Nole Djokovic en la presentación de la Davis. 

Esas barajas de naipes informativos circulaban en las redes sociales de los afiliados al Barcelona. El último lunes, dos operativos de Mossos d'Esquadra (la policía autónoma de Catalunya) dieron a conocer una investigación bajo secreto de sumario y actuaron: por un lado, cayeron en las oficinas del club para hacer un allanamiento; por otro, detuvieron a los exdirigentes Josep Bartomeu, Oscar Grau, Román Gómez Ponti y Jaume Masferrer. 

“La verdad es que veo todo un poco raro”, declaró Messi, el día en que la Cadena Ser sacó a la luz el Barça Gate. Ese febrero de 2020 fue el comienzo del dominó que pasó por el Burofax del 10 pidiendo su salida y terminó con una moción de censura al entonces presidente Bartomeu.

¿Qué pasó? “No hubo maquinaria más grande de trolls que en México en 2012, y nosotros armamos esa maquinaria. Para que te hagas una idea: en un solo día, Twitter nos bajó 48.000 cuentas. Teníamos 150.000 cuentas.” El empresario argentino y experto en redes sociales Gastón Douek dio una entrevista para La Nación en septiembre de 2019 y habló de su acompañamiento al expresidente mexicano Enrique Peña Nieto y de la campaña de Cambiemos de cara a las elecciones en las que Alberto Fernández se terminaría imponiendo. Nunca entendí por qué, pero hay como cierto berretín en la gente que trucha la vida: desde dirigentes que fuman habanos relatando cómo arreglaron árbitros hasta consultores electorales que se jactan de burlarse de la democracia. Desde este personaje, surge la historia. Porque la pista que saltó la ficha en Barcelona fue que se descubrió que, durante meses, desde el club salieron unos silenciosos pagos de 200 mil euros –el monto máximo para que no tengan que pasar por la Comisión Contable– a la firma I3 Venture. El titular de la empresa es el uruguayo Carlos Ibáñez, socio de Douek, conocido como el Señor de los Trolls y parte de un entramado que culmina en Cambridge Analytica -nunca quedará viejo el documental Nada es privado-.

Bartomeu no niega haber contratado a entidades que monitoreaban comportamientos digitales de la masa societaria. El objetivo es discutible. El delito que se investiga es el de malversación de fondos: cuánta plata se usó, por qué se ocultó y adónde fue. Esa es la punta del ovillo.

La solución de la institución frente al escándalo fue contratar a la auditora PriceWaterhouseCoopers –una red global en la que confluyen famosas entidades como Deloitte o KPMG– para que diera un veredicto. Por puntos, zafaron. Como el fútbol tiene eso de que la pelota tiene que pegar en el palo y entrar para sobrevivir, a Bartomeu le pesó tanto este escándalo como que Luis Suárez se fuera por monedas al Atlético de Madrid y, a los meses, pasara de ser un viejo a convertirse en uno de los goleadores de la Liga. Terminó afuera. 

Bartomeu fue liberado. Mañana serán las elecciones en el Barcelona. Mientras, los Mossos continúan la investigación. Que funciona como una persecución sin destinos físicos: al compás del poder intangible que enlaza las operaciones comunicacionales con las financieras, se viaja de cuenta en cuenta, de España a Uruguay, de Uruguay a Argentina, de Argentina a Chile, de nuevo a España, para resolver cuáles fueron los montos reales de plata que circularon. Con el fin de sentenciar la denuncia efectuada por la agrupación DignitatBlaugrana: ¿hubo administración desleal? Hasta ahora, la investigación estima que Bartomeu le habría hecho perder al club cerca de un millón de euros en espionaje y difamación. 

El caso argentino

Bartomeu resultó un caso emblemático en el mundo. Un dirigente de fútbol detenido es algo muchas veces imaginado en las tribunas de acá, pero que pocas veces se llevó adelante. Denuncias, Justicia, escraches, medios: la misma ensalada juega en todos los escenarios con diversos vinagres. En Argentina hay antecedentes como el de la quiebra de Racing o el de dos procesos judiciales que se están llevando adelante. Vale la pena el recorrido.

Episodio Lalín

“La opinión pública ya me condenó.” Daniel Lalín estaba detenido en una seccional de Lanús hacía dos semanas. En 1999, Racing ya había saltado desde la banquina y su situación la sostenía un cariño popular expresado en múltiples historias dudosas: Bernardo Neustadt asegurándole a Carlos Menem que no podía despedirse del poder con el final de un club, un vicepresidente en la oficina de Héctor Magnetto negociando plata de la televisación, Julio Grondona charlando con un capo de la Guardia Imperial en su oficina. La Academia tenía su propio “que se vayan todos” y el fiscal Manuel Barreiro pateaba el tablero una madrugada: pedido de detención a las últimas tres Comisiones Directivas y Comisiones Fiscalizadoras implicadas en la quiebra. La razón: alteración y falsificación de balances.

La presentación resultó un tanto delirante: la informalidad con la que se manejaba el club culminó en la detención de personas que aparecían como parte de la Comisión Fiscalizadora sin nunca haber dado consentimiento de eso y acreditando que en las fechas en que aparecían sus supuestas firmas se encontraban viviendo en Irlanda -es real, no es un falso ejemplo-. Lalín, último presidente antes de la quiebra, y Juan Di Stéfano fueron quienes perduraron más tiempo encarcelados. Osvaldo Otero, el otro mandatario señalado, exsecretario de Deportes del gobierno de Raúl Alfonsín, estuvo prófugo en España hasta que la causa prescribió. Fernando de la Rúa llegó a solicitarle a Interpol que lo apresara.

