Distintos analistas advierten que el ajuste fiscal encubre pasivos crecientes y cuestionan la sostenibilidad del modelo económico basado en deuda capitalizable.
El ministro de Economía se convierte en el hombre fuerte del gabinete con el control de los subsidios energéticos, transporte y deuda pública, mientras que el encargado de la desregulación recibe un ministerio reducido.