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Cosas de internet

Memes y nudes, breve historia y algunos consejos para su uso adecuado.

Hola, ¿cómo estás? Espero que disfrutando del sol y el calor. Quizás trabajando, quizás de vacaciones. Dónde sea que estés, espero que este newsletter te traiga un respiro en medio de obligaciones y tareas. 

Esta semana voy a hablar de cosas de internet. Jimena, siempre hablás de cosas de internet. Ya sé, pero vas a ver por qué lo digo. El otro día estaba escuchando un episodio de un podcast sobre el asuntillo de la toma del Capitolio y las redes bloqueando a Trump y alguien se refirió a una cosa como “internet truth”. O sea, qué sé yo si es real, es real nivel internet. Me reí y pensé que efectivamente muchas veces internet es un delirio. Por eso hoy voy a hablar de algunas cosas que pasan ahí. 

Los memes

Una rápida búsqueda en Google indica que la palabra meme fue usada por primera vez por el biólogo Richard Dawkins en su libro El gen egoísta, publicado en 1976. Allí decía que las ideas podían replicarse, evolucionar y entrar en la cultura popular de un modo similar a cómo se difunden los genes. Para referirse a la unidad mínima de información que podía pasar de una persona a otra, el autor usó la palabra “meme”. Hoy el término meme se refiere a representaciones audiovisuales de una idea que se transmiten por internet. Lo increíble es que los memes son un fenómeno mundial, y viajan muy rápido. 

Acá en la foto tenemos un meta-meme, o sea un meme sobre memes. El chico ve una mariposa que representa cualquier cosa en la internet y se pregunta: "¿Es esto un meme?". Quién sabe. 

Lo cierto es que hay memes clásicos en los que se mantiene la imagen y lo que cambia es el texto (el de arriba es uno, el del chico que va con la novia y se da vuelta a mirar a otra chica es otro). También hay otros que son solo imagen (como el clásico de los dos hombres araña apuntándose). Y, obviamente, siempre hay memes nuevos pues internet. 

¿Cuáles son los usos de los memes? Muchas veces son una simple pavada que no hace más que causar risa al protagonista del meme y al público que lo hace viral. Este fue el caso del último meme que vi: Bernie Sanders fue fotografiado sentado solo en la asunción del nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, con una campera y unos guantes. Y después se convirtió en meme, con un formato parecido a aquella foto de Lilita Carrió acostada con los brazos en cruz. Esto es, Bernie sentado en cualquier lado y Lilita acostada en cualquier lado. 

Arriba está Bernie sentado en el trono de Game of Thrones y abajo Lilita acostada pero parada bailando al lado de Michael Jackson. En ambos casos, la viralización fue rapidísima, y en el caso de Bernie la gente hizo locuras como crear un sitio de internet donde podés ponerlo en diferentes lugares usando Google Maps. 

¿De dónde salen los memes? Algunos surgen de autores individuales y originales, pero la mayoría proviene de comunidades especializadas en Reddit, 4chan, y otros sitios. ¿Cuál es su estrategia para el éxito? Lanzar muchos memes y muchas variaciones de cada uno. Entre tantos, algunos serán exitosos. En esos casos las redes -Facebook, Instagram, Twitter- hacen su trabajo en difundirlos. 

Al ser un mecanismo de comunicación tan condensado e ilustrativo, los memes también pueden tener una enorme carga política -positiva o negativa- y pueden causar mucho daño dado que son una herramienta muy efectiva para burlarse de alguien o de grupos de gente. En sitios como 4chan, en Gab (red social con muchos usuarios de la extrema derecha) y en los subreddits más oscuros, está lleno de memes racistas, xenófobos y antisemitas. Esos mejor no compartirlos. 

Si querés repasar memes, aquí te linkeo una enciclopedia dedicada. 