La desprolijidad de los ejercicios contables fue la chance para escrachar a los dirigentes. La causa murió en 2005 cuando prescribió por ausencia de pruebas. Lalín regresó a Racing en 2014 presentando su lista: de los 9849 votantes, sólo logró 112. Esa fue su condena. Ya lo había anunciado.

En el fútbol argentino no hay dirigentes presos por corrupción. Pero sí hay dos casos que esperan por juicio oral: Germán Lerche en Colón y Daniel Passarella en River. Ambas caras visibles de un entramado con más acusados.

Episodio Passarella

Unas semanas después de asumir, en 2013, la primera Comisión Directiva del River de Rodolfo D’Onofrio reunió a periodistas y a socios para explicar cómo sería la denuncia penal contra Daniel Passarella y algunos integrantes de su CD. El estudio de Mariano Cúneo Liberona encabezaba la demanda. Ignacio Villarroel era el dirigente que explicaba el escenario. La principal preocupación consistía en que no se volviera una megacausa con destino imposible. La aparición de facturas apócrifas iba a ser la prueba.

Fue en febrero de 2020, previo a la pandemia. El fiscal José María Campagnoli elevó a juicio oral a Passarella y a otras 29 personas por presunta administración fraudulenta. El caso que se utilizaba era el de una gestión de negocios en la incorporación de Jonathan Fabbro desde Cerro Porteño, con una supuesta defraudación de $944.432. Hay un dato que es imposible de evadir, aunque no tenga que ver con este caso: el futbolista en cuestión está detenido en Marcos Paz, con una condena de 14 años, por haber abusado sexualmente de su ahijada.

Hay cierto orgullo en la Comisión Directiva de River por el cauce que tomó esta causa. Suelen ser engorrosas las formulaciones de estos delitos y desde los léxicos los demandados encuentran rendijas de escape. Fue presentada hace nueve años y el juicio oral sólo fue aplazado por la pandemia. Se definirá en los Tribunales. 

Episodio Lerche

Germán Lerche supo que estaba acabado el día en que un grupo de sabaleros se paró en la puerta del colegio donde trabajaba su pareja como maestra y repartió volantes a las madres y a los padres con los gastos de su tarjeta de crédito. El fin de semana le habían roto el tabique a su hijo en un boliche. Unas semanas después, dejó su cargo. Ya le había pasado ir a un supermercado y que la cajera le gritara: “A vos no te cobro ni en pedo”. Nunca más pudo caminar por el centro de Santa Fe. Al expresidente de Colón, despreciado socialmente desde 2014 cuando su equipo se fue a la B, le llegó la hora que nunca le acontece a los dirigentes de fútbol: “El juicio será oral y público, y van a tener que ir", manifestó Ricardo Calvo Arrázola, el abogado que lleva el proceso de Colón en su contra. El eje de la investigación tiene como llave el uso de 1300 dólares de la tarjeta corporativa del club para pagar un departamento turístico.

Ya en 2012 tenía procesos judiciales en la espalda: evasión fiscal y hechos delictivos en su Comisión Directiva. La primera, emitida por la AFIP. Desde ese año comenzaron los allanamientos a sus oficinas y a las de otros dirigentes implicados como Rubén Moncagata (exvice), Carlos Marín (extesorero), Marcelo Maglianesi (exsecretario) y Osvaldo Pradolini (exsíndico). La fiscal Mariela Jiménez investiga, además, pases de jugadores vendidos en millones jamás bancarizados.

Por la persistencia de la pandemia, el comienzo del juicio, ordenado en octubre de 2020, está aplazado. Lerche ya apeló, pero su pedido fue revocado. Tendrá que sentarse en el banquillo. Espera fecha.

Pizza post cancha

  • “Es egoísta preparar a los jugadores sólo para ser profesionales.” Muy buena entrevista del Beto Parrottino a Hernán Lamberti, capitán de Platense. La leen en la web de Relatores.
  • El investigador israelí Raanan Rein y los argentinos Rodrigo Daskal y Mariano Gruschetsky acaban de publicar, con el sello de la UNSAM, el libro Deporte y sociedad civil en tiempos de dictadura. Es una compilación de estudios sobre lo que pasó con el deporte en el tiempo más sangriento de la historia argentina. Lo encuentran aquí.
  • Estas hermosas palabras de Kurt Lutman son imprescindibles. Juane Basso, periodista, hincha de Newell’s, militante de H.I.J.O.S, falleció de un infarto el miércoles jugando a la pelota. Acá la despedida.

Esto fue todo.

Deben haber muchos más casos de juicios a dirigentes de fútbol. Si recordás más y tenés ganas, escribime y ya les daremos su merecido espacio.

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Abrazo grande, 

Zequi

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Soy periodista desde 2009, aunque pasé mi vida en redacciones con mi padre. Cubrí un Mundial, tres Copa América y vi partidos en cuatro continentes diferentes. Soy de la Generación de los Messis, porque tengo 29 y no vi a Maradona. Desde niño, pienso que a las mujeres les tendría que gustar el fútbol: por suerte, es la era del fútbol femenino y en diez años, no tengo dudas, tendremos estadios llenos.
@zequischer

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