Las nudes

El CEO de Amazon, Jeff Bezos, uno de los hombres más ricos y poderosos del mundo, se separó de su mujer de toda la vida y le mandó nudes a su nueva pareja. Esas nudes salieron del teléfono de la muchacha (al parecer fue su hermano el que las filtró) y fueron utilizadas por un medio estadounidense (el National Enquirer, cercano a Donald Trump) para extorsionar a Bezos (que no se lleva bien con Donald Trump). Bezos escribió una carta pública (la subió a Medium) en la que dijo que básicamente no le importaba nada de nada. 

(Por cierto, Bezos también es un meme que me gusta mucho:

En este meme hay una foto de Bezos en 1998 cuando era un nerd flaquito. Allí dice “vendo libros”. Al lado hay una foto de Bezos en 2017 donde se lo ve ostentar sus músculos, con una remera apretada y un chaleco abierto. Además tiene la cabeza rapada. Entonces dice “vendo lo que se me da la gana”).

Vuelvo. Cuando escuché la historia de que Bezos había estado mandándose fotos íntimas con su nueva novia no lo podía creer. Ese señor no solo es un personaje extremadamente público, sino que además debe saber mejor que nadie cómo funciona internet, cómo funciona la privacidad (mal), cómo funciona la seguridad (también mal), cómo funcionan las familias (regular), e igual mandó fotos íntimas. 

¿Por qué mandamos nudes? La razón es bastante obvia: para excitar a la persona que está del otro lado. O sea, es una forma de cortejo. Por supuesto que ese cortejo funcionará bien si es consensuado explícita o implícitamente, y para nada bien si es unilateral. Un flagelo conocido son los hombres que les mandan a mujeres fotos que ellas no les pidieron, o pedírselas a alguien que no tiene ninguna intención de mandártelas (de allí viene, de hecho, el popular chiste de “send nudes”).  Tampoco está bueno mandar nudes bajo presión (a ver si te animás…) o por miedo a perder a la otra persona (algo que según algunos estudios le pasa más a las mujeres que a los hombres). Una versión virtual de malestares muy viejos y conocidos. 

En ese sentido, las nudes no son nada nuevo. La gente viene cortejándose e invitándose desde tiempos inmemoriales. ¿Qué tiene entonces de específico el formato nude? Para mí hay dos cosas. Por un lado, esa especie de democratización que trajo internet en la que todos podemos ser escritores (blogs, Medium, hilos de Twitter, etc.), fotógrafos (oh, esos bellos filtros de instagram), y varias cosas más. En ese sentido, ya no hay que ser modelo o actriz para sacarse fotos y compartirlas.

Por el otro, internet tiene esa cosa de borronear el límite entre lo público y lo privado. Me queda claro que cuando posteamos en redes sabemos que es un sitio público y por lo tanto otra gente verá/leerá/fotografiará/compartirá lo que decimos y mostramos. Pero al mismo tiempo lo olvidamos o lo negamos, porque si cada vez que vamos a hacer click debemos pensar que eso quedará allá por tiempos inmemoriales (otro día escribiré sobre “el derecho a olvidar” que Google viene negándole a las personas), posiblemente no haríamos nada. Supongo que todo esto pasa cuando mandamos una foto íntima a la nube. 

Sin embargo, no es conveniente suspender ese conocimiento. O sea, si las fotos íntimas de alguien como Bezos se filtraron, nadie está a salvo. Por supuesto que una forma de evitar ser escrachada, es mandar fotos sin identificación posible, pero en general creo que una máxima que leí por ahí es la mejor guía: “Solamente mandá la foto si no tenés problema en que se haga pública”. 

Yo les dejo mi meme favorito sobre este tema, úsenlo con responsabilidad. 

Cosas que pasan

Gracias por llegar hasta acá.

Un abrazo

Jimena

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Soy economista (UBA) y Doctora en Ciencia Política (Cornell University). Me interesan las diferentes formas de organización de las economías, la articulación entre lo público y lo privado y la relación entre el capital y el trabajo, entre otros temas. Nací en Perú, crecí en Buenos Aires, estudié en Estados Unidos, y vivo en Londres. La pandemia me llevó a descubrir el amor por las plantas y ahora estoy rodeada de ellas.
@jvaldeztappata
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